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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2018

Sondeos pronostican que "El Caimn" volver a tener la llave del gobierno
Silvio Berlusconi, el dinosaurio que an estaba all

Ismael Monzn
Ctxt


Cuando los italianos despertaron, Silvio Berlusconi todava estaba all. Con sus trajes de doble botn y anchas solapas picudas, repartiendo sonrisas en su televisor. Ni los grandes mtines abundan ya en la poltica italiana, ni al magnate le hacen falta, su hbitat natural es la pequea pantalla. l la invent en este pas y a ella siguen enganchados sus viejos votantes. A Berlusconi tampoco se le dan bien las redes sociales y su equipo es el nico que ignora de forma evidente a la prensa internacional. A sus 81 aos, el ex Cavaliere tiene muy claro dnde invertir las energas que le quedan. Basta con sintonizar cualquier canal para ver una reconstruida cara conocida, que ya no juega el papel de stiro, sino el del viejecito que presume de tener la experiencia que les falta a sus rivales sin haber perdido una pizca de carisma.

Y dnde mejor para alardear de ello que en el plat de su amigo reconocido Bruno Vespa, un periodista tan del pasado y a la vez del presente como el propio Berlusconi. En su reciente visita a su programa de la RAI, el presentador le tena preparado el escritorio y la pluma para que reeditara la firma del contrato entre Silvio Berlusconi y los italianos que ya rubric en el mismo lugar hace 17 aos. Entonces el compromiso del empresario metido a poltico era rebajar los impuestos, subir las pensiones y crear un milln de puestos de trabajo. Ms o menos como ahora, con el aadido actual de la inmigracin incontrolada. Hubo tiempo para las risas, como cuando el propio Berlusconi brome con que actualmente tena ms pelo que antes. El show time de siempre con las recetas habituales.

Entonces, en 2001, Berlusconi era ya un animal desencadenado. Haba irrumpido en poltica siete aos antes aprovechando el escndalo de corrupcin Manos Limpias que se llev por delante a todos los partidos tradicionales. Su pretexto era salvar al pas de los comunistas que amenazaban lo llevaban haciendo infructuosamente desde la Segunda Guerra Mundial con gobernar, aunque el verdadero objetivo era salvaguardar desde el Ejecutivo sus intereses empresariales puestos en jaque por una judicatura muy politizada. En el imaginario colectivo quedaba la imagen del excantante de cruceros convertido en propietario de un Miln de ensueo y de una gran sociedad con la que controlaba la propaganda meditica a travs de la televisin. El hombre hecho a s mismo que le traera a los italianos igual xito, gracias a la premisa de menos Estado y ms iniciativa individual.

El resultado fueron dos dcadas de crecimiento raqutico y endeudamiento en aos del boom econmico, si miramos el apartado tcnico. Mientras que atendiendo al aspecto ms genuino del personaje, su efecto provoc bochorno generalizado en el exterior y el empobrecimiento cultural de un pas con una tradicin intelectual como pocos. El berlusconismo, a fin de cuentas. Un periodo en el que una siempre fragmentada izquierda tuvo que hacer frente comn para alcanzar una especie de turnismo en el que no conseguan arrebatarle el mando al Cavaliere ms que con breves gobiernos.

La pregunta de la poca era: cmo resiste Berlusconi? Pocos consiguieron resolverla entonces y menos lo hacen ahora tras una infinita lista de procesos judiciales. Por poner slo algunos ejemplos escndalos sexuales con menores al margen su mano derecha, Marcello DellUtri, fue condenado por haber negociado con la mafia en el momento de la llegada al poder de Berlusconi y en 2013 fue inhabilitado de la poltica tras ser declarado culpable de fraude fiscal. Rey de la argucia en un pas de filibusteros, no se puede presentar como candidato a las prximas elecciones, tiene slo un 28% de aceptacin y su partido ser probablemente el tercero ms votado, pero salvo enorme sorpresa toda opcin de gobierno deber pasar por sus manos.

El escritor Marco Belpoliti se atreve con la gran pregunta a travs de una explicacin antropolgica. Berlusconi sigue teniendo tirn porque se ha transformado en un abuelo, en alguien que ya no ofrece esa imagen agresiva de antes, sostiene. Entre sus propuestas est la creacin de un Ministerio de la Tercera Edad, queda claro a quines va dirigido su mensaje. Pero precisamente por eso, el ensayista piensa que este efecto amnsico se proyecta sobre todo en las generaciones jvenes, que no han sufrido la vergenza de sus mayores, al igual que ocurre con los revisionistas del fascismo.

Belpoliti enumera una serie de calificativos: simpaticn, victimista, incoherente, y ofrece la oportunidad de agregar ms al elenco. Aunque si hay uno que lo define segn l es transformista. Ahora ofrece una cara ms moderada, de sintona con Angela Merkel, pero al final promete lo mismo. Los italianos decimos que el lobo pierde el pelo, pero no el vicio, reflexiona.

Los comunistas de antes son ahora los populistas del Movimiento 5 Estrellas, la verdadera amenaza, en palabras de Berlusconi. Mirando al programa, sus actuales propuestas de introducir una tasa impositiva fija del 23% para familias y empresas es decir, bajar la presin fiscal, elevar las pensiones mnimas a 1.000 euros o reducir el paro por debajo de la media europea no difieren de las que anunciaba hace 20 aos. Despus entra la realidad, porque segn las proyecciones de economistas como Roberto Perotti, de la Universidad Bocconi, cumplir con estas medidas supondra un gasto de unos 300.000 millones de euros, en un pas que tiene un dficit del 130%. Y si nos fijamos de nuevo en el aspecto personal, hace unos das el viejo poltico le dijo a una joven periodista de la BBC que no le estrechara la mano tan fuerte porque as ninguno iba a estar dispuesto a llevarla al altar.

Los gracietas son parte indivisible del personaje. Pero al Cavaliere le retiraron el ttulo de Cavaliere, se divorci, su actual pareja ya no sale tanto en los peridicos, le recomendaron que diera un paso atrs al ser operado del corazn y para colmo vendi el Milan, su mayor pasin reconocida. As que uno podra pensar que si sigue en poltica es porque es lo nico que le queda. O mejor, porque pese a su bagaje anterior es la nica alternativa que le queda a un electorado de derecha clsica, como opina Piero Ignazi, profesor de Ciencias Polticas de la Universidad de Bolonia.

El politlogo subraya que Berlusconi representa esa figura desde 1994, porque ningn otro ha conseguido ese grado de consenso y porque tampoco l lo ha permitido. Innumerables han sido los delfines presentados como el relevo del centroderecha y todos han corrido la misma suerte: caer en el olvido mientras el viejo caimn permanece. Ignazi recuerda que la principal novedad es que entre la Liga Norte, sus aliados de ahora y de antes, s que ha surgido la figura de Matteo Salvini, que amenaza con discutir el liderazgo a Berlusconi entre el electorado conservador. Los sondeos dan en torno a un 16-17% a la Forza Italia de Berlusconi y entre un 13% y un 15% a la Liga de Salvini.

Esto no slo quiere decir que si ambos a los que se unen tambin los ultraderechistas Fratelli dItalia estn en la franja alta de sus expectativas pueden conseguir la mayora para formar gobierno, sino que el renovado discurso xenfobo de la Liga puede terminar por fagocitar el mensaje ms clsico de Forza Italia. Ya se ha visto en esta campaa, cuando Berlusconi se vio obligado a subirse al carro antiinmigracin impulsado por Salvini, para despus volver a su habitual mensaje centrado en el mercado laboral y los impuestos.

As, parece complicado que el ex Cavaliere pueda utilizar a la Liga como cuando en sus primeros gabinetes se sirvi de ellos para formar gobierno y posteriormente los dej caer al comprobar que se convertan en un problema. Salvini tiene unas aspiraciones de gobierno que no tenan sus predecesores, mientras que Berlusconi sigue siendo influyente, pero hay que relativizar su importancia y su vigor, que no son los de hace dos dcadas, seala Vera Caperucci, experta en Ciencia Poltica de la Universidad Luiss.

El motivo por el que Berlusconi sigue siendo una pieza importante es porque no hay ninguna otra persona que pueda unir a la derecha, ya que sta slo puede gobernar si va a las urnas unida, opina la profesora. As que en caso de mayora de la coalicin derechista y de que Forza Italia obtenga ms diputados que sus aliados como se espera ser ste el encargado de nombrar a un primer ministro cuyo nombre an se desconoce. Mientras que si a la derecha no le llegan los nmeros, al viejo tahr todava le quedar la carta de la gran coalicin con el socialdemcrata Partido Democrtico (PD).

Tanto l como el lder del PD, Matteo Renzi, descartan esta posibilidad. Pero si hay un pas en el que la poltica es el arte de lo posible ese es Italia. El amor entre Renzi y Berlusconi, quien vea en en el impulso del primero una especie de lter ego a su izquierda, se gest con un pacto por el que el lder conservador le dio su apoyo al joven ex primer ministro para sacar adelante su proyecto de reforma constitucional. Pero fue tan frugal que termin unos pocos das despus, cuando Renzi nomin como presidente de la Repblica a Sergio Mattarella, a espaldas del breve aliado.

De aquello han pasado tres aos y por un momento los italianos pensaron entonces que Silvio Berlusconi haba muerto polticamente. Pero el error de clculo de Renzi para llegar a un electorado que le perteneca a su enemigo y su posterior descalabro en forma de referndum constitucional fallido terminaron por resucitarlo una vez ms. La derecha celebr el no en el plebiscito, consolid su poder en el norte, conquist tradicionales bastiones de la izquierda como Gnova o Verona y se impuso en las ltimas elecciones regionales en Sicilia. Desde entonces Berlusconi ha recuperado la sonrisa. Esa que siempre aparece en televisin desde hace ms de 20 aos.


Fuente original: http://ctxt.es/es/20180221/Politica/18037/italia-berlusconi-elecciones-5-estrellas.htm



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