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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-02-2018

Nuestro mundo y el nuevo injerencismo gringo

Homar Garcs
Rebelin


Golpes blandos, rebeliones de colores, campaas de desinformacin masivas, imposicin de sanciones extraterritoriales de todo tipo, sabotaje de las diferentes lneas de telecomunicaciones y la amenaza no tan velada de agresin militar son los elementos constitutivos -a gran escala- de la guerra irrestricta que estara ya desarrollando el imperialismo gringo para asegurar su hegemona total e indiscutible en el mundo. Para alcanzar tal objetivo, le resultan tiles por igual los mtodos y tcticas convencionales como aquellos que encajan en la categora de crmenes polticos mediante el asesinato selectivo de dirigentes de comprobada ascendencia sobre los sectores populares, as stos carezcan, aparentemente, de una intencin explcitamente poltica.

Qu puede suponer esta vasta estrategia imperialista para el planeta entero? En principio, un mayor clima de tensiones, provocaciones y conflictos, en especial con China y Rusia, las dos potencias que la clase poltica y militar de Estados Unidos mantiene en agenda como sus principales enemigos a vencer, sin dejar de lado a Irn, nacin a la cual amaga de vez en cuando, lo mismo que a Corea del Norte. Sin embargo, hasta fechas recientes se cuid de no acentuarlo, limitndose a movilizar sus comandos operacionales, lo que -con Donald Trump en la Casa Blanca- ha cambiado y se ha traducido en una escalada de confrontacin ms frontal y decidida. Esto quizs se observe con una mayor preocupacin del lado de Europa y de Asia (con Ucrania, Japn y Taiwn de fondo) donde los Comandos Estratgicos estadounidenses sostienen una presencia militar de altos quilates, reforzada con el respaldo de sus pares de la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte, sus fieles escuderos en cada uno de los ltimos conflictos blicos desencadenados por Washington. No es casual, por ende, que en la rica regin petrolera de Oriente Medio -contando con el respaldo de Israel, Turqua, las monarquas retrgradas del Golfo Prsico y la milicia del Daesh- Estados Unidos busque tomar el control directo de sus recursos, por lo que la indefinicin prolongada de la guerra desatada contra Siria (contenida gracias a la determinacin combinada de Rusia y China) representa un revs, cuyo costo en dlares y uso de armamentos afectar, con el tiempo, la economa interna estadounidense, como ocurriera en su tiempo con la guerra de Vietnam.

En medio de semejante panorama, nuestra Amrica (considerada por Estados Unidos desde hace dos siglos como su patio trasero) no escapa a estos planes de la nueva Estrategia de Defensa Nacional, recientemente reformulada por el gobierno de Trump. As, nuestras naciones vuelven a convertirse en focos de la atencin imperialista. Por ello, tampoco es casual que el injerencismo estadounidense se haga notar sin disimulo alguno, orientando las acciones de quienes se oponen -como en el caso de Venezuela- a los regmenes rotulados como hostiles. Un injerencismo que es, adems, estimulado al mximo, da y noche, por las grandes cadenas noticiosas, ignorndose o tergiversndose por completo la voluntad de soberana que vienen manifestando nuestros pueblos, repetidamente, desde finales del siglo pasado, en rechazo contundente a la subordinacin neocolonialista que les adjudica el rol de simples proveedores de materias primas. De ah que cualquier asomo de rebelda e independencia termine por percibirse como una amenaza inusual y extraordinaria a los intereses y la seguridad nacional de nuestros buenos vecinos del Norte. Lo que se suma a lo pretendido mediante el Consenso de Washington, el Plan Puebla-Panam, el Plan Colombia, el rea de Libre Comercio de las Amricas y la Iniciativa para la Integracin de la Infraestructura Regional Suramericana (propuesta conjunta del Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporacin Andina de Fomento y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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