Portada :: Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2018

Una propuesta sobre seguridad pblica, ciudadana y defensa nacional

Sirio Lpez Velasco
Rebelin

Traducido del portugus para Rebelin por Alfredo Iglesias Diguez


La intervencin federal en el rea de seguridad del estado de Ro de Janeiro agudiz el debate sobre la seguridad pblica en Brasil. Como el tema es asuntpo prioritario de otras regiones de Brasil y de otros pases de Amrica Latina que sufren situaciones de violencia social comparables a las de Ro de Janeiro, las breves reflexiones que desarrollo a continuacin pretenden tener validez en ese contexto ms amplio.

La violencia puede ser definida como cualquier situacin que impida que algn ser, en especial un ser humano, alcance su mximo desarrollo posible de forma saludable. En esa situacin se vulneran violentamente las tres normas bsicas de la tica: la primera, porque tal situacin no es el resultado de una eleccin voluntaria del individuo; la segunda, porque no es el resultado de un consenso alcanzado con otros iguales; la tercera, porque se ve afectada la salud humana, y en muchas ocasiones la salud de la naturaleza no humana del lugar. En ese sentido, violencia es la falta de salud, de educacin, de vivienda y de actividad productiva que permita resolver las necesidades bsicas del individuo, de su familia y de su comunidad. Por esa razn, el combate efectivo contra la violencia que presten atencin a todas estas reas.

Ahora bien, en Ro de Janeiro y en otros lugares de Brasil e de Amrica Latina la violencia contra las personas se comete, adems de como resultado de las carencias en esos mbitos antedichos, como resultado de la accin de la pequea criminalidad, que hurta, roba y, a veces, mata, y del crimen organizado, vinculado al trfico de drogas y de armas. La situacin empeor, como consecuencia de las polticas neoliberales, a raz del deterioro de los factores socioeconmicos antedichos y por el hecho de que el crimen organizado se erigi en un estado paralelo, detentando en muchas comunidades el poder real (consolidado por la compra de polticos, jueces y policas, que a veces matan de la misma manera que lo hacen los criminales).

Revertir esa situacin no es tarea fcil y requerir del concurso de muchas actuaciones interconectadas. Por un lado, es necesario poner en marcha polticas de empleo y de renta que tengan por objetivo la desaparicin del desempleo y retribuciones suficientes para realizar una cesta de la compra familiar completa; asimismo, esas polticas deben incluir ayudas sociales inmediatas y planes de educacin-capacitacin profesional para los ms desfavorecidos y los presos, aparte de su organizacin en cooperativas de produccin que tendran que recibir del Estado el apoyo necesario (financiero, tcnico, de compra de la produccin). Paralelamente, con el nimo de combatir con alguna posibilidad de xito la pequea criminalidad y sobre todo el crimen organizado, es fundamental promover y apoyar la autoorganizacin de cada comunidad en materia de defensa. En ese sentido, esa autoorganizacin de cada manzana, barrio o ayuntamiento rural, debe contar con el permanente apoyo, incluso armado, de las policas, que deben ser depuradas de corruptos y contar con policas bien formados, tambin desde el punto de vista tico, bien equipados, bien remunerados y cuyas familias deben estar protegidas por la Seguridad Social, adems de contar con el apoyo permanente de otros especialistas, procedentes de la universidad, el poder judicial... Esa autoorganizacin tendra que evolucionar hacia la constitucin de la milicia ciudadana formada por voluntarios entrenados y armados por las policas y las fuerzas armadas e integrados de forma permanente en la defensa de la seguridad pblica comunitaria y de la soberana nacional, en el contexto de una Amrica Latina integrada solidariamente y libre de cualquier dominio imperial. Por otra parte, la depuracin de las policas debe ir acompaada de la depuracin de los corruptos en el ejecutivo, legislativo y judicial, que se ha de lograr gracias a un profunda renovacin de los cargos lectivos y al ejercicio, cada vez ms estricto, de una democracia directa por parte de las comunidades, que deben tener el control de todas las acciones que emanan de la administracin pblica.

Bibliografia mnima
Lpez Velasco, Sirio. Ideas y experiencias de la democracia: una mirada ecomunitarista. Porto Alegre: Fi, 2017; disponible gratuitamente en: https//www.editorafi.org/180sirio?fb_comment_id=1458345687589180_1477539679003114

Lpez Velasco, Sirio. Contribuio Teoria da Democracia: uma perspectiva ecomunitarista. Porto Alegre: Fi, 2017; disponible gratuitamente en: http://www.editorafi.org/196sirio

Sirio Lpez Velasco es profesor de la Universidad de Federal do Ro Grande (UFRG).


Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar la autora, al traductor y Rebelin como fuente de la traduccin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter