Portada :: Feminismos :: Derechos de las mujeres
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2018

#8M Huelga Feminista & Huelga de Cuidados
A la Huelga Feminista desde la dependencia de los cuidados

Clara Tovar Casado
perifericas.es

La autora se pregunta cmo afrontar la huelga si, debido a una enfermedad, dependo de cuidados.


El 8 de marzo de este 2018 se plantea, se avecina, se vaticina un estallido. No es un da de celebraciones, ni de fiestas en las que nos regalan flores y agasajan por un da, adjudicndonos un santo halo violeta de heroicidad que apenas dura 24 horas. Por el contrario, la reivindicacin es diaria, rutinaria para muchas mujeres que estamos inmersas en la lucha por conseguir libertades usurpadas y derechos negados.

Este 2018 las mujeres nos paramos para demostrar que sin nosotras se para el mundo, porque somos quien lo mueve, somos quien lo cuida. Somos todas las mujeres, con nuestras intersecciones. Mujeres de todas las edades, etnias, culturas, clases, con enfermedades, con diversidades funcionales, con diferentes orientaciones sexuales, identidades de gneros y mltiples en todos los sentidos que desde la sororidad ms profunda actuamos por y para todas.

La huelga del 8 M se propone en el mbito laboral, de cuidados, consumo y estudiantil. Todo ellos, campos en los que estamos presentes y sin embargo no reconocidas. Yo me pregunto cmo afrontar la huelga si, debido a una enfermedad, dependo de cuidados. Considero que la clave es ser conscientes de que los cuidados nos mantienen, son condicin sine qua non para nuestro bienestar y llevarlos a cabo supone una tarea ardua, sacrificada y a menudo poco gratificante.

El capitalismo patriarcal ha mantenido en la sombra de lo privado y lo ntimo esta tarea, reservndola para aquellas que hizo protagonistas de esta esfera: personas educadas en el rol femenino, mujeres. Desde ah, la han llevado a cabo de manera aislada, asumindola como propia y como sus nicas responsables.

Las cargas de trabajo adjudicadas, en algunos casos, son cercanas a prcticas esclavistas: ausencia de tiempo libre, prdida de autonoma en la toma de decisiones, olvido de las prioridades personales Todo ello, y hoy en da cada vez ms frecuente, dejando a tus familiares por atender a otras personas desconocidas. A menudo se tiende a infantilizar a las personas enfermas (se las despoja de intimidad, se cuestiona su criterio u opinin, se piensa anulada o disminuida su capacidad de decisin), lo cual coincide con lo que ocurre con las personas con diversidad funcional.

Como si necesitar a otra persona que nos cuide nos llevase a pensar que somos ms dbiles. De la mano, tambin existe la tendencia de conceder prioridad absoluta a las necesidades de quien necesita cuidados, quedando relegadas las propias necesidades de quien cuida. No da lugar a despiste la coincidencia entre la socializacin de las mujeres y su rol de cuidadoras. Educadas tradicionalmente para el agrado de las dems personas, complacientes, obedientes, empticas, sumisas.

Cuidar a una persona enferma requiere muchas tareas que han de asumirse colectivamente, desde la tribu que forman las redes familiares, las amistades, las parejas, porque cuidar ha de ser necesariamente verbo reflexivo. Es decir, quien cuida ha de ser cuidada. Si es obvio que, como personas, nuestras capacidades y aptitudes son diferentes y nos autodefinen, parece obvio tambin que cada una desempee mejor una faceta del cuidado, surgiendo un compromiso comn entre quienes cuidan y quienes son cuidadas, que tambin han de atender necesidades de sus cuidadoras.

La propuesta se resume en cuidarse en simbiosis, desde la horizontalidad y no desde la sumisin. Co cuidar multidireccionalmente, procurando espacios libres, tanto fsicos como temporales, para evitar sobrecargas de trabajo, comunicar por parte de la persona enferma sus necesidades con asertividad y empata, agradecer el tiempo que dedican a los cuidados otras mujeres, colaborar en la gestin de las dinmicas de los cuidados manteniendo un papel activo en lo posible, por poner algunos ejemplos prcticos.

Porque la revolucin ser feminista o no ser y necesariamente implicar los cuidados, no solo cambiando quin se encarga de ejecutarlos o gestionarlos, sino tambin el enfoque colectivo, que resulta transcendente.



Fuente:https://perifericas.es/387/a-la-huelga-feminista-desde-la-dependencia-de-los-cuidados/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter