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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-03-2018

El recolector de basuras, James y Shakira

Renn Vega Cantor
Rebelin


Ciertos acontecimientos de la vida cotidiana, que suceden a nuestro alrededor, son cruciales, por lo que revelan sobre las cosas necesarias para que una sociedad cualquiera que sea funcione todos los das. Uno de estos acontecimientos ha sido la acumulacin de basuras en la ciudad de Bogot. Este hecho elemental de recoger la basura pone de presente la trascendencia, decisiva e incuestionable, de unos trabajadores nunca nombrados, como si no existieran, pero sin cuya labor silenciosa, annima y despreciada por tirios y troyanos, no podra funcionar en forma normal una ciudad extensa y superpoblada como Bogot. S, esos trabajadores, los recolectores de basura, los recicladores, los cartoneros son imprescindibles, sin ellos ninguno de nosotros podra habitar en Bogot o en cualquier lugar en que se necesite recoger las toneladas de desechos que producimos, como parte de la lgica destructiva y contaminante que caracteriza al capitalismo. Sin esos recolectores, Bogot apestara (ms de lo que hoy apesta), y las miles de toneladas dejadas de recoger produciran gases txicos y lquidos venenosos que en cuestin de semanas producira una pandemia apocalptica, que afectara en forma fulminante el corazn y los pulmones de miles de personas, y frente al cual lo que se cuenta en El diario del ao de la peste, la novela de Daniel Defoe (convertida en El Ao de la Peste, la pelcula de Felipe Casals, con guin de Gabriel Garca Mrquez), sera juego de nios.

Y sin embargo, pese a su importancia, en esta crisis de basuras un anuncio y anticipo de lo que nos espera en el futuro cercano, inundados de basuras, en tierra y en mar los trabajadores no son nombrados, a nadie le importan. Al respecto, en esta coyuntura de desaseo generalizado deberan hacerse cuestionamientos de fondo, relativos a las miserables condiciones de trabajo y de vida que soportan miles de seres humanos que desde las primeras horas del da salen a efectuar un trabajo duro, mal pago si es que se les paga algn salario, sorteando peligros diversos, que les pueden costar la vida a ellos y a sus familiares, por enfermedades y contaminaciones que resultan de tratar con desechos orgnicos e inorgnicos. Nadie quiere saber de la existencia de ese proletariado de la basura, puesto que solo importa que ellos quiten de nuestros ojos los desechos que producimos, los lleven lejos de nuestra presencia, sin interesar el destino de este enjambre de hombres, mujeres y nios que limpian nuestras calles.

Ese trabajo esencial de recoger basuras es uno de los peor pagos, hasta el punto que la misma basura, convertida en mercanca, vale ms y se cotiza mejor que los trabajadores que la recogen, lo que se hace extensivo a un conjunto amplio de actividades labores. En suma, la mercanca basura resulta ser ms valiosa, para empresarios como los hijos de Uribe Vlez, que los hombres, mujeres y nios que se desempean como recolectores de esa mercanca.

Con la crisis de las basuras en la capital de Colombia emerge la figura del recolector de basuras, que trabaja para la empresa Aguas de Bogot (en proceso de liquidacin) cuyos 3700 trabajadores van a ser despedidos por la administracin del neoliberal Enrique Pealosa, para concederle el negocio a sus amigos. A este personaje y a sus compinches, no les interesa ni la suerte ni la vida de esos miles de trabajadores, cuyo sustento depende de recoger basuras, una actividad sin la cual no podramos vivir.

Los recolectores de basura de Aguas de Bogot ven en peligro su futuro inmediato, porque tres mil de ellos, por lo menos, de la antigua empresas van a ser expulsados y no se les renovar contrato. Los otros miles de recolectores, la inmensa mayora, que trabajan por su cuenta y riesgo, alcanzan escasamente un ingreso diario de 20 mil pesos (menos de diez dlares), por efectuar una labor de utilidad pblica y social, sin la cual, hay que repetirlo, no sera posible habitar las inmensas urbes, como Bogot.

Pero mientras esto sucede, a travs de los medios de desinformacin, y principalmente ahora por las redes antisociales, se difunden a todos los das y a toda hora chismes sobre la estrafalaria vida y derroche de los famosos (James Rodrguez, Falcao Garca y Shakira), como si su existencia y las estupideces que a diario dicen o realizan fueran trascendentales para la vida de todos los colombianos, y sin las cuales no pudiramos vivir. Mientras que los recolectores de basura son despreciados y tratados como delincuentes y criminales, los medios de desinformacin masivos (empezando por los noticieros deportivos y de farndula) adulan a esos famosos, los cuales se han convertido en delincuentes de cuello blanco y de alta alcurnia, puesto que los mencionados arriba son, sin excepcin alguna, evasores de impuestos, ladrones del fisco espaol, hasta el punto que uno de ellos, Falcao Garca, tuvo que pagar 6.5 millones de euros de multa. Si esa es la multa, no es difcil suponer la magnitud de su delito (que ameritara crcel de varios aos) como evasor de impuestos y lavador de dinero en parasos fiscales, que es el caso tambin de Shakira y de James.

Como muestra de la injusticia del capitalismo local y mundial, mientras que los recolectores de basura, quienes realizan una actividad necesaria para que siga funcionando la sociedad, se mueren de hambre o subsisten con los mismos desechos que recogen, los famosos, cuya actividad es prescindible, innecesaria, parasita, ganan millones de euros en salario, por efectuar cosas que no tienen ninguna importancia esencial, de verdad, para la sociedad. Porque aparte de gustos de poco valor esttico y de fanatismos ordinarios, una sociedad, cualquiera que sea, puede vivir sin las patadas del futbol de James o Falcao y sin los aullidos destemplados de una bailarina que a veces trata de cantar, como Shakira. Si estos dejaran de existir o de hacer lo que hacen, de ninguna manera eso representara un colapso social, ni mucho menos. Pero con los recolectores y recicladores no sucede lo mismo: sin ellos, literalmente hablando, no podramos vivir.

El culto a los ricos y poderosos conduce a creer que son estos los que seran imprescindibles, lo que evidencia que en el capitalismo de hoy lo que de verdad cuenta y vale tiene un precio inversamente proporcional a su valor real para la sociedad. As, los recolectores de basura, con una funcin social de primer orden, valen menos que la basura que recogen, mientras quienes como Shakira y compaa desempean labores balades en trminos del metabolismo material de la sociedad, obtienen ganancias aberrantes, que no se corresponden para nada con la nula importancia de lo que hacen. Por ejemplo, Falcao y James ganan en forma neta, libre de impuestos y deducciones, 750 mil euros al mes (esto es 2625 millones de pesos), mientras que Shakira recibe la friolera de 4 millones de euros al mes (133 mil euros cada da, equivalentes a 465 millones de pesos). Esta ltima cifra de los ingresos diarios de una persona como Shakira, cuyos cantos desafinados y movimientos morbosos bien pueden desaparecer y eso no representa ningn colapso social, corresponden a lo que un reciclador de basuras, suponiendo en forma optimista que devengue el salario mnimo mensual de hoy en Colombia (780 mil pesos, equivalente a unos 260 dlares), ganara en 50 aos. As de injusto e irracional: el recolector de basura, esencial para todos nosotros, va a ganar en medio siglo, lo que una persona que no desempean ninguna actividad que sea importante para el funcionamiento real de una sociedad gana en un da, en 24 horas.

Aunque esto sea lo que existe en trminos salariales, esa desigualdad demencial, no puede ocultar ni negar como se ejemplifica en estos das de acumulacin de basuras en Bogot que vale ms para la subsistencia de una sociedad recoger basuras que dar patadas a un baln o entonar gritos estridentes. Como lo ha dicho el crtico literario ingls Terry Eagleton buena parte de ese trabajo sucio y peligroso [] podra ser realizado por antiguos miembros de la familia real (inglesa). A lo que podemos agregar, que el trabajo sucio, duro y peligroso de recoger basura debera ser realizado por todos nosotros, incluyendo a los famosos que no hacen nada importante en la vida, aparte de generar basura material y contaminacin espiritual.

Por lo dems, a los trabajadores de todos los sectores, precarizados y explotados en forma intensiva como los recolectores de basura convertidos en algo peor que la basura por el capitalismo bien les cabe emprender una lucha organizada y colectiva con la actualizacin de la clebre formula del Manifiesto Comunista: !Basuras del mundo, unos!.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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