Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-03-2018

Neoimperialismo y reconfiguracin espacial

Homar Garcs
Rebelin


Theodore Roosevelt en su mensaje al Congreso en 1904, defini lo que sera conocido en adelante como el corolario Roosevelt a la doctrina Monroe, al referir que una mala conducta crnica o la ausencia de orden en las naciones ubicadas al sur de sus fronteras obligara al gobierno de Estados Unidos a llevar a efecto una intervencin directa de su parte en dichas naciones. En el Hemisferio Occidental, -dira- nuestra adhesin a la Doctrina de Monroe podra obligarnos, contra nuestras inclinaciones, en casos flagrantes de tal mala conducta o de impotencia (de los gobiernos), al ejercicio de un poder policial internacional. Una cuestin que se concretara, bsicamente, en la regin del mar Caribe, teniendo como enclaves destacados la base de Guantnamo en Cuba y la zona del canal de Panam, lo que le permitira a Estados Unidos reeditar, de alguna forma, lo hecho por la antigua Roma en las aguas del mar Mediterrneo.

El imperialismo gringo ha tenido en la guerra su mejor (por no decir la nica) opcin para perpetuarse y extender su supremaca a, prcticamente, todos los confines de la Tierra. As, en su artculo `La militarizacin del neoliberalismo, Antonio Maira detalla que el estado de guerra permanente en el que vivimos tiene su causa en la determinacin de los Estados Unidos de imponer un orden planetario en el que va impresa su hegemona. Responde a la necesidad de mantener el control de un mundo como mercado abierto para las multinacionales y los grupos financieros. Tal mundo presenta elementos crecientes de una desestabilizacin provocada por el enorme crecimiento de las desigualdades y la pobreza, la ruina irremediable de pases explotados inclementemente por la deuda, y la creciente movilizacin poltica de las multitudes condenadas irremisiblemente a la miseria. En atencin a tales conclusiones, el expansionismo gringo en lo adelante no tendr -segn sus patrocinadores- por qu someterse a consideraciones de naturaleza tica o jurdica.

A fin de concretar sus ambiciosas metas, el imperialismo -en esta nueva fase de su existencia- ha previsto la puesta en marcha de mecanismos represivos a escala global que, en un primer momento, sern asumidos por los ejrcitos y policas de las naciones bajo su rbita y, en un escenario mayor, por las propias tropas estadounidenses. Esto en combinacin con la situacin de subdesarrollo permanente a que seran sometidos los pases perifricos del sistema capitalista, lo cual no excluira (aunque parezca inverosmil) la oportunidad de provocar una hambruna y un genocidio cuidadosamente planificados y ejecutados, sin que a sus promovedores les perturbe alguna especie de remordimiento.

En correspondencia con esta perspectiva, de instaurarse un orden mundial anlogo, los mercados acabarn por reemplazar definitivamente la existencia de naciones y culturas que, de algn modo, contraren y obstaculicen la sacra voluntad de las grandes corporaciones transnacionales, convertidas stas en un Estado paralelo, de caractersticas supranacionales. En ste, los seres humanos seran vistos como clientes y cosas (valorados y subvalorados, segn su utilidad), condenados a laborar cual nuevos esclavos, a fin de poder sobrevivir.

Este neoimperialismo procura, lgicamente, la imposicin de una homogeneizacin no solamente en los planos econmico, militar, poltico, ideolgico y cultural sino igualmente -y con un mayor nfasis- a una reconfiguracin espacial, en un proceso de recolonizacin, cuyos inicios pueden rastrearse con facilidad en los diversos acontecimientos suscitados en la extinta Yugoslavia y en Medio Oriente (incluyendo las asiduas agresiones militares de Israel contra el pueblo ancestral de Palestina); lo que dara a la concepcin del Estado-nacin un matiz totalmente diferente al que hasta ahora ha tenido.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter