Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2018

Tailandia
Un rey para la Junta militar

Higinio Polo
El viejo topo


Thailandia, bautizada por la cursilera de los empresarios del turismo como el pas de las sonrisas, tiene tras ellas la mirada de los generales de una Junta Militar que fue capaz de imponer un golpe de Estado mientras declaraba que defenda la libertad y la democracia, y el rostro de un nuevo rey, dspota y autoritario, feroz experto en contrainsurgencia. Ello no impide que las gigantescas operaciones inmobiliarias que estn llenando Bangkok de rascacielos, adornen las obras con desmesurados carteles a mayor gloria de Bhumibol, el rey finado, o de su hijo, el monarca Vajiralongkorn, un viejo soldado de la guerra fra, formado por Estados Unidos en la militancia contra el comunismo. Vajiralongkorn, el nuevo rey del pas, no suscita ningn entusiasmo popular, pese a que la poblacin thailandesa ha sido moldeada durante dcadas en el fervor monrquico y en la adoracin a Bhumibol, a quien el gobierno y el Consejo Real presentaron siempre como un ser casi divino, un rey amante de la ciencia y del arte, preocupado por el progreso de su pueblo, mientras ocultaban con celo extraordinario la oscura red de sus turbios negocios privados, dirigidos desde su palacio Chitralada, escondan las concesiones del gobierno, y encubran que sus inversiones en muchos sectores de la economa contaban con informacin privilegiada y la corrupcin. Bhumibol acumul una gran fortuna, que la revista Forbes cifraba en 35.000 millones de dlares.

En muchos edificios de las riberas del ro Chao Phraya que cruza Bangkok, se ven tambin enormes retratos de Bhumibol, el rey finado, y de su hijo Vajiralongkorn , un hombre formado en la milicia, piloto de combate y especialista en misiones de sabotaje y guerra sucia que aprendi en los cuarteles y academias norteamericanas y britnicas. No es un hombre de despacho, con saberes tericos de contrainsurgencia: ha participado en combates (siempre a buen recaudo), y a finales del siglo pasado dirigi el exterminio de la guerrilla comunista en el norte del pas. Es un hombre cnico y desptico, adems, cuya vida privada est presidida por todo tipo de abusos, de escndalos sexuales y de amantes, conseguidas de grado o a la fuerza, que selecciona a capricho; un sujeto capaz de humillar a sus servidores y colaboradores. Un tipo muy poco recomendable.

El enorme complejo del palacio Chitralada tiene su entrada principal por la calle Rama V, el quinto rey de la dinasta Chakri que sigue gobernando. En los alrededores, se ven numerosos puestos de control con soldados que buscan la sombra mientras vigilan el trfico y los transentes. En toda la ciudad, se observan frecuentes controles policiales, en estaciones de ferrocarril, cuarteles, centros comerciales y aeropuertos, tras los atentados que se produjeron al inicio del verano en Bangkok y que algunos medios vincularon con las actividades de Thaksin Shinawatra, el primer ministro depuesto por los militares en el golpe de Estado de 2006. Al sur del palacio Chitralada, estalla el bullicio de Chinatown y la premura de los barcos de pasajeros en el ro. Bajo el calor tropical, se demoran en el Chao Phraya las gabarras de largo timn y flores en la proa, y un barco blanco, el Chao Phraya Princess, se detiene ante el Wat Arun, el templo del amanecer, mientras, ms all, la melodiosa msica china se escapa por los callejones de Chinatown llenos de comercios y repletos de paseantes y compradores, de recaderos en moto, de hombres con carretilla. De repente, en Thanon Phadungdao y Yaowarat, la vida se detiene ante el estallido de las sirenas, y, unos segundos despus, vuelve a la normalidad de un pas que soporta a la fuerza una dictadura militar y unos ladrones con licencia.

* * *

El martes 20 de mayo de 2014, el ejrcito thailands proclam la censura de prensa y el estado de excepcin en todo el pas. Dos das ms tarde, dio un golpe de Estado, suspendi la Constitucin y estableci un estricto toque de queda. No era nada nuevo: los militares thailandeses han protagonizado dieciocho golpes de Estado, sin que la diplomacia norteamericana (siempre presta a defender la democracia) haya movido nunca una ceja, ms all de algn mohn dirigido a la galera, como el anuncio del Pentgono tras el golpe de 2014 de que examinara su relacin con el ejrcito thailands. Los enfrentamientos callejeros y la tensin entre los seguidores del rey Bhumibol Adulyadej y los del primer ministro Thaksin Shinawatra (destituido tambin por el ejrcito, en 2006) haban llevado al pas, a juicio de los militares, a un callejn sin salida, con decenas de muertos en las calles de Bangkok. El movimiento aglutinado por Thaksin Shinavatra, denominado los camisas rojas (compuesto por campesinos y trabajadores pobres de las ciudades), tena enfrente a los seguidores del Partido Demcrata, y a un Comit para la Reforma Democrtica, dirigido por Suthep Thaugsuban, un antiguo viceministro, denominados camisas amarillas. Ninguno de los dos bandos es de izquierda.

Dos das despus, el jueves 22 de mayo, en el curso de una reunin conjunta del gobierno, partidos polticos, Parlamento y dirigentes del movimiento opositor de las camisas rojas, y de los camisas amarillas (entre ellos, Suthep Thaugsuban), convocada por los militares para negociar una salida a la crisis poltica, el general Prayuth Chan-Ocha, jefe del ejrcito, orden a todos los presentes: No se muevan de sus sillas, y, sin ms prembulos, anunci que el ejrcito tomaba el poder. Acto seguido, soldados a sus rdenes detuvieron a todos los participantes en la reunin y los trasladaron al Primer Regimiento de Infantera, mientras la televisin y las radios emitan comunicados militares. Otra vez, Thailandia se converta en una dictadura militar.

Yingluck Shinawatra, primera ministra y hermana de Thaksin, haba sido desalojada del poder y sustituida provisionalmente por un gobierno interino dirigido por Niwatthamrong Boonsongpaisan el 7 de mayo de 2014. Dos semanas despus, siguiendo un preciso guin, el general Prayuth anunci ante la prensa, con desenvuelto cinismo, que la accin de los militares no era un golpe de Estado, pese a la creacin de una Junta Militar (denominada Consejo Nacional para la paz) que gobernara el pas desde aquel instante. El golpe de Estado cont con la aprobacin del rey Bhumibol, que muri dos aos despus, en octubre de 2016. Transcurridos tres aos del golpe, el general Prayuth sigue gobernando el pas. El ejrcito thailands no ha dudado nunca en utilizar la ms dura represin contra las protestas: todava siguen sin aclararse las circunstancias y los responsables del mayo sangriento de 1992, cuando los militares perpetraron una matanza en Bangkok asesinando a decenas de personas en las calles, al igual que el golpe de Estado de 2006, la represin de 2009 o la sanguinaria persecucin contra los camisas rojas en 2010, que caus tambin numerosos muertos.

Thaksin Shinavatra (el empresario ms rico del pas, enriquecido gracias a la concesin gubernamental de contratos y negocios en condiciones muy ventajosas, y cuya fortuna increment durante su propio gobierno) cre su propio partido poltico, un instrumento populista ocasional para hacerse con el poder: su estrafalario nombre, Thai Rak Thai (Thailandeses aman a Thailandia), era apenas un recurso patritico para navegar en las sucias aguas de la monarqua y la poltica thailandesa, pero cont con el favor de la poblacin: lleg al gobierno en 2001, y revalid en las elecciones de abril de 2006, consiguiendo ms del sesenta por ciento de los votos, aunque los comicios fueron anulados, l mismo depuesto por el ejrcito cinco meses despus, y su partido disuelto al ao siguiente por el Tribunal Supremo, acusado de manipular las elecciones. Durante los cinco aos de su gobierno impuls la creacin de un precario sistema sanitario y asegur que renovara los suburbios pobres y llevara la electricidad a la Thailandia rural. La persecucin del trfico de drogas se hizo sin miramientos: centenares de personas fueron asesinadas por la polica.

Sus dirigentes, forzados por la prohibicin del Thai Rak Thai, crearon el Partido del Poder del Pueblo que gan las elecciones de 2007, aunque su principal dirigente, Samak Sundaravej, elegido primer ministro, fue tambin destituido por los tribunales (con el ejrcito supervisando la operacin), con la excusa de que participaba en un programa de televisin dedicado a la cocina. Algunos componentes de la izquierda participaron en el movimiento de los camisas rojas, pero la izquierda poltica no ha conseguido superar la divisin de los aos ochenta del Partido Comunista en dos facciones, provietnamita y prochina, ni la derrota de la guerrilla y las diferencias entre socialistas y comunistas. Aun con diferencias evidentes entre los distintos pases de la regin, en Thailandia, Malasia, Birmania e Indonesia, los ejrcitos exterminaron a las organizaciones y guerrillas comunistas, con planes supervisados por Estados Unidos (como la Emergencia malaya), de los que el golpe de Suharto en Indonesia, en 1965, fue la operacin ms feroz, que asesin a un milln de comunistas indonesios. El Partido Comunista thailands contina prohibido, como en Birmania, Indonesia o Malasia.

Desde el golpe de Estado de 2014, la represin de la dictadura ha desmantelado casi por completo el movimiento de los camisas rojas, y varios de sus dirigentes han sido condenados a varios aos de crcel. Uno de ellos, Wutthipong Kachathamakul Ko Tee huy al Laos socialista tras el golpe de Estado con el propsito de denunciar la dictadura: en agosto de 2017, desapareci, al parecer raptado por un comando del ejrcito thailands, aunque el gobierno golpista ha negado tener informacin al respecto y el propio primer ministro, general Prayuth, ante la circulacin de una fotografa que mostraba el cadver de Ko Tee, aleg desconocimiento del caso, aadiendo, significativamente, que las imgenes pueden ser manipuladas. Por el contrario, significados miembros de los camisas amarillas (agrupados en la Alianza Popular para la Democracia, PAD) que sitiaron la sede del gobierno y causaron graves daos durante la efmera presidencia en 2008 de Samak Sundaravej (un poltico ultraderechista considerado testaferro de Thaksin Shinawatra), fueron condenados por un tribunal a dos aos de prisin pero vieron su pena reducida a ocho meses; entre ellos, el general Sonthi Limthongkul, y un antiguo gobernador de Bangkok, Chamlong Srimuang, veterano militar que combati a la guerrilla comunista en Laos y en su propio pas y que particip en la matanza de estudiantes de la Universidad de Thammasat, de Bangkok, de 1976. La espada del ejrcito no golpea a todos por igual.

El viejo partido de la burguesa thailandesa, el Partido Demcrata, que fue creado tras la Segunda Guerra Mundial, ha estado gobernando siempre a la sombra de la monarqua y del ejrcito, aglutinando a los sectores ms ricos del pas e impulsando una poltica conservadora y anticomunista que atraves toda la segunda mitad del siglo XX de la mano del dispositivo militar asitico creado por el Pentgono para controlar los mares cercanos a China. Ahora, el dictador Prayuth, un severo general a quien no le tiemblan las manos para dar orden de disparar a matar, guarda celoso el papel del ejrcito y de los militares, involucrados adems en turbios negocios y concesiones gubernamentales, mientras supervisa la forma en que los cuarteles dominarn la vida poltica del pas durante los prximos veinte aos: el ejrcito y el monarca siempre han sido la columna vertebral de Thailandia.

* * *

A finales de agosto de 2017, el Tribunal Supremo thailands emiti una orden de busca y captura contra la ex primera ministra Yingluck Shinawatra, que fue derrocada por el ejrcito en 2014 y acusada ante los tribunales de corrupcin y negligencia por un programa de subvenciones a los campesinos que, segn la acusacin, respaldada por el gobierno golpista, habra supuesto prdidas para el pas de diecisis mil millones de dlares, adems de haber hecho que Thailandia retrocediese entre los primeros exportadores de arroz del mundo: segn la FAO, en 2017, los mayores exportadores de arroz del mundo son Vietnam, China, India, Indonesia y Bangla Desh. El retroceso de Thailandia en ese terreno es achacado por la Junta Militar al gobierno de Yingluck Shinawatra, quien deba presentarse ante el tribunal para escuchar la sentencia, una posible condena a varios aos de crcel, y que, ante el peligro, opt por exiliarse del pas, supuestamente a los Emiratos rabes Unidos, donde tambin se encuentra exiliado su hermano, Thaksin, depuesto por el ejrcito en 2006. Yingluck, a quien la Junta Militar intervino sus cuentas bancarias, corra el riesgo adems de ser condenada a pagar una multa de mil millones de dlares.

La divisin poltica en el pas enfrenta a la burguesa y la mesocracia asociada, junto con el ejrcito, presentes en Bangkok y en las principales ciudades, y tiene enfrente a la mayora campesina del interior del pas, ms partidaria de los Shinawatra, acusados por los militares de clientelismo y de compra de votos campesinos con su poltica de subvenciones. Sin embargo, los Shinawatra representan otra faccin de la burguesa, enfrentada a la tradicional alianza de monarqua, ejrcito y empresarios. Ambos sectores difieren en cuestiones relacionadas con las facilidades que deben otorgarse a las multinacionales, en la poltica de privatizaciones y en gestos destinados al consumo popular, pero coinciden en la defensa de un modelo econmico liberal. Desde el golpe de Estado, los militares han prometido la convocatoria de elecciones en diversas ocasiones, aunque han ido aplazando su compromiso. El 6 de agosto de 2016, la Junta Militar celebr un referndum para aprobar la nueva Constitucin del pas, elaborada por el ejrcito. El proyecto, aprobado en una consulta realizada sin ningn tipo de garantas democrticas, establece un severo control por parte de los militares de las nuevas instituciones del pas. La campaa fue grotesca: los opositores al proyecto de nueva constitucin fueron perseguidos, y decenas de personas detenidas en todo el pas por mostrar su rechazo. Sin embargo, en un golpe de efecto que el ejrcito no esperaba, el rey Vajiralongkorn, cuya coronacin formal est prevista para octubre de 2017, exigi modificaciones en la Constitucin aprobada, relacionadas con sus propias atribuciones: regulacin de la figura del regente (Vajiralongkorn pasa largas temporadas en Alemania, y quiere poder designar y controlar al regente que, temporalmente, le sustituya), reforzamiento del papel del monarca en los cambios de gabinete en detrimento del Tribunal Constitucional, y capacidad para que el rey tome decisiones sin la supervisin del gobierno.

La Junta Militar design una ponencia para introducir los cambios exigidos por el rey, quien, una vez examinadas las modificaciones, promulg la Constitucin definitiva en abril de 2017: ms regresiva que las anteriores, y la vigsima desde 1932. Las exigencias de Vajiralongkorn no implican, ni mucho menos, una ruptura con los militares: son disputas internas en el reparto de las reas del poder. El nuevo rey tiene una estrecha relacin con el ejrcito, y el Consejo Real cuenta con militares de su confianza y del primer ministro, el general Prayuth. Ese Consejo Real se ha formado con generales, con personajes destacados de probada fidelidad monrquica, y con la figura del general Prem Tinsulanonda, hombre fiel a su padre, Bhumibol, que fue regente de Thailandia durante los ltimos meses de 2016, hasta que Vajiralongkorn fue proclamado rey. Con esa constitucin, el ejrcito ser el poder en la sombra. Para completar el cuadro, en junio de 2017, el Parlamento dominado por el gobierno golpista aprob una ley sobre partidos polticos, hecha a la medida, y otra ley sobre estrategia nacional que permitir al ejrcito, al menos durante los prximos veinte aos, controlar a los gobiernos gracias a un comit de estrategia que tendr la ltima palabra. La Junta Militar anunci la convocatoria de elecciones para noviembre de 2017, aunque tambin se especula desde fuentes gubernamentales con que sean convocadas en 2018: son necesarias para dotar de un barniz democrtico al rgimen y para facilitar el discurso de defensa de la democracia de la diplomacia norteamericana, pero no importan mucho: el poder siempre ha estado a buen recaudo.

* * *

Hace ahora cincuenta aos que se fund la ASEAN, en 1967, que hoy se ha convertido en la principal plataforma de cooperacin econmica del sudeste asitico, con diez pases miembros: Indonesia, Birmania, Vietnam, Brunei, Camboya, Laos, Singapur, Malasia, y Filipinas, adems de Thailandia, representados en los diez tallos de arroz que ilustran la bandera de la organizacin. Ampara una zona de libre comercio en la regin que cuenta con un plan de colaboracin y desarrollo, aprobado en 2015, para una dcada. Thailandia es la segunda economa del sudeste asitico, tras Indonesia, y cuenta con un PIB nominal per cpita de unos 5.800 dlares anuales (en Espaa, alcanza los 30.000).

Estn lejos los tiempos del frentico crecimiento econmico de los tigres del sudeste asitico, como se denomin entonces a Indonesia, Malasia y Thailandia, cuyo futuro se vio seriamente afectado por las consecuencias de la crisis financiera de 1997 en esos tres pases y en Corea del Sur y Filipinas. La crisis se inici con la devaluacin de baht thailands, y sigui con la devaluacin de las monedas del resto de pases de la zona. Tras la bancarrota thailandesa de 1997, y tras aos de dificultades y pobreza, la regin ha recuperado el crecimiento, aunque est lejos de los niveles anteriores a la crisis financiera: Indonesia y Malasia han conseguido un crecimiento aceptable, mientras que Thailandia, sumida en la inestabilidad poltica, ha tenido mayores problemas. Adems, en los veinte aos transcurridos desde la crisis de 1997, China se ha convertido en un gigante planetario, y todos los pases del sudeste asitico ansan que el proyecto chino de la nueva Ruta de la seda ayude a fortalecer sus economas.

El Vietnam socialista, uno de los pases de mayor crecimiento econmico y con un envidiable equilibrio poltico, se muestra preocupado por la inestabilidad en la zona, que, sin embargo, no impide el tirn de la economa china sobre la ASEAN. En julio de 2017, inici su actividad la nueva ruta de transporte terrestre de mercancas entre Chongqing (una de las ms importantes ciudades industriales chinas, cuya rea metropolitana agrupa a treinta millones de personas y que hoy es la urbe que ms crece del mundo), Vientin, la capital laosiana; y Bangkok. El plan desarrollado por China para esa regin tiene su ncleo en Chongqing y contempla tres grandes rutas comerciales de intercambios: se inici con el ramal que la une a la capital vietnamita, Hanoi, que ya est en funcionamiento; la ramificacin de Bangkok, y el brazo que la unir a la principal ciudad birmana, Rangn, que empezar a funcionar a principios de 2018. El diseo contempla el suministro de alimentos desde el sudeste asitico a la regin de Chongqing y la llegada de productos industriales y manufacturas chinas a los tres pases. Tanto China como los pases del sudeste asitico otorgan una gran importancia a esa colaboracin: segn el Consejo China-ASEAN (China-ASEAN Business Council, CABC, por sus siglas en ingls), el comercio entre ambos bloques crece ms rpidamente que los intercambios con la Unin Europea y Estados Unidos. Adems, en octubre de 2017 est previsto el inicio de las obras para la construccin del tren de alta velocidad que unir Thailandia a China.

El general Prayuth, presidente del gobierno thailands, se entrevist con Wang Yi, ministro chino de Asuntos Exteriores en julio de 2017 para examinar la cooperacin econmica entre ambos pases: China, que conoce a la perfeccin el papel de Thailandia como fiel aliada de Washington, est interesada, adems, en preservar la estabilidad en el Mar de China del Sur y en que Thailandia y el resto de los pases de la ASEAN sigan observando la Declaracin de conducta que fue suscrita entre ambos para asegurar que las disputas sobre la soberana en distintos archipilagos (Spratly y Paracelso) de ese mar sean tratadas entre las partes afectadas sin que otros pases intervengan. Estados Unidos azuza las diferencias y trata de enfrentar a algunos pases con China, e incluso pretende atraerse a Vietnam, mientras postula la internacionalizacin del conflicto para tener as la posibilidad de intervenir en l. Rex Tillerson, secretario de Estado norteamericano, realiz una gira en agosto de 2017 por Filipinas, Thailandia y Malasia, que pretenda centrar en las desavenencia sobre el Mar de China del sur y en la seguridad martima y la libertad de navegacin, seuelos que utiliza la diplomacia norteamericana para inmiscuirse, pero su viaje coincidi con el agravamiento de la crisis coreana, forzando al cambio de parte de su agenda. Estados Unidos realiza desde hace ms de veinte aos ejercicios militares conjuntos con las fuerzas armadas thailandesas.

Por su parte, Japn, que no quiere perder ms terreno e influencia ante China entre los pases de la ASEAN, impulsa un proyecto de tren de alta velocidad (su famoso Shinkansen) para unir Bangkok y Chiang Mai, en el norte de Thailandia, plan ya aprobado por la Junta Militar; y pretende conseguir otros contratos, entre ellos dos nuevos proyectos: una lnea de alta velocidad para unir Bangkok con la capital malaya, Kuala Lumpur, y otra lnea ms modesta que llegue desde Bangkok a Rayong, cerca de Pattaya, el centro de la prostitucin y la esclavitud sexual de Thailandia.

La Junta Militar espera recuperar este ao el crecimiento econmico, pretende desarrollar un plan para aumentar los intercambios con sus vecinos ms prximos, Camboya, Laos, Birmania y Vietnam, y quiere atraer trabajadores de esos pases para su industria pesquera, que cuenta con escasez de mano de obra debido a las duras condiciones laborales y los bajos salarios. Pese a ello, existe un importante nmero de trabajadores en situacin ilegal, sobre todo procedentes de Birmania y Camboya, donde las condiciones de vida son ms duras que en Thailandia. Cuatro millones de birmanos trabajan legalmente en Thailandia, y otro milln ms est en situacin ilegal, as como un milln de camboyanos, de los que la tercera parte carece de permiso de residencia. La nueva legislacin laboral aprobada por Bangkok establece que los trabajadores inmigrantes que no dispongan de permisos legales pueden ser condenados hasta a cinco aos de prisin, riesgo que, desde principios de julio de 2017, ha hecho volver a sus pases de origen a ms de cien mil trabajadores y ha causado inquietud entre los empresarios thailandeses que se aprovechan de esa mano de obra barata.

En los ltimos aos se ha desarrollado un activo sector de traficantes de seres humanos, con complicidad en muchas empresas thailandesas, que la Junta Militar, tras los escndalos por la participacin de miembros del ejrcito en las redes, quiere limitar. En mayo de 2015, fueron descubiertas fosas de enterramiento colectivas con decenas de cadveres en el sur de Thailandia, cerca de la frontera con Malasia, personas que haban muerto o haban sido asesinadas mientras estaban prisioneras de una organizacin criminal dirigida por un general thailands. Gracias al empeo de un polica honesto (Paween Pongsirin, que tuvo despus que exiliarse a Australia por las amenazas de muerte recibidas) se descubri una amplia red dedicada al trfico de personas que actuaba en todo el golfo de Bengala a las rdenes de un general, Manas Kongpan, que contaba con cmplices en el ejrcito, entre altos funcionarios, en la polica y en numerosos empresarios. La red, que captaba a personas de la minora thailandesa de los rohiny y de bengales de Bangla Desh, supuestamente para enviarlos a Malasia, mantena prisioneros a muchos inmigrantes para exigir rescate a sus familias, y no dudaba en abusar y matar a mujeres y nios. Esa red, y otras mafias, abandonaban con frecuencia a centenares de personas en alta mar, a su suerte, para huir de los controles.

En la misma regin del sur, en las provincias de Narathiwat, Yala y Pattani, actan grupos armados, algunos ligados a Daesh, Estado Islmico, donde, desde hace ms de una dcada, se suceden serios enfrentamientos entre musulmanes y budistas. La situacin es muy tensa: desde 2004, ms de siete mil personas han muerto en los enfrentamientos, y aunque el gobierno golpista de Prayuth mantiene contactos con los grupos armados, las negociaciones secretas no han dado ningn resultado ni han conseguido detener los enfrentamientos armados y los atentados.

* * *

No son esos los nicos problemas del pas, ni mucho menos. La pobreza de las regiones rurales, las dificultades de los campesinos y la falta de futuro llevan a la esclavitud de la prostitucin a muchas nias y jovencitas del interior, enviadas a las trituradoras de vidas de Pattaya o de Bangkok. A la prostitucin, se une la piratera en el golfo de Siam, capaz incluso de abordar petroleros, como sucedi con un buque thailands en junio de 2017, y el activo trfico de drogas: solamente en los primeros seis meses de 2017, la polica birmana detuvo en la frontera thailandesa a ms de doscientos traficantes de droga, y la thailandesa dispara con facilidad para perseguirlos.

Thailandia est gobernada por la corrupcin, y los distintos gobiernos han actuado siempre en inters propio y de sus amigos. Ahora, la dictadura militar ahoga al pas, y el mundo parece haber olvidado que, en 2014, adems de golpes de Estado en Ucrania y Egipto, tambin Thailandia padeci uno. Thailandia, aliada norteamericana desde los aos de la guerra de Vietnam y de la guerra fra, ve cmo Estados Unidos y sus aliados (Australia o Gran Bretaa) acogen sin queja a los generales de la Junta Militar, que conviven, como siempre, con la monarqua. Criticar al rey Bhumibol no era posible, y nada ha cambiado: cualquier tipo de reproche o de censura al monarca es duramente perseguido y comporta la crcel, y la polica ha detenido a decenas de personas acusadas de difamarlo en las redes sociales, o de criticar al gobierno golpista. Para combatir la crtica y la disidencia, el gobierno dispone de un programa de espionaje para controlar la circulacin de noticias en Internet: en julio de 2017, la Junta Militar aprob un presupuesto millonario para organizar una severa vigilancia ciberntica de los ciudadanos en todas las plataformas de expresin, y prepara una ley que permitir a la polica incautar sin orden judicial todo tipo de ordenadores y telfonos, as como eliminar contenidos en Internet.

Mientras tanto, la dbil izquierda poltica thailandesa sigue sin encontrar la forma de intervenir en ese futuro incierto que prepara un ejrcito golpista y un monarca repulsivo; en Khao sand road, jvenes de cuatro continentes, ajenos a la crisis poltica del pas, ren y se aturden con alcohol y msica en centenares de garitos; y en los prostbulos de Pattaya o del Nana Plaza, situado junto a uno de los nuevos centros comerciales de la modernidad mercantil de Bangkok, los turistas occidentales piden cerveza y carne joven.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter