Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2018

Ni el Gobierno regional ni Adif ponen soluciones para los vecinos
El tren que divide Murcia

Cristbal Osete
El Salto

Los habitantes de los barrios del sur de la ciudad continan las protestas para reclamar el soterramiento de las vas en un clima de represin creciente por parte de las instituciones.


No cesan las protestas vecinales en Murcia para impedir que la llegada del AVE en superficie divida la ciudad en dos de forma permanente. Ni las movilizaciones ni la sensacin de aislamiento latente en los barrios del sur de Murcia han sido motivo suficiente para que Gobierno regional y Adif pongan encima de la mesa soluciones para las vecinas y vecinos del barrio de Santiago el Mayor.

Por el contrario, segn Joaqun Contreras, vecino que lidera el movimiento de la Plataforma Pro-Soterramiento, han apostado por jugar un pulso contra la ciudadana, haciendo un peligroso despliegue de represin policial contra las personas del barrio, para tratar de silenciar las movilizaciones ante las condiciones que pretenden imponer para la llegada de la alta velocidad a la ciudad de Murcia.

Ahora mismo estamos viviendo un momento de mxima incertidumbre, comenta ngel, uno de los vecinos que lleva acampado desde septiembre en los aledaos de las vas del barrio de Santiago el Mayor. A la zona llegan furgonetas de la Polica a diario y no sabemos nunca si vienen a detener a alguien, a poner una sancin o simplemente a rodearnos y a mirarnos de forma desafiante, apunta. A veces vienen ocho furgonetas, a veces viene una. Nos identifican cuando salimos a comprar y han llegado a confiscar el cmping gas con el que cocinamos en la acampada.

Represin

Las personas que mantienen la acampada prosoterramiento han sido las ms represaliadas del movimiento vecinal. Cuentan que tienen que soportar interrogatorios de la polica y convivir con las presiones de los cuerpos armados que actan bajo el mandato del nuevo delegado del Gobierno de la Regin de Murcia, Francisco Bernab, que lleg al cargo con el objetivo de ejercer de mano de hierro contra las protestas vecinales.

Con el cambio de delegado del Gobierno, la represin se ha intensificado de forma sustancial. El lema que utiliza el propio Bernab es el que la hace, la paga. Una declaracin de intenciones que llega de un rgano cuya finalidad debera de ser la de buscar la tranquila convivencia entre las ciudadanas y ciudadanos de la ciudad. Todo lo contrario a lo que est generando la actuacin de Bernab, segn Joaqun Contreras. Su objetivo es otro: servir de asistente al Gobierno regional para traer la alta velocidad a Murcia cueste lo que cueste.

Francisco Bernab ha enfocado la estrategia del Gobierno regional en la represin desmedida. Multas que van desde los 600 euros hasta los 2.000. El propio Bernab se vanagloriaba pblicamente detallando las multas a los vecinos, sanciones que serviran como aviso de lo que se les viene encima si no cesan las protestas, apuntaba. En este barrio han hecho una campaa de miedo que ha mermado considerablemente la moral de las vecinas y vecinos de la zona, comenta al respecto Miriam M., que lleva varios meses en la acampada. Pero el hartazgo est siendo nuestro motor revolucionario, sentencia.

Esto es un barrio cercado por la polica. Aqu nos han declarado una guerra represiva, cuenta Alberto Martnez, que acumula sanciones por valor de 6.000 euros. Pero su posicin es clara: Despus de lo que he visto aqu, la frustracin es tan grande que lo nico que te queda es implicarte ms en el movimiento. Aunque la cicatriz de la lucha dure toda la vida. Estn dispuestos a lo que sea para evitar una victoria popular que sirva de ejemplo a otros pueblos, apunta Fani, vecina del barrio.

El muro

La historia del soterramiento del pasillo ferroviario de la ciudad de Murcia comienza en 1995, con la redaccin de un proyecto de viabilidad del mismo, y llega a lo que hoy en da se puede afirmar que es el antecedente administrativo directo del soterramiento y llegada del AVE a Murcia: el convenio de colaboracin de 2006 que da lugar a una revisin urbanstica de la zona, el Plan Especial de la Estacin de El Carmen.

Tras decidir dnde y cmo va a llegar la alta velocidad, solo queda proyectarlo al detalle. Esto se plasma en primer lugar en un estudio informativo en septiembre de 2007 mediante el cual se pretende aunar las tareas ferroviarias y urbansticas con el objeto de acometer una actuacin coordinada. El estudio recoge una longitud total soterrada de 7,8 kilmetros.

Sin embargo, con la llegada de la crisis, la viabilidad del soterramiento ya no est tan clara. Pronto empiezan a surgir otras alternativas, como la instalacin de una estacin provisional para la llegada de la alta velocidad a las afueras de Murcia, pero manteniendo el problema actual del paso de mercancas peligrosas por el centro de la ciudad. Todo esto se descarta y los murcianos empiezan a sospechar que el tren de alta velocidad puede llegar sin ser soterrada.

Actualmente, el Gobierno regional y Adif intentan integrar a toda costa la llegada de un AVE en superficie que requiere la instalacin de un muro antirruido de cinco metros de altura y suprimir todos los pasos a nivel. En otra lucha, la retrica, el Gobierno regional trata de evitar la palabra muro, pero en palabras de Joaqun Contreras, aunque sea transparente, no se puede atravesar, lo que lo convierte en un muro.

Esta obra provisional eleva los costes econmicos del proyecto de forma sustancial y pretende ser destruida pasados dos aos, cuando se complete el primer tramo de vas soterradas a su paso por el barrio de Santiago el Mayor.

La gente tiene miedo de que, una vez consigan traer el AVE a la ciudad, se les quiten las prisas del soterramiento, las obras se suspendan y ese trazado sea para muchos aos o incluso permanente, tal y como aconteci en Valladolid, lugar que sirve de ejemplo perfecto para reflejar el temor del vecindario.

En el plano administrativo, tras la redaccin de un estudio previo, se produce el anuncio de la licitacin en agosto de 2012 para la redaccin del proyecto constructivo actual. El pliego de prescripciones tcnicas particulares del contrato de asistencia no hace referencia expresa al soterramiento ni incluye condicionante tcnico alguno al mismo. Como resultado, nos encontramos ante un proyecto cuyo objeto ha sido sustancialmente modificado y se centra ahora en la remodelacin de los accesos para la llegada de la alta velocidad. As lo seala la Fiscala en 2015, que asegura que el proyecto de ejecucin difiere un 80% de la solucin contemplada en 2009. Al no ser esta coherente con la actuacin que se va a acometer, el proyecto nace sin contemplar aspectos vitales, haciendo necesaria la tramitacin de una modificacin, con el consecuente aumento de plazos y presupuesto.

Nadie entiende en Murcia el sinsentido de este cambio de rumbo tras gastar tanto dinero pblico y tiempo en disear y planificar una actuacin encaminada a mejorar la vida de los ciudadanos.

El proyecto inicial de soterrar las vas del tren que exigan desde los barrios del sur se mezcla ahora con la llegada de la alta velocidad y el Corredor Mediterrneo, que interesa ya de forma descarada a instituciones y lobbies empresariales. Con ese teln de fondo y sin los estudios previos necesarios llega la construccin de una infraestructura que ha sido estudiada durante una dcada y que dejar su huella en el territorio y en la vida de los murcianos y murcianas durante siglos.

Una ciudad partida

En el paso a nivel de Santiago el Mayor no pasan diez minutos sin que las barreras del tren suban y bajen a lo largo de todo el da. Por este motivo, la Plataforma Pro-Soterramiento comenz su lucha hace 30 aos. Las consecuencias derivadas de la brecha que cre el tren a su llegada a la estacin de El Carmen, inaugurada como provisional por Isabel II en 1862, han sido colosales, partiendo la ciudad en dos y aislando en la actualidad a unos 100.000 habitantes en la zona sur de Murcia.

El paso a nivel de Santiago el Mayor es uno de los ms traumticos, urbansticamente hablando, de todo el trazado ferroviario espaol. La lnea de Cercanas que une Alicante y Murcia, con un flujo de tres millones de viajeros al ao, es una de las ms rentables para Renfe. La empresa tambin ha expresado sus reticencias a la implementacin con prisas de la alta velocidad a su llegada a Murcia y los problemas que va a acarrear para los ms de 90 trenes de Cercanas que circulan en esa lnea a diario. A las vecinas y vecinos del barrio se les ha vendido durante 23 aos el soterramiento y la llegada de la alta velocidad a una estacin intermodal soterrada, eliminando la barrera que durante ms de un siglo parte el sur de la ciudad. Ahora ms que nunca saben que se libra una batalla importante, y desde la Plataforma Pro-Soterramiento exigen una planificacin extensa para afrontar la problemtica desde una visin de conjunto que contemple ante todo los convenios pactados y los intereses de la ciudadana.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/tren-de-alta-velocidad/represion-muro-soterramiento-ave-divide-murcia


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter