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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2018

Pakistn, la piedra en el estanque

Guadi Calvo
Rebelin


Histricamente y geogrficamente Pakistn parece signado a que ninguna pieza, por pequea que sea, movida por Islamabad, deja de afectar el equilibrio regional y con el efecto de una piedra en el estanque sus hondas pueden alcanzar puntos mucho ms distantes.

Ahora en el gobierno pakistan se desliza hacia una crisis de importantes y desconocidas consecuencias al confirmarse lo que era un secreto a voces, sobre la presencia de unos 1.500 efectivos de su ejrcito en Arabia Saudita, a los que pronto se les sumarn otros 1.000, por orden del Primer Ministro Shahid Khaqan Abbasi.

Este ltimo lunes el ministro de defensa pakistan, Khurram Dastgir, en una sesin informativa ante el senado se neg a dar detalles acerca del envi de ms tropa y el tipo de asistencia que prestarn en el reino wahabita. En beneficio del protocolo de seguridad firmado en 1982 rigen un protocolo de seguridad firmado por ambas naciones.

Dastgir dijo que Pakistn sigue siendo neutral en el conflicto que Arabia Saudita mantiene en Yemen contra la insurgencia Houthis, como lo afirma la resolucin unnime del parlamento aprobada en 2015 en la que se establece que: Pakistn no ser parte en ninguna guerra en Medio Oriente o cualquier estado rabe. El ministro, solo confirm que las tropas enviadas tienen la misin de entrenar a militares saudes, y que no se desplegaran fuera de las fronteras de reino, aunque se cree los militares pakistanes ya podran estar en el sur del pas prximos a la frontera yemen.

La cooperacin militar entre Islamabad y Riad han sido muy activa a lo largo de su historia reciente, mas si se tiene en cuenta el marco de la Guerra Fra y la proximidad poltica de estas dos naciones con Washington.

El fuerte vnculo entre sauditas y pakistanes se ha puesto a prueba en varias oportunidades. Ya durante la guerra sovitica-afgana (1978-1992) Pakistn de hecho se convirti en un portaaviones norteamericano para abastecer a los muyahidines afganos, con insumos y mercenarios financiados en gran parte por los sauditas, que ingresaban a Afganistn por la frontera pakistan. En 1998, cundo Paquistn sufra fuertes sanciones internacionales para impedir el desarrollo de su plan nuclear, Arabia Saudita provey de petrleo y otros insumos, al pas centro asitico, lo que le permiti la subsistencia de su programa. Los saudes, tambin dieron asilo poltico al ex primer ministro pakistan, Muhammad Nawaz Sharif, tras el golpe militar de 1999 encabezado por el general Pervez Musharraf.

Por su parte Islamabad colabor, en los aos sesenta, con la modernizacin de la Real Fuerza Area Saudita (RSAF) entrenado a sus pilotos. En 1969 durante el conflicto de al-Wadiah, entre Arabia Saudita y la entonces Repblica Popular de Yemen del Sur, hombres de la fuerza area paquistanes pilotearon naves sauditas. Tropas pakistanes tambin asistieron a los combates por la recuperacin del lugar ms sagrado del Islam, la Gran Mezquita o Masjid al-Haram, en la ciudad de la Meca, despus que la toma por parte de un grupo de insurgentes, que intent derrocar la monarqua. Aquellos combates que se prolongaron desde el 26 de noviembre al 3 de diciembre de 1979, dejaron un saldo cercano a los 300 muertos y 500 heridos.

Durante la primera Guerra del Golfo Prsico en 1991fueron un nmero cercano a los 20 mil militares pakistanes, entre tropa y asesores acantonados en territorio saudita. Adems, cerca de 10 mil militares sauditas han recibido entrenamiento en diferentes academias y escuelas del ejrcito pakistan.

