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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-02-2018

21F
Las pesadillas de Macri

Fernando Gmez
Oveja Negra


pintan mal, las cosas para el, mi viejo, pintan mal...

maldicin, va a ser un da hermoso, maldicin


El concepto de modernidad lquida acuado por el socilogo polaco Zygmunt Bauman constituye una crtica certera al sistema de valores forjado en estos acelerados tiempos modernos. Sin pretender incursionar en la temtica, nos quedamos con la ineludible conclusin de que la ansiedad -an sin llegar a los mrgenes de un trastorno- caracterizan las expectativas que atraviesan nuestra existencia.

Dos aos de restauracin neoliberal llevados adelante por el Gobierno de Mauricio Macri aparecen como intolerables para la minora intensa que constituye su ncleo opositor.

El riesgo que corremos con la intensidad ansiosa de ponerle un punto final a un ciclo que lo nico que tiene para ofrecerle a la Argentina es un destino de miseria planificada, es distanciar nuestras expectativas de la mayora que ha decidido oponerse a seguir solventando el enriquecimiento escandaloso de los grupos econmicos.

Hace pocos das Macri volvi a mentir descaradamente al sealar que el pas ha vuelto a crecer dos aos consecutivos. Lo cierto es que junto al endeudamiento externo, la desocupacin, los ndices de pobreza, el cierre de fbricas y los balances de los grupos econmicos, lo nico que crece en la Argentina es la imagen negativa del Gobierno y la ausencia de expectativas favorables sobre le futuro cercano.

Para los que no abrazamos las encuestas como orculo moderno a la hora de tomar decisiones polticas, es apenas un ndice estadstico. An as, desnuda un proceso natural de descrdito progresivo de un Gobierno que ha llegado para representar los intereses del 10% mas rico del pas y abrazado al sentido comn de una minora conservadora, antidemocrtica y profundamente antiperonista, que sublima sus ambiciones con los intereses de las clases dominantes.

Ningn insulto virtual al votante de la Alianza gobernante Cambiemos, ningn agravio (por mas me gusta que pueda registrar en una red social) sobre la capacidad intelectual de aqul que no piensa exactamente como nosotros, ninguna cacera de traidores, ha permitido perforar el blindaje meditico que esconde la ferocidad de las consecuencias de ste modelo econmico, tampoco ha logrado hacer crecer la vocacin opositora de nuestro pueblo. Pues, no.

Esas son conquistas que construidas por la organizacin popular. La que surc durante dos aos las calles y rutas de nuestra Patria para visibilizar cada una de las decisiones que implicaban transferir recursos desde los sectores populares a los balances del puado de empresas que se creen dueas de la Argentina, como de aquella que logr construir una propuesta electoral, vehementemente opositora, para ratificar en votos el liderazgo popular de Cristina Fernandez de Kirchner.

Pero fundamentalmente, de aquella que pudo comprender con la derrota de Octubre, que la tarea para la etapa no estaba en acompaar con mansedumbre bovina la ofensiva del ajuste lanzada con la reforma laboral, previsional y fiscal del Gobierno, si no, en construir las instancias de unidad necesaria para enfrentarlas en la calle. As se forj Diciembre, un punto de inflexin para la impunidad del ajuste.

Los fundamentalistas del dilogo y la oposicin responsable que autorizaron con firma y voto el ajuste sobre los presupuestos provinciales, a partir del pacto fiscal, y sobre el bolsillo de las jubiladas, jubilados y los mas humildes que intentan parar la olla con la Asignacin Universal, quedaron al descubierto frente a la dimensin y la vocacin de lucha demostrada en las enormes movilizaciones que lograron perforar el blindaje que los grupos econmicos de la comunicacin construyen sobre el modelo de concentracin de riqueza vigente, y hacer retroceder al gobierno en su soberbia intencin de aprobar legislativamente el ajuste laboral.

Lo sostuvimos e insistimos en este punto: la fortaleza del gobierno de Mauricio Macri se asienta sobre dos aspectos principales. En primer lugar, la capacidad de expresar la unidad de las clases dominantes, y contar con el consenso de las grandes potencias extranjeras, que alimentan por el ciclo del endeudamiento externo la dinmica de la multiplicacin financiera del capital, a expensas de la riqueza real de nuestro pueblo. Por otro lado, la atomizacin del campo popular y la incapacidad de verteberar una slida propuesta opositora que comience a delinear un proyecto que antagonice con la ofensiva neoliberal desatada.

Pues bien, esa fortaleza ha ingresado en una lenta, pero inexorable, espiral hacia su debilitamiento. Por un lado, el modelo econmico hace agua por donde se lo mire. La fantasa financiera de multiplicar la riqueza con intereses abultados en Lebac, Letes y comisin de deuda, necesita del endeudamiento externo como mtodo para pagar la timba. Cuando el endeudamiento se contrae o se encarece, slo queda echar mano a la riqueza real de nuestro suelo y subsuelo, de nuestros mares y espacio areo, haciendo desaparecer al Estado de los mbitos de regulacin, inspeccin, control y, fundamentalmente, apropiacin de la renta, para garantizar la capacidad extractiva de los principales grupos econmicos.

Al mismo tiempo, garantizar los mrgenes de rentabilidad de las clases dominantes, implica meter mano en el bolsillo de las trabajadoras y trabajadores, para acercarlos lentamente hacia el margen de esclavitud necesaria con el que suea una multinacional a la hora de trazar una inversin en una nacin perifrica.

En otras palabras, Macri necesita profundizar salvajemente el ajuste sobre la enorme mayora de la poblacin para poder garantizar los niveles de consenso en la clase dominante que le otorga su fortaleza. Y lo va a hacer, porque est en su gentica, pero tambin porque est apretado en el cuello de botella del fatdico modelo econmico que implementa.

El problema es que lo tiene que llevar adelante cuando empezamos a encontrar en las lecciones de un Diciembre caliente, las respuestas necesarias para sta etapa.

El 21 de Febrero una porcin enorme de nuestro pueblo habr de protagonizar un nuevo testimonio de unidad para enfrentar el ajuste. Ni la unidad perfecta, ni la unidad necesaria an, pero un importante paso hacia el objetivo de resolver nuestra principal debilidad. Si el 21 de Febrero no fuera importante, o fuera un capricho de los dirigentes que lo convocan, no estara siendo el centro de operaciones econmicas, polticas, judiciales y mediticas montadas desde los sectores gobernantes.

Para un patrn, no existe peor pesadilla que la organizacin de los trabajadores. Para el gobierno de los patrones, no habr pesadilla semejante, que la de un peronismo capaz de interpretar ese movimiento obrero, con la potencia para vertebrar los intereses de aquellos que, sin coincidir ideolgicamente, tambin precisan dar vuelta la pgina de la historia; un peronismo capaz de traducir en vocacin de poder, la agenda nacida al calor de la movilizacin popular de los humildes.

El 21 de Febrero se habr de construir un episodio mas en la tarea de consolidar la unidad necesaria. Que precisa de toda foto, de todo escenario, en el que los dirigentes exhiban su vocacin de unidad. Pero que mas an precisa de una agenda del pueblo, lo suficientemente fuerte, para que ni el Gobierno, ni los dirigentes de la foto, se la pasen por el orto.

Nunca ni nadie, jams, nos dio garantas de construir una victoria. No existen atajos en el largo camino de la organizacin popular. Que la ansiedad se transforme en militancia, y salgamos a la calle, que hay mucha mas informacin del futuro en el que habremos de concretar nuestros sueos.

Fernando Gmez es Secretario Poltico de Descamisados y Director del Colectivo de Medios Oveja Negra.

Fuente: http://ovejanegramedios.com.ar/21f-las-pesadillas-de-macri.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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