Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-02-2018

Populismo latinoamericano, espejo o antdoto del trumpismo?

Ernesto Semn
Pgina/12


Est de moda entre los liberales ms fanticos de los Estados Unidos comparar al trumpismo con el peronismo argentino, esgrimiendo la analoga como una advertencia sobre el potencial apocalipsis que temen est a punto de envolvernos. Recientemente, Larry Summers, miembro del establishment demcrata durante dcadas, plante a travs de Twitter: Me preocupa la argentinizacin del gobierno de Estados Unidos. Summers escribi el tuit despus de que Trump acusara a los demcratas de traicin y de que los medios informaran sobre los deseos infantiles del presidente para un desfile militar. Us una caracterizacin estndar del peronismo como un movimiento autoritario, una descripcin habitual que seguramente hizo asentir a muchos estadounidenses.

No son slo los demcratas quienes tratan al peronismo como paradigma de un autoritarismo peligroso. En abril de 2009, Rush Limbaugh intervino ante el inminente rescate gubernamental de General Motors y Chrysler diciendo: El presidente de los Estados Unidos, Barack Pern, anunciar la adquisicin de Chrysler al estilo argentino. Incluso los acadmicos ms reflexivos han argumentado recientemente que Pern muestra cmo Trump podra arruinar nuestra democracia sin derrumbarla.

Sin embargo, al igual que muchos otros clichs histricos, ste es incompleto, si no absolutamente errneo. Ignora que el ncleo del peronismo fue una visin que es el exacto opuesto del trumpismo. El peronismo lider un proceso de expansin de la igualdad econmica, la organizacin colectiva y la emancipacin poltica. El trumpismo, por el contrario, se basa en las tendencias hacia la desigualdad, el individualismo y la falta de compromiso poltico que impregnan la vida norteamericana desde hace dcadas.

De hecho, la comparacin revela ms sobre quienes la repiten que sobre Trump mismo. Aunque conforman el partido ms liberal, los demcratas priorizan el resguardo de las instituciones liberales por sobre el avance hacia objetivos polticos, como una mayor igualdad econmica. De hecho, equiparan a muchos intentos por alcanzar esos objetivos como el peronismo con un autoritarismo peligroso.

El peronismo y los movimientos similares de Amrica Latina indudablemente reformularon a la sociedad y la poltica, desde las ideas hasta las instituciones. Pero esos proyectos, englobados bajo la categora de populismos representan una amenaza menor para la democracia que la tendencia demcrata a deificar las instituciones polticas y resguardarlas a toda costa, incluso sacrificando principios subyacentes como equidad, justicia e igualdad.

En la dcada de posguerra, Juan Pern presidi un proceso de masiva redistribucin de la riqueza en beneficio de las clases trabajadoras emergentes. En alianza con un movimiento sindical movilizado, su gobierno increment la intervencin estatal en la economa y provey bienes y servicios a los trabajadores, incluyendo la atencin gratuita de la salud pblica y la educacin para todos, as como una amplia gama de servicios sociales administrados por los sindicatos. El peronismo estableci fuertes regulaciones al capital privado y asegur derechos y las protecciones laborales a los trabajadores sindicalizados.

A fines de la dcada de 1940, ms del 80 por ciento de los trabajadores definan sus ingresos y condiciones de trabajo bajo un sistema de negociacin colectiva, y la participacin de la mano de obra en el ingreso nacional creca por encima del 50 por ciento, un hito en la historia argentina. En un momento en que la guerra castigaba la economa mundial, la ingesta calrica diaria de los trabajadores de Argentina era de unas 3 mil caloras, superada solo en los Estados Unidos.

Durante el gobierno de Pern, la Argentina tambin experiment un proceso de expansin masiva de los derechos polticos. Las mujeres votaron a nivel nacional por primera vez en 1952, y los activistas sindicales llegaron a ser embajadores, miembros del Congreso y funcionarios del gabinete.

Las transformaciones sociales de Argentina se parecieron en cierto modo a las que tuvieron lugar en los Estados Unidos durante el New Deal. Pern ciertamente pensaba eso: adems del famoso llamado a elegir entre Braden o Pern el discurso que cerr su campaa presidencial en 1946 citaba prrafos enteros del segundo discurso inaugural del presidente Franklin Roosevelt. Y as, irnicamente, tambin lo vean polticos y empresarios estadounidenses, que constantemente invocaban el espectro del peronismo como un argumento a favor de desmantelar el New Deal, y como un oscuro ejemplo de la intervencin gubernamental en la economa y la participacin sindical en la poltica.

La idea que impuls esos cambios en Argentina es la de derechos sociales. El peronismo y otros movimientos populistas en la Amrica Latina de posguerra entendieron que los derechos polticos y el bienestar de los grupos econmicamente desfavorecidos haban sido sistemticamente frustrados por las lites econmicas. Por eso, tenan derecho a protecciones y beneficios especficos como una clase por encima y ms all de los derechos individuales como ciudadanos, para que sus miembros pudieran ejercer el mismo nivel de influencia en la sociedad que otros detentaban individualmente. Dado que ningn trabajador individual poda ejercer tener tanto poder como un gran empresario, los sindicatos permitiran a los trabajadores alcanzar colectivamente el mismo tipo de acceso y de influencia que otros conseguan en virtud de su poder econmico.

Es cierto, el peronismo empuj los lmites de las instituciones democrticas, apel a la coercin y la violencia contra sus opositores, y cre un ambiente poltico txico, sofocado con imgenes de Pern y su esposa Eva como redentores de la clase obrera argentina. Al mismo tiempo que el movimiento obrero vivi un periodo de expansin de derechos indito, Pern indudablemente utiliz al gobierno para controlar a los sindicatos y ejercer una influencia indebida sobre los medios de comunicacin. Pero el peronismo pag un precio alto por estas acciones, asfixiando la dinmica democrtica que haba ayudado a crear y contribuyendo a su propia ruina. La violencia de los aos 40 y 50 bajo Pern fue mnima en comparacin con los feroces ataques contra los trabajadores organizados que la precedieron. Y empalidece frente a los posteriores intentos represivos de borrar todo rastro del peronismo, incluyendo el terrorismo de Estado de la dictadura que ejerci el poder entre 1976 y 1983, terrorismo librado en nombre de erradicar la agresin marxista y populista.

Qu tiene esto que ver con Trump? Poco, si algo. Durante su primer ao en el poder, el trumpismo ha sido consistente en sus esfuerzos por flexibilizar las regulaciones laborales, debilitar a los sindicatos y ensalzar los beneficios de ampliar la libertad de accin del capital. Por encima de todo, lo que hace al trumpismo tan diferente del peronismo es la correlacin entre su surgimiento y la disminucin del poder sindical y la creciente desigualdad en los Estados Unidos, el exacto reverso de lo que llev a Pern al poder.

Un ataque prolongado y feroz de parte de empresarios y elites ha dejado al poder sindical de los Estados Unidos en declive desde los aos 50. La afiliacin y la capacidad de negociacin han alcanzado mnimos histricos: el 11,5 por ciento de los trabajadores asalariados estn sindicalizados y el 13 por ciento estn cubiertos por convenios colectivos.

La falta de representacin de los trabajadores, y no su poder creciente, impuls el xito de Trump. Su triunfo se bas en la crucial victoria republicana de 2011 en Wisconsin, que redujo los derechos de negociacin colectiva para la mayora de los empleados pblicos. Esos avances continuaron debilitando la relacin enfermiza entre los demcratas y los sindicatos en los estados del cordn industrial (Rust Belt), donde las polticas econmicas de la administracin de Obama como advirtieron Joseph Stiglitz y otros tuvieron como resultado una recuperacin lenta y desigual.

El trumpismo y los matices racistas de su agenda prosperan en ese clima de desigualdad econmica y de sordera poltica a las demandas de igualdad. Junto con los recortes de impuestos para los ricos, la administracin de Trump ha avasallado a derechos de trabajadores y sindicatos de manera constante, incluyendo el agresivo desmantelamiento de las agencias reguladoras en el rea de relaciones laborales, la reforma de la legislacin y de los precedentes favorables a los derechos de trabajadores, y un enfoque general que beneficia a empresarios y emprendedores y desalienta la organizacin sindical.

La comparacin de Summers entre el trumpismo y el peronismo es profundamente problemtica: ignora de qu manera fundamental son dos polos opuestos, y acepta una definicin de la democracia y la libertad que prioriza a las instituciones por encima de todo. Esta orientacin con su punto ciego para las demandas populares es justamente la que ofreci una brecha para el ingreso de las recetas autoritarias de Trump y su ataque al mismo electorado impulsado por el peronismo en Argentina: la clase trabajadora y los pobres. En lugar de temer al populismo latinoamericano, quizs como ha sugerido la politloga Thea Riofrancos los demcratas deberan mirarlo como un instrumento posible para construir un pas ms equitativo y justo. Slo abrazando antes que desechando los reclamos colectivos de dignidad, y cuestionando el orden vigente, podr el pas enfrentar al trumpismo y a las causas de su ascenso al poder.

La primera versin de este artculo se public en The Washington Post.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/97960-populismo-latinoamericano-espejo-o-antidoto-del-trumpismo

 


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter