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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2018

Estado de excepcin en Ro de Janeiro: ocupacin militar y terror en las favelas

Agnese Marra
Brecha (Uruguay)


Militares a las calles

La decisin del presidente Michel Temer de entregar la seguridad de la ciudad maravillosa a las fuerzas armadas, adems de tener un objetivo poltico electoral, instal an ms el miedo entre los habitantes de las favelas cariocas, ya criminalizados por el Estado desde hace aos.

No lleve un paraguas largo, por si se confunde con un arma y le disparan. Avise a los amigos sobre los lugares a los que se dirija y la hora de llegada a casa. Si lleva un objeto caro tenga encima el recibo de compra para que no piensen que lo ha robado. Si paran el coche, pida permiso al militar para abrir la guantera y mostrar la documentacin, en caso contrario podra pensar que va a sacar un arma. No salir a altas horas de la noche. Y si es mujer, homosexual o transexual, no ir solo, siempre acompaado.

Consejos. Advertencias. Eso es lo que est ms presente en las redes sociales de los habitantes de las favelas de Ro de Janeiro desde que el pasado viernes el presidente Michel Temer anunci que la seguridad de la ciudad maravillosa pasara a manos de los militares. Los consejos se escuchan en el video Intervencin militar en Rio de Janeiro, si eres negro, que publicaron el pasado fin de semana tres jvenes negros para que los cariocas de su mismo color de piel eviten ser detenidos o asesinados ahora que las fuerzas militares estn a cargo de la ciudad.

Este martes, y por primera vez en muchos meses, el Congreso y el ejecutivo han actuado no slo en consonancia sino con el apoyo mayoritario de los diputados y senadores al debilitado gobierno de Michel Temer. Sorprende que fuera precisamente una medida excepcional, que no se vea desde la dictadura militar, la que haya unido a ambos poderes, que con los ojos cerrados han delegado en el ejrcito el control absoluto de la seguridad en un estado.

Para muchos esta medida obedece ms a intereses electorales y polticos que a una verdadera preocupacin por la seguridad del dcimo estado ms violento del pas. El socilogo Ignacio Cano, de la Universidad Estatal de Ro de Janeiro y coordinador del Laboratorio de Anlisis de la Violencia, no tiene dudas sobre esta teora: Contamos con un Ejecutivo ahogado por los escndalos de corrupcin que se aprovecha de una sociedad que est asustada y que en estos momentos aceptara ejrcitos de cualquier parte del mundo con tal de sentirse segura, dice a Brecha.

A pesar de que Ro de Janeiro est lejos de ser el estado ms violento de Brasil, la seguridad es la principal preocupacin de los cariocas y del resto de los brasileos. As lo demuestra la ltima encuesta del instituto Data Folha, segn la cual al menos el 75 por ciento de la poblacin coloca a la inseguridad y la violencia como los principales problemas del pas. El propio ex presidente Luiz Incio Lula da Silva dijo esta semana que la medida de Temer es un salvavidas para mejorar su apoyo, que oscila apenas entre el 3 y el 10 %.

La respuesta ha ido en consonancia con los miedos de la poblacin, ya que, segn un estudio de la empresa Idea Big Data, el mismo 75 % reconoci apoyar la intervencin militar, aunque un 80 % admiti que la medida no sera la solucin al problema. Para Ignacio Cano, ms all de la solucin o no del problema, la intervencin militar en Rio de Janeiro sobre todo genera una serie de riesgos tanto para la poblacin como para los militares. Estamos ante un escenario truculento en el que un gobierno corrupto una vez ms apuesta por atropellar los derechos constitucionales.

Carta blanca a los militares

Las fuerzas armadas fueron las primeras en manifestar su preocupacin por la responsabilidad que se les orden asumir. Esta semana el comandante del Ejrcito, el general Eduardo Villas Bas, pidi garantas jurdicas para que sus subordinados no fueran juzgados por la justicia ordinaria, sino slo por el foro militar: primero nos llaman para combatir a los traficantes, pero si luego uno de mis hombres mata en defensa propia lo incriminan judicialmente. Adems Villas Bas lleg a comparar la situacin actual que deben enfrentar sus soldados con la dictadura militar: Despus no queremos que haya una Comisin de la Verdad y que nos acusen de cosas que no hemos hecho, dijo en una entrevista en la televisin Globo.

Ignacio Cano subraya la contradiccin en que incurre el general: Si los militares ahora son quienes se encargan de la seguridad pblica tambin debern ser juzgados por la justicia pblica. Si no lo quieren as es porque no confan en la justicia brasilea o porque son conscientes de que pueden suceder muchos homicidios que se consideraran fuera de la ley y quieren estar protegidos, le dijo a Brecha.

De momento la ley est de parte de las fuerzas armadas, ya que en noviembre del ao pasado se aprob una normativa que exime a los soldados de responder ante la justicia ordinaria por los asesinatos cometidos durante operaciones como las que se llevan a cabo en Ro de Janeiro. Esa fue una primera seal de alarma que denunciamos desde la universidad: que la poltica se estaba militarizando, lo que tendra consecuencias nefastas para la poblacin, y es exactamente lo que tenemos ahora, afirma Cano.

El Ejecutivo tambin se ha puesto de parte de los militares a la hora de facilitar al mximo su trabajo. Una de las medidas ms polmicas que quiere implementar el ministro de Defensa, Ral Jungmann, es ofrecerles a las fuerzas armadas la posibilidad de librar rdenes de bsqueda y detencin colectivas. Esta medida significara que estas rdenes no estaran destinadas a una direccin especfica sino que se podran usar para entrar en la casa de cualquier habitante. En la realidad urbanstica de Rio de Janeiro muchas veces se hace la bsqueda en una casa pero el bandido se traslada a otra que est cerca, por eso son ms tiles los mandatos colectivos, se justific Jungmann.

Diversos juristas, como el abogado criminalista Joo Francisco Neto, han calificado esta decisin de inconstitucional y de grave violacin a los derechos humanos. Por ahora no se sabe si se llevar a cabo, ya que ha sido una de las propuestas que han generado mayor revuelo tanto en el Ministerio Pblico como en la Procuradura General de la Repblica. Sin embargo, el ministro de Justicia, Torquato Jardim, que compar lo que sucede en favelas como la Rocinha con la guerra al terror de Estados Unidos contra los terroristas islmicos, ha demostrado que apuesta por la mano dura: Tomaremos todas las medidas excepcionales necesarias para ganar esta guerra, declar al Correo Braziliense.

Terror en las favelas

El milln y medio de habitantes que viven en las ms de 800 favelas de Rio de Janeiro son los que tienen el miedo en el cuerpo. Experiencias pasadas con las fuerzas armadas avalan sus temores. Renata Trajano tiene las paredes de su casa llenas de agujeros de bala. Vive desde hace veinte aos en el Complejo del Alemn y no consigue recordar el nmero de veces que la polica militar o el propio ejrcito han invadido su hogar, una casa de ladrillo y cemento en lo alto del morro, con una terraza desde la que se ve el Parque Olmpico ese espacio deportivo que apenas tuvo un mes y medio de gloria y se pueden observar los recovecos del Complejo del Alemn, una de las favelas ms violentas de Ro de Janeiro. Mi terraza es uno de los puntos de conflicto. Siempre llegan aqu, tiran los muebles, nos intimidan, nos tratan mal y nos quedamos sin poder salir de casa hasta que ellos terminan de pegar tiros, dice a Brecha, entre cansada y resignada.

Trajano, que forma parte del colectivo Papo Reto, un grupo que a travs de las redes sociales y los telfonos mviles informa sobre los abusos policiales y ofrece un parte diario de los tiroteos en la favela, fue una de las primeras en publicar otra lista de consejos: por favor, en tiempo de intervencin, no se olviden de salir de casa siempre con su cdula de identidad en regla, el documento de trabajo, y el comprobante de residencia para entregarlo de inmediato a los militares.

Favelas como el Complejo del Alemn o el Complejo de la Mar ya saben lo que es vivir con el ejrcito en la puerta de sus casas. Desde 2007 el Alemn ha convivido con las fuerzas armadas hasta en ocho ocasiones. Pero a diferencia de ahora, antes las intervenciones eran por perodos cortos y respondan a operaciones concretas contra el trfico. El de la Mar lleg a convivir con los hombres de verde durante parte de 2014 y todo 2015, una etapa en la que el nmero de civiles muertos se dispar. Tambin hay personas como Vctor Santiago, que evit la muerte pero qued en silla de ruedas por una bala en la espalda que le dispar el ejrcito cuando hacan un control rutinario. Estamos aterrorizados. Mi hijo ha vuelto a tener ataques de pnico. l sabe mejor que nadie lo que significa que entren los militares, dice Irone Santiago, la madre coraje de Vctor.

Entre sus mltiples significados, la llegada de los militares supone, por ejemplo, que Mara do Rosario da Silva (36 aos) piense dos veces antes de llevar a su hija al colegio en Vila Holanda (Complejo de la Mar), por miedo a encontrarse en medio de un fuego cruzado. Aquellos que tienen la suerte de llegar a la escuela lo primero que tienen que hacer es someterse a una revisin de sus mochilas. Sucedi este mircoles en la favela Kelsons, en la zona norte de la ciudad, donde los militares pusieron en fila a nios de entre 7 y 12 aos que iban mostrando sus pertenencias mientras las fuerzas del orden, cargando fusiles de guerra, las revisaban. La estampa del ejrcito revisando a los pequeos fue la foto ms comentada de esta semana. Estamos viviendo un estado de sitio, lo que hacen en los colegios, la gente con miedo a salir de sus casas, ms tanques y armamento pesado en territorio civil, es nuestra mayor pesadilla, dijo Jailson de Souza, director del Observatorio de las Favelas, al diario Folha de So Paulo.

La Federacin Municipal de Asociaciones de Residentes de las Favelas del Estado de Ro de Janeiro fue la primera entidad en repudiar la decisin del presidente Temer: Estamos hartos de que el Estado slo mande a nuestras casas la fuerza bruta. La favela no es un rea hostil sino un espacio lleno de mujeres y hombres trabajadores que luchan cada da por ganarse el pan honestamente.

Fuente: https://brecha.com.uy/estado-excepcion-rio-janeiro/


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