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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2018

Comunistas y DC volvern a ser lo que siempre han sido: aceite y vinagre?

Arturo Alejandro Muoz
Politika


Recuerdo claramente lo acontecido en el aula de la vieja Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, en octubre del ao 1972. Como miembro de la directiva del desaparecido GUR (Grupo Universitario Radical) reconvertido en la JRR (Juventud Radical Revolucionaria), asist en calidad de invitado a la ceremonia de recepcin de nuevos militantes universitarios y estudiantiles en general, efectuada por las Juventudes Comunistas.

Cientos de muchachos lanzaron gritos y denuestos contra otra jota, la jotadec (juventud democristiana), acusndola de socia del golpismo y del imperio yanqui (sic). En otros eventos, el PS, el MAPU y el MIR hicieron lo mismo.

Meses ms tarde, el 23 de agosto de 1973, el partido de Frei Montalva y de Aylwin Azcar cobr revancha en la Cmara de Diputados votando favorablemente la mocin sediciosa que estableca la ilegitimidad del gobierno dirigido por el presidente Salvador Allende (81 votos a favor, 47 votos en contra). Esa fue la luz verde para el golpe de Estado del 11 de septiembre.

Consumado el derrumbe de la democracia y de la institucionalidad, vino la carta de Frei Montalva al Primer Ministro italiano Mariano Rumor y las funestas declaraciones de Patricio Aylwin, que justificaron y aplaudieron el golpe de Estado cvico-militar. Los partidos de la UP pasaron a la clandestinidad debido a la persecucin a la que fueron sometidos por la dictadura, con el beneplcito de los falangistas.

Sin embargo, como en la Segunda Guerra Mundial, cuando Washington y Londres se asociaron con Mosc para combatir al nazismo, la dictadura chilena termin uniendo en su contra a moros y cristianos. As lleg el acercamiento del PS y la DC.

Durante lustros el PC qued fuera de tal sociedad, luchando por reposicionarse en la poltica criolla, mirando cmo los viejos adversarios DC-PS decidieron caminar juntos para ponerle fin a la dictadura, empresa en la que fueron pauteados por los propios EEUU.

Luego del fracaso electoral del pacto Juntos Podemos, con Toms Hirsch Humanista candidato a la Presidencia de la Repblica en el ao 2006, el PC estim necesario aproximarse a sus antiguos compaeros de ruta: los socialistas.

Eso traa aparejada una consecuencia significativa: quebrar el pacto Juntos Podemos y abandonar a los aliados humanistas. Voces al interior del partido de la hoz y el martillo protestaron asegurando que eso era venderse por un plato de lentejas mal cocinadas.

Las lentejas eran un par o un tro de vacantes para el PC en las listas concertacionistas de las elecciones parlamentarias del ao 2009. As el PC ingres a la coalicin Nueva Mayora para co-administrar el sistema neoliberal. Lo principal ahora queda claro era tener representacin en el poder Legislativo, evitando el aislamiento en que se encontraba desde el retorno de la dizque democracia.

La maniobra tuvo costos altos: sectores de la izquierda chilena entendieron que la lucha poltica y democrtica no era slo contra el sistema y sus principales administradores (UDI y RN) sino, adems, contra todos aquellos que lo sustentan y administran, aunque se disfracen de progresistas.

Ello significa aceptar que la Nueva Mayora forma parte del contingente neoliberal. La NM fue portadora de los intereses del empresariado transnacional y las voluntades de quienes en el pasado reciente fueron responsables del dramtico quiebre de la institucionalidad democrtica.

En la antigua Concertacin, y en la Nueva Mayora, la DC fue la quinta columna de la derecha y de las falanges franquistas y venteos vaticanos.

Con personajes como el pimpinela escarlata Andrs Zaldvar, los hermanos Ignacio y Patricio Walker, Gutenberg Martnez y Soledad Alvear, el insulso Frei Ruiz-Tagle, los indisimulados derechistas Jorge Burgos y Mariana Aylwin, la inefable Javiera Blanco (filo DC), el brumoso Jorge Pizarro y otros de idntica estampa, el partido Demcrata Cristiano fue sacndose la careta de centro poco a poco.

El triunfo electoral de la derecha que llev a Sebastin Piera al silln de OHiggins por segunda vez, consolid la fractura existente en el seno de la Nueva Mayora. La DC es el partido poltico ms perjudicado. Algunos de sus incombustibles dirigentes iniciaron el camino de retorno a los cantones del beatero falangista conservador; el resto, la mayora, se bambolea en la incertidumbre generada por el vaivn del pndulo poltico que la DC viene siguiendo desde hace mucho tiempo.

Este ltimo grupo, an a cargo de las riendas partidistas, no es de derecha en el estricto rigor del trmino (pienso en Myriam Verdugo y en Yasna Provoste), pero tampoco est de acuerdo con seguir siendo parte de la Nueva Mayora si el PC contina en esa coalicin.

El PC, sabedor que en la sartn poltica no puede cocinarse con aceite y vinagre al mismo tiempo, mira hacia el Frente Amplio donde, adems, a no todos entusiasma la idea de recibir a los herederos de Corvaln, Volodia y Gladys Marn.

Ese es el intrngulis poltico que viven los dirigentes comunistas, quienes ven cmo sus intenciones se van al tacho de la basura, superados como estn por una emergente realidad de la izquierda que propuso un frente amplio anti-neoliberal que recoge las esperanzas de un 20% del electorado.

Las aguas estn revueltas. En tal escenario, la derecha como siempre sacar maquila aprovechando la compleja realidad que viven la DC y el PC. A la primera la invitan con cantos de sirena a la isla de Circe. Al PC le adosan todos los males de la poltica criolla y mundial, con el propsito de aislarlo.

Este nuevo captulo comienza a escribirse. La historia del desarrollo poltico chileno permite asegurar que aceite y vinagre vctimas y verdugos no cuajan, no se llevan ni se tragan.

2018 Politika | [email protected]



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