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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2018

Auschwitz, la cuestin juda y los refugiados

Pablo M. Medina Jimnez
Rebelin


El pasado 27 de enero se conmemor un ao ms de la liberacin del campo de concentracin de Auschwitz por el Ejrcito Rojo.

Auschwitz, complejo formado por tres campos principales, fue abierto a mediados de 1940, con la finalidad de llevar a cabo la llamada "solucin final". Segn Hitler, sus teoras, su ideologa, su maquinaria de propaganda, sus dirigentes, sus seguidores, y una amplia mayora del pueblo, "la cuestin juda" deba terminarse. Ello consista en exterminar a los judos de Alemania, definiendo el hecho como la "arianizacin" de la "raza alemana", accin que luego vera su expansin en los territorios europeos anexados al Reich.

Varios factores fueron los que permitieron a Hitler un rpido ascenso al poder. Depresin econmica entrada la dcada del 30, el recuerdo latente de la derrota alemana y el costo que supuso para el estado y pueblo alemn la I Guerra Mundial (1914-1918), pues el estado deba pagar enormes sumas de dinero a los pases vencedores, la poca casi nula- confianza de los alemanes en la Repblica de Weimar encabezada por Hindenburg, son a grandes rasgos las razones que propician dicho ascenso. El surgimiento de Hitler como nuevo lder, quien posea adems grandes dotes de orador. Todo esto con el respaldo del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemn (Partido Nazi).

El atentado a un diplomtico del gobierno alemn en Pars en 1938, por parte de un joven judo de origen polaco a causa de las deportaciones a Polonia de unos 12,000 judos, termin siendo la coartada perfecta para Hitler iniciar de manera abierta y prcticamente sin limitaciones dicho plan de exterminio. Ms all de las primeras leyes antisemitas aprobadas aos antes, tales como las Leyes de Nremberg de 1935 y otras en los primeros das de ascenso al poder del Partido Nazi, la reaccin y las represalias contra la poblacin juda por este evento en Pars estallaron con los pogromos con la llamada Kristallnacht (la noche de los cristales rotos) en noviembre de 1938. Esa noche cientos de sinagogas fueron objeto de ataques y fueron daadas o destruidas, al igual que muchos comercios judos. Estas acciones, animadas por un ministro de propaganda como Goebbels, quien tuvo a su cargo el promover sin lmite el odio antisemita, llevaron a una discriminacin total a la poblacin juda, siendo stos perseguidos, encarcelados, y por ltimo deportados a los campos de la muerte.

Se sabe hoy en da que ms de 6 millones de judos fueron exterminados bajo el rgimen nazi, hasta mayo de 1945. Imposible sigue siendo cuantificar la cifra exacta, pues oficiales, soldados, mdicos alemanes o autoridades, se encargaron de no dejar registro alguno de las personas que iban siendo capturadas, deportadas a los campos de concentracin. Llegaban en trenes hacinados en vagones, y luego de una "depuracin" en el mismo andn de arribo, la cual de media hora no pasaba, se enviaban a diferentes galpones segn consideracin de los oficiales in situ. Cmaras de gas, laboratorios para la prctica de experimentos, trabajo forzado, nada menos era lo que les esperaba. Los discapacitados por ejemplo fueron las primeras vctimas de los macabros experimentos del Dr. Mengele, junto con nios, gemelos, enanos, mujeres embarazadas, entre otros. Comunistas, anarquistas y toda oposicin al rgimen del III Reich, tambin fue perseguida y deportada, o incluso ejecutada al ser capturada en las mismas redadas.

Situacin internacional de los refugiados judos

En los aos previos al inicio de la guerra, y durante la misma, llegaron a filtrarse informes a los Aliados sobre el genocidio y lo que ocurra con la poblacin juda. Ello, sin embargo, no fue motivo suficiente de solidaridad abierta e irrestricta para quienes podan recibir a los refugiados. Pases como Estados Unidos o Reino Unido nunca levantaron sus restricciones migratorias pudiendo convertirse en pases de acogida para el xodo judo. Slo una cantidad mnima pudo emigrar de Alemania Nazi: los territorios palestinos bajo mandato britnico (1922-1948) y Suiza acogieron a miles, aunque otra gran cantidad fue rechazada en las fronteras.

En 1938, por iniciativa estadounidense, se llev a cabo una primera conferencia para tratar el tema de los migrantes y refugiados judos. La Conferencia en Evian, localidad francesa baada por las aguas del Lago Lemn, el mismo de la internacional Ginebra, sede por aquel entonces de la Sociedad de Naciones, y de la Organizacin Internacional del Trabajo, ambas organizaciones surgidas de la misma I Guerra Mundial, cont con la presencia de ms de 30 Delegaciones de pases, no necesariamente del ms alto nivel, condenando este encuentro a un resultado poco exitoso. Slo pases como Repblica Dominicana o China estuvieron de acuerdo en acoger migracin juda sin limitaciones. En 1943 se celebr una segunda conferencia internacional, en Bermudas, a la cual slo asistieron Estados Unidos y Reino Unido, y cuyo balance no fue diferente al de la convencin de Evian. La travesa del St. Louis, por citar otro ejemplo, ilustra ampliamente la situacin en aquel entonces: En mayo de 1939, dicha embarcacin parti del puerto de Hamburgo con ms de 900 pasajeros en su mayora judos, quienes buscaban escapar de la situacin hacia el continente americano. Sin embargo ni las autoridades cubanas ni posteriormente las estadounidenses o canadienses permitieron al buque el ingreso a sus respectivos puertos, a pesar de tener los pasajeros sus documentos en regla. Esta situacin oblig entonces al St. Louis a volver a aguas europeas. Blgica, Francia, Pases Bajos y Reino Unido fueron finalmente los puertos de destino. De estos 4 pases, 3 fueron ocupados por las tropas alemanas.

Hoy en da, vemos que la situacin de las poblaciones y minoras que deciden emigrar a otros pases como refugiados sigue siendo vulnerable; si bien no se llama a exterminar como en aquel entonces, stos siguen en la necesidad de huir de sus tierras en bsqueda de proteccin, de mejores condiciones de vida. La causa de los grandes conflictos sigue siendo la confluencia de intereses de grandes potencias, violando el derecho a la paz, un derecho fundamental de todo ser humano.


Pablo M. Medina Jimnez, especialista en relaciones internacionales.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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