Desde el inici de la guerra en Yemen, con una comunidad chi aproximada del 42 %, el reino saudita ha presionado a Pakistn para que le proporcione tanto naves, como aviones y tropa, a lo que Islamabad se ha negado ya para evitar las consecuencias internas que se podran producir dado que el 20 % de los casi 195 millones de pakistanes son de confesin chi. Sumadas las consecuencia que podra trele respecto a Irn, que de alguna manera sostiene a la insurgencia del frente Ansarullah, compuesto por chies y sunitas pobres.

El jefe del Estado Mayor del ejrcito pakistan el general, Qamar Javed Bajwa, en una reciente visita oficial de tres das se haba reunido con el poderossimo prncipe heredero Mohammed bin Salman y el comandante de las fuerzas terrestres, el teniente general prncipe Fahd bin Turki bin Abdulaziz, donde habra sido presionado para que Pakistn se involucre en el conflicto.

Aunque oficialmente Islamabad, ha intentado mantenerse al margen de la guerra en Yemen, Riad ha presionado exigiendo el despliegue de tropas paquistanes desde el comienzo del conflicto. Incluso el ex jefe del ejrcito pakistan, el general retirado Raheel Sharif, se ha hecho cargo el ao pasado de la comandancia de las fuerzas de la coalicin creada por el reino en 2015. Ms all de la gigantesca diferencia en poder militar, y los daos causado a Yemen, con ms de 30 mil muertos, millones de desplazados, habiendo provocado epidemias como el clera entre la poblacin civil y toda la infraestructura productiva y sanitaria destruida, no han podido ni doblegarlos, ni quitarle la iniciativa en la guerra.

Pakistn en su laberinto.

Est obligada alianza con Arabia Saudita, complica gravemente a Pakistn en su relacin con Tehern, quien ms all del peso especfico histrico debido a su fuerza e influencia en la regin, tras el acuerdo nuclear con el grupo 5+1 (China, EEUU, Francia, Reino Unido y Rusia ms Alemania) y su victoria, junto a Rusia en Siria, se ha convertido en un factor determinante en el Islam, tanto chi como sunita y en la pesadilla del enclave sionista en Palestina.

Irn, lleva desde hace aos excelentes relaciones con India, el enemigo jurado de Pakistn, quien esta misma semana acaba de asumir el control del puerto iran de Chabahar, durante el prximo ao y medio, por donde los productos a indios alcanzaran con ms rapidez los mercados de Asa Central, Rusia, Afganistn y el Golfo Prsico, en franca competencia con el puerto pakistan de Gwadar, a 90 kilmetros de Chabahar. A las intensas relaciones comerciales indo-iranes, hay que sumarle particularmente las energticas. Tehern desde hace varios aos viene incrementado la venta de petrleo a Nueva Delhi.

Adems la vecindad de Irn con la provincia pakistan de Baluchistn, donde un importante movimiento separatista lucha desde hace dcadas por independizarse de Islamabad, podra incrementar su actividad de recibir apoyo iran. Una media docena de organizaciones insurgente entre ellas el Ejrcito de Liberacin de Baluchistn, el Frente de Liberacin de la Gente de Baluchistn, Frente Unido de Liberacin de Baluchistn, han protagonizado importantes ataque en la provincia llegando incluso a atacar objetivos en la capital del pas. Ms de una vez, tanto soviticos como indios, han alentado a estos grupos, cuando tuvieron necesidad de golpear a Pakistn, por lo que el camino para Irn, llegado el caso, ya est allanado.

A este complejo mosaico de problemas para Pakistn, hay que sumarle las recientes sanciones de Washington por no estar desarrollando planes acorde a la gravedad del accionar del Talibn y el Daesh, en su frontera con Afganistn.

Quizs ceder a las pretensiones sauditas respecto a Yemen, sea el camino que encontr Islamabad para acercarse a los Estados Unidos, y menguar el desencuentro con Estados Unidos, lo que sin duda podra lastimar la fuerte alianza comercial, que tiene con China.

Pakistn, parece castigado por un designio divino a padecer su posicin geogrfica, atrapado entre potencias, montaas e intereses, campo de batalla histrico entre occidente y oriente, por lo que haga lo que haga pareciera ser siempre en contra de alguien, fundamentalmente en su propia contra.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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