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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-02-2018

Paulita: madre, rebelde... Elena

Comandante Antonio Garca
Insurreccin


El general al mando de la Quinta Brigada del ejrcito, que operaba en Bucaramanga, comentaba en sus crculos de amigos que tena la mejor inteligencia sobre el ELN en todo el pas, se ufanaba y se preparaba para dar el golpe de su vida. Ese mismo general haba firmado, en diciembre del ao anterior, mi libreta militar como ingeniero, luego de dos das de trmites en las oficinas de la brigada.

Soldado avisado no muere en guerra, dicen los que andan metidos en ellas . Nos alistamos para esquivar los golpes. En la direccin de la Columna Urbana orientamos hacer un repliegue ordenado, pero muy silencioso. Un mes ms tarde, el treinta de octubre de mil novecientos ochenta y uno, el B2 y una jaura de soldados se desplegaron por toda la ciudad buscando los escondederos de los militantes de la Columna Miguel Pimienta Cotes. Fueron treinta allanamientos a viviendas de supuestos guerrilleros. Tocaban la puerta de cada vivienda, decan venimos de parte de fulano, y daban nuestros nombres de guerra, esperando que algn incauto cayera en la trampa. El nico que cay en esa redada fue Antonio Galvis, ms conocido como el Comandante Diego, fue la segunda de sus tres detenciones. Lo capturaron porque andaba alebrestado preparando el segundo paro cvico nacional; el paro, para l, era ms importante que el repliegue orientado.

En las instalaciones de la Quinta Brigada amontonaron a todos los detenidos. A Diego lo amenazaron dicindole que haban capturado a su jefe, cuando lo llevaron para que lo mirara por una ventanilla, se dio cuenta que no tenan a quien crean, era un estudiante con algunos parecidos y estudiaba en la misma facultad donde yo ya haba terminado, estaba totalmente acongojado por la tortura y amenazado para ser ejecutado esa noche. Aos despus, ya en libertad, Diego me dijo:

-Me di cuenta que no era usted y estaban tacando burro.

El detenido y torturado result ser hermano de un gerente de un banco en la ciudad y amigo del general de la Brigada.

Antes que iniciaran los allanamientos movimos a todos los compaeros que haban quedado ms expuestos ante el enemigo, y as fuimos saliendo de la ciudad varias docenas de compaeros, fue un verdadero xodo. Nuestro equipaje era muy ligero, bamos con una mano adelante y la otra atrs, muchos llegamos en mangas de camisa a Bogot. Tenamos que conseguir vivienda, ropa, comida y la infraestructura para operar. Compaeros de las estructuras de ah nos tomaban el pelo, decan que andbamos como gamines. Al poco tiempo, y sin dinero, conseguimos la ropa, ya se imaginarn como y nos instalamos repartidos en casas de viejos amigos y en inquilinatos. Las condiciones operativas vinieron por aadidura, la experiencia que tenamos nos lo facilitaba. La tarea inmediata era conseguir los recursos para comprar ms armas y continuar la lucha.

Los dems compaeros se quedaron en Bucaramanga resistiendo y reorganizando la fuerza, sobre todo la importante influencia social y poltica que habamos construido en casi siete aos de trabajo contino. No era fcil esta tarea, pues los dos ltimos aos habamos mantenido una encarnizada casera mutua con los agentes del B2, nuestros compaeros se abran paso pistola en mano cuando llegaban buscndolos a sus casa, pero no se dejaban capturar. Igual tensin y confrontacin mantenamos en la Universidad Industrial de Santander - UIS, con la derecha enquistada en las directivas que estaba en la tarea de encerrar las instalaciones como si se tratara de un campo de concentracin. Desde cuando expulsaron a los dirigentes de AUDESA (Asociacin Universitaria de Santander) en mil novecientos setenta y siete, estbamos bregando a reconstruirla, al ao siguiente hicieron ms expulsiones, fueron cuarenta y le toc a Pablo Beltrn quien era integrante del Consejo Superior Universitario y se haba vinculado a la otra columna del ELN. Era una verdadera cacera de brujas.

De la universidad habamos saltado a los barrios populares y de ah a los sindicatos. ramos entonces una pequea vanguardia que se creca en medio de los retos y las adversidades. Cuando iniciamos no tenamos ni una sola arma de fuego y, para el tiempo de los allanamientos, se nos inflaba el pecho de orgullo al mirar el respetable arsenal con el que operbamos.

La Direccin Nacional Provisional del ELN fue golpeada a los dos meses siguientes de los allanamientos, el primero de diciembre, en Surat Santander. Ahora el reto era doble, a nivel nacional reconstruir la nueva Direccin Nacional y nosotros nuestra fuerza en Bucaramanga.

Mientras tres integrantes de la direccin de la Columna estbamos en Bogot; Juan Fernando Porras Martnez, responsable militar, estaba bregando a construir un Frente Guerrillero rural por la regin de Jess Mara, en los lmites entre Boyac y Santander. En los primeros meses del ochenta y dos viajaban a Bogot los mandos medios, que ya estaban ejerciendo en Bucaramanga, a llevarnos informes, entre ellos estaba Paula, nos vimos en la avenida veintisis con la carrera treinta, cerca del Colsubsidio, lleg vestida con un pantaln blanco y una chaqueta marrn, desde cuando eso ya arrastraba la ese al hablar.

Antes de partir a mi nueva responsabilidad nacional, orientada por la nueva Direccin Nacional, ya al mando del Comandante Manuel Prez Martnez, nos reunimos con Juan Fernando Porras Martnez y los dems cuadros para preparar la asamblea de reconstruccin de la columna, hacer las futuras proyecciones y nombrar la nueva direccin de manera democrtica y colectiva.

En junio nos fuimos todos para el naciente Frente Guerrillero Manuel Vsquez Castao que operaba en el Huila, en la zona de San Juan de Villalobos, en la ruta hacia el Putumayo, atravesamos ms de medio pas, all llegamos las generaciones viejas y nuevas de la Columna Miguel Pimienta Cotes.

Todos tenan sus rostros cubiertos con pasamontaas, menos la vieja direccin, pues ramos muy conocidos. All cerca del Macizo Colombiano, en su ambiente de humedad, barro y lluvias, deliberamos varios das, hasta que sali elegida la nueva direccin de la Columna, integrada por cuatro compaeros, entre quienes estaba Paula. Salieron con la tarea de unificarse con la otra Columna, Henry Serrano y fusionar las dos direcciones; de esa unin naci el Frente Urbano Diego Cristbal Uribe Escobar. Habamos salido bien librados de la operacin de aniquilamiento que lanz la Quinta Brigada del Ejrcito. Juan Fernando Porras regres a seguir intentando la construccin del Frente Rural, hasta que lo consigui a finales del ochenta y cuatro junto a los compaeros que encontr en la regin de San Vicente de Chucuri, naciendo entonces el Frente Guerrillero Capitn Parmenio.

Paulita naci en El Socorro, Santander, en la propia regin Comunera, la casa de su familia estaba ubicada a tres cuadras de la Iglesia La Catedral de Nuestra Seora del Socorro, en ese municipio donde el diablo no pudo robarse una niita, pues apareci la virgen para socorrerla, de ah el nombre del Pueblo: El Socorro, fue el nombre que le pusieron los terratenientes espaoles, para reemplazar el que tena en idioma Guane: Saravita, nombre que llevaba la mujer del cacique Chanchn. quien se rebel contra los invasores europeos.

Perteneca a una familia que disfrutaba de las comodidades... pese a eso, ya en la adolescencia estaba enrolada en actividades de apoyo a los ncleos clandestinos que el ELN vena construyendo en toda la regin desde antes del cuatro de julio del sesenta y cuatro. El ELN era el atractivo para toda la juventud comunera, algo natural identificarse con la rebelda, pues va en los genes de Manuela Beltrn, gestora de la insurreccin comunera y los colores rojo y negro que enarbol el charaleo Jos Antonio Galn en su lucha y su consigna de "Ni un paso atrs y lo que fuere menester, sea".

El ELN sufri dos grandes golpes de repercusin nacional, pero que afect de manera sensible a las estructuras urbanas, uno en el sesenta y ocho y el otro en el setenta y dos. Los aos siguientes fueron de reconstruccin, haba que hacerlo con lo poco que quedaba.

En los primeros aos de la dcada del setenta, Paulita viaja a Bogot para estudiar en la Universidad Nacional, all mantiene los contactos y la actividad poltica clandestina, propia de la poca, con los ncleos urbanos donde se encontraba el ocaero Ojeda Awad.

De ese mismo grupo, antes de mitad de la dcada, se desprenden compaeros que regresan a Bucaramanga para reorganizar relaciones y compaeros que haban quedado dispersas en los golpes anteriores; por eso en la universidad nos fuimos juntando una variedad de admiradores, simpatizantes y colaboradores, ms los que iban saliendo de las crceles, para darle el nuevo impulso a la lucha, ahora en medio de un ambiente de mucha conflictividad social urbana. Las huelgas de los trabajadores petroleros de la USO, del setenta y uno y del setenta y tres estaban muy presentes entre esa juventud rebelde de la UIS, all llegaban los trabajadores en huelga del ingenio Riopaila del valle o los de la textilera Vanitex, as como los trabajadores palmeros del sindicato de Indupalma. En todos nosotros encontraban la solidaridad para sus luchas, que entre asambleas y mtines estudiantiles recogamos pequeos recursos y abundante espritu lleno de pureza y fraternidad; igual pasaba con los rescoldos de las luchas campesinas de la ya dividida ANUC, por causa de los dineros de Holanda y las consabidas ONGs.

La UIS era, en ese entonces, una miscelnea de regiones, pingos de todas las variedades santandereanas; costeos de todo tipo, que se reivindicaban como autnticos costeos, as fueran de agua dulce; tambin guichos y toches de norte de Santander; los menos ramos de otras regiones, como en mi caso, me mamaban gallo diciendo que mi colonia era donde reinaba la unidad absoluta, estaba yo solo, y luego me toc repartir el poder con otro paisano que lleg del Putumayo.

Ya estaba en curso la recurrente reforma universitaria para privatizarla, pero en el setenta y cinco los estudiantes logramos una significativa victoria, colocando a un afro demcrata como rector, Santiago Pinto Vega, y luego siguieron las batallas campales para defenderla, pues tenamos la organizacin gremial AUDESA, con sus respectivos Consejos Estudiantiles por Facultad y una importante fuerza poltica entre los estudiantes. Fueron jornadas memorables, las movilizaciones a la calle para denunciar las polticas gubernamentales y la recurrente represin, los activistas tambin eran de diverso tipo, los que preferan el debate poltico en asambleas o los que buscaban la calle para batirse con la polica a fsico garrote y quitarles escudos, cascos y bolillos. De igual manera los haba osados que se arriesgaban a desarmar a los agentes de seguridad o tiras como los llambamos popularmente, y luego levantaban, desde una montonera, la pistola o el revolver incautado; por encima de todo mundo se senta la alegra masificada.

Paulita lleg a la UIS en esa segunda mitad de la dcada de los setenta y por sus motivaciones personales y compromiso, entr a estudiar Trabajo Social; andaba por los pasillos de las facultades con compaeras y compaeros activistas, sobre todo la veamos junto a quienes estaban vinculados a la defensa de los presos polticos y la lucha por la defensa de los derechos humanos.

Las diversas corrientes polticas estaban plenamente identificadas , troskistas, anarcos, del Moir-Jupa, del PCC-Juco, los del M-L, los de la Liga M-L, y una amplia gama de activistas que buscaba otra cosa menos ortodoxa y realmente liberadora.

En ese mundillo del activismo haba de todo , los discretos y los visajosos, los que les gustaba la accin y los del debate. Poco a poco uno iba identificando corrientes y tendencias. Los amigos tambin nos juntbamos a la hora de la lucha, ah en ese ambiente conoc a Oscar Santos, a William, a Ezequiel, a Diego, quienes luego se desempearon con excelente solvencia como integrantes de nuestra Direccin Nacional en las dcadas siguientes. Igual una serie de valiosos compaeros que han cado de manera heroica y a veces annima, como Ludwin Prada Henndez, ingeniero qumico de una tranquilidad pasmosa, pues cuando iba a encender una carga explosiva y se le acababan los fsforos con los que encenda sus cigarrillos Nacional, dejaba la carga instalada en el sitio y se iba orondo a comprar una caja de fsforos a la tienda ms cercana, encenda el cigarrillo y se regresaba fumando tranquilo, como si nada, a terminar su tarea. La encenda y segua caminando as como haba llegado.

Podemos seguir nombrando decenas y decenas de compaeras y compaeros que se vincularon a ese torrente rebelde del que hizo parte Paulita, era el camino natural que la fue llevando por el curso que otros habamos tomado, que al igual que otros lo haban hecho en la dcada anterior. Por eso decimos que la UIS es una de las cunas del ELN.

En los aos siguientes a la Asamblea de la Columna Miguel Pimienta, Paulita estuvo en la conduccin del Frente Urbano Diego Cristbal Uribe Escobar, lidiando y capoteando adversidades en un ambiente cada vez ms tenso en la confrontacin con el Estado y sus Fuerzas Militares, pues sin duda la estructura haba quedado afectada en su seguridad. All trabaj con Juan Fernando Porras Martnez, con Carlos y Germn Velasco Villamizar, enfrentando todo tipos de retos y vinculada a las diversas dinmicas operativas. En mil novecientos ochenta y cuatro fue capturada en Bucaramanga, estaba embarazada. Al ser detenida llevaba encima un revlver calibre treinta y ocho, fue condenada por porte ilegal de armas y conducida a la prisin del Buen Pastor, en esa misma ciudad. Meses ms tarde sale a permiso por maternidad y no regresa a prisin, no le importaba perder su legalidad con tal de seguir en la lucha revolucionaria.

Por su situacin de seguridad no poda seguir con sus actividades rebeldes en la misma ciudad, por eso la Direccin del Frente de Guerra Nororiental, en el ao ochenta y siete le orienta trasladarse a Ocaa; all adelant una importante actividad organizativa de masas y en el campo militar. Desde all organiz las redes de apoyo del Frente Guerrillero Armando Cacua, este frente estaba naciendo para ese mismo tiempo, diecisis de marzo del mismo ao.

Luego es enviada como responsable de Ccuta, ah tampoco fueron menores las retos y problemas, empezando porque debi sobreponerse al desconocimiento como mando por ser mujer; pues al exigir orden y acatamiento a las polticas nacionales, algunos intentaron hacerle el vaco o ignorarla.

Meses atrs, haba sido asesinado en Ocaa el compaero Ricardo, responsable militar del Frente Armando Cacua. Paulita estando en Ccuta organiz el plan de bsqueda para localizar al responsable de dicho asesinato. La inteligencia dio resultado y puso en marcha el operativo para ejecutarlo. El sujeto era muy enamorado, y le envi a una compaera muy bonita, el tipo mordi el anzuelo y empez a cortejarla. La compaera acept la misin dejando claro y como condicin que no la dejaran embarcada con este tipo en una cita de seduccin, y que el comando deba llegar sin falta y en el momento preciso, ella tena el derecho de hacer respetar su dignidad. Como estaba planeado el comando lleg a tiempo y el responsable del asesinato de Ricardo haba terminado su ciclo como asesino.

Con la estada de Paulita en Ccuta se ampli y se cualific la estructura organizativa y sus redes de influencia en los barrios de Juan Atalaya. Ella era del trabajo directo con la gente, en el da a da, de sentir cada pena y cada dolor, hacerlos suyos, para desde ah hacer nacer soluciones o caminos para el bien de los ms humildes y desposedos.

En los dos primeros aos de la dcada de los noventa hizo parte de un Equipo de Formacin del Departamento Ideolgico Nacional, perodo en el cual aprovech para hacer trabajo de base en Ciudad Bolvar, siempre le gustaba untarse de pueblo.

Luego fue designada para conducir Barrancabermeja, en pleno apogeo de las luchas sociales de esos aos. Para ese tiempo ya era consciente que cada da se le dificultaban sus actividades revolucionarias en la ciudad, pues el enemigo la tena en la mira. Por eso entre sus planes tena previsto hacer ajustes orgnicos en el Puerto Petrolero para garantizar la cualificacin de la estructura y fuerza del ELN. Tanto va el cntaro al agua, hasta que se rompe; as en mil novecientos noventa y siete es capturada en dicha ciudad y recluida en el Buen Pastor de Bogot, luego de tres aos logra organizar una salida domiciliaria y aprovecha para no regresar a la prisin.

Luego de esta segunda captura no puede seguir en la ciudad y se va para la guerrilla del Nororiente. An estando en prisin, se haba realizado la Asamblea del Frente de Guerra Nororiental, donde es nombrada en la Direccin de dicho Frente de Guerra, como reconocimiento a su trabajo, valores y capacidades. Ya en el nuevo milenio, Paulita es promovida a la DN, y le toc asumir el rea estratgica del Magdalena Medio, creada a mediados del ao dos mil en un pleno de la Direccin Nacional. Desde el Catatumbo sali hacia las complejidades de su nuevo territorio, al lado y lado del ro Magdalena. Un Frente de Guerra en el ELN est asociado a una gran regin, con sus realidades geogrficas y sus paisajes, a toda su naturaleza; a la historia de las luchas de sus gentes y comunidades; al caminar de sus guerrillas por todos los vericuetos de su topografa, a sus combates librados y a la siembra que han hecho sus mejores hombres y mujeres; al tiempo que lo abarca todo, al pasado, al presente y al futuro que nos espera; a la gran esperanza que la rebelin de los pobres habr de parir en cada regin.

Asiste al sexto Pleno de la Direccin Nacional, en octubre del 2004. Pese a ser la nica mujer, no se escapaba de las bromas y chanzas que los ms pcaros le hacan por ser novata en este organismo, ella haca uso de sus recursos creados a lo largo de muchos aos de saber torear y enfrentar el machismo. Fue un pleno de mucho debate poltico, y donde se formularon lneas gruesas de rectificacin estratgica que nos traen hasta el presente. De ah ella sale a ponerse al mando de Frente de Guerra Daro Ramrez Castro, al Sur de Bolvar y Antioquia.

Luego de las operaciones militares exitosas del ELN contra los ejrcitos paramilitares en varios regiones del pas, en especial en Sur de Bolvar; el Estado colombiano reajust su estrategia copando con tropas los territorios abandonados por los paracos, el plan era sacar a la guerrilla luego del debilitamiento de todas las estructuras como producto de la barbarie paramilitar. En este contexto llega Paulita a su nuevo territorio, y junto con los mandos de la regin se enfrentan a la tarea de ir rompiendo los cercos de aislamientos a los que quieren someter a nuestras guerrillas y a la vez reconstruir los tejidos sociales afectados. Fueron tiempos de reconstruir soberana, donde paulita y sus guerrilleros atravesaron caminos, trochas y trillos por donde a lo largo de dcadas y decenas de kilmetros se han conectado nuestros sueos y esperanzas con los de sus pobladores por proteger la soberana de los recursos naturales y minero-energticos, de la voracidad del capital transnacional y de los traficantes de riquezas ajenas.

A mediados del dos mil seis, Paulita es convocada al Cuarto Congreso del ELN, mxima autoridad de la organizacin con potestad legislativa y ejecutiva, en su desplazamiento hacia ese destino es capturada en Medelln, era su tercera detencin, pese a que no lograron identificarla le toc pagar condena por rebelin y sali en libertad en el dos mil ocho.

Ser una mujer rebelde y hacer parte de una organizacin alzada en armas, tiene unas implicaciones y moldea en cada mujer unos surcos muy particulares cuando vienen a la vida los hijos. Paulita, como toda mujer elena vivi esa doble condicin que tiene el amor, siempre llevando su corazn partido, siendo un solo corazn para sus hijos y la vez para su organizacin. Cmo tener en el corazn la prioridad de ambos sin que eso ria, pues en una madre el amor por sus hijos, como condicin natural nada puede desplazarlo o reemplazarlo. Esta dualidad en las mujeres elenas es algo que se manifestara a lo largo de sus vidas, ese amor doble que les da alegras y dolores, as como es un parto. Pero as como los dolores crecen en la lucha, tambin las alegras, pues en cada muchacho o muchacha que se incorpora a nuestras filas, nuestras mujeres los ven como a sus propios hijos, igual los miman o los regaan para educarlos y viven pendientes de sus actuaciones y necesidades, como buenas madres.

Ante la muerte del Comandante Milton Hernndez, en abril de dos mil siete, Paulita es designada por el Comando Central a conducir el trabajo internacional y las estructuras que lo realizan. Al principio, aunque valoraba el trabajo internacional y diplomtico, no le vea su importancia, pues ella insista que lo suyo era el trabajo de base, con la gente y en los territorios. Esta responsabilidad le permiti ir ms all en la visin continental de la lucha y ver las certezas del pensamiento del Ch, cuando deca que la libertad de Latinoamrica pasaba por la creacin de dos, tres o muchos Vietnam, como hoy en da se requieren.

En el dos mil catorce se la integra a la delegacin de dilogos del ELN, se estren en este trabajo en el nico ciclo que nuestra delegacin ha realizado en Brasil, en Manaos a orillas del rio Negro, uno de los dos contribuyentes ms grandes del Amazonas, pues en Brasil a lo que nosotros le decimos ro Amazonas, all le dicen Solimoins. Estos dos se juntan ms debajo de Manaos. En este territorio domina la humedad en todo su ambiente, y se mide con banderas de colores, cuando es roja no se puede hacer ejercicios y cuando est verde no hay restricciones. Pese a las prohibiciones del ambiente, Paulita segua fumando como si no pasara nada, pues ella siempre fue una fumadora impenitente, y en eso la acompaaban algunos fumadores que estaban en el bando de los garantes, que en los recesos se acompaaban de manera cmplice, con el pretexto de intercambiar ideas, a veces ese intercambio de humo, fructificaba en humo blanco para cocinar algn acuerdo. De ah siguieron una serie de reuniones en Venezuela y Ecuador, hasta que se realiz el Quinto Congreso donde fue nombrada en la Direccin Nacional.

Luego del Congreso se barajaron varias proyecciones de trabajo con ella, sigui vinculada a la delegacin de dilogos y el pas la vio vestir orgullosa el rojo y negro el da que nos acompa pblicamente en la firma del acuerdo el 30 de marzo, abriendo as una participacin ms creciente de la mujer en la gestin pblica del ELN, muchos de los documentos de acuerdos los firm como Mara Elena Velasco, haciendo gala de ser elena y rebelde.

Luego vinieron los obstculos que le coloc el gobierno a la fase pblica de los dilogos con el ELN, en su vana pretensin de condicionarlos para obtener ventajas por fuera de la mesa. En ese perodo la salud de Paulita se resinti de manera significativa. Dicen que las enfermedades vienen con nosotros desde que nacemos, pues algunas de ellas las heredamos; otras se van gestando entre dolores y alegras que la vida compone en nuestra qumica corporal, que en el caso de ella se junt con el humo del cigarrillo, para rsela llevando poco a poco, as como su memoria se iba yendo en un viaje lento pero sin retorno. Hasta ltimo momento, de su memoria nunca se borr esa traza indeleble de ser madre y revolucionaria de una organizacin alzada en armas. Y cuando se van nuestros seres queridos, queda el resplandor, precisamente en el instante en que los queremos ver y ya no estn; como si se fueran, sin haberse ido.  


Insurreccin. Revista Semanal del Comando Central. Ejrcito de Liberacin Nacional

http://www.eln-voces.com/index.php/voces-del-eln/comando-central/articulos/1454-paulita-madre-rebelde-elena



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