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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2018

Elecciones en Egipto
Tiempo de reactivacin popular?

Ivn Carrazco
Rebelin


En el juego que envuelve a un Estado entre la fuerza y el consenso, Egipto va hacia un recreo electoral donde se prev el triunfo del actual presidente Abdel Fatah al-Sisi, quien el viernes 20 de enero inscribi su candidatura de manera oficial. Con ello, pretender legitimarse ante la poblacin que gobierna y el resto de pases soberanos.

Sern elecciones de carcter general para elegir al titular del ejecutivo y se tienen previstas para los das 26, 27 y 28 de marzo de 2018 y, en caso de haberla, una segunda vuelta el 24, el 25 y el 26 de abril si es necesario un tercer da. Una vez efectuada la votacin, la Autoridad Nacional Electoral dar a conocer los resultados el 1 de mayo.

Egipto llega a estos comicios bajo la sombra de un autoritarismo regenerado: ms violento, ms sangriento y ms limitante, donde ha sido capaza de frenar cualquier oposicin al rgimen militar. La oposicin organizada est prcticamente menguada. Los miembros de los Hermanos Musulmanes, organizacin que este ao cumple 90 aos de existencia, han sido los primeros en ser vctimas de este acoso gubernamental hechos prisionero u obligados a salir del pas. Cabe recordar que el presidente lleg a serlo slo mediante un Golpe de Estado en 2013 contra el primer presidente elegido mediante la va electoral, tras las revueltas populares de 2011, Mohammed Mursi. A pesar de esto y su amplia base social, estn catalogados como una organizacin terrorista, fueron sometidos a la ilegalidad nuevamente- y la dureza va en incremento.

Sociedad Civil: torturada y controlada

De igual manera, periodistas, jvenes activistas, militantes de ideologas diferentes han sido vctimas de hostigamiento, encarcelamientos y diversas formas de menosprecio a los derechos humanos como lo demuestra el informe del 5 de septiembre de 2017 publicado por Human Rights Watch titulado <We Do Unreasonable Things Here Torture and National Security in al-Sisi's Egypt> el cual revela que de manera institucional la polica del Ministerio del Interior y la Agencia de Seguridad Nacional han utilizado detenciones arbitrarias generalizadas, desapariciones forzadas y torturas contra disidentes a quienes consideran ligados a la Hermandad Musulmana o a la Coordinadora Egipcia de Derechos y Libertades (ECRF). El informe tambin seala que se obliga a los disidentes a confesar o divulgar informacin, leer confesiones preescritas y grabarlas en video o slo para para infringir castigos.

Frente a este escenario fraguado, no hay en la sociedad egipcia un movimiento que se atreva a hacerle frente al rgimen militar sin que sea inmediatamente reprimido y dejado fuera del espectro pblico, como ya qued demostrado con la aprobacin de la Ley para el control de ONG con el que cierra la posibilidad de que emerjan grupos independientes de la sociedad civil. Aquellos activistas contenciosos que se levantaron en contra de Hosni Mubarak en enero de 2011 en Plaza Tahrir se encuentran presos o en el exilio (voluntario para salvar sus vidas, obligado por el sistema que lo genera).

Todas esas ideas de estabilidad prometida por el gobierno militar han quedado fuera de la realidad. Esa estabilidad ha significado brutalidad, represin y un rgimen que se rehsa a ceder sus privilegios a un nuevo rgimen poltico que, no obstante, mantiene el discurso del espritu de la revolucin del 25 de enero, en Tahrir.

La mano del rgimen: arrestos polticos

Ahora, rumbo a las elecciones de este ao, el rgimen se enfrenta contra s mismo pues la embestida autoritaria irrumpe tambin en el crculo gobernante militar como lo observamos en las acciones emprendidas contra autoridades del ejrcito, sobre todo, cuando manifiestan pblicamente su intencin de acudir a las urnas. El caso icnico es el del ex Primer Ministro (bajo la gida de Hosni Mubarak) Ahmed Shafik quien, desde antes de que se anunciara el calendario electoral, renunciaba a su derecho constitucional de ser candidato. Recordemos que Shafik fue derrotado en la segunda vuelta frente a Mohammed Mursi en las elecciones de 2012 y es considerado una de las figuras polticas con opciones reales de ganar la presidencia.

Por otro lado, arrestado por no renunciar al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, Sami Anan queda fuera de la contienda electoral, su figura es clave en el devenir de las protestas populares de 2011 as como en el proceso transitorio durante el mandato de Mursi y, luego, tras el golpe de Estado y las elecciones de 2014.

Otro caso es el de Ahmed Kunsowa, oficial del ejrcito, fue condenado en diciembre a seis aos de prisin luego de manifestar su deseo de concurrir a las elecciones.

Fuera de la cpula militar, un posible candidato ms que queda fuera de la contienda electoral es el ex diputado y sobrino del expresidente con el mismo nombre, Mohamed Anuar Sadat quien renunci a presentarse como opcin por considerar que no haba las mnimas garantas de seguridad y transparencia. Sadat se ha manifestado en pro de los derechos humanos desde su posicin liberal, no obstante, haber apoyado la instauracin del rgimen actual en 2013.

Otro actor que se ha manifestado firme en competir contra al-Sisi en las elecciones es Jaled Ali, quien desde noviembre anunci sus deseos por participar, sin embargo, est latente su posible descalificacin de la contienda si se halla culpable de algn agravio contra la autoridad, como en repetidas ocasiones se ha dicho con motivo de su actuacin frente a las decisiones del presidente. Ali cuenta con amplia trayectoria en la defensa de los trabajadores sindicalizados contra las limitantes del rgimen. Particip en las elecciones de 2012 pero su actuacin no fue la mejor al obtener slo el 0.58% de los votos totales en la primera vuelta.

Un ltimo personaje que se prev aparecer en las boletas electorales es el abogado y director del Club Deportivo egipcio Al Zamalek, Mortada Mansur, el cual no sera la primera vez que lo intenta, pues ya haba presentado una plataforma electoral en las elecciones de 2014 bajo la idea de recuperar el prestigio de Egipto y solicitarle a los manifestantes abstenerse de seguir su lucha o, en su defecto, hacerlo por los canales oficiales.

Estos dos ltimos son los ms activos mediticamente, el primero por sus acciones al interior del pas y sus polmicas declaraciones en medios internacionales. Mientras que el segundo lo logr tras la clasificacin del club de futbol al mundial de Rusia 2018. Sin embargo, ambos seran competidores nada serios frente a un al-Sisi que controla la escena pblica y las instituciones, sin dejar de mencionar que ninguno de los dos tiene posibilidades serias de concitar los votos de la mayora. En el caso de Ali lo demostr su participacin en las elecciones de 2012, donde el desconocimiento de su figura y el poco trabajo con las bases sociales lo dejaron fuera. En tanto el caso de Mansur se le vincula por apoyar al rgimen al orillar al Estado a que intervenga en la detencin y tortura de unos fanticos del equipo que presuntamente intentaron asesinarlo en 2014.

El resultado previsto

Vemos, entonces, que las elecciones de este ao sern un espectculo, por no decir una farsa, en la que se intentar suavizar las garras del rgimen para generar consenso. Para aumentar el entretenimiento electoral el 9 de enero, 400 diputados de la coalicin Daam Misr (Apoyo a Egipto) daban el respaldo a la candidatura de Al-Sisi. Toda vez que aquellos interesados en participar en los comicios deben reunir ciertos requisitos: el apoyo de, por lo menos, 20 parlamentarios o 25.000 firmas de ciudadanos del padrn electoral- distribuidos en 15 provincias, como mnimo 1.000 firmas en cada regin (Egipto se divide en 27 provincias o muhafazah). La fecha lmite se estableci para el 30 de enero. Sin embargo, si hubiera candidatura nica slo se necesitaran 5 % de los votos para elegir al Presidente, segn se advierte en su legislacin, con lo que se asegura la perpetuacin del rgimen s o s, con legitimidad o bajo coercin.

Al final, se ignoran los votos nulos o la baja participacin electoral como repertorio de protesta poltica, como ocurri en las elecciones de 2014 donde el presidente gan con un inquietante 97 % (su opositor obtuvo 3 %) y que tuvo, no obstante, un porcentaje de participacin de 47.5 % y 1.040.608 de sufragios invalidados. Acciones para las cuales el rgimen se protege bajo la clusula de candidatura nica. La eleccin est dada, aunque existan llamamientos al boicot. Frente a este escenario es difcil pensar en una transicin pacfica del poder mediante la contienda electoral, al no haber quien pueda hacer frente real al presidente quien controla y es controlado por un rgimen que se resiste a abrir paso a un cambio de rgimen poltico de fondo.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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