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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-03-2018

Qudate a reinar

Enriqueta de la Cruz
Rebelin


El establishment, tan calentito pisando moquetas gruesas, apoyando su trasero en sillas de terciopelo y maderas nobles, se rasca la cabeza. Cmo seguir disimulando?

Habra de estar bien preocupado, pero nada: de la cantidad de cajas pblicas vacas, de la cantidad de hospitales en precario, plantas vacas, equipos de cirujanos desechos (hasta los equipos de lo ms vital: cabeza, hgado, corazn), de la cantidad de parados que crecen como setas en humedales, de los miles de excluidos y vagabundos que antes de ayer tenan casa, comida caliente, y hasta un centro comercial donde ir al menos a mirar, de la cantidad de mujeres asesinadas por impotentes maridos, mujeres que no se resisten a morir y de la cantidad de chicas que no van a quedarse en casa por las simples amenazas vomitadas en cada telediario y dems programas de televisin de que pueden ser violadas por manadas asquerosas de bestias sin una mnima masa gris en sus cabezas, en esta guerra declarada; violadas y burladas encima si osan creerse que las cosas no han cambiado y pueden simplemente caminar por la calle como si nada, como cuando vivamos en una paz otorgada por los de la Victoria del 39.

Ellos quieren el tiempo pasado, regresar.

El Rgimen ha soltado a sus colgados, a sus bestias, a sus nazis, a sus voceros, como antes sac a sus mercenarios falangistas y a los Boln de turno (esos Goebels enanos, no por pequeos menos dainos). Para acojonar e intentar exterminar a otra media Espaa. El Rey lo dej claro, los que le sobran: todos los que no le permitan seguir la pantomima. Con el discurso de Catalua hablaba a lo 23-F como ni siquiera su padre se atrevi. Era la cara B de otro golpe, aun vivindose ste a cmara lenta, an no concluso ni ganado por l finalmente. El mensaje: hay que seguir pagndoles a todos putas, caceras, forfait sky en Suiza, modelones y beateras, a los Borbones. Taparse la nariz por lo que huelen cuando nos agachemos a hacerles la genuflexin. O si no l est para cumplir no la Constitucin vigente, ojo, sino la vigencia de la Constitucin, la vigencia de esos usos y costumbres: que no les tosan a sus tropelas mientras el pueblo se desangra, que no toquen sus puales cuando jack el destripador acosa, destruye, saca las tripas.

Paro. Jvenes en las nuevas cunetas, carne de sacrificio que echar a la rueda del Sistema vanidoso e insaciable, enfermo, neurtico. Miseria de todo este pas que segn ha denunciado Santiago Sierra, el artista censurado por los gestores de la cosa, en este caso los de IFEMA, es un Estado penetrado por el crimen organizado. Resumen de todo.

Tantos seres humanos de regreso a casa despus de largos aos de duras y dobles jornadas de trabajo asesino, o instalados por fin en la esquina de pedir, en el cajero del banco rescatado X o Y A dormir entre cartones, jams ya futuro.

Las encuestas, de verdad, tendran que estar ocupadas de servir a los despachos un retrato real de la situacin y no tontadas de quin ganar las prximas elecciones, advertir de los riesgos de estallido social del bueno.

Los seores pingino de las alcantarillas de nuestras ciudades acuden a sede parlamentaria a decir que no hay quien meta mano a los tunantes, incluido l, a la impunidad reinante, a las cosas claras que est soltando. Van all y lo sueltan soezmente, sin tapujos, con brutalidad, all donde estn los representantes del pueblo que an vota y donde estos polticos acuden muy dignos casi todos los das a trabajar, olvidando que es la ya vieja ley electoral amaada a conveniencia de un pacto traidor y principio de este ltimo caos, la que les permite el gran chollo o la migaja de ser los bien pagados.

Los presupuestos an no se han resuelto. Los viejos curtidos en mil batallas anteriores rodean el Congreso en busca de sus pensiones (ya con dficit muy millonario la Caja nica) que ven birladas. Si no cargan contra ellos no es consideracin a la edad, es por el peligro de una imagen internacional del conflicto. Quedara muy feo ver a la pasma romper el crneo de nuestros abuelos estafados. Los sindicatos pisan por fin la calle con alguna tmida protesta por horas el da de la mujer y con los mayores, las mareas proponen ms protestas coloreadas segn se trate de este o aquel colectivo. Pero se intuye el fuego de gran hoguera cuando hay humo por todas las esquinas. Una huelga general no es lo que deba preocupar. Las ltimas huelgas generales en este pas han podido ser controladas hasta el punto de nacer muertas hasta en sus intenciones.

Por fin un espritu decente saca de la chistera la solucin y no es para nada complicada. Se imagina el Estado como una casa honrada donde se hacen las cuentas y se atiende a la llamada oficial y patritica de apretarse el cinturn. Se pone en el papel de Sancho en esta Barataria, nada de Quijotes locos que atiendan llamadas de mam Utopa, nada de eso. l es muy pragmtico. En una columna apunta lo que nos queda despus de que los ladrones de guante duro y blanco nos hayan esquilmado casi todo, despus de rescatar bancos y pagar a tanto golfo y a tanto hijo de pap que un buen da pas a la poltica porque no saba hacer otra cosa, ni siquiera medio administrar su herencia nazi-franquista. Mejor ponerle de ministro de alguna cosa dineraria pblica que si se la pule, Hacienda somos todos menos la Casa Real.

Apunta en otra columna lo que nos cuenta todo eso, empezando por arriba. Reyes, obispos, curas, ejrcito inservible, Corte, ministros, bancos, sindicatos, oenegs y el largo etctera de subvencionados y dems prescindibles. Apunta todos los posibles recortes necesarsimos.

Se pregunta quin dota, todo eso. Se fija en los presupuestos sin aprobar: El pueblo a travs de sus representantes y el acertado criterio de los gobernantes de turno elegidos por el pueblo que siempre inclina la balanza a favor del rico riqusimo y en detrimento del pueblo. Concluye: Primero: el pueblo es gilipollas. Segundo: el pueblo, arruinado, sostiene una casa en ruinas. Debe pensar en serio que su propiedad es su responsabilidad y es punible lo que por su mala gestin pueda ocurrir con los mendigos que ocupen este solar lleno de ratas, grietas, escombros y basura cuando las paredes se le caigan encima. An le pueden reclamar ms. An puede ser peor, la culpa, suya. Tiene, pues que tomar cartas en el asunto, ser responsable, buen ciudadano y patriota.

Este alma espaola por fin reacciona. Se planta en cada despacho de cada poltico con trabajo de representacin, es decir, cada uno de sus gestores y les da la lista de las cuentas: Mire fulano, zutano: prescindibles. Mire: necesitamos tanto: para vivir, para comer, para sanidad, para escuela, para lo bsico. Nos queda tanto y nos sobra todo esto. 1,2,3 Y usted, est en el nmero siete de prescindibles, por ser generoso. Eso si desea currar y no calentar ms los asientos: de los taxis, de los restaurantes, del Congreso y del Senado, de las salas de visita, de los cenadores de los poderosos. O se baja el sueldo a los mil euros de rigor y sin dietas, coches y dems pijipolladas o se pira. Yo estoy en paro, mire usted, lo podra hacer (lo que hace usted) a las mil maravillas. Rellenen las listas de sus partidos para las prximas elecciones con los postulantes de entre los parados voluntarios de larga duracin que ya hemos tomado demasiado sol los lunes en la calle. Tomamos el relevo. No se preocupe, a nosotros no se nos van a caer los anillos, compaero. Ni nos temblar el pulso con lo que haya que arremangarse. Por lo dems, no doblamos la espalda por una mariscada en Palacio.

Lo comprendo, responde el poltico, por aquello de salir del marrn, pero cmo le digo yo al Rey que trabaje de balde? Pues, como en la cancin, majo, digmosle: Qudate a dormir, perdn, qudate a reinar si quieres, pero por amor al arte, digo, perdn, escuchando la llamada de tu gran patriotismo, total para hacer cumplir la vigencia de un cadver que ya huele, y disimular con la Ley, que solo se aplica a los desgraciados a base de palo y circo y susto, que ya te lo hacen todo entre los de la porra y los tertulianos, mucho curro no es Puedes seguir sesteando si quieres sin estorbar demasiado, claro, roncar como los maridos cornudos de amantes de tus ancestros en cualquier puesto donde los hubieran enchufado a costa del erario de nuestro pellejo, grandes enchufes Pero, eso s, los vicios, rico, de la limosna que saques con tu cartel: seores, estoy en paro, pido una caridad para un bocata de pata negra, para un escarceo, para un rifle Purdue, (por Dios! que les aseguro que se llama as), de miles (hasta 70.000 pavos me cuesta) con que obsequiar a la chati que ahora tambin mata rinocerontes y de todo, y quiero que sea muy manejable y me perdone mis pecados

Le dices: lo bsico lo tendrs cubierto, no te preocupes: la sopa de pobre de los comedores Robin Hood quiz sean tan sabrosas como las de verduras que preparan a tus nenas en Palacio, total, dicen que las hacen verdaderos chefs. Y para lo dems a los servicios sociales, majo. Creo que hay botas y vaqueros sobrantes para midnight cowboys que son una monada. Para toda la familia, hay. Adems, seguro que muchos amigos pueden alojarles en sus casas, seores.

Somos un pueblo ya muy pacfico y educado, estamos muy preparados, gracias a buscarnos la vida sin esperar nada de este Rgimen de la Monarqua. Nada de violencias y nada tampoco de referndums, porque no se vota a quien compr armas y mercenarios para hacer la guerra a su pueblo y entr de noche en tu casa hace 80 aos y te mata a la mitad de la familia Espaa. No se vota la esclavitud ni la fuerza, se las bota. Entonces: o fuera o por aqu como todos, a currar por nada si le gusta tanto. Se acab la pasta, pasen rdenes a bancos y que no les paguen la prxima nmina, son prescindibles absolutamente. Si se enteran de su despido porque sus ordenadores de empresa quedan bloqueados un viernes comienzo de finde, por un wasap o algunos de estos procedimientos rutinarios que se estilan como dejar una caja en su despacho para que vaya recogiendo, que no entren en pnico, es lo que pasa cada da a cientos de trabajadores que lo han dado todo en sus curres. Y si llama al sindicato, que no le extrae que le conteste que los preavisos ya quedaron muy antiguos y que la indemnizacin pas a mejor vida, queda amortizada con lo que se chup por libre. Ah, y con los gastos de varios y el Toisn de guinda.

Pero es que gratis, no creo que le guste trabajar.

Dile que a m tampoco me pagan los artculos ni las ideas, lo hago por patriotismo. Y a los que les pagan, una mierda y unas horas, si acaso, en curres asquerosos donde los mortales sobreviven. Esto es lo que hay, no es la frase de moda?

Ya pero es que l es el Rey y no es legtimo

Bueno, exacto. No es legtimo. S, sobre legitimidades, dile: majo, te lo hagas revisar un poquito, por favor.

Y as, empezaron a equilibrarse las cuentas que no salan con tanto agujero negro, a base de soberana popular del nico soberano: el Pueblo. Y los polticos comenzaron a currar, todos.

Enriqueta de la Cruz es escritora y periodista. Vocal de la Junta Directiva de la Asociacin Milicia y Repblica ACMYR

Enriqueta de la Cruz  ha publicado El testamento de la Liga Santa, sobre la Transicin espaola; Nada es lo que parece, sobre las tramas de corrupcin poltica y medios de comunicacin; Memoria Vigilada, con el robo de nios y nias en el franquismo como argumento; El amor es de izquierda, en el que aborda la corrupcin, el trfico de personas, la memoria histrica y el nazismo; y el ms reciente  Csar Navarro, vida y testimonio de un Francmasn  un libro excepcional, como todos los anteriores. Recomendamos la lectura de la ya extensa obra de esta excelente escritora, autnticamente comprometida con nuestro tiempo. Desde Rebelin en los cuarteles la animamos a continuar su generoso e imprescindible esfuerzo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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