Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-03-2018

El PSOE de Pedro Snchez

Juan Francisco Martn Seco
Repblica de las ideas


Se ha consumado lo previsto, lo ya iniciado hace tiempo; simplemente se puso por escrito y se aprob por el Comit federal el pasado da 17. No poda ser de otra manera, ya que este rgano de direccin, al igual que el Congreso, se ha conformado como simple prolongacin del secretario general. Quizs est mal el decirlo, pero se est cumpliendo punto por punto lo que escrib en este mismo diario digital el 1 de junio pasado en un artculo titulado El 18 de Brumario. Era evidente que Pedro Snchez, tras ser ratificado por los militantes, iba a tratar de acaparar todo el poder en el PSOE. Se anuncia que nicamente se trata de dar voz a las bases; pero, en realidad, lo que se pretende es quitrsela a los rganos pluripersonales para concentrar toda la autoridad en el jefe.

En el fondo, nada inesperado. No se precisa mucha perspicacia para darse cuenta de que las primarias, lejos de ser un instrumento de democratizacin de los partidos, se han convertido en un mecanismo para todo lo contrario, de hecho, destruyen la pluralidad y promueven el caudillismo. No nos puede extraar, por tanto, que el Comit federal haya aprobado sin ningn voto en contra los estatutos propuestos por la Ejecutiva, que es lo mismo que decir que por Pedro Snchez. A los barones, que a su vez son representantes de gran parte de la militancia, solo les ha quedado el pobre recurso de la no asistencia o de ausentarse en el momento de la votacin.

Lo malo es que la uniformidad que se ha creado artificialmente en el PSOE produce efectos negativos en la sociedad y en el Estado. Por lo pronto, la imposibilidad de crtica interna y la inviabilidad del contraste de opiniones han originado que el sesgo a favor del PSC que mantiene Pedro Snchez incline al partido socialista a adoptar posturas sorprendentes en materia territorial en lo referente a Catalua, que difcilmente aceptaran sus votantes del resto de Espaa.

El Gobierno quizs se haya equivocado en plantear un problema, el de la inmersin lingstica en Catalua, antes de tener diseada la solucin; sin embargo, el hacerlo ha tenido un efecto positivo, obligar a que todos hayan tenido que definirse. No dudo de que, tal como afirman todos los que no quieren que cambie el statu quo, sea un tema sensible. Tal vez por eso conviene contemplarlo con toda frialdad y de forma asptica, desde fuera. Y mirado as, es difcil encontrar justificacin para que se discrimine a favor de uno y en contra de otro de los dos idiomas que son oficiales en Catalua.

El primer secretario del PSC y detrs de l el PSOE de Pedro Snchez (aunque lejos de interpretar el pensamiento de todos los socialistas) se apresuraron a salir en defensa de lo que eufemsticamente llaman el modelo escolar de Catalua que, en el fondo, se reduce a mantener el cataln como lengua principal y casi exclusiva en la enseanza, relegando el castellano a un papel casi residual. Quizs lo ms sorprendente radique en los argumentos que se utilizan. Se afirma que la inmersin lingstica pretende evitar la segregacin de los alumnos, atendiendo a la lengua, en dos grupos diferentes. Y jactndose de progresistas mantienen que no quieren que los castellanoparlantes se encuentren ms tarde en inferioridad de condiciones al dominar de forma ms imperfecta el cataln.

Hay que preguntarse por qu motivo el trato paritario de las dos lenguas, y la igualdad en el tiempo que se dedica a ambas, va a dividir a los alumnos, y hay que sealar que resulta preocupante que muestren, aunque de forma inconsciente, su visin supremacista cuando aseveran que no dominar completamente el cataln resta ms posibilidades profesionales que no controlar a la perfeccin el castellano. En diversas ocasiones, los tribunales han dictaminado la necesidad de corregir esta situacin discriminatoria sin que las fuerzas independentistas ni el PSC hiciesen el menor intento para que las sentencias se cumpliesen.

Tampoco los gobiernos centrales han hecho mucho para garantizar los derechos de todos los catalanes en materia lingstica. El nico paso dado parece haber sido la chapuza introducida en la LOMCE y que ahora el Tribunal Constitucional ha invalidado como no poda ser de otra manera, puesto que la competencia es de la Generalitat. La nica manera de que el Gobierno central pueda interferir en el tema es mediante la aplicacin del artculo 155 de la Constitucin, que est precisamente diseado para corregir todas aquellas situaciones en las que las autoridades autonmicas no ejercen adecuadamente sus competencias.

Se entiende por tanto mal que algunos, desde distintos ngulos, comenzando por el PSOE, hayan defendido que no es este el momento de solucionar el problema. Lo cierto es que -dado que la Generalitat no parece que vaya a cumplir las sentencias- de no interferir ahora habra que aplicar de nuevo el art. 155, aunque lgicamente limitando su actuacin a esta materia. An ms, lo correcto hubiese sido que dicho artculo se hubiera aplicado mucho antes, en general en todas aquellas ocasiones en las que las Comunidades Autnomas se han negado a cumplir la ley o las sentencias de los jueces. Estara entonces ausente ese carcter dramtico y de excepcionalidad con el que se le ha revestido en esta ocasin. (Ver a este respecto mi artculo del 2 de noviembre del ao pasado).

Pedro Snchez est conduciendo al PSOE por una senda muy estrecha. Fuerza a la organizacin a adoptar comportamientos sectarios y bastante dogmticos, que no pueden por menos que causar sorpresa. No puede extraarnos que Ramn Tremosa, habiendo adoptado todos estos meses el papel de palafrenero de Puigdemont, y despus de robar fotos a los polticos belgas, se haya dedicado durante el proceso de la eleccin de vicepresidente del BCE a denostar al candidato espaol y a hacer propaganda a favor del irlands. Los independentistas catalanes nos tienen acostumbrados a denigrar todo lo que se refiere al Estado espaol, que quieran o no, hasta ahora, es el suyo, y que por lo tanto su deterioro ir tambin en su propio detrimento. Lo que resultaba, sin embargo, difcil de imaginar era que Podemos y mucho menos el PSOE actuasen de la misma forma.

La cuestin no giraba en torno a juzgar sobre las virtudes o defectos del seor de Guindos, sino de ver si era un espaol o un irlands el que se sentaba en el segundo silln de la institucin ms importante de la Unin Monetaria, y en la que reside el poder real por encima del de los gobiernos. Durante todos estos aos, Italia ha notado claramente la importancia de que Draghi sea italiano. Hoy por hoy, las nacionalidades cuentan y mucho en Europa. Tampoco se trataba de escoger entre una mujer y un hombre; que yo sepa el seor Lane no pertenece al gnero femenino. Por otra parte, si la pulsin que siente Pedro Snchez por promocionar a las mujeres es tan grande, poda haber renunciado a su candidatura en las primarias, con lo que hubiese sido una mujer la que hubiera llegado a secretaria general del partido.

El criterio de eleccin no era tampoco ideolgico. Los dos candidatos pertenecen al Partido Popular Europeo, y sera difcil determinar cul de ellos tiene un pensamiento ms neoliberal. Resulta una ingenuidad pensar que al Banco Central Europeo pueden incorporarse representantes de otras tendencias. El reproche de haber trabajado en Lehman Brothers es desconocer los orgenes de la mayora de los que ocupan puestos relevantes en la Unin Europea. Draghi fue vicepresidente, para Europa, con cargo operativo, de Goldman Sachs; Duisenberg fue vicepresidente del banco privado Rabobank; Jean-Claude Trichet, aunque al final fue absuelto, se vio acusado de haber falsificado las cuentas del Crdit Lyonnais; Mario Monti fue director europeo de la Comisin Trilateral y asesor de The Coca-Cola Company y de Goldman Sachs, y as se podran continuar citando otros muchos casos. Por otra parte, me parece que Luis de Guindos y Pedro Solbes seran perfectamente intercambiables.

Al final, Luis de Guindos ha sido designado para el puesto, y Pedro Snchez una vez ms ha hecho el ridculo, y con l los eurodiputados socialistas que pasarn a los anales de la historia de la Unin Europa como el nico caso en el que frente a dos candidatos de similares caractersticas se vitupera al de la propia nacionalidad y se hace propaganda por el contrario. Supongo que a ms de uno dentro del PSOE la cara se le habr puesto sonrosada. Pero qu se le va a hacer, le han elegido los militantes.

Fuente: https://www.republica.com/contrapunto/2018/03/01/psoe-pedro-sanchez/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter