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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2018

Explosin de color a contracorriente

Nechi Dorado
Rebelin


Dcadas del 60, 70, un nuevo fenmeno sorprenda a un mundo acostumbrado a ideologas expansionistas generadoras de guerras, muerte, dolor; aunque por supuesto no se puede hablar de un mundo lineal, donde todos respondieran s ni todos dijeran no resignndose al espanto. Entre estos ltimos hubo quines se organizaron conformando un abanico de grupos juveniles dispuestos a demostrar su inconformismo frente a las polticas belicistas, interpretando que no representaban sino un culto a la muerte y sobre todo un redituable negocio para pocos.

Producto de esa no aceptacin irrumpi una novedosa tendencia visibilizada cuando comenzaron a estallar bombas que salpicaban color en vez de muerte. No quedaban vctimas de esas detonaciones, simplemente formabas, o no, parte del cambio que sorprendera tanto al extenderse por el orbe: el movimiento hippie.

Por supuesto, la rebelda que se instalaba desde el epicentro de ese movimiento en una poca donde la sociedad era extremadamente conservadora, produjo que la aparicin de la cultura hippie fuera caracterizada como un riesgo potencial al que se expona a la juventud dotada de buenos ejemplos.

El apelativo que se descarg contra esa cada vez ms numerosa multitud de jvenes pacifistas, anti-sistema, capaz de enfrentarse a los valores tradicionales, ilegtimos, fue tildarlos de vagos, sucios y amorales, mucho ms siendo que la consigna central esgrimida por ese fenmeno era Hagamos el amor y no la guerra. Claro, hablar de amor en un mundo partido en dos, donde infinidad de jvenes eran enrolados para invadir pases culturalmente diferentes, era una afrenta al statu-quo establecido. La libertad, leiv motiv que acunaba sueos diferentes a los proyectos elucubrados, fue interpretada como un peligro que haba que derrumbar, -el pensamiento crtico no siempre es tolerado-. Para un hippie la libertad era la premisa, consideraba que cada quien era libre de hacer lo que quera, de vestirse a su gusto y sin admisin de cuestionamientos, por ello tambin respetaba la opinin de los dems, incluidos los conservadores, aunque stos no fueran capaces de notarlo.

Jams hicieron uso de la violencia, siendo el centro de su inters la proteccin del medio ambiente; no tenan lderes, cambiaron las formas de cultura adaptndolas a su modo, comprensible para muchos, deplorable para otros. Las reuniones de los hippies se fueron extendiendo atravesando fronteras, pero lo central, lo que qued instalado en la memoria, fue el llamado festival de Woodstock en 1969, en el cual se reunieron durante tres das medio milln de jvenes entre lluvia, viento, barro, planteando una bsqueda hacia la vida espiritual y hermanados con la naturaleza, haciendo tronar su consigna pacifista.

La guerra de Vietnam fue el puntapi decisivo para aunar voluntades en contra de esa aberracin dando mayor mpetu al movimiento.
Joan Baez; Crosby, Stills, Nash y Young; The Who; Jimi Hendrix; Sly and the Family Stone; Santana, son solo algunos de los msicos que actuaron en el festival que haba sido anunciado como tres das de paz y amor.

La era pari una nueva tendencia, el movimiento que comenzara como una expresin de anarquismo pacifista, con el correr de los aos habra de ser desestructurado. Para ello apelaron desde los grandes centros de poder, a la intoxicacin como mtodo desintegrador y a partir de excesos, adicciones generadas mediante la introduccin de drogas alucingenas, asestaron un golpe mortal, un quiebre a la mdula de lo que naci, creci y se expandi como expresin libertaria, contestataria, rebelde.

No obstante, quienes admiramos ese fenmeno juvenil que no encubra sino un grito desesperado tendiente a fomentar la conciencia de la contracultura, el rompimiento con las leyes impuestas, el respeto a la diversidad; los que no camos en la trampa de alucingenos, marihuana ni ninguna otra droga, seguimos guardado en nuestras almas el recuerdo de aquellos momentos en que el color inund al mundo mientras las voces elevaban consignas contrapuestas a la hipocresa en un planeta en el que no haba espacio para todos.

Donde pocos amos se aduearon de demasiados esclavos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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