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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2018

El antiorientalismo ambiguo de Juan Goytisolo

Hisham Aidi
Orient XXI

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


De la mirada de escritores y artistas que se instalaron en Marruecos a lo largo del siglo pasado Juan Goytisolo era claramente al que ms apreciaban los marroques. Ningn escritor expatriado haba intentado con tanta obstinacin integrarse en la sociedad marroqu. Sin embargo, desde su muerte en junio de 2017 la prensa marroqu y los medios sociales debaten speramente acerca de la relacin que mantena con su patria de adopcin.

Durante ms de medio siglo el escritor espaol Juan Goytisolo ha sido una figura imprescindible de los cafs de Tnger, que inspiraron a una parte de sus mejores textos. En efecto, en el caf Hafa, sobre los acantilados que dominan el Estrecho de Gilbraltar, es donde en 1965 imagin una (re)conquista mora de la Espaa franquista, concretizada en su novela Don Julin (1971)*. Es tambin en el caf con grandes ventanales de vidrio de Sido Hosni en plena kasbah donde dibuj a mano sus mapas de la medina y escribi sus observaciones sobre los hippies estadounidenses sentados en esterillas de paja. De manera ms general, es tambin en los cafetines** de la medina donde se impregnaba de la msica norteafricana, beba t a la menta y al hachs desmenuzado, y trataba de deshacerse de su piel espaola. Goytisolo evitaba rigurosamente los cafs que frecuentaban sus compatriotas espaoles y afirmaba que era precisamente esta presencia europea lo que finalmente le haba llevado a emigrar ms al sur, a Marrakech, en 1997. No obstante, segua pasando todos los veranos en Tnger, como escribi en sus memorias. Esta ciudad costera era el lugar al que acuda a refugiarse cuando se senta melanclico.

El pasado espaol de Tnger

A finales de la dcada de 1980 y principios de la de 1990, cuando yo no era ms que un adolescente, Goytisolo intervena con frecuencia en las libreras locales y en el Instituto Cervantes. Tajante, impasible, pasaba de un tema a otro, de un libro a otro, con voz grave. Siempre he pensado que el papel del intelectual es la autocrtica y el respeto al otro, afirmaba, y es lo contrario del nacionalismo, que consiste en promover el nosotros y en rechazar al otro, y si eso se considera una traicin, pues bien, que as sea! (entrevista del 16 de febrero de 2002).

Fue en esas diferentes apariciones pblicas donde aprendimos algunas cosas fascinantes sobre el pasado espaol de Tnger. Para nosotros Ali Bey no era ms que un pobre callejn de tierra batida, a menudo enfangada, situado al sur de la ciudad, hasta que Goytisolo nos explica que deba su nombre a Ali Bey (nacido Domingo Bada), el clebre arabista y explorador que haba viajado a La Meca, y cuya efigie apareca en una estatua que hubo en el vecindario hasta la dcada de 1930, antes de que la quitara el partido Istiqlal cuando descubri que Bada haba trabajado como espa para Francia De Si Juan aprendimos tambin que el arquitecto cataln Antoni Gaud haba ido a Tnger en 1892 y haba elaborado unos planos para construir un majestuoso edificio religioso con varias espirales para las Misiones Catlicas de frica (similar a la baslica e la Sagrada Familia de Barcelona) que nunca se construy ya que una insurreccin en el enclave espaol de Melilla perturb las relaciones hispano-marroques.

En resumen, Goytisolo era una figura ms grande que la naturaleza en el Tnger de las dcadas de 1980 y 1990. Muchos escritores expatriados haba hecho de Tnger su hogar, pero pocos se sentaran con los locales en los cafs. Con frecuencia no comprendamos de qu hablaba, pero admirbamos su vasta erudicin, su humildad y su equilibrio. Era enormemente promusulmn, estaba muy implicado en la herencia de la Espaa mora. Consideraba Al Andalus, particularmente en sus ltimos aos, una metfora del ser humano: fluido, frgil, caleidoscpico. Contrariamente a la mayora de los occidentales que estudiaban rabe, se haba tomado el tiempo de aprender nuestra lengua verncula hispano-rabe-bereber, probablemente el dialecto ms depreciado del mundo rabe estudiar.

Tengo la periferia en la piel

Si hubiera que caracterizar en tres palabras el gran corpus de Goytisolo seran mudejarismo (mestizaje cultural hispano-musulmn) 1, periferia y antiortodoxia. Tengo la periferia en la piel, deca para explicar su obsesin por la periferia internacional (el tercer mundo), a la que consideraba, con sus sociedades heterclitas polglotas, un antdoto del Occidente blanco. Tambin estaba fascinado por la periferia urbana diversificada y catica de Europa y Amrica: el gueto, el barrio**, la banlieue. Invent el verbo medinear** para describir su paso a la frontera, sus meandros a travs de los guetos y las banlieues de Nueva York, Barcelona y Pars, las medinas** del Oeste, como las llamaba l. Goytisolo fue uno de los primeros en escribir sobre lo que hoy denominamos la ciudades globales y el transnacionalismo al afirmar que el flujo cultural y humano del tercer mundo y la babelizacin de las ciudades occidentales resultante de ello eran el signo de una modernidad indudable 2.

En 1982 public Crnicas sarracinas (Chroniques sarrasines, traducido y publicado en francs en 1985), un volumen de ensayos sobre el orientalismo espaol y latinoamericano concebido como una continuacin a Orientalismo (1979) de Edward Said***, que entonces no haba abordado el orientalismo hispnico. Goytisolo se haba hecho amigo de Said cuando ense en la universidad de Nueva York en la dcada de 1970. El libro result ser un tour de force, que explor el mudejarismo literario en Amrica Latina e investig la influencia de Miguel de Cervantes tanto en los autores Francisco de Quevedo y Villegas en Espaa como en los escritores mexicano y cubano Carlos Fuentes y Jos Lezama Lima, lo mismo que en los autores del boom literario latinoamericano de la dcada de 1960. No obstante, el libro era tambin un gesto preventivo: el orientalismo se haba convertido en una cuestin poltica en las universidades estadounidenses y espaolas, y los investigadores constataban cada vez ms las representaciones cuanto menos estereotipadas de Oriente por parte de Goytisolo como un mundo de caos y de sensualidad emancipadora.

En sus Crnicas, Goytisolo responda a las crticas afirmado que luchaba por la libertad de los rabes desde haca aos, desde su estancia en Pars. Goytisolo explica que mientras que sus crticas literarias y sus ensayos polticos sobre Marruecos se inscriben en una perspectiva claramente anticolonial, democrtica y emancipadora, sus novelas conservan, por su parte, la antigua binaridad Europa/islam y no utilizan a los marroques en carne y hueso como personajes, sino que recurren ms bien a los tpicos sombras y energmenos surgidos de la imaginacin blanca 3. El peso del orientalismo nunca desapareci verdaderamente, pero contrariamente a Paul Bowles, esta acusacin no le persigui. En 2006 New York Times Magazine incluso le dedica una tribuna titulada The Anti-Orientalist .

El islam es preferible a la cristiandad

La verdad es que esos mismos elementos que se transparentan en las novelas de Goytisolo (imgenes de Oriente y ms especficamente de Marruecos como tierra de libertad, de xtasis sexual y de igualitarismo, y de la cultura rabe como antdoto al espritu provinciano espaol y europeo) se encuentran tambin en sus artculos periodsticos y sus relatos de viajes. En sus novelas, ensayos y documentales el islam siempre es preferible a la cristiandad: el mundo del islam es ms tolerante con la diversidad tnica y sexual, y ms sensual (debido a unas concepciones cornicas del paraso); las personas son ms limpias (a causa de la tradicin de los baos pblicos). Incluso la creencia musulmana es ms ligera, menos fastidiosa que la del cristianismo.

La mayora de las crticas referentes a cmo describe Goytisolo a los musulmanes y Marruecos procedan de intelectuales de Europa y Estados Unidos. En el mundo rabe, por el contrario, se celebraba a Goytisolo por ser un crtico acerbo del orientalismo espaol. La razn de ello es que lo que se tradujo al rabe fue esencialmente sus ensayos y crnicas de guerra. Era conocido sobre todo por Crnicas Sarracinas, cuyo ttulo en rabe es Sobre el orientalismo espaol (Fi al-Istishraq al-Isbani). Solo se han traducido dos de sus novelas, La Cuarentena (1991), con el ttulo de Arbainat (1994), y Paisajes despus de la batalla (1982), con el de Mashahid Ma Bada al-Maraka (2013). Tanto sus novelas ms conocidas, Seas de identidad (Pices didentit, 1968), Reivindicacin del conde don Julin (Don Julian, 1970) y Juan sin Tierra (Juan sans terre, 1975) la triloga de la traicin como Makbara no se han traducido al rabe. Cuando ramos estudiantes nos interesaban sus ensayos polticos y nos resultaban ms bien indiferentes sus representaciones ficticias de los marroques, aunque estbamos perplejos ante sus representaciones de Marruecos como pas de libertad y Espaa como un lugar irremediablemente sumido en la ignorancia.

Goytisolo lleg a Tnger al inicio de los aos de plomo, un periodo terrible de intentos de golpe de Estado (1971-1972) y de violencia estatal contra los disidentes, cuando Hassan II encarcelaba a los izquierdistas y enterraba a los oponentes y a sus hijos en la tristemente clebre crcel subterrnea de Tazmamart. No obstante, hasta su muerte el escritor siempre representar Marruecos como un pas hbrido, diversificado, sexualmente tolerante, yuxtapuesto a una Espaa parroquial y atascada polticamente. Hace dcadas Claudia Schaeffer-Rodriguez observ que para los personajes literarios de Goytisolo los rabes nunca perecen habitar una realidad social 4. Como su dolo Cervantes, elogi a Oriente por su diversidad y su lado polglota, imagen invertida del Occidente moderno en el que los Estados nacin han extirpado a las minoras de sus medios e impuesto una lengua y una identidad dominantes.

Sin embargo, vivi y viaj en un mundo rabe que era presa de un violento proceso de guerra y formacin del Estado, con unos regmenes que castigaban regularmente a las minoras e imponan el rabe a unas poblaciones no arabfonas en nombre del nacionalismo. Mientras que el Estado marroqu mata a los disidentes, oprime a los movimientos amazigs, criminaliza la homosexualidad (la ley antigay se aplicaba generalmente a los marroques, raramente a los extranjeros), la brutalidad del Estado solo aparece raramente en sus escritos en los que no ces de describir de forma idealista Oriente como superior a Occidente.

Silencio sobre la represin de Hassan II

El conflicto del Shara occidental se convertir de algn modo en el taln de Aquiles de Goytisolo y comprometer su relacin con la izquierda marroqu, espaola y latinoamericana. En mayo del 1978 Goytisolo publicaba una serie de artculos en El Pas en los que se identificaba claramente con la posicin marroqu: criticaba la solidaridad de la izquierda espaola con la Argelia progresista y escriba que la opinin pblica espaola sufra unos prejuicios coloniales antimarroques, pona de relieve los derechos histricos de Marruecos y subrayaba la hipocresa de las maniobras hegemnicas de Argelia que irnicamente deseara la autodeterminacin de los saharauis en el Shara occidental, pero no la de la poblacin saharaui en el seno de sus fronteras.

Estos artculos, que fueron reproducidos en el diario marroqu Al-Alam en 1979, convirtieron a Goytisolo en una estrella en los crculos nacionalistas marroques. Sin embargo, se gan las iras de la izquierda espaola. El socialista Pedro Costa Morata denunci el humanitarismo selectivo de Goytisolo as como su silencio sobre la represin ejercida por el rey Hassan II. Seal la reticencia de Goytisolo a firmar manifiestos de apoyo a los presos polticos marroques y declar que una posicin en contra de la represin podra liquidar la grata experiencia marroqu del escritor. A principios de la dcada de 1990 Goytisolo empezar a criticar los regmenes de Iraq, Siria, Arabia Saud, Tnez y Argelia (y en 2009 rechazar el premio literario Gadafi), pero Marruecos siempre figurar ms en su ficcin que en sus escritos periodsticos.

El 5 de junio de 2017 Juan Goytisolo fue enterrado en el cementerio espaol de Larache, al norte de Marruecos, en una tumba que domina el ocano Atlntico y est situada junto a la de Jean Genet. Responsables espaoles y marroques, as como escritores y artistas locales le rindieron homenaje leyendo fragmentos de su obra. Los medios marroques celebraron al novelista que haba mostrado al mundo que el espritu de Al Andalus estaba bien vivo en Marruecos y que haba movilizado a conocidos intelectuales, como Carlos Fuentes, en su campaa (coronada con xito) para incluir la plaza de Jamaa El-Fna de Marrakech en el patrimonio mundial de la UNESCO.

Sin embargo, ironas del destino, Goytisolo muri durante durante un periodo de manifestaciones en Marruecos que empez en la regin del Rif y se extendi hasta el sur, y en el que se hablaba de traicin de los intelectuales. Mientras que el rgimen haca estragos al detener en masa a blogueros, artistas y jvenes militantes, los periodistas se preguntaban cul de los clebres intelectuales establecidos en Marruecos apoyara al movimiento Hirak. Haba llegado el momento de hacer balance de la carrera de Goytisolo. Sus defensores afirman que aunque no haba defendido al grupo marxista-leninista Ila al-Amam y a otros grupos similares aplastados en la dcada de 1970, con todo haba firmado una carta, junto con otros intelectuales espaoles, despus de la huelga y la represin de 1981 en Casablanca de las que inform El Pas y que en 2005 tambin firm una carta en defensa de Ali Lmrabet, el periodista marroqu exiliado en Espaa.

Los detractores de Goytisolo sealan, por el contrario, que dejando de lado los manifiestos, aunque el novelista haba denunciado en una serie de editoriales la mafia poltico financiera que gobernaba Argelia en el momento ms duro de la guerra civil de este pas y condenado la polica secreta omnipresente de Zine El Abidine Ben Ali en Tnez, raramente se arriesgaba a criticar a las autoridades marroques. Adems, tambin se consideraron deliberados su silencio en 2011 cuando se produjeron las protestas que sacudieron al reino y el hecho de no haber apoyado aquel ao al Movimiento 20 de febrero. Igualmente, en agosto de 2013 los activistas se quedaron estupefactos cuando Goytisolo no expres su apoyo a un movimiento de protesta contra el indulto concedido el da de la fiesta de la coronacin del rey a un conocido pedfilo espaol que apenas haba cumplido dos aos de crcel de los treinta a los que haba sido condenado. En los ltimos aos el turismo sexual y la prostitucin infantil se han convertido en problemas polticos enormes en Marruecos y el silencio de Goytisolo al respecto resultaba atronador.

Argelia responsable de los conflictos

Unos meses antes, durante una charla en el festival Gutun Zuria de Bilbao, la mayor feria del libro del Pas Vasco (una regin que muestra una simpata histrica por el Shara occidental y el Rif), un lector pregunt a Goytisolo cmo poda vivir desde haca tanto tiempo en un pas en el que no haba libertad. El novelista respondi: La gente me ha reprochado y preguntado sin cesar cmo puedo vivir en un pas sin derechos humanos, a lo que he respondido que los nicos pases en los que se respetan plenamente los derechos humanos son Finlandia e Islandia, y no tengo el meno deseo de vivir en esos pases. Cuando se le pregunt sobre el Shara occidental, respondi: Es una situacin muy difcil y ech la culpa al vecino de Marruecos: Argelia est dirigida por una junta militar que necesita un enemigo estratgico para justificar unos gastos militares enormes. Los argelinos no tienen inters alguno en reducir las tensiones. Cuando se le volvi a preguntar sobre la falta de libertad en Marruecos, declar finalmente: Un escritor elige escribir en un pas que ofrece posibilidades creativas.

As pues, por qu este enamorado de la libertad no levant la voz por la libertad de su patria de adopcin? Resulta difcil evitar la hiptesis de que a semejanza de otros escritores clebres que declaran su amor por Marruecos y pasan ah largas temporadas, Goytisolo hizo un trato con el rgimen marroqu: mientras calificara al Majzn [lite dirigente del pas] de tolerante sera calificado de moderado. El rgimen marroqu tiene una capacidad sin parangn de cooptar a intelectuales problemticos por medio de una sabia mezcla de intimidacin y trato suntuoso (villas, tajines, chferes), y de acoger as a escritores admirados en todo el mundo, pero que son discretamente despreciados en el reino. A principios de la dcada de 1990 Goytisolo form parte, intencionadamente o no, de una coalicin de actores (nacionales e internacionales) que describieron Marruecos como tolerante, orientado al futuro, un modelo de reforma. El escritor que haba forjado su reputacin atacando el mito de la Espaa fascista estaba suavizando la imagen de otro rgimen autoritario. Encontr la libertad en Tnger, pero permaneci en silencio acerca de nuestra falta de libertad para no poner en peligro la suya. Resulta difcil evitar esta impresin de que la libertad y la eminencia de Goytisolo se basaban en nuestra privacin de derechos.

Hisham Aidi: ensea ciencias polticas y estudios africanos en la Universidad de Columbia (Nueva York). Es autor, sobre todo, de Redeploying the State, un estudio sobre los movimientos sociales en Amrica Latina (Palgrave, 2008), y de Black Routes to Islam (Palgrave, 2009). En 2009 obtuvo el Carnegie Scholar en 2009 y en 2012 el premio de la Fundacin Soros por su trabajo periodstico. Su libro ms reciente, Rebel Music: Race, Empire and the New Muslim Youth Culture (Pantheon 2015) obtuvo el American Book Award en 2015.

Notas:

* La obra se public en castellano en 1970 con el ttulo de Reivindicacin del conde Don Julin y fue reeditada en 2014 por Alianza Editorial con el ttulo de Don Julin. 1971 es la fecha de su publicacin en francs. (N. de la t.)

** En castellano en el original. (N. de la t.)

1 NDLR. Palabra forjada a partir de mudjar, que proviene del rabe mudajan, domstico, domesticado; es el nombre dado a los musulmanes de Espaa convertidos en sujetos de los reinos cristianos despus del siglo XI.

2 Chroniques sarrasines, Fayard, 1985. [La primera edicin en castellano de Crnicas sarracinas es de Ruedo Ibrico, Pars, 1982]

*** Traduccin al castellano de Mara Luisa Luentes, Madrid, Libertarias, 1990. (N. de la t.)

3 Chroniques sarrasines, Ibid.

4 Claudia Schaeffer-Rodriguez, Juan Goytisolo, del Realismo Critic a la Utopa, Madrid, Porrua Turanzas, 1984. p. 58.

Fuente: http://orientxxi.info/lu-vu-entendu/l-anti-orientalisme-ambigu-de-juan-goytisolo,2279

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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