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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2018

Historias desobedientes
"Siempre nos sentimos ovejas negras en nuestras familias"

Mario Hernandez
Rebelin


M.H.: Estamos escuchando a Mariela Milstein en Vida real; todas las canciones escritas por Mariela, produccin y direccin artstica de Daniel Maza, productora fonogrfica Mariana Milstein, arreglos Daniel Maza y Leandro Marquesano, grabado, mezclado y masterizado en el estudio El Yeite, tcnico Nstor Basurto, arte de tapa y diseo Mili y Bautista Rabasa, Buenos Aires, Argentina 2016. Material que nos acerc Pablo Verna. De qu se trata este material musical? que tiene una dedicatoria a mi compaero que crey en mi arte y me impuls con palabras y hechos a realizarme.

P.V.: Tiene que ver con la historia de nuestra pareja con Mariela, y con este momento en el que cre este disco y sus canciones. El punto en el que confluyen nuestras historias es en la creacin del tema 9 del disco que se llama Hijos del Horror que tiene que ver con mi historia, y no solo conmigo sino que ahora le pertenece a nuestro colectivo Historias desobedientes con el que tantas cosas tenemos en comn y por eso estamos hermanados.

En la segunda parte del tema habla de los nietos apropiados, un tema tan difcil de asumir que ocurri en nuestro pas. Tan difcil de comprender cmo pudo ocurrir algo tan tremendo.

M.H.: Estamos tambin con Anala Kelinec y Liliana Furio. Anala, de qu trata Historias desobedientes?

A.K.: Historias desobedientes es un colectivo que agrupa a hijas e hijos de familiares de genocidas por la memoria, la verdad y la justicia. Nosotros siempre pensamos que slo nos pasaba a nosotros esto de sentirnos al interior de la familia con contradicciones, en una clara postura disidente ante lo que se deca, y fue a partir del 2x1 que nos empezamos a encontrar.

Con Lili nos conocamos de antes, habamos empezado un recorrido en el 2016, con la necesidad de dar a conocer nuestras historias. Las redes sociales colaboraron un montn porque Lili ley el testimonio que yo di en un libro y a partir de ah nos encontramos. Al poquito tiempo de la masiva movilizacin por este beneficio que se les quera dar a los genocidas, el 2x1, a la que fuimos juntas, leemos que haba otro testimonio.

Hasta ese momento conocamos el caso de Rita Vagliati que se haba cambiado el apellido en el ao 2004/5 y el de Vanina Falco que era hija biolgica del matrimonio Falco que fueron los apropiadores de Juan Cabandi. Esos eran los dos antecedentes que conocamos que haban tomado estado pblico.

Con Lili nos encontramos en esas circunstancias y despus conocemos el caso de Mariana cuando leemos un artculo en una revista digital llamado March contra mi padre genocida. Empezaron los intercambios va redes sociales, hubo un comentario de Laura Delgadillo que haca referencia a algo que poda interpretarse como que ella tambin era hija de genocidas, le mandamos mensajes, otras compaeras empiezan a mandar mensajes tambin, y 15 das despus nos juntamos en lo de Lili. ramos 6 y ah decidimos que nos bamos a llamar Historias desobedientes.

Al principio ramos hijas e hijos de genocidas, despus se empezaron a sumar nietos, hermanos, hasta una ex mujer forma parte del colectivo, sobrinas; as que somos hijas, hijos y familiares de genocidas por la memoria, verdad y justicia. Ahora somos un montn. Y estamos en esta tarea de pasar de un momento muy catrtico de contarnos nuestras historias, de encontrarnos, de sentirnos con un lazo muy fuerte de empata y de recorrido en comn en esta lucha que vena siendo solitaria a apostar a una construccin colectiva y a tener una voz colectiva a nivel social.

Nos parece que puede ser un aporte y en esa direccin estamos trabajando, con mucha responsabilidad y no sin dificultades.

M.H.: Liliana, qu los decide a tomar esta actitud?

L.F.: Esta es una lucha de larga data, no es algo que surgi de un momento para el otro. Cada una de las personas que formamos este colectivo venimos de sectores diversos de la sociedad, algunos de sindicatos, yo milito en gnero, en barrios y con colectivos Lgtb, con personas con discapacidad, y toda la gente que forma parte de este colectivo tiene una lucha social, no siempre partidario, pero siempre con un muy marcado compromiso social.

Es un camino muy paulatino que fuimos haciendo cada uno y siempre sintindonos de alguna manera como ovejas negras en nuestras familias. De repente poder encontrarnos con este grupo enorme de compaeros y compaeras que tenemos tanta afinidad de ideales y de lucha fue un blsamo, revelador y de empoderamiento, ms en una coyuntura tan adversa para el pas y para el mundo, porque la cuestin ahora est dursima a nivel poltico mundial.

Nosotros no adherimos al pacto de silencio impuesto por los genocidas

M.H.: De qu se trata el Proyecto de ley en el que estn trabajando?

P.V.: El 7 de noviembre pasado presentamos con la firma de 26 personas que somos hijos, hijas y familiares de genocidas, un Proyecto de ley en la Mesa de entrada de la Cmara de Diputados, consistente en la reforma de los artculos 178 y 242 del Cdigo procesal de la Nacin que prohbe a los familiares denunciar y testificar contra los imputados, salvo que el delito hubiera sido cometido contra el denunciante, el declarante o contra algn familiar de igual grado o ms prximo al imputado.

Nosotros pedimos que estas prevenciones no corran cuando se trata de delitos de lesa humanidad. Lo fundamentamos con varias razones, una de ellas es que un gran punto comn que tenemos todos los compaeros y compaeras del colectivo es el mandato de silencio que vivimos puertas adentro de nuestras familias, de forma implcita y/o explcita y nosotros no adherimos al pacto de silencio impuesto por los genocidas.

Cada uno de nosotros ha tenido un camino largo para trascender ese mandato y por eso hacemos esta propuesta, porque ese mismo pacto de silencio est avalado por la legislacin. Por otra parte, los Estados tienen la obligacin de investigar, juzgar y sancionar los delitos de lesa humanidad. Y eso solo se puede cumplir en la medida que no haya ningn obstculo ante las posibles declaraciones testimoniales, no pueden ser tachadas con nulidad.

A.K.: Lo que prohben es que cualquier hijo pueda declarar en contra de sus padres. Nosotros pedimos la excepcin en casos de delitos de lesa humanidad. Nosotros entendemos que en estos casos es tan grave tanto que se nos obligue como que se nos prohba. En tal caso debe ser optativo, porque uno al no declarar se vuelve cmplice de los crmenes de los cuales de alguna manera fue testigo a raz de cosas que escuch o vio dentro de su familia.

Nosotros tenemos compaeros que eran nios y otros que ya eran adolescentes durante la dictadura. En su caso, Pablo es fuente de prueba para la justicia. Pensamos que pueden existir estos casos y que a partir de este proyecto pueden aparecer otros familiares que ya no sientan esta presin y puedan hablar.

M.H.: Le dieron prisin domiciliaria al genocida Etchecolatz. Qu opinan?

L.F.: Creo que es un hecho alevoso e inadmisible. Me parece que es inadmisible que tenga prisin domiciliaria cualquiera de los que ya tienen dictada una condena. Yo me niego y repudio esto.

Todos conocemos los crmenes de Etchecolatz, es una falta total de respeto, es una provocacin que este monstruo responsable de crmenes comprobados y que an hoy tiene poder sobre las fuerzas, que fue el responsable de la desaparicin de Julio Lpez, tenga este beneficio . La lucha de Madres y Abuelas los llev a juicio. Juicios que son ejemplares en el mundo, son un orgullo.

A.K.: Nos estamos sumando a la comunidad de Mar del Plata en repudio a este personaje siniestro. Se est convocando a una movilizacin y para nosotros es un honor ser convocados a participar y estar con nuestra bandera, nuestro repudio y nuestra voz, para decirle no a la impunidad.

M.H.: Va a haber varias actividades vinculadas con la prisin domiciliaria del genocida Etchecolatz en esa ciudad, repudiada por todos los Concejales de Mar del Plata a excepcin de los del PRO. Sera bueno referenciar a los habitantes de esa ciudad y a los visitantes de la misma acerca de las actividades que se van a realizar este fin de semana (29/1) en repudio de la presencia de Etchecolatz.

A.C.: Maana va a haber una conferencia de prensa. El sbado est programada una movilizacin desde la avenida Luro que es donde funcionan los tribunales hasta la rambla. Y el domingo la Agrupacin Hijos programa una movilizacin hacia donde ya estara cumpliendo el beneficio de la prisin domiciliaria Miguel Etchecolatz.

Obviamente convocamos a toda la sociedad a sumarse a esta movilizacin, a estos espacios de manifestacin que son muy necesarios, es muy importante que todos nos manifestemos en este contexto y frente a algo tan evidente que atenta contra el sentido comn y la democracia. Estamos hablando de una lucha que venimos dando hace muchos aos y que de golpe y porrazo le vienen a bajar el tono y a banalizar. Eso estn intentando. Esta es la idea, frente a la impunidad poner palabras, el cuerpo y si no va a estar en una crcel comn que el barrio se convierta en su crcel, que la sociedad sea la crcel para estos genocidas.

Estamos exigiendo que cumplan la crcel comn y efectiva en los servicios penitenciarios, que esto no tiene por qu ser un trato degradante o inhumano, que para eso nosotros manifestamos nuestro repudio ante algunas propuestas que Pablo puede explicar en trminos jurdicos, pero bsicamente decimos que los servicios penitenciarios tienen que garantizar todas las condiciones para que no se atente contra la salud o el derecho a la vida de estas personas cosa que ellos no hicieron, pero tienen que estar en la crcel. No puede haber ningn atenuante en la pena en casos de lesa humanidad, lo dice la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

P.V.: Hay una distincin respecto de los delitos que es genrica y que corresponde que sea tenida en cuenta, que es que para los casos de lesa humanidad la Corte Interamericana impone el deber de prevencin, prevenir, investigar, juzgar y sancionar, es decir, para que se cumplan todas esas prerrogativas la condena se tiene que aplicar hasta el ltimo da y para estos delitos existe tambin el deber de prevencin, toda la humanidad a travs del cumplimiento de esas condenas recibe un mensaje de que esos delitos no se pueden cometer, no deben ocurrir nunca ms.

Estos delitos son aberrantes y resulta intolerablemente injusto que no se cumplan las condenas en prisin comn y efectiva. En ese sentido el Estado debe encontrar una respuesta superadora porque no se puede insultar de esta manera a cada madre que busca a su hijo, a cada nieto que todava no encuentra su identidad, esos delitos se siguen cometiendo mientras se mantengan ocultas sus identidades y el destino de las personas desaparecidas. Entonces la humanidad no puede ser insultada y degradada de esta manera. Por eso la prisin domiciliaria de Etchecolatz que es una modalidad atenuada del cumplimiento de la condena, en esas circunstancias resulta intolerablemente injusta.

Dadas esas circunstancias y dadas eventualmente, porque no se encuentran a disposicin pblica, todas las situaciones que los jueces llevan a considerar otorgarle la prisin domiciliaria, respecto de su salud, respecto de los informes del servicio penitenciario, debiera ser relevado el secreto profesional para que se sepa cules son las condiciones de salud que los jueces ponderaron y despus en el hipottico caso de que estn dadas las condiciones, ordenar, como lo hizo la Corte Suprema en el caso Matanza-Riachuelo, acciones para los Estados, para que se den las condiciones necesarias dentro de la penitenciara.

Si hace falta un insumo proveerlo, si hace falta un profesional contratarlo y de esa forma se consigue de una manera superadora salir de este conflicto de derechos fundamentales, para que la prisin se cumpla para que no se constituya en un trato inhumano cruel o degradante para el imputado.

Es importantsimo, esto adems lo puede hacer el Poder Ejecutivo en un acto muy sencillo, esto sera parte de un acto pblico indispensable por el respeto a la humanidad. Tambin lo puede hacer el Poder Legislativo, es cuestin de que se sienten a hacer una partida presupuestaria especial para que se cumplan todas y cada una de las necesidades de salud de los imputados. No entendemos cmo no encuentran una solucin superadora para esto. Estamos interpelando a los tres poderes del Estado, al Ministerio pblico fiscal como cuarto poder a que busquen soluciones superadoras y se cumplan estas prisiones de forma efectiva en crcel comn.

M.H.: El fallo del tribunal 6 de La Plata enumer las afecciones de Etchecolatz descriptas por los doctores Marcelo Raposeiras y Claudio Capuano. Pero omiti las conclusiones a las que llegaron en su informe: Se encuentra en silla de ruedas con sonda vesical permanente, presentando las afecciones clnicas de evolucin crnica irreversible. Deterioro congnitivo, adominio nxico, extra piramiladismo, con temblor en miembros superiores hacia dominio derecho, hipertensin arterial, trastorno neurolgico que altera la estabilidad en la marcha y trastornos prostticos que comprometen la miccin., a firmaron. Sin embargo, fueron muy claros que estas enfermedades no implican un cuadro terminal y que no estn dadas las condiciones como lo establece el Cdigo Penal en su artculo 32 para el arresto domiciliario.

Previo al fallo, los jueces del Tribunal Oral Federal 6 citaron a sus pares del Tribunal 1 que a su vez mencionaban a Capuano y Raposeiras fuera de contexto sealando que los hospitales pblicos suelen carecer del nmero adecuado de enfermeros.

A.K.: Hay un montn de genocidas que estn saliendo con prisin domiciliaria.

P.V.: 549 genocidas con prisin domiciliaria, es el informe de la Procuracin de crmenes contra la humanidad.

M.H.: Es importante aclarar que en el caso de Etchecolatz se usaron los mismos argumentos que recientemente en Alemania respecto del contador de Auschwitz, sin embargo, la justicia alemana le neg la prisin domiciliaria.

A.K.: Quiero invitar a que nos busquen en Facebook, historias desobedientes y con faltas de ortografa tenemos una web historiasdesobedientes.com y estamos en Twitter y tenemos un mail que es [email protected]com En estas redes subimos nuestros repudios, nos manifestamos y tenemos el Proyecto de ley que este ao vamos a buscar impulsar contra viento y marea para que lo lean, nos dejen opiniones, comentarios, y para que nos conozcan.

Algunas compaeras escriben, en esta intencin de poner palabras a nuestras historias, subir escritos autobiogrficos o notas que nos van haciendo distintos medios donde contamos nuestras historias. Los invitamos a que nos conozcan en esta iniciativa que estamos teniendo los Hijos de genocidas por la memoria la verdad y la justicia.

P.V.: Yo aprovecho el espacio para decir a aqullos que como nosotros tienen un genocida en la familia que el silencio, la complicidad no jurdica sino que va mucho ms all, la social, el mantener el silencio y el ocultamiento y este horror debajo de la alfombra es lo que van a tener debajo de los pies toda su vida. Si no hacen algo con esto, que es posible, lo que estamos encontrando en nuestras acciones hasta hoy y todo lo que se nos vaya ocurriendo, se lo trasladan a sus hijos, por eso, tenemos algunos compaeros que son nietos.

Tambin interpelar a los genocidas a los que de alguna manera les llegue nuestro mensaje, a que tengan un poco de dignidad, ellos saben el destino de muchos desaparecidos, que tengan el valor de decir a dnde estn; hay muchos familiares buscndolos y esa es una posibilidad que hoy mientras viven tienen, de traer un poco de paz a la humanidad.

L.F.: Quiero agregar en la lnea de Pablo, que nos emociona muchsimo cada vez que se suma una hija o hijo al colectivo. Hay algunos que alguna vez nos escribieron y dijeron que se iban a tomar un tiempo, algunos dieron ese paso y se sumaron y algunos todava no lo han podido hacer. Los invitamos a que se animen, es importante, nos hemos dado cuenta de que es la primera vez que surge un colectivo as, en el mundo no existe esto, si bien hay Hijos y Nietos ninguno se ha unido en una lucha mancomunada como organismo de Derechos Humanos. De a poco vamos tomando conciencia de esa revelacin que venimos a ser y que nos pone en un lugar de muchsimo compromiso. Asumimos este compromiso que es muy grande, la lucha por los Derechos Humanos. As que los invitamos a que nos contacten y que hablen.

P.V.: Y que eso no implica ningn tipo de exposicin en la medida que la persona lo decida.

L.F.: Hay muchos compaeros y compaeras que no tienen ningn tipo de exposicin pero que s tienen la contencin del colectivo, un enriquecimiento mutuo y relatos que van formando un rompecabezas.

P.V.: Para m, en mi vida particularmente hay un antes y un despus de poder compartir con compaeros y compaeras en algo que nos hermana y que era absolutamente impensado. Tiene un valor impresionante poder compartir. Otra cosa linda para destacar es que cuando tuvimos una primera reunin en los comienzos del colectivo, que fue en el Da del Padre, ramos aproximadamente 30 personas, de las cuales 27 eran mujeres y 3 ramos hombres. Las creadoras de este colectivo son mujeres, no s explicar el fenmeno, pero es as.

A.K.: Es sanador.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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