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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2018

La soledad de Ral Castro

Ramn I. Centeno
Carabina 30-30


Nadie critica a Stalin en mi presencia
Ral Castro


Este 24 de febrero, Ral Castro cumple diez aos al frente del Estado cubano. (Antes fue lder interino desde que Fidel Castro se retir por motivos de salud en el verano de 2006.) Si todo sale como est previsto, Ral dejar la Presidencia de Cuba en abril, a sus 86 aos de edad. Ral dejar inconcluso su intento de instalar un socialismo prspero y sostenible. Y la era post-Castro est a la vuelta de la esquina. En este comentario para El Barrio Antiguo y 30-30 hago una breve valoracin de largo plazo, para ubicar a la era raulista dentro de la larga epopeya que inici con el triunfo de Stalin en la URSS.

1. El ADN del comunismo cubano

El revolucionario Len Trotsky, en sus ltimos aos de vida, defini a la Unin Sovitica bajo Stalin como un totalitarismo. Trotsky, a su vez, haba tomado este concepto de otro exiliado bolchevique, Victor Serge, quien resumi bien el origen de la degeneracin estalinista. Por un lado, deca Serge, era cierto que la frrea dictadura del partido bolchevique durante la guerra civil contena las semillas del estalinismo; pero tambin, insista, el bolchevismo y la revolucin contenan otras semillas, sobre todo las de una nueva democracia. El rgimen de Stalin fue la victoria de unas semillas sobre las otras; la suya, fue una contrarrevolucin que triunf sobre personajes como Trotsky y Serge.

El totalitarismo de Stalin se impuso a travs de un canibalismo poltico que requiri del derramamiento de litros y litros de sangre. En contraste, los nuevos estados que se sumaron al bloque socialista despus de la Segunda Guerra Mundial nacieron totalitarios; en ellos no hubo necesidad de un bao de sangre entre comunistas en pro de normalizar el estado de excepcin (en tiempos de paz) y comunistas partidarios de retomar la ruta de consolidacin de una nueva democracia. Los nuevos estados socialistas, alineados a Mosc de un modo u otro, simplemente replicaron en sus pases el molde estalinista. Cuba, por supuesto, fue uno de estos estados.

2. El toque caribeo

A diferencia de las otras revoluciones comunistas, en Cuba el Partido Comunista no fue el productor de la revolucin, sino un producto de esta. El PCC tuvo su 1er Congreso en 1975, a pesar de haber sido fundado en 1965 (seis aos despus de la revolucin). Hasta ese momento (y en parte, tambin despus) el bastin del poder poltico recaa en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, cuyo origen era el Ejrcito Rebelde: la guerrilla de Fidel Castro que derroc a Fulgencio Batista. De ah que el ttulo que Fidel Castro ostentara en primer lugar fuera su rol de Comandante en Jefe, no el ttulo de Secretario General del Partido, como Stalin, por ejemplo. En Cuba, el ejrcito no fue el brazo armado del partido; ms bien, el partido ha sido el brazo poltico de las fuerzas armadas.

Como otras revoluciones comunistas autctonas por ejemplo, Yugoslavia, Vietnam o China, Cuba no era un simple ttere de Mosc. El comunismo cubano, sin embargo, surge en la misma dcada en que se profundiza la ruptura entre China y la Unin Sovitica. La direccin cubana, frente a esta disyuntiva, decide sumar su joven revolucin al campo sovitico. Cuba no perdera su autonoma, del mismo modo que Israel nunca la ha perdido frente a Washington. Cuba incluso llegara a imponer polticas a Mosc, como su involucramiento en la guerra de Angola, donde las FAR enviaran tropas contra del ejrcito del apartheid sudafricano.

Al grano: el colapso de la Unin Sovitica no implicaba el colapso de Cuba socialista. Al igual que Corea del Norte, China y Vietnam, Cuba sobrevivi.

3. El revisionismo raulista

Claro que hay modos de sobrevivir. No es lo mismo mantener un rgimen de raz sovitica desde la prosperidad, como en China o Vietnam, que mantenerlo desde la escasez, como en Cuba o Corea del Norte. En medio de la dura crisis econmica de los aos noventa, Ral Castro aprendi a amar a los chinos. Su aeja militancia estalinista sera aderezada en esos aos por una admiracin de la va china. A principios de 1998, Ral pas varias semanas en China estudiando las reformas iniciadas por Deng Xiaoping. El revisionismo raulista, hay que admitir, era ms producto de la necesidad que de la ideologa. En sus palabras: son ms importantes los frijoles que los caones. Los noventa fueron aos duros en Cuba.

Pero Fidel Castro segua teniendo la ltima palabra. A diferencia de su hermano, Fidel adopt la relajacin de la economa centralmente planificada (ECP) con enojo. Los microempresarios que surgieron en Cuba despus del colapso sovitico los llamados cuentapropistas seran considerados un mal necesario, una peste que haba que soportar (y eliminar cuando vinieran tiempos mejores). Esto cambiara con la presidencia de Ral Castro y sus reformas: ahora las formas no estatales de la economa son consideradas legtimas, socias de la empresa estatal socialista, que sigue siendo la forma principal de la economa nacional. Cuba est interpretando, a su modo, el socialismo de mercado.

Con Ral, Cuba se ha asemejado a China en su relajamiento de la ECP. Pero se distancia de la va china en la intensidad de dicho relajamiento. Mientras los dirigentes chinos han admitido un risorgimento de la burguesa en trminos marxistas, de la propiedad privada sobre los medios de produccin, en Cuba se sigue siendo el lmite de las reformas. Una cosa es que haya capital extranjero en la Isla (tambin lo hubo en la URSS de Lenin); otra, muy distinta, que se legalice el desarrollo de una burguesa nacional. Ral Castro hizo la revolucin en contra de esa clase social; l no la quiere volver a parir.

4. Qu es el post-totalitarismo?

El problema es otro: en la ausencia de democracia en Cuba, qu garantiza que un gobierno post-Castro rechace la restauracin capitalista? Nada. Y cuando el capitalismo se ha restaurado en los pases del ex bloque socialista, lo ha hecho como lo hizo el capitalismo en sus orgenes: mediante el despojo, al modo de la acumulacin originaria ilustrada por Marx. En el ex bloque socialista, la nueva burguesa ha surgido de las filas de la alta burocracia estalinista, que se adue de bienes estatales.

Trotsky anticipaba, en La revolucin traicionada, que la URSS de Stalin era inestable: o bien la burocracia restauraba el capitalismo o los trabajadores restauraban la democracia socialista. Lo que no anticipaba es que esta disyuntiva poda quedar en suspenso varias dcadas. El totalitarismo es efmero a menos que, como en Corea del Norte, se institucionalice al semi-Dios, y tiende a relajarse para obtener un grado de anuencia de la poblacin: este es el punto de partida de un rgimen post-totalitario. El conjunto de instituciones gobernantes (o sistema poltico) es el mismo, pero se articulan de otro modo: es otro rgimen.

El post-totalitarismo cubano se distingue por haber emprendido su maduracin bajo la conduccin de un fundador del Estado estalinista, Ral Castro. (En un captulo de este libro colectivo, he explicado este proceso de maduracin.) Ral pronto dejar la presidencia de la Repblica de Cuba, pero se mantendr como Secretario General del PCC, al menos hasta su siguiente Congreso en 2022. Desde ese puesto, el ltimo estalinista buscar lo imposible: eternizar, mediante reforma constitucional, su rgimen. Si Stalin fue un dictador crudo talentoso en la intriga, miope en el largo plazo, Ral es su discpulo ilustrado. Pero con un defecto: el de creerse el Leonardo da Vinci del estadismo sovitico, el que lograr la forma perfecta del arte inaugurado por Stalin. Pero el mrito de Leonardo fue hacer ms bello a un arte bello. No se puede hacer lo mismo con lo horripilante. Eso es magia.

Fuente: http://www.30-30.com.mx/la-soledad-de-raul-castro/


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