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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2018

Alternancia pactada, conejos y chisteras

Miguel ngel Ferrer
Rebelin


Un breve repaso a la historia reciente de Mxico revela con gran claridad que el Partido Accin Nacional (PAN), salvo en su primer ao de vida, nunca ha sido un autntico adversario del rgimen priista. Nacido en 1939 para oponerse a las reformas sociales de carcter popular del cardenismo, la motivacin se acab con el ascenso de la derecha al poder en la persona del general Manuel vila Camacho en 1940.

De ah en adelante el PAN actu exclusivamente como un clsico grupo de presin: apoyando las polticas regresivas del rgimen y oponindose a las medidas de corte ms o menos popular o revolucionario, como por ejemplo los libros de texto gratuitos.

Pero la crisis largamente larvada del priismo le dio al PAN la oportunidad de convertirse en verdadera oposicin. Y en 1988 Accin Nacional particip con fuerza en los comicios de ese ao frente al priista Carlos Salinas de Gortari y el frentista Cuauhtmoc Crdenas.

Esas elecciones se saldaron con un fraude monumental en favor del PRI. Pero en la conciencia popular qued la idea de que el triunfador haba sido Crdenas. Frente a esta situacin, imponer a Salinas pareca cuesta arriba. El PRI requera de un aliado que convalidara los fraudulentos resultados.

Y ah entr en escena el PAN. El partido y el candidato, Manuel Clouthier, aceptaron dar como vlidos los nmeros de la eleccin, a cambio de diversas concesiones polticas y con las promesas y la conviccin de que el priismo-salinismo continuara la marcha hacia una mayor derechizacin del pas y tambin hacia una mayor ntegracin-subordinacin con Estados Unidos.

Ah naci la ms tarde clebre complicidad entre el PRI y el PAN, conocida histricamente como Prin. Complicidad que con el tiempo tom la forma de una alternancia pactada entre los dos grandes partidos de la derecha mexicana. Vinieron as las presidencias panistas de Vicente Fox y Felipe Caldern y el retorno presidencial del PRI con Enrique Pea.

Ahora, frente a las elecciones de julio de 2018, nada lleva a pensar que esa complicidad se ha roto. La alternancia pactada entre los dos mayores partidos de la derecha ha probado sus bondades para la preservacin del rgimen oligrquico y antipopular que gobierna Mxico desde 1940.

Por eso sorprende, extraa y lleva a la sospecha la aparente cruzada fiscal y judicial del gobierno peista contra el candidato del PAN, Ricardo Anaya. Porque imponer fraudulentamente al candidato priista Jos Antonio Meade requiere de la convalidacin poltica del panismo. Sin ese aval la tarea se antoja imposible.

O al revs: imponer en la presidencia a Ricardo Anaya requerira, o requiere si finalmente esa es la decisin de Los Pinos, del aval del priismo y de Meade Kuribrea.

No hay otra opcin a la vista. El acuerdo cupular de la derecha mexicana para colocar en Los Pinos a uno de sus dos candidatos es la condicin para la continuidad del rgimen oligrquico y antipopular. Con Meade o con Anaya o con cualquier otro pero genuino representante de la derecha: priista, panista o independiente.

Tienen que ponerse de acuerdo. Y en sas estn. Pero deben simular y fingir hasta el final. Mientras tanto: juegos de espejos, cajas chinas, conejos y chisteras. Y mucho ruido y confusin.

Blog del autor: www.economiaypoliticahoy.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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