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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2018

Pas de Rambos

Marcelo Colussi
ALAI


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Rpida, potente, personalizable, adaptable, confiable y precisa

Calificacin dada por la Asociacin Nacional del Rifle al fusil semiautomtico AR-15

 

Acaba de suceder otra masacre a manos de civiles en Estados Unidos, la tierra de la libertad y la democracia. Por qu?

 

Ya no sorprende a nadie la comisin de una nueva matanza con algn arma de fuego realizada por un civil estadounidense, que luego se suicida o cae muerto por la polica. Las ltimas dcadas del siglo pasado ya ofrecan ese trgico panorama (el 1 de agosto de 1966 Joseph Whitman, un ex marine de 25 aos, dispar contra estudiantes de la Universidad de Texas, en Austin, matando a 18 personas), pero paulatinamente el terror fue incrementndose, hacindose casi normal al da de hoy: el 18 de julio de 1984 James Oliver Huberty abri fuego en un restaurante McDonald's de California matando a 21 personas; el 16 de octubre de 1991 George Hennard, de 25 aos, estrell su vehculo contra una cafetera en Texas, saliendo luego de su camioneta disparando contra los clientes matando a 23 personas; el 2 julio de 1993 un hombre armado con dos armas semiautomticas, un revlver y una bolsa con cientos de proyectiles mat en San Francisco a 9 personas y luego se suicid; el 20 de abril de 1999 dos estudiantes adolescentes, Eric Harris y Dylan Klebold, armados con un fusil de asalto, dos escopetas y un revlver, mataron a 13 personas e hirieron a 23 en la escuela de Columbine, en Littleton, estado de Colorado, antes de suicidarse; el 16 de abril de 2007 el estudiante surcoreano Cho Seung Hui se suicid luego de matar a 32 estudiantes y profesores en la Universidad Politcnica de Virginia; el 5 diciembre de 2007 un hombre de 20 aos, en un centro comercial de Omaha, estado de Nebraska, mat con arma de fuego a 8 personas; el 3 de abril de 2009 un hombre armado entr en un centro de atencin a inmigrantes y refugiados en Binghamton, estado de Nueva York, y mat a 13 personas para luego suicidarse; el 5 de noviembre de 2009 en la base militar de Fort Hood, estado de Texas, una balacera dej 13 muertos y 12 heridos, siendo el autor de la matanza Nidal Malik Hasan, un comandante y psiquiatra de religin musulmana, condenado a muerte en agosto de 2013; el 7 agosto de 2011 en Copley Township, en el noreste de Ohio, un hombre con arma de fuego mat a 7 personas, antes de ser abatido por la polica; el 12 de octubre de 2011 en una peluquera en Seal Beach, California, 8 personas murieron y otra result gravemente herida cuando un hombre armado entr al establecimiento y comenz a disparar a mansalva; el 2 abril de 2012 en un tiroteo en una universidad privada en Oakland, estado de California, murieron 7 personas y 3 ms resultaron heridas; el 20 julio de 2012 12 personas perdieron la vida y 52 resultaron heridas en un tiroteo en un cine en la localidad de Aurora, cerca de Denver, estado de Colorado; el 14 de diciembre de 2012, Adam Lanza, de 20 aos, entr a la escuela Sandy Hook, en Newtown, Connecticut, y disparando termin con la vida de 20 nios y 6 adultos, suicidndose finalmente; el 16 de setiembre de 2013 Aaron Alexis, ex reservista del Ejrcito, de 34 aos, mat a 12 personas hiriendo a otras 14 al asaltar el Mando de Operaciones de la Armada en Washington (a cinco kilmetros de la Casa Blanca y dos kilmetros del Capitolio), muriendo en el ataque; el 2 de abril de 2014 Ivn Lpez, veterano de la guerra de Iraq, abri fuego contra sus compaeros de filas en la base militar de Fort Hood, dejando 3 muertos y 15 heridos, perdiendo la vida en el ataque; el 18 de junio de 2015 en una iglesia de la comunidad afroamericana en Charleston, Carolina del Sur, un joven supremacista blanco dispar contra personas que lean la Biblia matando a 9 de ellas, incluido un senador estatal; el 1 de octubre de 2015 Chris Harper Mercer, de 26 aos, mat a 10 estudiantes en la Universidad de Umpqua, Oregon, muriendo luego en un intercambio de disparos con la polica; el 2 de diciembre de 2015 14 personas perdieron la vida y 20 resultaron heridas luego de un tiroteo en un centro de servicios sociales de la ciudad de San Bernardino, California, en un ataque cometido por un matrimonio que muri horas despus en un intercambio de disparos con la polica a varios kilmetros del lugar del ataque; el 12 de junio de 2016 murieron 49 personas y 53 resultaron heridas en un ataque con arma de fuego a un club de homosexuales en Orlando, Florida; el 1 de octubre de 2017 58 personas murieron en un tiroteo registrado durante un concierto frente al hotel casino Mandalay Bay en Las Vegas; el 5 de noviembre de 2017 27 personas murieron y 20 resultaron heridas en un iglesia bautista de Texas como resultado de un tiroteo iniciado por una persona no identificada; y el ms reciente, el 14 de febrero del 2018 (da del cario!) Nikolas Cruz, de 19 aos, mat a 17 personas con un fusil semiautomtico AR-15 en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas High School, en Parkland, estado de Florida.

 

Explicar esta casi interminable lista de masacres, que cada vez ms frecuentemente enlutan a familias estadounidenses, simplemente por desequilibrados mentales que en algn momento entran en accin, queda corto.

 

Sin dudas quien puede cometer estos actos locos, demenciales, desde todo punto de vista insanos en trminos psicolgicos, son personas con severos trastornos psquicos. Pero para entender en su cabalidad el fenmeno hay que introducir dos elementos ms: 1) el sentir nacional de Estados Unidos como potencia impune con su destino manifiesto de conducir al resto de la humanidad, y 2) la industria de las armas, la principal dentro de su economa, y vital en su cultura cotidiana.

 

Si es cierto que quienes cometen esos actos locos son, justamente, personas locas (psicticos, en trminos estrictos, delirantes), sus delirios hay que entenderlos en el mbito de la cultura donde aparecen. Los delirios no son azarosos, antojadizos: comportan una lgica, tienen sentido, mantienen algn anudamiento con la realidad. En el Medioevo europeo los locos deliraban con apariciones de vrgenes, hablaban con el demonio y se movan en lo que la media cultural impona (la Santa Inquisicin persiguiendo brujas por todos lados). En el siglo XX poca de viajes espaciales los locos deliran con platos voladores y marcianos. En un pas como Estados Unidos, sus locos deliran con su imaginario dominante, con su representacin icnica por excelencia: Rambo, un killer que se las puede con todas, el muchachito hollywoodense que, como se puede ver en alguna stira burlona, de un solo disparo mata a diez malos (indios, comunistas, o ahora: musulmanes).

 

Un pas de Rambos

 

En el imaginario cotidiano de cualquier ciudadano estadounidense, desde hace ya ms de un siglo, est la idea de ganador absoluto. Nadie se les opone, y su impunidad es proverbial. Rambo, ese veterano de la guerra de Vietnam prcticamente invencible, hombre de acero, macho por antonomasia, es el representante ms acabado de esa fantasa.

 

En Estados Unidos la guerra, sin dudas repudiada por muchos, sigue siendo un eje fundamental en torno al cual gira buena parte de la sociedad, su economa, su poltica, su cultura. Por eso mismo, apoyada por una amplia mayora (por qu ganara la presidencia un supremacista blanco, machista y guerrerista como Donald Trump si no?) Es el nico pas del mundo que prcticamente ha participado en todas las guerras habidas en los siglos XX y XXI; posee las fuerzas armadas ms grandes del planeta, y los gastos militares de su presupuesto son colosales: de hecho, la mitad de todos los gastos mundiales invertidos en ese mbito. Pas que no dud en usar armas atmicas contra poblacin civil no combatiente (las dos innecesarias bombas en Japn sobre el final de la Segunda Guerra Mundial), que ha desarrollado los ms prfidos y sanguinarios mtodos de guerra, utilizndolos de hecho y ensendolos a sus ejrcitos subordinados (de Latinoamrica especialmente), poseedor de alrededor de 700 bases militares diseminadas por toda la geografa planetaria, su agresividad es monumental.

 

En el medio de esa violencia generalizada, sus locos reproducen en sus delirios lo que es moneda comn en su cotidianeidad. Para evidenciar esa violencia, la cubana revista digital Cubadebate hizo un seguimiento de hechos violentos cotidianos en el pas, ofrecindose este pattico panorama.

 

96 estadounidenses son asesinados con armas como promedio cada da.

13.000 estadounidenses mueren cada ao como promedio por homicidios con armas de fuego.

2 personas son heridas por cada 1 asesinada.

7 nios y adolescentes son asesinados como promedio cada da por armas de fuego.

50 mujeres son asesinadas a tiros por sus parejas como promedio cada mes.

13 veces ms probabilidades tienen los hombres negros de ser tiroteados y asesinados que los hombres blancos.

5 veces ms riesgo tiene una mujer de ser asesinada en un episodio de violencia domstica cuando en su hogar hay presencia de armas de fuego.

2.333 homicidios por armas de fuego ms hubo en los primeros doscientos das de 2017 que en el 2014; una cifra que crece cada ao.

42% de las armas en poder de civiles en el mundo estn en manos de estadounidenses, a pesar de que ese pas slo tiene el 4,4% de la poblacin mundial.

1.606 asesinatos masivos por armas de fuego han tenido lugar desde el asesinato de 20 nios y 6 adultos, en diciembre de 2012, en Sandy Hook Elementary School in Newtown, Connecticut, hasta febrero de 2018. En ellos han muerto al menos 1829 personas y 6447 han resultado heridas. El promedio es de ms de un tiroteo masivo por da.

7.142 incidentes violentos con armas han ocurrido desde el 1 de enero al 19 de febrero de 2018.

1.977 son los muertos en esos incidentes.

3.424 personas has resultado heridas.

34 de los incidentes han sido asesinatos masivos

 

Una tremenda violencia domstica define el american way of live, sin dudas.

 

La industria militar manda

 

El llamado complejo militar-industrial es la rama comercial ms pujante de toda la economa estadounidense. Su influencia poltica es enorme; de hecho, es quien fija la estrategia nacional de poltica externa (lase: empresas como Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon, General Dynamics, Honeywell, Halliburton, BAE System). Segn datos confiables, en su cabildeo con las esferas del poder poltico este complejo gasta no menos de 100 millones de dlares al ao, con lo que consigue establecer siempre sus negocios por sobre cualquier otra prioridad nacional. Y su negocio es la guerra!, es decir la muerte!!

 

Hay que consumir armas, muchas armas, muchsimas. Entindase aqu por armas desde una pistola hasta un portaviones con energa nuclear con infinidad de aviones supersnicos dotados de las ms letales bombas inteligentes. De ah que los pedidos de renovacin de armamento que le llegan a ese poderoso complejo militar-industrial no se terminan nunca, ya sea para sus propias fuerzas armadas o para los pases que les adquieren equipos (tanques de guerra, aviones, barcos, caones, misiles, minas y un interminable etctera). Por otro lado, en lo interno, tambin los ciudadanos estadounidenses comunes (como los que cometen todas estas masacres a las que nos referimos) compran muchas armas, muchsimas.

 

Por lo pronto se calcula que en el pas existen 319 millones de armas en poder de poblacin civil; de ellas, 114 millones son pistolas, 110 millones son rifles y 86 millones son escopetas. La industria que produce esas mercancas mueve 43.000 millones de dlares al ao. Ah tambin se inscriben fusiles automticos, como el AR-15, versin civil del militar M-16, (30 tiros por minuto), producido por Colt's Manufacturing Company, el arma ms empleada en las masacres que nos ocupan. Valga decir que se lo adquiere con toda facilidad en cualquier tienda o supermercado por 475 dlares (un Iphone 7 cuesta 769 dlares). De acuerdo a la Segunda Enmienda de la Constitucin de Estados Unidos, se reconoce el derecho de todo ciudadano a poseer y portar armas de fuego, protegiendo as la libertad. La Asociacin Nacional del Rifle (la asociacin civil ms vieja del pas, con ms de cinco millones de miembros) vela por la posesin de armas de fuego (gastando alrededor de 8 millones de dlares al ao en cabildeo para lograr sus propsitos).

 

Dicho de otro modo: cualquiera en este pas puede comprar un arma de fuego de altsimo poder y matar a mansalva a civiles. Eso es lo que cada vez sucede ms frecuentemente, y sin dudas seguir sucediendo, porque 1) la fantasa de sentirse Rambos no est en vas de desaparecer y 2) el negocio de las armas no da seales de agotamiento.

 

La combinacin de esos explosivos factores siempre podr encontrar un delirante que realmente se crea dueo de algn destino manifiesto, que se sienta ese personaje peliculesco, pudiendo adquirir el arma mortal en la esquina de su casa. La historia que sigue ya parece estar contada.

 

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http://www.alainet.org/es/articulo/191170


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