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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2018

Otra masacre

Arturo Balderas Rodrguez
La Jornada


Los antecedentes de crmenes masivos no son nuevos en Estados Unidos. Tienen antecedentes que datan de aos. El recuento de los ms recientes es doloroso, porque la mayora de los que murieron fueron nios y jvenes.

En 1999, 13 estudiantes murieron en una secundaria de Columbine, Ohio; 24 resultaron heridos. En 2007, 32 en el Tecnolgico de Virginia; en 2011, seis en Arizona durante una mitin poltico; en 2012, 12 en un cine en Aurora, Colorado, y hubo 70 heridos; tambin en 2012, 20 nios y seis profesores en la primaria Sandy Hook, en Connecticut; en 2015, 14 en San Bernardino, California, durante una reunin social, y hubo 21 lesionados; en 2016, 49 en un centro nocturno de Orlando, Florida; en 2016; 58 en Las Vegas, Nevada, y cientos fueron heridos; en 2018, 17 estudiantes y maestros en una secundaria de Parkland, Florida.

En todos los asesinatos, las armas que se usaron eran semiautomticas.

Un estudio reciente de la Organizacin Mundial de la Salud encontr que, entre las naciones de ms alto ingreso, 91 por ciento de jvenes y menores de 15 aos que fallecieron por esa misma razn eran de Estados Unidos.

Los legisladores estadunidenses no han querido admitir o entender que la segunda enmienda de la Constitucin, que garantiza el derecho a poseer armas, fue producto de una coyuntura en un pas que haba vivido una etapa cuando stas eran necesarias para luchar en contra del ejrcito enemigo. A menos que alguien piense que en la actualidad Estados Unidos puede ser invadido, dicha enmienda debera revisarse y, en su caso, actualizarse a la luz del siglo XXI. Para los nios, jvenes y maestros asesinados, la lectura anacrnica y convenenciera de la segunda enmienda ha sido consecuencia de su temprana muerte. Slo algunos legisladores que estn atados a los cnones e intereses de la industria que produce armas son capaces de argumentar que el pas vive en las mismas condiciones que en 1791, cuando fue escrita la segunda enmienda constitucional.

Imaginar que las ciudades son un desierto, en el que los nicos que sobreviven son los ms fuertes, es enfermizo, Mad Max redivivo. Una vez ms, Trump omiti hablar del problema real: la venta y posesin indiscriminada de armas. Para l y los que piensan igual, el problema se concreta en unos cuantos enfermos mentales. En tal caso, sera pertinente regalarles un espejo.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2018/02/19/opinion/011o1pol




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