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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2018

Ser o no ser (un cuerpo) de Santiago Alba Rico
Una invitacin a la cada

Juan Gorostidi
Rebelin


Recuerdo que en mi casa de padres catlicos se deca almas cuando mayormente se quera decir habitantes. Madrid tena un milln de almas; nuestro barrio, unos cientos. Era un trmino con el que la Iglesia intentaba imponer su visin de la vida al comn de los mortales: el cuerpo pasa, el alma permanece.

Hoy vivimos una suerte de reverso a este fenmeno cuando decimos cuerpos, pero esta vez como palabra-contrasea de quien pretende confesar cierta conciencia: somos cuerpo, fragilidad, resto desechable Pero, ms an que con aquella alma de mis padres, cabe el peligro de convertir cuerpo en fetiche vaco. Pensar el cuerpo sigue siendo tarea ardua.

Es lo que trata de hacer Santiago Alba Rico en su reciente Ser o no ser (un cuerpo). Seix Barral 2017: mirar de frente una cuestin que sabe escurridiza, inasible casi, pues hace tiempo que, contra las evidencias de nuestra fisicidad, dejamos de ser cuerpo. En seis apartados brillantes y una bibliografa caprichosamente comentada nos permite una inmersin de la que salimos obligados a considerar la urgencia y la dimensin del asunto. Y es que, en relacin al cuerpo, nos encontramos en un umbral se ha traspasado ya, seguramente en el que los desarrollos tecnolgicos pueden plantearse como programa que dej de ser utpico: la humanidad est en condiciones de soltar finalmente ese lastre mortal y desplazarse a una mquina perfecta, inmortal. Alba Rico despliega las implicaciones de la facticidad de lo que hasta hace poco fue una simple fantasa utpica: la aceleracin del Mercado como motor insoslayable convierte nuestros cuerpos en imagen infinitamente multiplicable y manipulable.

El asunto viene de muy lejos: desde el momento en que el ser humano se hizo tal dotndose de lenguaje y perdiendo para siempre su memoria animal como magistralmente nos cuenta el simio humanizado del Informe para una academia de Kafka. El autor recurre a otro relato para expresar la actual deriva humana la del Mercado capitalista. Se trata del cuento chino Wang y la tinaja mgica: lo que en un primer momento saca de la miseria a Wang, lo conduce a una pesadilla autodestructiva. Es la nmesis con la que las mitologas nos advirtieron si olvidamos nuestros lmites y pretendemos ser como dioses.

El libro es el relato de las formas en que desde siempre el ser humano ha huido del cuerpo y ha recado en l, as como de las implicaciones de tales huidas y recadas. De hecho, la identidad no sera sino la construccin, siempre problemtica de un lugar donde huir y recaer y en el que otros puedan reconocernos. Sin olvidar que todos los mecanismos de exclusin o negacin del otro (antisemitismo, machismo, colonialismo) racializan o etnifican exitosamente la identidad que niegan, o que La identidad es contrariedad, pesa, cansa pero hay slo una cosa peor que la identidad y es no tener ninguna (T. Eagleton). Pero, como deca, tambin nos seala un lmite, un umbral en el que se nos presentan dos opciones: la de alentar la huida del cuerpo a la imagen o, frente a dicha huida, reasumir nuestra corporeidad: Liberacin del cuerpo puede querer decir dos cosas: el proceso por el cual el capitalismo (y la libertad y la inteligencia) intenta liberarse de los cuerpos; y el proceso por el cual el cuerpo recupera un papel central como objeto insuperable de atenciones y cuidados. Liberarse del cuerpo es reclamar fantasiosamente nuestro derecho a ser mercancas; es decir, nuestro derecho, al mismo tiempo, a la inmortalidad propia y a la destruccin de los otros. Frente a esta paradoja fatal, liberar el cuerpo es, al contrario, afirmar el derecho a mirarse, a cuidarse, a vivir un relato, a envejecer sin vergenza y a morir con dignidad. Este dilema entre liberar el cuerpo o liberarse de l es la ms radical e insoslayable decisin poltica de nuestras vidas (pgina 255).

Estamos, como nunca quiz, ante esta disyuntiva, ms all de inercias y programas que se nos presentan como una realidad insoslayable, imposible de contrariar. Quien se coloca fuera o quien ha cado all por su lugar en la cadena social o el sitio en el que le toco nacer est condenado a sentir el peso de la asociacin enfermedad-pecado-delito, propia de las sociedades antiguas que sigue vigente extramuros del Mercado. El propio autor se confiesa atrapado: la dislocacin econmica y tecnolgica de los ltimos siglos, en grandes saltos sucesivos, ha desplazado el cuerpo como eje de la experiencia, para bien y para mal, pero con la consecuencia singular de que ahora, cuando entro por la maana en internet con la angustiosa sensacin de haber perdido la noche, me dejo llevar por la ilusin contraria: la de que all donde yo estoy, all donde est mi cuerpo, no ocurre nada. O por la ilusin concomitante, ms sofisticada y paradjica an, de que slo me pueden pasar cosas a m a condicin de no estar yo en el mismo lugar que mi cuerpo, residuo inerte y obstculo sin vida de la experiencia real (pginas 11 y 12). No ocurre nada fuera de ese desplazamiento que ha sacado al cuerpo del eje de lo real y lo ha colocado en la mquina de la realidad virtual? Esta es la insoslayable e inquietante paradoja que recorre las pginas de Ser o no ser (un cuerpo). Arrastrados por la corriente sabemos, con todo, que deberemos optar entre imaginacin y fantasa, cuando la fantasa que nos tienta y trata de imponerse es un desenganche definitivo del cuerpo en un espacio sin lmites ni rugosidades inmortal (pgina 223). Aadira yo que tal desenganche es imposible sin caer en la locura a la que parece arrastrarnos nuestra civilizacin; y que, por lo tanto, renunciar a ciertas gratificaciones de la mercantilizacin resulta una cuestin de supervivencia. Afirmar que somos cuerpo es hoy la ms elemental de las opciones, una afirmacin en la que se anan lo subjetivo y lo poltico. Sin dejar de ser conscientes de que el cuerpo es justamente la fuga imposible que opone e imbrica dos elementos extraos entre s: la carne y la palabra (pgina 79) o que nuestro cuerpo es el resultado de una lucha entre carne y lenguaje en la que, durante las etapas de crecimiento, muy a menudo el lenguaje parece desbordado y en retirada (pgina 95).

Santiago Alba Rico parece identificarse con el Kafka que siempre supo que no se puede escapar, aunque tampoco sea posible dejar de intentarlo: creemos que caminamos cuando en realidad caemos (pgina 57). Dicha cada es en realidad nuestro destino.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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