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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2018

La Nieve

Jos Elizondo
El Faradio


Toda rplica es una copia imperfecta del original, una especie de fotografa que parece coincidir en todos los detalles y que, sin embargo, no te acaba de convencer del todo. Quizs la tienes como recordatorio de lo que sentiste, un poco como esas estampitas con fotografa acompaadas de una fecha, una frase, un no te olvidamos que se repartan tras los funerales de un ser querido. Era un poco como tenerlo un poco ms, aunque ya no estuviera. Y as nos ayudara a recordar cuando la memoria se volviera frgil, o esquiva, cuando se desdibujara en nuestra mente los contornos de su rostro. Es curioso, antes no existan las fotografas de la voz y era lo que ms miedo te daba, olvidarte de su voz; la repetas en tu cabeza para intentar recordarla, pero al final sabas que no sonaba igual y, un poco ms al final, solo silencio. No s si con los cuadros pasa lo mismo.

Un cuadro, Los cazadores en la nieve del pintor Pieter Brueghel el Viejo, perteneciente al ciclo de seis obras sobre los meses del ao, representa el invierno o los meses de diciembre y enero. Curiosamente, en este cuadro en particular, el autor cuida tantos los detalles que cada parte, cada rincn, se convierte en una obra de arte s misma. Y, sin embargo, al mirar la copia, algo se pierde por el camino, por mi perfecta que sea sta. Quizs en esa bsqueda de lo autntico, de esta modernidad tan borrosa, volver a los detalles sea ms que necesario, sea urgente.


Los cazadores en la Nieve Obra de Pieter Brueghel el Viejo (Es una rplica, quizs le falta algo)

Y hay detalles minsculos que forman parte de esos momentos que rescatamos cuando algo se parece tanto que no podemos sino recordar el original. Unos copos, un manto blanco, salir a la calle y pisar la nieve, ver los regatos helados romperse al golpe de una piedra. Sentir la nieve fra en tus manos, hacer una bola y tirarla. Y, al hacerlo, golpear a esa niez llena de bolas, de muecos, de batallas, de caladuras, de plsticos resbalando por el prao hasta darte de bruces. Y levantarte con las manos congeladas, pero a la vez ardiendo de adrenalina, con las mejillas pellizcadas por el viento. Y volver a subir otra vez la cuesta del prao para volver a tirarte tantas veces como puedas hasta que te llamen para volver a casa. Y no notas la caladura porque sabes que en casa estars caliente, junto a la chapa, con los pies en el horno. Y cada copo de nieve es un recuerdo de infancia. Y el fro sabe a tostadas, a leche frita, a pan hecho en casa, porque la nieve lo cubre todo y te quedas unos das incomunicado. Y te encanta, porque esa soledad sabe a libertad. Todo se para, solo la nieve que cae y t enredado en Ella con la certeza de que ese abrazo lo ganas t. Por eso recordar cada detalle te da la vida, porque en ese abrazo siempre ganabas t.

En el cuadro de Brueghel la mirada se eleva sobre el terreno, como una pequea vista de pjaro, y ves a los cazadores, acompaados de sus perros de caza. Sus siluetas se mueven en un primer plano mirando desde lo alto las manchas negras que a lo lejos construyen una escena de nieve y recuerdos, de vida en cada uno de sus detalles. Como tus recuerdos de infancia. Un paisaje helado lleno de pinceladas de sombra donde el paisaje se convierte en verdadero protagonista. La nieve, el hielo, el paisaje invernal se ofrece como marco en el que fabricar recuerdos.


Imagen reciente de tiendas de refugiados en Pars, (tambin nieva en Siria, en Irak ) la nieve cae igual los detalles

La misma nieve, el mismo hielo, el mismo paisaje invernal, o quizs no sea el mismo, se ofrece como marco en el que fabricar o, en su caso, destruir recuerdos y vidas, en Pars, aqu al lado, donde alrededor de 1.300 personas refugiadas y sin techo siguen viviendo en la calle. En su fotografa nadie se asoma para enredarse con la nieve, para jugar con ella, para fabricar recuerdos donde volver el da de maana. Las tiendas de campaa aparecen cerradas, los cazadores no se ven, quizs porque estn a salvo. Los mtodos de caza han evolucionado tanto que no necesitan siquiera salir en su busca. Es la Necropoltica [1]. Nadie juega con la nieve, nadie patina, nadie tira bolas, nadie re. Nadie, nadie, nadie, solo un desesperante NadieUna sillita vaca, congelada, llena de nieve, y sobre ella nadie, y junto a ella nadie; y nadie, nadie, nadie, y ese desesperante Nadie que lo ocupa Todo. Hasta las tiendas de campaa parecen desalojadas, como si nadie las habitara. Solo las pisadas sobre la nieve ponen rostro a ese Nadie con los pies congelados, amputados, gangrenados por el fro, muertos. Y los detalles marcan tanto que sangran. Una figura al fondo se desdibuja sin saber si se va o si viene. Y la nieve ya no sabe a juventud, a niez, ni a tostadas, ni a horno de lea ni a cristo que lo pint. Sabe a Muerte, a Olvido, a Indiferencia, a Muerte. Y la nieve no es la culpable, ella solo ofrece el marco. Nosotros dibujamos los detalles . Alguien los ve an? Alguien ve la nieve, los detalles, de Siria, de Irak, de..?

Alguien los ve?


Notas

[1] Segn Clara Valverde autora de De la necropoltica liberal a la empata radical: La necropoltica es la poltica basada en la idea de que para el poder unas vidas tienen valor y otras no. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=206234

Nuestra fuente: http://www.elfaradio.com/2018/02/12/la-nieve/



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