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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-03-2018

Sobre sionismo, perros, colonos y un hipottico estado palestino

Pablo Jofr Leal
Hispan TV


Existe la posibilidad concreta, real, de establecer un Estado Palestino en la Ribera Occidental y que comprenda, igualmente, como parte componente de ese hipottico Estado, al territorio de la Franja de Gaza?

La respuesta a esta interrogante, sin ms rodeos, en el actual marco de ocupacin y bloqueo que sufren estos territorios, a manos de la entidad sionista hace imposible tener una respuesta positiva. No! No es posible pensar en un Estado Palestino, a menos que ello signifique un cambio radical en el proceso de colonialismo, apartheid y la construccin de asentamientos, que se ha impulsado en Palestina por parte del rgimen israel desde el momento mismo que esta entidad naci el ao 1948. No es posible pensar en un Estado palestino sin la desaparicin del sionismo.

Efectivamente, una de las causas fundamentales que impide avanzar, no slo en acuerdos de paz entre palestinos e israeles, sino en concretar el proceso de autodeterminacin palestino, lo constituye la ideologa dominante en el rgimen israel, que permite y genera el bloqueo desde el ao 2006 a la fecha de la Franja de Gaza y sobre todo la presencia de 650 mil colonos sionistas, profundamente extremistas, en los territorios del West Bank (la Cisjordania ocupada). Estos, mediante una poltica destinada a impedir la creacin del Estado palestino ocupan tierras, tras la denominada Lnea Verde establecida al finalizar la Guerra de Junio del ao 1967.

Se incluye en esta ocupacin, la presencia colonial en Al Quds Este Jerusaln junto a la construccin del denominado Muro de la Vergenza, que conforma una serie de bantustanes en la Ribera occidental fragmentando el territorio, aislando a sus habitantes, dividiendo aldeas, pueblos y ciudades mediante una poltica de segregacin y apartheid. Con una poltica de asesinatos masivos, como tambin selectivos de cuadros polticos y militares de la resistencia palestina. Conducta condenada en innumerables oportunidades, con resoluciones emanadas del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) de su Asamblea General y de otras instancias internacionales.

Para Israel, esas reprobaciones son simples papeles, verbalizaciones huecas. No le preocupa en modo alguno, pues sabe que no habr declaraciones altisonantes y amenazantes de Washington llamando a bloquear, establecer sanciones econmicas o impedir el viaje de las principales figuras polticas y militares del rgimen israel. Y, no ha habido, no existe y no habr sanciones, pues el hijo putativo de las administraciones estadounidenses cumple la funcin de gendarme de la poltica exterior de Washington y los afanes hegemnicos de occidente en tierras de Oriente Medio en una poltica de complicidad absoluta.

El Poder de los Perros de la Guerra

El conflicto en Palestina se agudiza y tiene escasos visos de solucin, principalmente por la negativa israel de cumplir sus obligaciones internacionales. En esto, tiene preponderancia el poder de los colonos judos asentados en tierras palestinas, que a travs del peso poltico que poseen en la sociedad israel y en el seno de los partidos ultraconservadores, al representar un poder blico y racista que ha sido bien aprovechado por el ultranacionalismo sionista. Son estos colonos y el poder econmico que poseen a travs del apoyo del lobby sionista estadounidense, francs e ingls y las comunidades cristianas sionistas de Estados Unidos, catalizado con su fanatismo extremo, los que impiden cualquier avance en materia de negociaciones de paz permitiendo poner punto final a un conflicto que se extiende ya por 70 aos.

Esta poltica colonial da el sustento poltico al rgimen israel, que ao tras ao radicaliza an ms sus posiciones y que visualiza, como nica alternativa para lo que el mundo sionista denomina la sobrevivencia juda, la conformacin de un Gran Israel. Tal idea implica avanzar, cada da ms, en la anexin de los asentamientos de la Ribera occidental, a contrapelo de cualquier condena internacional, gracias al poder de veto de su aliado estadounidense. Idea anexionista, que ha ido cobrando cada da ms importancia y cuenta con voces defensoras e impulsoras en el seno del gobierno de Benjamn Netanyahu.

Tal amparo a la idea de incorporacin de territorios palestinos ha sido planteado por los ministros de la banca de colonos como son el Ministro de Educacin Naftali Bennett, la Ministra de Justicia Ayeled Shaked y del Ministro de Relaciones Exteriores Avigdor Lieberman. A estos hay que adicionar a Israel Katz, de Inteligencia; Gilad Erdan, de Seguridad Pblica, y Zeev Elkin, de Proteccin Ambiental, as como la vicecanciller Tzipi Hotovely y el alcalde de Jerusaln, Nir Barkat. Estos ltimos miembros del Comit Central del partido gobernante Likud, quienes votaron el 1 de enero pasado una resolucin que pide la anexin a Israel de todos los asentamientos en la Cisjordania. El Ministro de Ciencias Ofir Akunisas fue ms explcito y declar que Dos Estados para dos pueblos es un concepto que ha desaparecido del mundo". Con un Netanyahu en la cuerda floja por acusaciones de corrupcin el apoyo de estos ministros es fundamental pero eso tiene un precio.

La resolucin aprobada en el seno del Likud se distancia de cualquier compromiso que implique el permitir el establecimiento de un futuro Estado palestino. Esto deja al descubierto la historia de patraas y falsedades tejidas por Israel en materia de negociar acuerdos de paz o establecer compromisos de reconocimiento, pero tambin la enorme debilidad e incluso la traicin a los principios del pueblo palestino de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) incapaz de poner fin a la ignominia de los Acuerdos de Oslo. El objetivo israel, claramente, ha sido siempre ganar tiempo para seguir estableciendo asentamientos en Cisjordania, para luego sostener que se hace imposible reconocer un Estado que cuenta en su seno con colonias habitadas por los hombres y mujeres considerados los ms extremistas, dentro de una sociedad de por si violenta.

Colonos que se confunden con el ejrcito sin distincin precisa, pues muchos de esos colonos judos extranjeros en suelo palestino son oficiales o miembros del ejrcito sionista. Colonos formados como milicias terroristas paramilitares, nacionalistas dotados de una religiosidad malsana, que aprovechan los beneficios de usurpar territorios que no les pertenece: subsidios en las viviendas, generosos aportes en dinero muy por encima de la media del resto de Israel. Ortodoxos, migrantes de pases como Argentina, Rusia, Estados Unidos, Francia, entre otros, atrados por promesas econmicas y un discurso mesinico. Expresin de un pensamiento y prctica militarista de una sociedad violenta, que participa activamente de la ocupacin de territorios, lo avala y apoya a los polticos que propugnan esta ocupacin permanente que se mantiene con el pueblo palestino, pero tambin con la poltica agresiva que se mantiene con los vecinos, bajo el discurso apocalptico mitificado respecto a protegerse o desaparecer.

Los grupos extremistas sionistas y en especial el bloque de colonos, sus partidos y dirigentes juegan un papel principal en el desarrollo del conflicto, con su insaciable sed de violencia, con esa hambre de despojo y rapia, que bajo el amparo de la ideologa del sionismo les permite ampliar sus afanes de dominio. Una ideologa que desprecia al ser humano, que minimiza el respeto a cualquiera que no sea parte de lo que su mito fundacional denomina el pueblo elegido. Una ideologa, que sustentada igualmente en el Talmud llama a considerar a lo no judos como animales, indignos de cualquier consideracin de ser humano; bestias, basura, excremento son algunos de los suaves eptetos con que suelen ser calificados aquellos que no cuenta con la gracia de ser parte del pueblo elegido Considera al Goyim como un animal bestial y feroz, y trtalo como tal. Pon tu celo y tu ingenio en destruirle. (Tomo 3, libro 2, cap. 4, art. 5).

Sostuve en un artculo anterior que esos extranjeros ilegales eran denominados como Perros de Guerra. Terminologa usada por Uri Avnery, ex miembro de la organizacin terrorista Irgn y actual activista por la paz, otrora parlamentario israel, que al catalogar estos fanticos y extremistas judos como Perros de Guerra constata con ello el smil que existe entre la utilizacin de perros especialmente amaestrados para atacar al pueblo palestino, con estos colonos armados hasta los dientes, que se funden en su ferocidad con estos animales, que los hemos vuelto a ver en accin hace pocos das en Al Quds, en Al Jalil y otras aldeas palestinas contra mujeres y nios palestinos.

Este tipo de perros terrorficos afirma Avnery - no se vean desde El sabueso de los Baskerville. Han sido criados por un ardiente admirador del difunto rabino Meir Kahane, que fue calificado por el Tribunal Supremo israel de fascista. Su tarea es proteger las colonias y atacar a los palestinos. Son colonos-perros, o ms bien perros-colonos. Todas nuestras cadenas de televisin han informado de ellos con detalle alabando su efectividad y fervor Lo medios de comunicacin israel catalogan a estos animales como armas efectivas para proteger la seguridad de los colonos y soldados. Argumento hipcrita y cmplice de los crmenes cometidos contra el pueblo palestino.

Bajo el sionismo no hay posibilidad de un estado palestino

Tanto el perro como el colono que sustenta el uso de estos animales son parte del mismo engranaje criminal. En las palabras de Uri Avnery: cualquier tipo de paz entre Israel y el pueblo palestino estar basado necesariamente en ceder Cisjordania, Jerusaln Este y la Franja de Gaza al futuro Estado de Palestina. Actualmente existe un amplio consenso mundial al respecto. La nica cuestin es por dnde discurrir exactamente la frontera, puesto que tambin hay un consenso sobre intercambios menores de territorio mutuamente acordados. Esto significa que la paz implica necesariamente el desmantelamiento de un gran nmero de colonias y la evacuacin de colonos a lo largo de Cisjordania. Idea utpica pues mientras el sionismo sea la ideologa dominante en la sociedad israel, no hay posibilidad de marcha atrs en este proceso de colonizacin, crimen y racismo que soporta el pueblo palestino.

Avnery, as como otros ilustres intelectuales judos: Iln Papp, Norman Finkelstein y el valiente periodista Gideon Levy, defienden en sus escritos y conferencias, la idea que los colonos y sus aliados dominan el actual gobierno israel y se oponen a entregar siquiera una pulgada cuadrada de territorio del pas que Dios nos prometi, (incluso los colonos que no creen en Dios creen que l nos prometi la tierra). Por eso no hay negociaciones de paz, no hay congelamiento de la actividad inmobiliaria en las colonias, ningn movimiento de ninguna clase hacia la paz Los colonos fueron a sus emplazamientos en Cisjordania especficamente para este propsito: crear hechos sobre el terreno que impidieran cualquier posibilidad de establecer un Estado palestino viable. Es inconsistente si son los colonos los que impiden devolver los territorios ocupados o si es el gobierno usa a los colonos para este propsito. Es lo mismo: los colonos bloquean cualquier intento de paz.

La realidad de este ao 2018 nos muestra que perros, colonos, ejrcito de ocupacin sionista, polticos del Likud y partidos aliados en el gobierno de Netanyahu se confunden en una amalgama perversa exculpando a los perros, pobres animales del cual se hace un uso criminal. Entrenados para cumplir funciones de represin, aterrorizando al pueblo palestino en una prctica que hace recordar a aquellos perros adiestrados bajo el nazismo y utilizados profusamente en los campos de concentracin donde se hacinaban gitanos, prisioneros polticos disidentes del nazismo, prisioneros de guerra de los pases ocupados e incluso judos, que parece no ser antecedente plausible de usar para detener el uso que se hace hoy de estos perros de la guerra en una proyeccin perversa y vomitiva.

Cmo alguien que se ha beneficiado en forma territorial y econmica de los horrendos crmenes cometidos contra su pueblo, repite acciones y polticas que asimilan el nacionalsocialismo con esta creacin nacionalsionista? Podra un defensor del sionismo responder esto sin apelar a los consabidos argumentos, que criticar esta ideologa y su prctica violatoria de la vida palestina es pecar de antisemita o antijudo. Difcil debe resultar a un israel con moral defender los crmenes de su rgimen, difcil debe resultar a alguien con un mnimo de humanidad respaldar a quienes cometen crmenes contra el pueblo palestino bajo el marco de una ideologa perversa.

Una ideologa como la sionista que parece haber aprendido bien de la manera de perpetrar los abusos y asesinatos que se realizaron contra su pueblo e incluso superar a su maestro en muchos mbitos, pero no de tener una moral que les impida replicar estos crmenes contra la poblacin palestina en los territorios ocupados. Crmenes donde los colonos, protegidos por un Ejrcito de ocupacin y exterminio al estilo de las SS hitlerianas, violan la legislacin internacional, ocupan cada pulgada de las ms ricas y frtiles tierras palestinas, segregan a su poblacin, la deportan y han decidido exterminarla a golpes de complicidad de organismos internacionales ciegos, sordos y mudos frente a las violaciones de los derechos humanos de millones de seres humanos cometidos por el sionismo.

Ante ello la nica poltica posible es la resistencia, que es hablar de entereza y dignidad. El nico camino viable hacia la victoria ante los usurpadores y ocupantes israeles. Resistencia poltica y militar, con aplicacin de una poltica de boicot, desinversin e inversiones contra la entidad sionista, para aislarlos y convertirlos en parias internacionales


Fuente original: https://www.hispantv.com/noticias/opinion/370087/sionismo-estado-palestino-israel-gaza-ribera-occidental

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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