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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2018

Entrevista a Yayo Herrero
"Las clases trabajadoras son las que ms sufren los efectos del cambio climtico"

Alejandro Tena
Pblico


Yayo Herrero

Hace tiempo que su nombre suena con fuerza en los espacios de debate social y poltico sobre la actual crisis climtica. Yayo Herrero, una de las principales activistas del ecologismo espaol y europeo, recibe a Pblico en su despacho de la sede de Fuhem en Madrid, una fundacin independiente dedicada, entre otras cosas, al fomento de la educacin ecosocial. Se ha estropeado la calefaccin, espero que no pasemos fro, advierte mientras toma asiento junto a una mesa redonda de madera. Despus de un prembulo breve, la grabadora se enciende y su voz deja de ser una ancdota.

Tras un verano donde los incendios y los huracanes han sido noticia, estamos viviendo uno de los inviernos ms secos de los ltimos aos Que lectura hace de ello, tanto desde un punto de vista ambiental como poltico?

Los eventos climticos extremos son evidencias de que se est haciendo cada vez ms patente la dinmica del cambio climtico. La comunidad cientfica llevaba advirtiendo desde haca dcadas que, de no revertir la situacin y frenar la quema acelerada de combustibles fsiles, estos sucesos iban a ser cada vez ms frecuentes. La lectura ecolgica es que la humanidad se encuentra en una situacin de tremenda incertidumbre y peligrosa para su propia supervivencia. La lectura poltica es que quienes gobiernan estn anteponiendo el mantenimiento del orden de cosas tal cual estaba, por encima de la proteccin a las mayoras sociales. Quiero decir, que este cambio climtico tiene un sesgo de clase brutal. Son, precisamente, las clases trabajadoras, las ms vulnerables ante los efectos de todo el proceso del cambio climtico.

Estamos inmersos en una crisis climtica, pero tambin en una crisis econmica que parece no tener fin Cal es ms grave?

Desde mi punto de vista ambas estn completamente relacionadas. No es posible hacer una buena lectura de lo que est pasando en el mundo si no nos damos cuenta de que la crisis econmica est en el corazn de la crisis ecolgica. No es que una sea ms importante que la otra, sino que una tiene muchos elementos que son consecuencia de la otra. Dentro de la crisis ecolgica, a parte de la dinmica del calentamiento global, encontramos el agotamiento de recursos naturales bsicos. Ese agotamiento se explica por un modelo econmico depredador que pretende crecer de forma expansiva, sobre un planeta con limites fsicos. A su vez la crisis ecolgica termina condicionando el hecho de que ese sistema no pueda seguir creciendo. Nos encontramos ante una economa que es tan disparatada y tan loca que genera en la sociedad una sensacin de progreso, cuando en realidad se est destruyendo a s misma. Una economa que cuando crece devora y destruye las condiciones que le van a poder permitir crecer en el futuro. Es una especie de espiral viciosa.

Sin embargo, la destruccin que genera el cambio climtico y el agotamiento de recursos, puede ser un buen objeto de negocio No cree?

Ahora mismo est sucediendo. El modelo capitalista ha fracasado estrepitosamente en casi todas sus promesas. En un principio este modelo prometa generar bienes y servicios y prosperidad para las mayoras sociales. Al topar con los lmites del planeta, el capitalismo busca otros espacios donde crecer y algunos de esos espacios los encuentra en la monetizacin del propio desastre climtico. Se crean nuevos negocios ambientales como por ejemplo el comercio de emisiones o las investigaciones y proyectos tecnolgicos centrados en reparar los desastres que el propio capitalismo crea. De alguna manera estos terminan generando un crecimiento econmico. Es lo que Naomi Klein denomina como capitalismo del desastre, que busca el crecimiento de la economa convirtiendo en un negocio la escasez, la destruccin y el deterioro. No es otra cosa que terminar convirtiendo la propia destruccin en una forma de riqueza.

Se habla mucho de la cerrazn de la derecha a la hora de reconocer la crisis climtica, pero Cree que la izquierda est siendo capaz de ofrecer alternativas capaces de revertir esta situacin?

Creo que la izquierda no est a la altura poltica de la crisis ecolgica que estamos viviendo. Es obvio que la derecha ha sido negacionista y ha seguido apostando por el crecimiento econmico, aunque este alcance cada vez a menos personas. Sin embargo, el problema es que la izquierda, a pesar de que puede tener unos discursos radicalmente distintos en cuanto a la justicia o a la privatizacin de los recursos, no ha interiorizado aquello de que la economa slo se puede sostener en un planeta que proporciona recursos naturales capaces de regenerarse. Esto hace que a veces aparezcan propuestas, dentro de la izquierda, que, salvo que postulan una mejor redistribucin de los recursos, se basan en los mismos planteamientos econmicos que tiene la derecha. En general, casi todas las propuestas polticas de izquierdas hablan de un modelo neokeynesiano o de un capitalismo que corrija las desviaciones del sistema. El problema es que eso ya no es viable. A la izquierda, desde mi punto de vista, le falta hacer una anlisis material ms completo y pisar tierra, mirando la realidad material para poder establecer propuestas y desarrollar polticas que realmente solucionen los problemas que tenemos.

En su discurso, suele hablar de clasismo ambiental Considera que las clases populares son ms vulnerables a los efectos del cambio climtico?

En primer lugar, cuando hablamos de eventos climticos extremos y vemos como se producen en pases de corte capitalista, quienes pierden las casas, quienes se quedan fuera del sistema y quienes pierden la vida, son las personas que tienen peores condiciones de vida. Es curioso el contraste con otros pases que se encuentran fuera de los marcos del capitalismo. Podemos sealar el caso de Cuba, pobre en un montn de cosas, y como suelen pasar por all los huracanes sin apenas dejar vctimas mortales gracias a mecanismos de solidaridad y a la autoorganizacin de la gente. Si comparamos con lo que ocurre, por ejemplo en EEUU, las diferencias son abismales.

Adems, en aquellos lugares donde se est viviendo la sequa o donde se alteran los ritmos de la fotosntesis y la capacidad de la tierra para producir alimentos, son las clases populares las que sufren en mayor medida los efectos del cambio climtico. Porque son personas que dependen de la tierra y de lo que ellos mismos cultivan. Obviamente, el cambio climtico no tiene perspectiva de clase, pero las polticas que afrontan el cambio climtico si. Es decir, lo que tiene un sesgo de clase es como los poderes econmicos y los gobiernos afrontan los problemas que derivan del agotamiento de los recursos naturales y del cambio climtico.

Sin embargo, estas clases populares que sufren en mayor medida los efectos de la crisis climtica suelen tener otras preocupaciones cotidianas... Cmo se puede crear una conciencia ecolgica en ellas?

Las clases obreras y trabajadoras que vivimos en las sociedades occidentales estamos inmersos en una especie de ficcin que nos hace creer que podemos vivir al margen de la naturaleza. Se ha alimentado la idea de que la posibilidad de desarrollar vidas decentes pasa por el sacrificio de la naturaleza. El tema a trabajar es que es bastante absurdo pelearte contra lo que te sostiene, es decir, el enemigo no es la naturaleza, el enemigo es el modelo capitalista, que solamente considera que tienes derecho a vivir una vida decente en la medida en que quin te emplea haya ganado lo que considera que tiene que ganar. Se tendra que articular una alianza entre miradas ecologistas y miradas sindicalistas para ver como hacer las transiciones energticas justas y necesarias que garanticen el bienestar de las mayoras sociales.

Habla de transicin energtica No cree que para que esta se produzca de manera eficaz es necesario un cambio previo en los modelos sociales y econmicos que rigen el planeta?

Estoy de acuerdo. De hecho ya se est produciendo una transicin energtica. Pero se est produciendo por la peor va... Mediante monopolios empresariales que acumulan el poder sobre la energa y deciden como se usa y quin la usa. Esa transicin se va a producir si o si. La clave es cmo se va a producir: por una va absolutamente fascista, liderada por los sectores que tienen el poder poltico, econmico y militar, que busquen mantener su estatus y sus formas de vida a costa de que cada vez ms gente muera. O por una segunda va en la que se revierta todo el modelo productivo. Es decir, la transicin energtica de la que hablo debe cubrir las necesidades de la mayora social y debe repensar el modelo productivo y cuales son los trabajos realmente necesarios, porque no todos los trabajos son socialmente necesarios. La transicin adecuada tendr que evolucionar desde el modelo despilfarrador que tenemos ahora a un modelo mucho ms sencillo en lo material, pero justo socialmente y que se ajuste a los limites naturales de la tierra.

Adems de aplicar la perspectiva de clase a sus planteamientos, tambin defiende que la revolucin ecolgica debe ser, ante todo, feminista Por qu?

Para sostener la vida no solo nos hacen falta recursos naturales. Necesitamos que otras personas cuiden de nosotros. Ese trabajo, histricamente ha sido realizado por mujeres en espacios invisibles a la poltica y la economa como son los hogares. Ese trabajo de cuidados ahora mismo, tambin est en crisis. Vivimos en sociedades que puede que, en no mucho tiempo, dejen de ser capaces de cuidar de aquellas personas que se encuentran en un estado de vulnerabilidad. Esto se explica por los cambios en las pirmides demogrficas, por los nuevos modelos laborales y urbansticos y por la propia poltica econmica heteropatriarcal que convierte los recortes sociales en su eje recuperador.

Por otro lado, el calentamiento global est repercutiendo de forma ms negativa en las mujeres que en los hombres. Los datos nos muestran que cuando se producen desastres naturales, mueren ms mujeres que hombres. Adems, en muchos lugares del mundo, las mujeres son responsables del cuidado del huerto domstico o de ir a buscar el agua. Es decir, son responsables del abastecimiento familiar y les est tocando hacer mayores esfuerzos debido a la falta de recursos para el trabajo de la tierra. Desde el punto de vista de la resistencia, es importante sealar que los movimientos contra proyectos extractivistas o la construccin de presas, suelen estar liderados por mujeres.

El otro da estuvo presentando un libro sobre Murray Bookchin, padre del municipalismo Cree que el camino para impulsar medidas alternativas por la sostenibilidad del planeta pasan por crear estructuras de democracia directa?

Si. El movimiento municipalista es un eje central para poder dar la vuelta a muchos de los desastres que estamos viviendo. En buena medida el progreso en las sociedades occidentales ha ido pasando porque cada vez estn ms lejos los puntos donde se toman las decisiones de los lugares donde se afrontan dichas decisiones. Por ejemplo, la poltica agraria comn se decide en Bruselas y son los campesinos rurales quienes tienen que acatarlas. Acercar los lugares de decisin al territorio concreto y a las personas que deben afrontar esas decisiones me parece algo realmente importante.

Pese a la crisis climtica y econmica, pese los desastres naturales que azotan el planeta, pese a que los cientficos aseguran que el cambio climtico es irreversible, usted siempre se muestra optimista Por qu?

Cuando hablamos del calentamiento global y los problemas que genera, no se me olvida que todo ello se viven en la cotidianidad de la gente. Se vive en cada territorio, en cada ciudad, en cada barrio... y ah creo que las personas podemos hacer muchas cosas. No es lo mismo afrontar el proceso del declive de la energa por la va del todos contra todos, que afrontarlo con una dinmica de apoyo mutuo y colaboracin. A lo largo de la historia ha habido pueblos que han tenido que enfrentarse a crisis muy complejas y las personas han sabido organizarse y vivir de forma ms colectiva. La gente, al final, se segua enamorando, segua escribiendo poesa y segua cuidando de la vida... Donde se viven los malestares y los bienestares es en la vida cotidiana y creo que esta crisis, a nivel cotidiano, puede sorprendernos ms por la aparicin de valores que nos lleven al apoyo mutuo que por la aparicin de otros valores que nos lleven a matar a nuestros propios vecinos. No s si es optimismo o no, pero la tarea de crear esos valores y nuevas conciencias es tan hermosa que a m, realmente, me pone mucho.

@Alxtena

Fuente: http://www.publico.es/sociedad/cambio-climatico-yayo-herrero-son-clases-trabajadoras-sufren-efectos-cambio-climatico.html



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