Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-03-2018

El feminismo de Paula

Victoria Padilla y Ana Guevara
ELN


Para las luchas que libramos los pueblos y sectores subalternos, rebeldes e insurgentes es un acto de justicia tener presente la memoria, honrar la vida y ejemplo de aquellas(os) que nos han precedido, que irrumpieron frente a lo establecido, normado y tradicional de sus tiempos.

En preparativos al Mes internacional de las mujeres trabajadoras y de las luchas de las mujeres de nuestros pueblos, que se posicionan como anti neoliberales y antiimperialistas, nosotras, jvenes elenas, nos hemos propuesto recuperar y reflexionar a partir de la vida y legado de la comandante Paula, conocida como la Perla Negra del Ejrcito de Liberacin Nacional ELN, quien falleciera el 9 de enero del presente ao. La fuente que usamos son las palabras directas de la comandante en una entrevista realizada en el 2004, por el Sistema Informativo Patria Libre -Sinpal- [*].

De Familia Comunera

Paula naci en una familia de clase media, ganadera. En su entorno familiar desde muy joven, hall la libertad de decisin y capacidad de asumir las consecuencias tanto positivas como negativas de sus elecciones. Su padre llev su crianza (despus de quedar hurfana de madre a sus 4 aos) y la de sus hijos varones, sta estuvo caracterizada por condiciones de igualdad, don Crescencio respetaba sus decisiones de la misma manera que la de sus hermanos, ella reconoce que no tuvo una formacin familiar diferenciada por el hecho de ser mujer.

Pudo compartir sus primeros quince aos de vida con l, quien se opona con fervor a la violencia fsica contra las mujeres. La figura paterna marc en gran medida su ideal y accionar en la direccin grupal, sus compaeros de lucha califican a la comandanta como una mujer fuerte, leal y consecuente con el reglamento de la organizacin y sus principios, a la vez humana y capaz de escuchar y entender las sensibilidades individuales de las personas que la rodeaban. Hoy, sus compaeros la recuerdan por su gusto a escuchar noticias en la radio y a la poesa, caractersticas compartida con su padre.

Por sus hermanos(as) y padre supo que su madre fue una mujer muy trabajadora, que hacia cualquier labor en igualdad de condiciones que los hombres del hogar, una madre amorosa no solo con sus propios hijos(as) sino con las nias(os) de su comunidad. Por ello, ms all de su familia consangunea, la comandanta guerrillera consider siempre al ELN como su familia, sin orden de distincin entre una u otra, siguiendo los valores inculcados de honradez, solidaridad y teniendo la claridad que, ms all de los tres hijos(as) que concibi, los elenos(as), miembros de la organizacin a la que haba dedicado su vida, tambin podran amarla como una madre y viceversa, dado que les demostraba su afecto en el ejercicio de la escucha hacia sus situaciones personales. Su familia era el pueblo, la clase humilde, trabajadora, los explotados(as) del mundo y por ellos y ellas luchaba.

Estudiando en un internado, siendo adolescente e influenciada por un profesor con ideas marxistas y revolucionarias, en pleno calor de los aos 60, cargados de revoluciones y luchas que revolcaron las ideas de la poca, como la revolucin cubana, la guerra de Vietnam, el Mayo francs y el propio ambiente poltico en Colombia, empiezan los caminos polticos y clandestinos de nuestra Perla, particip en ncleos de la organizacin, asume responsabilidades en la militancia urbana, enfrent tres detenciones, estuvo en varios espacios de conduccin, hasta llegar a la Direccin Nacional en el ao 2004, posteriormente encargada de responsabilidades diplomticas e internacionales en el 2006, y por ltimo en la Delegacin de Dilogos con el Gobierno. En consecuencia, milit por cinco dcadas en el ELN.

Paula y sus Afectos

Para las tareas que asumi en la organizacin, el desprendimiento de sus hijos(as) desde sus primeros aos de vida signific un proceso complicado, doloroso, pero voluntario. En la lectura de la entrevista se puede apreciar que la comandanta posee una concepcin de la maternidad, como papel secundario o subordinado a la lucha armada y popular, en una guerra donde muchos otros hijos e hijas del pueblo, han quedado desprotegidos ante el sistema asesino y opresor capitalista.

Paula fue una mujer que nunca se neg el placer de amar y ser amada. Anunciaba desde un inicio que su primer y mayor compromiso era con el trabajo de la organizacin. La combatiente no respondera a la idea de mujer dentro del concepto de familia tradicional, nocin que an no supera los estigmas de mujer dentro del hogar, buena esposa de..., ama de casa ejemplar, madre sacrificada, fiel a pesar de cualquier circunstancia y comportamiento de su pareja, entre otros.

Desde su pensamiento y contexto, lleg a considerar el amor en su forma ms amplia y profunda, sin ataduras que comprometieran los sueos y las labores de cada integrante de la pareja, por materializar sus expectativas personales. Para las mujeres como ella, en la que sus mayores problemas y angustias radicaban en la poltica y la revolucin, el hecho de no sacrificarse y dejar de lado sus sueos por la vida de esposa y compaera, parece ser una anomala. Tanto hombres como mujeres elenas con nuestras experiencias afectivas estamos llamados a construir practicas distintas, en las que juntos podamos amarnos sin renunciar a nuestros proyectos militantes, sin que para las mujeres se exijan sacrificios de pasar de ser sujeta social, a ser disminuida a otros roles fuera de la participacin activa, para las que lo deseamos.

Mujer y Comandanta

Paula ha sido hasta el presente la nica mujer en la Direccin Nacional del ELN, y una de las compaeras que ha reflexionado sobre el machismo en lo interno y los obstculos para ejercer liderazgos, en una organizacin poltico-militar revolucionaria. Si bien no se reconoce como feminista, su vida y sus reflexiones dejan un legado, para las nuevas generaciones de mujeres, que permite ver los distintos matices presentes en el calor de la lucha de clases, junto con el peso de otros sistemas de opresin, que a veces quedan subsumidos o dejados en segundo plano, por lo que generalmente consideramos ms importante. Frente a la lucha de clases, las luchas anti patriarcales y anti coloniales suelen quedar para despus, no solo en el ELN sino en la gran multiplicidad de organizaciones marxistas-leninistas.

Paula como mujer elena revisaba y cuestionaba la organizacin, podemos decir que, desde su lucha contra la sociedad de clases, tambin estaba atravesada y confrontada por el machismo que la obligaba a esforzarse siempre el doble y a extremar actitudes duras y fuertes, para que no cuestionaran su autoridad y sus capacidades.

La comandanta Paula enuncia algunas dificultades para el ejercicio del mando, que nos permite de manera trans-generacional comentar y cruzar con otras vivencias de las que podemos hacer algunas consideraciones. En primer lugar, el ejemplo de Paula es considerado un caso extraordinario, ella, con sus herramientas cuestion siempre el lugar de reconocimiento dado tradicionalmente a las mujeres como la compaera de... es la hora para que seamos reconocidas por nuestros propios mritos, nombradas por nuestros propios nombres y no a partir del compaero, con el que tengamos vida afectiva.

Como mujeres, el acceso, la disputa y el ejercicio del poder es un asunto fundamental para la construccin de nuestros liderazgos, en palabras de la comandante si usted investiga sobre el comportamiento de mujeres jefes de personal, directoras de crceles u hospitales, etc., son muy duras porque a la mayora de los hombres, les queda grande aceptar una mujer de jefe, entonces a las mujeres nos toca extremar y asumir actitudes machistas, para evitar que nos violenten o para decirlo ms concretamente, que nos saboteen nuestra autoridad.

Paula no habla de manera individual, su enunciacin incluye a otras compaeras, lo manifiesta como una caracterstica asumida. Nos preguntamos Por qu la autoridad est asociada mayormente a los hombres? En lo concreto, la feminidad, la ternura y otras formas de direccin y conduccin asociadas a las mujeres, son consideradas como seal de debilidad o condescendencia. Esta caracterstica no es una regla o imposicin del ELN, no est establecido en los estatutos ni reglamentos, pero nuestros dilemas no se escapan de lo que histricamente es, el despojo del poder y de la autoridad de las mujeres en la poltica y en las actividades militares. En la sociedad colombiana y latinoamericana las mujeres del pueblo no tienen muchas opciones de aspiracin al poder, pero nosotras(os) como sujetas(os) de cambio, tenemos el deber de responsablemente enfrentarnos a este hecho, para erradicar estas contradicciones que nos alejan del mundo que apostamos construir.

En medio de las luchas por el reconocimiento por parte de nuestros compaeros varones, entre mujeres nos queda tambin el desafo de superar la competencia, la envidia, la falta de reconocimiento y las dificultades para admirarnos entre nosotras. Reflexiones de otras compaeras con responsabilidades de conduccin, expresan la dificultad muchas veces de ser reconocidas por sus congneres, estas situaciones son producto de las barreras existentes para la autoafirmacin, la seguridad, la alta autoestima y el constante esfuerzo por demostrar todo el tiempo, cada segundo de nuestras vidas, que somos valiosas, buenas y capaces. Ya bastante dura ha sido la sociedad machista y capitalista con nosotras, bastante complicado es ganar reconocimiento en espacios de militancia, como para hacernos el camino ms duro.

Nuestro Camino

Para quienes la leemos hoy, ya pasados catorce aos de ser enunciadas estas reflexiones, es conveniente considerar el contexto al que perteneci Paula y en el que hoy vivimos y nos desarrollamos las elenas y elenos, como parte del sistema y cultura patriarcal imperante.

La guerrillera, con una perspectiva crtica seal que, aun cuando el pensamiento de la organizacin es de trabajar por la transformacin social, el aumento de la participacin femenina y la igualdad de deberes y derechos entre hombres y mujeres, se pueden reconocer actitudes machistas, que atraviesan la vida y el accionar militante, como el juicio de valor ms severo frente a la inestabilidad afectiva en las mujeres; la reproductiva identificacin discriminante de un sexo dbil y otro fuerte; la tarda promocin femenina en comparacin al reconocimiento del trabajo masculino; de la pareja ideal como meta donde la figura femenina queda subordinada a la masculina.

Se pueden identificar retos en el trabajo de formacin dentro de la organizacin, algunos ya los menciona en sus respuestas la dirigente guerrillera, otros, apreciables en el mismo discurso y en la cotidianidad de la organizacin, tambin deben ser visualizados para su transformacin. Entre los otros desafos podemos decir que todava en el ELN persisten las dificultades para la promocin y el ascenso de compaeras en la lnea de mando; se encuentra la lucha contra el ideal de masculinizacin de la mujer y de la toma por las mismas del machismo, como herramienta para la legitimacin del poder; la imagen infravalorada de la paternidad en comparacin con la maternidad, aspecto que afecta principalmente al hombre que queda privado de dar muestras de sentimientos y entrega total a sus hijos (as) porque, a interpretacin del sistema machista, esa es una labor de las madres; la culpabilizacin de la mujer por su papel social, sin el debido anlisis de que somos sujetos, tambin pertenecientes a dicho sistema, que nos consume por todas las vas posibles.

En comparacin con la sociedad neoliberal, criminal, violenta y feminicida, el ELN representa para nosotras un hogar, una familia, una opcin de emancipacin y lucha, una organizacin en la que podemos debatir y construir con nuestras manos e ideas, adems que avanza a la justicia y la no-impunidad ante violencias contra las mujeres, pues el acoso, la agresin fsica y la violencia sexual, son castigados. En el ELN est nuestro lugar y desde aqu nos posicionamos a lo interno de la organizacin y frente a la situacin de las mujeres del pueblo en el pas.


Entrevista completa en http://bit.ly/2qYjGeA


Notas

[*] Ana Salavarrieta. Una Perla Negra. SINPAL, noviembre de 2004.

Fuente original: http://www.eln-voces.com/index.php/voces-del-eln/militancia/1464-el-feminismo-de-paula


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter