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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2018

La insuficiente representatividad del Parlament

Juan-Ramn Capella
Mientras tanto


Dicho pronto y rpido en estos tiempos de gripe: el Parlament de Catalua est gripado. Pero gripado no por virus aunque tambin: no ser un virus el secesionismo?, sino gripado como lo estn los motores. Cmo puede estar gripado un parlamento? Puede estarlo cuando su composicin no se aviene con la poblacin electoral. Entendmonos: se trata de un problema previo a las opciones polticas, de un problema de definicin de la representatividad.

Tratar de explicarme: primero los antecedentes histricos, y luego las consecuencias.

El Estatut de Sau -os acordis? Me refiero al primer Estatut de Autonoma en el rgimen de libertades, all por 1979- tena unas disposiciones transitorias. Entre ellas una relativa a las elecciones al Parlament de Catalunya. Transitorias: eran disposiciones necesarias al no haber normativa al respecto, pero se supona que el Parlament legislara sobre esas cuestiones, dejando atrs la transitoriedad.

Sin embargo el Parlament nunca lo ha hecho, a pesar de que hubo no pocas peticiones que lo demandaban. No hay ley electoral catalana: en el oasis cataln vale la ley electoral general espaola con las precisiones establecidas por la Disposicin Transitoria Tercera del Estatuto de 1979, que el vigente, de 2008, declara subsistentes y en vigor.

Esa disposicin seala que las circunscripciones electorales sern las cuatro provincias catalanas. Que el Parlament estar integrado por 135 diputados, de los cuales la circunscripcin de Barcelona elegir un diputado por cada 50.000 habitantes, con un mximo de 85 diputados. Las circunscripciones de Gerona, Lrida y Tarragona elegirn un mnimo de seis diputados, ms uno por cada 40.000 habitantes, atribuyndose a las mismas 17, 15 y 18 diputados, respectivamente, hasta 50 diputados.

Eso es lo que dice la ley en vigor. Pero veamos los nmeros poblacionales que justifican esas diferencias en el nmero de diputados. Los datos corresponden a 2016.

En el ao 2016 la poblacin de la provincia de Gerona era de 753.576 personas; la de Lrida, de 434.041; y la de la provincia de Tarragona, de 792.299. Las provincias de Gerona, Lrida y Tarragona totalizan 1.979.916 habitantes, lo que grosso modo corresponde a 50 escaos, a razn de 40.000 habitantes por escao (aunque la distribucin de la poblacin parece haber cambiado respecto a 1979: Gerona y Tarragona deberan tener ms escaos y Lrida menos). Pero y la provincia de Barcelona? Su poblacin era en 2016 de 5.543.000 personas. Segn la norma electoral en vigor le corresponde un tope de 85 escaos, a razn de un escao cada 50.000 personas. Sin embargo si se divide 5.543.000 por 50.000, el resultado es de 110, casi 111 escaos. Y si se dividiera, como en las restantes provincias, por 40.000, el resultado sera de 138 escaos. A los votantes barceloneses se les ha puesto un tope. Un tope de verdad.

De modo que tenemos lo siguiente: el Parlamento de Catalua, para ser estrictamente proporcional a la poblacin de la comunidad, tendra que tener 188 escaos; y slo 160 si se mantuviera la agravada relacin de un escao cada cincuenta mil habitantes en la provincia de Barcelona para beneficiar a las dems. En la todo caso, al parlament de Catalua le faltan de 25 a 53 escaos  para ser representativo de la poblacin catalana.

Estos escaos que le faltan al Parlament explican que en Catalua pueda haber reiteradamente una mayora de votos poblacionales muy distinta de las mayoras parlamentarias. Y esa discrepancia, mantenida a lo largo de cuarenta aos, arroja una sombra deslegitimadora a las actuaciones de esa institucin.

Las mayoras polticas surgidas de la vigente asignacin de escaos a las circunscripciones electorales catalanas han sido decisivas tambin en la poltica estatal general, pues los ejecutivos surgidos de ellas a menudo han sido un aliado de gobiernos sin mayora en el congreso de los diputados espaol. Bculo prestado a condicin de que los gobiernos de Espaa no se quisieran enterar -como en la cancin que cantaba Piquer- de lo que se coca en Catalua.

Ya es mala la ley electoral general espaola; pero es doblemente mala su particularidad catalana. Una democracia representativa se basa en el igual peso o valor de los votos de los ciudadanos, lo que en este pas no es en absoluto el caso.

Cambiar las leyes electorales es una prioridad de la democracia para llegar a tener un sistema poltico mnimamente decente.

Fijaos en aquellos que lo impiden.

Fuente: http://mientrastanto.org/boletin-166/notas/la-insuficiente-representatividad-del-parlament



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