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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2018

Entre la perversa eyaculacin europea, el epistemicidio y el imponernos sus propios fantasmas
El sionismo es un eurocentrismo

Susana Khalil
Rebelin


Entre algunos cabos sueltos

Esa noche salieron a embriagarse, torrencial etlico, pero la resaca de la maana siguiente se la impusieron a otros, dictando sobrias reprimendas, ticas y estticas ctedras de alcoholismo.

El supremacista Adolfo Hitler, queriendo crear la raza aria, fue quin ms arios masacr, entre ellos a sus propios hermanos arios no catlicos, los arios judos.

La triloga monotesta judo/cristiana/musulmana es una herencia de la ancestralidad ethnorabe. S Europa hubiese preservado su propia identidad, imaginario, cosmogona y sentimiento politesta o creado su propio monotesmo, la propaganda eurocentrista sera otra.

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Podemos suponer que el colonialismo es visto hoy como un anacronismo, con el poder de la tecnologa fue un precedente omnipresente de barbarie, horror propio de toda inhumanidad. Sin embargo fue el motor de la economa e Historia, adems de ser fuente de orgullo, gloria, grandeza e identidad nacional y cultural, imposible no ser dentro de un constructo de valores morales.

El colonialismo no es propio de Europa, pero si es Europa la que sustenta ese protagonismo Histrico.

El sionismo es un movimiento colonial europeo que va ms all de una clsica colonizacin, consiste en la fabricacin de un Estado-Nacin (Israel), que no proviene de un pueblo sino que se sirve de la religin y aunque se vale de ella, no es del todo una teocracia ya que la religin es el camuflaje, justificativo y atractivo de dicho proyecto colonial.

En el clsico colonialismo el colonizador toma la tierra del pueblo y denigra su Historia. En el caso del colonialismo sionista, como es un colonialismo que no proviene de un pueblo sino de un movimiento que quiere devenir en pueblo, coloniza la tierra y por lo tanto la Historia del pueblo a colonizar. En este caso se hace pasar como el descendiente del antiguo pueblo Hebreo, un pueblo semita que no guarda ningn vnculo con el linaje indo-europeo, askenazi (judo europeo, europeo de religin juda).

Lo absurdo de la ilustrativa farsa marca la pauta e incluso el sentido. El demente de Adolfo Hitler no senta a sus compatriotas alemanes de religin juda como alemanes. Imaginmonos a los europeos portadores de su propio politesmo, no considerar a sus compatriotas europeos cristianos como europeos. Los europeos/occidentales, creen y sienten que los judos son un pueblo y que son de races hebreas. Mezclan religin con etnicidad y se empatucan la boca como vanguardia secular. La incoherencia es amo y seor.

La lucha contra el epistemecidio

Decir que los judos no son un pueblo es un tab, es hasta no inteligente y contraproducente decirlo, es aniquilarse, es una presa fcil para atacarte de antisemita. Hay que luchar contra ese epistemicidio, hay que resistir, rescatar la Historia y en este caso erradicar el anacronismo y atrofia del colonialismo sionista eurocentrista. Es una lucha de honestidad intelectual.

Y a viva voz hay que expresar que los judos no son un pueblo, de la misma manera, los cristianos y musulmanes tampoco son un pueblo, ni los ateos, gays, ecologistas, feministas etc.

La doctrina, la religin, el credo, la fe judeo-cristiana, que es una herencia de la etnicidad rabe (no solo el islam) y decir esto puede impactar, insultar y/o llamar a la reflexin. Ahora por muy seculares, agnsticos, ateos e incluso antirreligiosos que seamos, la manipulada, narrativa judeo-cristina, dormita, hace ecos de encanto en la psique y sentimiento del occidente. Impecable y hermosa la frescura del actual colonialismo eurocntrico, denominado sionismo. La carta religiosa del sionismo ha sido grandiosa, un opium que les hace sentir que no son retrgrados religiosos ni salvajes colonizadores.

Aparte de la manoseada carta religiosa europea (invisible, ter), el otro elemento a agregar, es el drama de la persecucin juda en Europa, puntualizo, de la persecucin de europeos contra europeos, el uno de confesin juda y el otro de confesin catlica. Nunca nos preguntamos o reflexionamos s eso fue un conflicto religioso, un odio judocristiano entre hermanos europeos. Cuando se trata de europeos no se enfoca como un conflicto religioso, no, pero cuando se trata de rabes si. Pudisemos manipular y decir que fue un conflicto religioso, pero en realidad fue un conflicto de poder econmico. All la religin es una herramienta capitalista.

Desde milenios, Europa ha cometido los grandes genocidios contra mltiples pueblos y tambin contra sus propios pueblos, un ejemplo son las dos Guerras Mundiales que en realidad no fueron mundiales ya que muchos pases no participaron y en grandes lneas fueron entre europeos y/o el occidente. Pero ante el genocidio europeo solo vemos el lamento, luto, la memoria y reflexin hacia sus hermanos europeos de confesin juda, ni siquiera frente a sus hermanos europeos polacos, de confesin catlica y mucho menos ante la expoliacin y genocidio afro, asitico e indoamericano. Lo digno es que exista un lamento, memoria y reflexin global.

En el histrico torbellino del voraz genocidio europeo, hay un hito y es cuando el blanco europeo os masacrar a su propio hermano blanco europeo (de religin juda) y el genocida ms que reconocerlo lo lamenta, pero no lo lamenta por voluntad propia sino porque su compatriota europeo (de religin juda) se lo exige e impone. Y el europeo (de religin catlica), se somete porque ese otro hermano europeo tiene como someterlo. Lo somete con la banca, con su poder y talento econmico, cientfico, meditico, artstico, acadmico, la banca. Es adems un europeo blanco (de religin juda) que no se ubica en una zona determinada de Europa sino en toda ella, como en toda ella estn los cristianos europeos.

Ser sionista se convirti en honor, deber, sentimiento, identidad, fraternidad, el bien ser y encanto. Una mutacin colonial (Israel) y el post exterminio al pueblo palestino. Una necrofilia, en la que se traiciona la memoria del Holocausto Judo y la memoria de los genocidios a dems pueblos.

Conmemorar el Holocausto Judo es un ritual de esplendor, sobriedad, amor, trmolo y reflexin, que el blanco realiza a su hermano blanco y en la que el resto del mundo, masacrado por ellos debe admirar y hasta agradecer y obedecer. Me lloras.

Debemos cargar con los fantasmas que padecen los europeos. Me lloras, la metafsica del sometimiento. El blanco europeo de religin cristiana, que viola a su blanco hermano europeo de religin juda, desde el templo del secularismo intelectual, el neo sacerdocio inquisidor.

Tal vez esa entrega y/o realidad que hace el europeo de religin juda a su hermano europeo de religin catlica, no fuese tal, sino existiese el proyecto colonial sionista. El europeo de religin juda, su crimen contra m, es mi derecho a reproducirlo contra el otro, el otro que no es europeo como nosotros. El europeo de religin catlico siente que es deber apoyar su fascinante proyecto sionista.

Por mencionar un caso y sin remontarse lejos en la Historia, veinticuatro aos antes del arribo al poder del genocida Adolfo Hitler, fallece el Rey Belga Leopoldo II, quin haba exterminado mnimo 8 millones de congoleos. All no hay lamento, memoria, conmemoracin ni reflexin. Negros, que no eran europeos. Y tampoco hay filosofa, poesa, cine, teatro, etc. No hay una banca congolea coreando humanidad. Sin la banca no hay arte. Y el Rey Leopoldo II que lleg a ser propietario absoluto del Congo, generndole conflictos con la propia Blgica, ya que consideraba que el Congo deba ser colonia de Blgica y no su propiedad. Hoy ese monstruo se encuentra enterrado en una santa y trmola Iglesia neogtica en Bruselas, como si fuese santo. Existen monumentales estatuas y bustos, en Paris existe la Avenida Leopoldo II en su honor, entre otros.

Jean Paul Sartre, una dignidad intelectual europea, que esquiv abordar la tragedia palestina con Edward Said y termin apoyando el colonialismo israel, ese fantasma de una sociologa eurocntrica (el chantaje del antisemitismo) tal vez pudo ms que l. Todo lo contrario a su gran amigo, Jean Genet, otra dignidad intelectual europea, y que si sobrevivi a las ataduras eurocntricas.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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