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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2018

Los perversos versos de la minera
La maliciosa quimera minera

Alberto Acosta, John Cajas-Guijarro
Rebelin


Falsas esperanzas de un cntaro roto

Alberto Acosta[1] y John Cajas-Guijarro[2]


La riqueza es como el agua salada: cuando ms se bebe,

ms sed da; lo mismo ocurre con la gloria

Arthur Schopenhauer  

Minera en el Ecuador: el sueo de una lechera ingenua

Cuenta la fbula que una lechera llevaba en la cabeza un cntaro lleno de leche; en el camino, ella iba pensando en lo que hara con todo el dinero que obtendra por vender la leche: comprara pollos que, al criarlos, se multiplicaran y se podran vender para luego comprar un cerdo, el cual luego de cuidarlo con mucha dedicacin podra venderse para adquirir una vaca, y as seguir expandiendo su negocio Pero tan distrada iba la ingenua lechera pensando en su futuro que tropez en el camino y su cntaro se quebr, junto con todas sus ambiciosas esperanzas de progreso.

Aunque esta leyenda es una mera ficcin, su relato parece una verdadera proyeccin econmica-poltica de lo que le espera al Ecuador si sigue tragndose el discurso -sea corresta o morenista- de que la megaminera generar enormes ingresos que sacarn al pas del subdesarrollo. En efecto, la megaminera es para el Ecuador el equivalente a un cntaro roto que ofrece esperanzas que nunca llegarn, igual que lo que sucedi con la lechera ingenua.

Decimos esto porque aquel discurso de que la megaminera generar grandes ingresos al pas es ms una ilusin que una realidad: ms all de cualquier propaganda, hasta las proyecciones oficiales ofrecen ingresos pauprrimos. Peor an, semejante ilusin es perversa por todos los costos sociales y ambientales que se debern tolerar solo para hacer realidad un entreguismo salvaje en beneficio del capital minero transnacional, capital que disfraza sus intereses bajo las entelequias de progreso y desarrollo.

La mentira detrs del progreso

El discurso poltico del desarrollo siempre ha sido til para encubrir los ms mezquinos intereses. As, enceguecidas por las esperanzas de desarrollarse, varias sociedades empobrecidas han emprendido proyectos lgubres, casi sin medir ni las prdidas materiales ni humanas ni ambientales que stos conllevan. Quiz la propia desesperacin que genera el subdesarrollo lleva a que miles acepten como vlidos proyectos que, en el fondo, solo benefician a unos pocos a cambio del derrame de la sangre inocente de muchos

Uno de esos proyectos lgubres es la explotacin megaminera, la cual falsamente se vende como escalera para alcanzar el desarrollo [3] , pero solo es un instrumento que enriquece a capitales transnacionales; capitales que, tras su paso, dejan una estela de destruccin ambiental, migajas que contentan a lites rentistas y graves conflictos sociales. Ejemplos de esta situacin sobran y quiz uno de los continentes que ms los ha vivido es frica [4] : basta pensar en la masacre de Marikana en Sudfrica -provocada en 2012- que involucr a la minera Lonmin Platinum [5] ; o la participacin de la minera Lundin Gold en la sanguinaria guerra civil de la Repblica Democrtica del Congo a fines de los aos 1990, as como su colaboracin en el Apartheid sudafricano y su complicidad en crmenes contra la humanidad en Sudn [6] .

Pero la devastacin minera no se queda en frica, pues Latinoamrica tambin la ha sufrido en nombre del desarrollo. Apenas un ejemplo: segn el Observatorio de Conflictos Mineros de Amrica Latina, al momento de escribir este artculo en la regin se registraron unos 246 conflictos mineros, asociados a 141 casos de criminalizacin de la protesta social. Entre los pases de mayores conflictos destacan Mxico, Chile y Per (cada uno con alrededor de 40 o ms), seguidos por Brasil y Argentina (con ms de 25 casos cada uno), despus estn Colombia, Honduras y Bolivia (entre 9 y 15 casos), posteriormente se ubican Ecuador, Nicaragua y Panam (con unos 7 casos cada uno) y la lista contina [7] .

A estos conflictos -extendidos por toda Latinoamrica- se suman varios problemas ambientales, como la tragedia vivida con la ruptura de la presa de la minera Samarco, en Minas Gerais, que provoc la muerte de 19 personas, la prdida de cientos de casas aledaas, junto con el derrame de 32 millones de metros cbicos de desechos mineros [8] (situacin de la que fue responsable la empresa BHP Billiton, la mayor minera del mundo). As como el caso de Minas Gerais en Brasil (o el caso del arco minero impulsado al sur del Orinoco, en Venezuela [9] ), hay muchos otros casos de dao ambiental causados por la minera en Latinoamrica [10] , varios de los cuales son acompaados de una corrupcin salvaje, propia del extractivismo [11] . Extractivismo que, al combinarse con un capitalismo dependiente, ha contribuido a que regiones como Latinoamrica o frica sean pobres porque son ricas en recursos naturales .

Semejante legado que la minera -y el extractivismo en general- deja en las sociedades empobrecidas muestra que la incursin megaminera en el Ecuador no tiene un futuro alentador. Ni siquiera en trminos econmicos -peor en las dems dimensiones sociales y ambientales- la minera es una alternativa para el pas en el cual centramos este artculo dados los argumentos -sobre todo econmicos y polticos- con los que podemos aportar al debate. Argumentos que, ojal, ayuden a ver que las aspiraciones mineras del pas no son ms que desvaros de riquezas que nunca llegarn a las manos de las grandes mayoras, sino a manos de grandes capitales transnacionales que, para colmo, terminan enlodados de sangre y crimen.

La expansin minera entre neoliberalismo, corresmo y morenismo  

Los inicios de la megaminera en el pas podran ubicarse entre los aos 1990 e inicios de los aos 2000, empujados gracias a un fuerte impulso neoliberal tanto en trminos legales como de financiamiento externo y de incursin de capitales extranjeros (particularmente capitales enfocados en actividades de exploracin). Como resultado del apoyo neoliberal a la minera, en 2007 el rea concesionada para dicha actividad lleg a abarcar el 20% del territorio nacional (aproximadamente 5626.751 hectreas) [12] .

Con la llegada de Rafael Correa a la presidencia en enero de 2007, junto con la Asamblea Constituyente que inici sesiones en noviembre del mismo ao, pareca que el avance megaminero en el pas llegara a su fin, pero no fue as. Una -efmera- posibilidad de detener dicho avance minero se vivi al expedirse el Mandato Constituyente no. 6 en abril de 2008 (conocido como Mandato Minero ); mandato que extingua las concesiones mineras que, por ejemplo, incumplan obligaciones establecidas en la ley o afectaban a fuentes de agua o a reas protegidas. Pero a los pocos das de expedirse dicho mandato, como seala Sacher (2017), Correa y varios ministros se reunieron con representantes de mineras transnacionales canadienses -y el embajador de Canad- para asegurarles que el Gobierno iba a promover la actividad minera en el pas (Sacher, 2017, p.165).

Resultado de semejante postura de apoyo, el gobierno de Correa hizo las respectivas modificaciones legales (incluyendo la creacin de una nueva Ley de Minera en 2009) para que la actividad minera transnacional continuara en el pas [13] . Paradjicamente dicho apoyo legal, poltico -y hasta policial-militar [14] - que el Gobierno otorg a la minera se conjug con un intento de reposicionar al Estado en el sector por medio de la reversin de concesiones mineras, lo cual hizo que en 2011 el rea concesionada se reduzca al 4,5% del territorio nacional (aproximadamente 1210.000 hectreas) [15] .

Si bien la postura del gobierno de Correa mostraba paradojas, ya cuando ste devino en corresmo [16] , su viraje en favor de la gran minera transnacional se complet, al punto que la minera devino en uno de los ejes de la llamada transformacin productiva. De hecho, al comparar los sectores prioritarios para la transformacin se nota que la minera no estaba en los planes iniciales del gobierno, y recin se incluy en el Plan Nacional del Buen Vivir de 2013 [17] ; es decir, casi en los primeros siete aos del gobierno de Correa la minera no se presentaba como sector prioritario; pero luego de asegurarse en el poder -recordar que en febrero de 2013 Correa fue reelegido- la minera se volvi explcitamente prioritaria (lectura similar se podra hacer, por ejemplo, al anuncio de explotacin del Yasun hecho por Correa a los pocos meses de ser reelecto en 2013 [18] ).

Ya al final del corresmo la expansin minera se aceler. En abril de 2016 el gobierno de Correa reabri el catastro minero, es decir, reabri la posibilidad para empresas mineras de reclamar nuevas reas del territorio nacional para concesiones mineras (Sacher, 2017, p.174). Gracias a esa reapertura, segn informacin oficial [19] , en 2016 se entregaron 160 concesiones mineras nuevas. Pero si la senda minera del corresmo fue marcada, el Gobierno de Lenn Moreno ha sido an ms claro en sus afanes de entregar al pas a la megaminera. Basta notar que, solo entre diciembre de 2016 y todo el 2017 se entregaron 275 nuevas concesiones mineras adicionales [20] . Tal ha sido la vorgine del festn minero del siglo XXI que, a pesar de que el 11 de diciembre de 2017 el gobierno de Moreno acord con el movimiento indgena suspender la entrega de ms concesiones [21] , entre el 12 y el 29 de diciembre del mismo ao se concesionaron 69.856 hectreas nuevas [22] . Y en medio de esa expansin minera morenista sigue intacta la participacin del gran capital transnacional [23] .

Resultado de semejante expansin minera -tanto con Correa como con Moreno- vemos que si se suman todas las concesiones mineras ya entregadas entre 2016-2017 (alrededor de 435) con aquellas concesiones que a la fecha de escribir este artculo se encontraran en trmite (ms de 430), el total de rea destinada a la minera llegara al 15% del territorio nacional (aproximadamente 3.901.956 hectreas segn estimaciones de William Sacher a enero de 2018). Ante semejante expansin (cargada de enormes ilegalidades), los movimientos sociales (sobre todo el movimiento indgena) generaron una presin tal que llevaron a la renuncia del ministro de minera (que ya era ministro durante el corresmo) [24] , a ms de empujar a que la Contralora audite varios proyectos mineros [25] . En resumen, ms all de los discursos y los dilogos, la expansin megaminera contina sea con el corresmo o con el morenismo ( y de forma muy oscura [26] ).

Entre ingresos pauprrimos, entreguismo salvaje y costos inaceptables   Ingresos poco rentables para el Ecuador

Segn informacin presentada por William Sacher a noviembre de 2017, seran 27 los principales proyectos mineros activos en el Ecuador (la mayora iniciados durante el perodo neoliberal). De esos proyectos, cinco muestran un avance considerable que los llevaron a ser calificados por el corresmo como proyectos estratgicos (implicando que el gobierno les dara mayor nfasis y soporte en comparacin a otros proyectos). La informacin oficial de esos proyectos estratgicos -la cual hemos recogido desde diferentes notas de prensa- est recogida en el cuadro 1. En el mencionado cuadro se observa que de los proyectos Fruta del Norte, Mirador, Loma Larga (Quimsacocha) y Ro Blanco, el Estado esperara obtener -por concepto de impuestos, regalas, etc.- alrededor de 2.856 millones de dlares, mientras que la inversin estimada llegara a los 2.793 millones. En el caso de Panantza-San Carlos, segn declaraciones del entonces ministro de minera en 2016, se requeriran de cuatro aos para definir si el mineral del lugar es econmicamente viable.

Cabe aclarar que existen mltiples versiones de cunto podra dejar la minera al pas, lo cual realmente oscurece el escenario. Por ejemplo, segn estimaciones presentadas por el Ministerio de Minera en octubre de 2017 [27] , para el perodo 2017-2021 se prev que la minera genere 4.599 millones de dlares de inversin extranjera -de los cuales mil millones supuestamente se invertiran en 2018 [28] -, ingresos fiscales que llegaran a los 1.326 millones de dlares , alrededor de 25 mil empleos (4.100 directos y 19.600 indirectos) y una participacin en el PIB que llegara al 4% en 2025 [29] . Por otro lado, estimaciones hechas en 2012 sealaban que cuando los cinco proyectos estratgicos se encuentren en fase de explotacin (incluyendo Panantza-San Carlos), stos generaran al Estado por concepto de regalas unos 784 millones de dlares de ingresos promedio anuales [30] .

Todas estas cifras son migajas si se comparan con una estimacin oficial de mayo de 2011 segn la cual las reservas mineras del pas representaran 270 mil millones de dlares [31] (cifra que, por cierto, ms parece un desvaro de lechera encaminada a alegrar a los mercados financieros internacionales que especulan con las potenciales ganancias del capital minero transnacional).

Cuadro 1

Caractersticas y previsiones de proyectos mineros estratgicos

Proyecto

Provincia

rea (has)

Empresa que gestiona

Vida til (aos)

Reservas probables

Inversin estimada (millones USD)

Ingresos al Estado (millones USD)

Fruta del Norte

Zamora Chinchipe

4.661

Aurelian / Lundin Gold (Canad / Suecia)

13

Oro (4,82 m oz.)

Plata (6,34 m oz.)

960

1.280 [1]

Mirador

Zamora Chinchipe

2.985

Ecuacorriente (China)

27

Cobre (2,96 m. ton.)

Oro (3,22 m oz.)

Plata (26,08 m oz.)

1.500

1.200 [2]

Loma Larga (Quimsacocha)

Azuay

7.960

INV Minerales (Canad)

27

Oro (1,135 m oz.)

Plata (5,68 m oz.)

Cobre (21,160 m oz.)

244

185 [3]

Ro Blanco

Azuay

5.708

Junefield (China)

11

Oro (0,605 m oz.)

Plata (4,3 m oz.)

88,8

191,49 [4]

Panantza-San Carlos

Morona Santiago

41.760

Explorcobres Exsa (China)

25

Cobre (6,6 m ton.)

3.000

An no conocido [5]










Fuente: Ministerio de Minera (Proyectos Mineros Estratgicos, noviembre 2016. Ver: https://drive.google.com/file/d/0B9t02UvtK83SZG51Tk9yalAyTTQ/view ; Catlogo Minero. Ver: https://drive.google.com/file/d/0B9t02UvtK83SNmx0Q0NXQ3VDWXM/view ).

Las cifras descritas dejan mucho que pensar sobre la verdadera rentabilidad de la minera para el Estado ecuatoriano. Solo por dar un ejemplo, si se asume como real la estimacin hecha en 2012 de que, en promedio, cada ao se podra obtener 784 millones de dlares por explotar los cinco principales proyectos mineros, resulta que dicho monto anual no cubrira ni siquiera el gasto mensual de sueldos del sector pblico no financiero, que entre enero y noviembre de 2017 lleg a un promedio de 818 millones de dlares mensuales (en todo ese perodo se gastaron unos 9 mil millones de dlares en sueldos).

Sea la estimacin de los ingresos anuales que el Estado obtendra por regalas cuando todos los proyectos estratgicos estn en fase de explotacin (que no cubriran ni un mes de sueldos del sector pblico no financiero) o sean las estimaciones de ingresos fiscales a obtener entre 2017-2021 de, reiteremos, unos 1.326 millones de dlares (que no representaran ni el 25% de la recaudacin del IVA hecha entre enero y noviembre de 2017, la cual sum 5.464 millones), resulta que los ingresos ofrecidos por la minera al pas son realmente nfimos.

De hecho, sera mucho ms rentable incrementar los impuestos a la renta a los principales grupos econmicos del pas: segn informacin del Servicio de Rentas Internas, en 2016 apenas 215 grupos econmicos obtuvieron 57.993 millones de dlares en ingresos, pero solo generaron un impuesto a la renta de 1.325 millones, es decir 2,29% del total de tales ingresos. Si dicho peso del impuesto a la renta en los ingresos de los grupos econmicos se incrementara en 1,35 puntos porcentuales, se obtendra exactamente el mismo monto anual que el ingreso estimado por regalas de la minera. Otra idea: hay estimaciones [32] segn las cuales si en el ao 2015 se hubiera puesto un techo de 3 mil dlares a los 38.700 empleados pblicos que entonces ganaban una remuneracin igual o superior a ese lmite, se hubiera ahorrado 623 millones de dlares anuales, monto que cubrira casi el 80% del ingreso esperado cada ao por regalas de la minera. Y la lista de ejemplos que muestran cun nfimos son los potenciales ingresos que generara la minera son innumerables

Un entreguismo salvaje: el cntaro siempre estuvo roto

Revisando la realidad de una minera nfimamente rentable para el Estado ecuatoriano surge una pregunta obligatoria: por qu tan baja rentabilidad? Pues quiz la respuesta sea que el cntaro minero tiene una rotura estructural: un entreguismo salvaje hacia el capital transnacional. Como evidencias de ese entreguismo encontramos varios incentivos tributarios tanto para las actividades extractivistas en general, y para la minera en especfico.

En efecto, como menciona Carlos Zorrilla, durante los ltimos cuatro aos del corresmo se modific varias leyes y se crearon otras con la finalidad de atraer la inversin minera transnacional a todo costo [33] . Dentro de esas modificaciones, segn informacin oficial [34] , se menciona lo siguiente:

Beneficios en impuesto a la renta

- Para todo extractivismo: Se propone una tasa impositiva de 22% con una exoneracin de su pago a toda inversin nueva durante sus primeros 5 aos de operaciones, a ms de exonerarlas del anticipo de dicho impuesto (para el clculo del anticipo se excluyen gastos por generacin de nuevo empleo, mejora de productividad e innovacin tecnolgica, entre otros). Tambin se incluyen deducciones para incentivar productividad, innovacin y produccin ecoeficiente, a ms de una deduccin del 100% por depreciacin y amortizacin de adquisicin de maquinarias, equipos y tecnologas enfocadas a dichos fines. Asimismo, se reduce en 10 puntos la tasa impositiva sobre el monto destinado a reinvertir en activos productivos y se incluyen varios beneficios para abrir capital social de las empresas a favor de sus trabajadores y deducciones del 100% del costo de contratar a nuevos trabajadores por cinco aos para nuevas inversiones (asumiendo que esto implica un apoyo a zonas deprimidas).

- Para minera : A ms de los beneficios anteriores, se propone una amortizacin acelerada de lnea recta -entre 5 y 10 aos- de costos incurridos por concesionarios mineros para acceder a reservas de minerales y para construir o mejorar infraestructura estatal.

Beneficios en impuesto al valor agregado

- Para todo extractivismo: Exoneracin en bienes y servicios exportados.

- Para minera : A ms de lo anterior, desde 2018 se propone tarifa 0% para oro adquirido por titulares con licencia de comercializacin. Asimismo, en exportaciones mineras se aplicar reintegro del impuesto pagado por los perodos correspondientes al 1 de enero de 2018 en adelante.

Beneficios en estabilidad tributaria

- Para todo extractivismo : Estabilidad tributaria por tiempo mximo de contrato de inversin. Se estabilizan el impuesto a la renta, impuesto a la salida de divisas e impuesto al valor agregado. Beneficio aplica para una inversin mnima mayor a 100 millones de dlares y pago de 25% de impuesto a la renta.

- Para minera : Se otorga beneficio anterior a toda inversin en minera metlica a mediana y gran escala sin importar inversin mnima ni ningn otro requisito [35] .

Otros beneficios

- Para todo extractivismo: Exoneracin del impuesto a la salida de divisas a empresas que realicen operaciones de financiamiento externo. Posibilidad de incluir en el contrato de inversin los compromisos contractuales necesarios para desarrollo de la nueva inversin.

A ms de estos incentivos, las minas ecuatorianas producirn el metal en bruto, es decir con impureza. Por ejemplo, el concentrado de cobre producido en Mirador tendr aproximadamente 30% de cobre, 60% de otros minerales y 10% de agua [36] . Dado que el Ecuador no tiene refineras de metales, el refinamiento se har en China, Europa o Amrica del Norte, en donde quedar la mayor parte de las ganancias. Igualmente, el Estado otorga a las mineras grandes subsidios indirectos: en construccin y mantenimiento de carreteras, especialmente para transporte hacia y desde las minas, as como construccin de dems infraestructura pblica en beneficio de mineras privadas (por ejemplo, la construccin de Puerto Cobre y de vas de conexin en favor de la minera china ECSA ); en financiamiento -con deuda- de la construccin de hidroelctricas para dar energa a bajos precios (notar que las minas son grandes consumidoras de energa elctrica que pueden obtenerla directamente con varios beneficios estatales o con tarifas preferenciales); en no reclamar reparacin de la prdida de actividades productivas existentes Adems, hay muchos casos donde las empresas no pagan por el agua, aun cuando la consumen en enormes cantidades [37] .

Sobre los impuestos, aun si el gobierno deseara recaudarlos, las grandes mineras logran eludirlos o evadir su pago usando varios mecanismos bien conocidos por los extractivismos: varias transnacionales presentes en el Ecuador usan subsidiarias registradas en parasos fiscales, como los de las Islas Caimn o de las Islas Vrgenes [38] ; transferencias de precios, gastos y beneficios; modificacin de balances y estados de cuenta; etc. (ver Sacher, 2017, pp.148-149). En definitiva, las empresas mineras son expertas en esconder sus verdaderos ingresos para minimizar impuestos: Esto lo ha demostrado, para el caso chileno, Orlando Caputo, experto en temas mineros, quien fuera representante de Salvador Allende en el Comit Ejecutivo y Gerente General de Codelco (Acosta 2009, p.97). Para colmo, en muchos casos los pases de origen de las grandes mineras les ofrecen diversos beneficios. Por ejemplo, las empresas chinas reciben de su gobierno incentivos como: ventajas en trminos fiscales y financieros; subsidios; prstamos de bajo inters de grandes bancos estatales; e incluso apoyos diplomticos (Sacher, 2017, p.85).

Con semejante entreguismo frente al capital transnacional, a ms de las argucias que ste usa tanto para evadir el pago de tributos, queda claro porqu la minera a gran escala no augura grandes rentas al Ecuador. As, retomando nuestra analoga de la lechera que aspiraba al progreso con su cntaro de leche que termin destrozado, por ms que el cntaro minero augure grandes ingresos con los cuales el pas podra desarrollarse, la realidad es que el entreguismo salvaje frente al capital transnacional hace que todos esos ingresos se chorreen sin necesidad de que -como la lechera- tropecemos en el camino

Pero el problema de la megaminera es an ms complejo pues, incluso si los ingresos para el Ecuador realmente fueran significativos, tal actividad prolongara la condena del pas a seguir sufriendo de las mltiples patologas de la maldicin de la abundancia extractivista [39] : vulnerabilidad ante choques externos, crisis econmicas recurrentes; enfermedad holandesa; deterioro de trminos de intercambio; endeudamiento agresivo; crecimiento empobrecedor; consumismo importador; ausencia de transformaciones productivas; Estado sumiso al capital transnacional; Estado policial enfocado en criminalizar la protesta antiextractivista; concentracin de la riqueza; pobreza y desigualdad generalizadas; heterogeneidad estructural; deterioro ambiental; proliferacin de corrupcin y de mentalidades rentistas; dbil gobernabilidad e institucionalidad; voracidad generalizada en muchos e importantes actores sociales que conviven con gobiernos autoritarios; conflictividad que puede devenir hasta en guerras civiles o guerras entre pases vecinos (como se ve repetidamente en frica).

A estas patologas se agregan otras especficas de la megaminera como: desperdicio y destruccin de recursos existentes en zonas afectadas (por ejemplo, afectacin a actividades agrcolas campesinas, artesana y turismo comunitario); deterioro del medio ambiente con prdida neta de recursos naturales; impactos de la presencia de empresas poderosas que hasta desterritorializan al Estado; entre muchas otras patologas que afectan tanto a la vida del ser humano y de la Naturaleza y que no son sustituibles por ninguna suma de dinero (siguiendo la idea de sustentabilidad sper-fuerte [40] ).

Costos sociales y ambientales de la falsa promesa minera

A ms de que la megaminera es un cntaro roto que ofrece falsas promesas de progreso, los costos sociales y ambientales que sta genera -ms all de la mera dimensin econmica- son gravsimos.

Por un lado, los propios trabajadores mineros denuncian continuamente sus precarias condiciones de trabajo, la contaminacin del ambiente, el acaparamiento de agua, la generacin de escasez de viviendas, entre otras denuncias. Asimismo, reciben salarios bajos y muchos quedan incapacitados luego de repetidos accidentes, a ms de sufrir patologas graves como neumoconiosis (polvo mineral en pulmones) e hipoacusia (sordera). A esto se agrega el despido intempestivo, una conducta dilatoria en el trato directo con el sindicato y hasta hostigamiento por afiliacin sindical. Como resultado, los enfrentamientos de los trabajadores con la polica y los guardias de seguridad son frecuentes y violentos, implicando muertes de obreros.

Por otro lado, son recurrentes los conflictos entre mineras y comunidades ubicadas cerca de las minas (que sufren permanentes agresiones policiales y militares). Es ms, los habitantes de tales comunidades sufren patologas serias como enfermedades respiratorias, de la piel y de los ojos, adems de otros males menores: con costos de curacin que no son asumidos por las empresas. Aqu se agregan tambin los mltiples desplazamientos de comunidades enteras a fin de ceder territorios que permitan realizar la actividad megaminera.

Apenas como muestra de algunos de los costos sociales y ambientales antes descritos, y que la megaminera ya ha generado en el Ecuador, se pueden revisar los casos asociados a cada uno de los cinco proyectos estratgicos (que, para colmo, se han registrado durante su fase de exploracin, fase que supuestamente -segn la industria y el gobierno- no genera mayores impactos).

- Fruta del Norte : El proyecto se asienta muy cerca de la reserva de vida silvestre La Zarza. A esto se suma el uso del suelo por parte de las empresas mineras sin el consentimiento de las poblaciones o hasta su total desplazamiento, la contaminacin del agua, etc. [41] Incluso este proyecto permiti que los capitales transnacionales obtengan ganancias con la especulacin en la bolsa de valores durante el paso del proyecto de la empresa Aurelian a la canadiense Kinross, antes de que esta venda su participacin a Lundin Gold [42] .

- Mirador : Solo con la ejecucin de este proyecto se extraeran 326 millones de toneladas en desechos (equivalentes a cuatro Panecillos, montculo del centro de Quito), implicando alrededor de 3.260 millones de dlares en costos estimados de remediacin (Sacher y Acosta, 2012, p.76), adems que generara 6 veces ms desechos por da que Quito y contaminara, por da, la cantidad de agua equivalente al consumo de Ibarra (el proyecto se encuentra junto a 227 fuentes de agua). En este proyecto hay graves problemas sociales tales como la presin y el uso de la violencia para desalojar a las poblaciones [43] , demoliciones, acceso restringido a la zona, vigilancia permanente, condiciones laborales precarias [44] , e incluso el asesinato de dirigentes anti-mineros como Jos Tendetza [45] .

- Quimsacocha : Por cada da de ejecucin de este proyecto se movern unas 3 mil toneladas de materiales, equivalentes a 15 veces la recoleccin diaria de basura de la ciudad de Cuenca . Tal remocin de materiales contaminara gravemente las fuentes de agua precisamente de dicha ciudad (Acosta y Sacher, 2011) [46] .

- Ro Blanco : El proyecto est dentro del Bosque Protector Molleturo-Mollepongo, rea de amortiguamiento del Parque Nacional Cajas y de la Reserva de la Bisfera del Macizo del Cajas. Aparte de poner en peligro a estas reservas, el proyecto afectara a varias fuentes de agua que proveen al Azuay, Guayas y El Oro [47] .

- Panantza-San Carlos : La violencia desplegada en este proyecto incluye la militarizacin del territorio, declaratorias de estado de excepcin, enfrentamientos con comunidades shuar (resultando en la muerte de un polica, a ms de la persecucin de varios comuneros, desplazamiento violento de poblaciones como la de Nankintz [48] ), etc. Tal conflictividad se dio en medio de desalojos violentos a la poblacin, el potencial deterioro de 414 fuentes de agua, y deterioros ambientales mayores que en Mirador [49] .

A la par con estos problemas, adems de Jos Tendetza, los enfrentamientos entre comunidades -sobre todo la comunidad shuar, una de las ms afectadas por proyectos como Mirador o Panantza-San Carlos- y fuerzas del Estado provocaron la muerte de Bosco Wisuma, Freddy Taish [50] entre otras personas ; adems de detenciones irregulares, como en el caso de Javier Ramrez de Intag (donde se ubica el proyecto Llumiragua), detenido 10 meses acusado de rebelin [51] . Por si no fueran suficientes todos estos impactos sociales y ambientales, cabe agregar que los gastos de remediacin ambiental no son asumidos por las grandes mineras, sino que terminan volvindose pasivos asumidos por las comunidades; pasivos que, muchas veces, ni siquiera son contabilizados de forma adecuada (a pesar de que tales gastos pueden llegar a representar miles de millones de dlares [52] , lo cual incluso vuelve cuestionable la viabilidad econmica de varios proyectos mineros).

Vemos, en definitiva, que tras la farsa del progreso que la megaminera ofrece, se esconde toda una historia de sangre y fuego. Historia en donde, de un lado, hay gente inocente que es violentada, atropellada y criminalizada -con todo el peso del Estado- solo porque lucha por sobrevivir; de otro lado, hay capitales transnacionales -particularmente chinos- que, con el apoyo del Estado, siguen ampliando su bsqueda de poder a travs de la extraccin de miserables pedazos de metal

Un sentimiento anti-extractivista desperdiciado (o traicionado?)  

El 4 de febrero de 2018 el gobierno de Lenn Moreno convoc a consulta popular. Dentro de las preguntas de dicha consulta, la nmero 5 hizo el siguiente planteamiento:

Est usted de acuerdo con enmendar la Constitucin de la Repblica del Ecuador para que se prohba sin excepcin la minera metlica en todas sus etapas, en reas protegidas, zonas intangibles y centros urbanos, de conformidad con lo establecido en el anexo 5?

Dentro del anexo 5 de la mencionada pregunta bsicamente se propuso modificar el artculo 407 de la Constitucin para incluir la prohibicin de todo tipo de minera metlica en cualquiera de sus fases en reas protegidas, centros urbanos y zonas intangibles.

Segn resultados oficiales, la votacin a favor de esta pregunta alcanz el 68,62% del total de votos vlidos [53] . Si bien tanto el planteamiento de la pregunta como el resultado obtenido en las urnas parecen alentadores, en realidad las cosas son ms complejas. De hecho, la pregunta 5 de la consulta popular de 2018 fue apenas una pregunta tibia que realmente no resuelve nada [54] : resulta que el artculo 407 de la Constitucin ya indicaba que se prohbe la actividad extractiva de recursos no renovables en las reas protegidas y en zonas declaradas como intangibles; a su vez, el artculo 28 de la ley de minera indica que no se puede realizar prospeccin minera en zonas urbanas .

As, la pregunta 5 de la consulta no aport nada nuevo pues, si realmente se deseaba enfrentar los riesgos que la megaminera genera en trminos ambientales, el gobierno de Moreno pudo incluir en la prohibicin de la minera metlica a fuentes de agua, cabeceras de ros, pramos, bosques protectores, humedales y zonas frgiles y especialmente biodiversas tal como propusieron varias organizaciones de la sociedad civil y del movimiento indgena [55] . Aparte, la consulta pudo haber preguntado por la inmediata prohibicin de desplazamientos forzados de poblaciones causados por la minera, as como exigir la aplicacin del artculo 117 de la ley de minera, el cual impone la caducidad de aquellas concesiones mineras en donde existiera evidencia de violacin de Derechos Humanos (incluso la consulta pudo extender ese artculo para tomar en cuenta tambin a la violacin de los Derechos de la Naturaleza). Adems, por qu se dej de lado a la minera no metlica, principal problema en el caso de las zonas urbanas? y qu debera suceder con los centros poblados rurales?

Evidentemente, si la consulta hubiera ido ms all de la tibieza del 4 de febrero en el tema de la minera, el gobierno de Moreno se hubiera ganado una fuerte pelea con los grandes capitales mineros transnacionales, cosa que ni en broma lo hubiera hecho. Por qu? Pues porque recordemos que fue el mismo gobierno el que aceler las concesiones mineras a pesar de acordar lo contrario con los movimientos indgenas en diciembre de 2017 (cosa que ya mencionamos antes). Adems, notemos que el 3 de octubre de 2017 el Ecuador fue distinguido en el Annual Outstanding Achievement Awards of Mines and Money Americas 2017 en Toronto, Canad, como Mejor Pas del Ao en desarrollo minero por ser la nacin ms atractiva para inversores del sector minero [56] . A esa victoria se suman varios anuncios -con bombos y platillos- de nuevas inversiones de mineras transnacionales en 2018 [57] .

Si la consulta prcticamente no tiene efectos y el Ecuador mantiene su impulso minero, para qu la pregunta 5 el 4 de febrero? Pues la finalidad fue meramente electoral: se intent sumar incentivos para motivar un respaldo mayoritario por el voto afirmativo a toda la consulta. Adems, cabe agregar que -paradjicamente- mayores efectos en contra del capital minero transnacional tuvo la votacin favorable para derogar la llamada ley de plusvala (pregunta 6): resulta que dicha ley inclua una disposicin reformatoria en donde se beneficiaba a las empresas mineras con la exoneracin del pago de impuestos por ingresos extraordinarios por 48 meses despus de recuperar su inversin. Al derogarse la ley de plusvala, semejante beneficio en favor de las mineras correra peligro .

Frente a tal riesgo, el gobierno de Moreno termin demostrando un total entreguismo frente al capital transnacional minero: propuso, como compensacin, eliminar el impuesto sobre ingresos extraordinarios de las mineras, a ms de considerar como temporal la suspensin de concesiones que Moreno negoci en diciembre de 2017 con los movimiento s sociales . Semejante postura, junto con los efectos reales de la pregunta 5 de la consulta popular sobre minera, hacen ver que definitivamente se desperdici un sentimiento popular anti-extractivista al utilizarlo con el nico propsito de que el morenismo gane fuerza en su pulseada frente al corresmo, pero sin que ese sentimiento popular afecte al capital transnacional minero.

A disputar un futuro (anti)minero  

Las cosas estn dichas: los augurios de que el sector minero es el futuro del desarrollo econmico para el pas [58] no son ms que falsas promesas que, en nombre del desarrollo, solo buscan empujarnos hacia una actividad que nicamente ser rentable para los capitales transnacionales y no para el pas. Pero la cuestin no queda ah, pues la megaminera se ha impuesto en nuestras tierras a sangre y fuego, atropellando por completo a los seres humanos y a la Naturaleza. Sin duda, la megaminera es una perversa quimera que, para colmo, an enceguece a muchos incluso por medio de consultas populares.

Entendiendo esto, no queda ms que seguir en la disputa por un futuro anti-minero. Aunque la tarea es muy compleja, hay luces de esperanza: el resultado de la consulta de febrero de 2018 puede ser un indicio de que en el pas s podra existir un sentimiento popular anti-extractivista. Penosamente tal sentimiento ha sido traicionado por el morenismo, el cual seguir entregando el pas a las grandes mineras, tal como en su momento hizo el corresmo.

Pero si el poder poltico ha desperdiciado el posible sentimiento popular anti-minero, ste debe ser recuperado y aprovechado para visibilizar las reales intenciones de la perversa quimera minera, que no es ms que una de las tantas quimeras extractivistas: esas que ofrecen desarrollo, pero que en esencia son depredadoras. Y lo tienen que ser pues su padre es un depredador por excelencia: el capitalismo, civilizacin que sobrevive depredando -a travs de la explotacin- a todas las formas de vida, y mientras las asesina lentamente -sin remordimiento alguno- grita progreso!

As, no queda ms que seguir disputando, desde abajo y desde la izquierda, con la Pacha Mama, un futuro anti-minero para nuestro pas, a menos que queramos que ste termine siendo -nuevamente-depredado.-

Notas:

[1] Economista ecuatoriano. Ex-ministro de Energa y Minas. Ex-presidente de la Asamblea Constituyente. Ex-candidato a la Presidencia de la Repblica del Ecuador.

[2] Economista ecuatoriano. Profesor de la Universidad Central del Ecuador y de la Escuela Politcnica Nacional.

[3] Algunos datos para el debate sobre el efecto de la minera en el desarrollo se los puede encontrar en el artculo de Carlos Zorrilla: La minera y su verdad incmoda, La lnea de fuego, enero 9 de 2018.

[4] Respecto al caso africano, parece existir evidencia estadstica del vnculo entre actividades mineras y violencia (desde protestas hasta conflictos armados). Ver al respecto el artculo de Berman et al. (2017): This mine is mine! How minerals fuel conflicts in Africa , American Economic Review, 107(6), pp.1564-1610. De todas formas, dentro de frica existen importantes matices sobre el vnculo extractivismo-violencia, como parecera observarse en el caso de Botsuana, como se menciona en el artculo de Gemma Roquet: Botsuana: milagro africano? , El Orden Mundial en el S. XXI, enero 25 de 2018.

[5] Ver el artculo de South African history Online: Marikana Massacre 16 August 2012.

[6] Para algunos detalles adicionales del papel de la minera Lundin se puede revisar el libro de William Sacher (2017): Ofensiva megaminera china en los Andes. Acumulacin por desposesin en el Ecuador de la Revolucin Ciudadana. Quito: Abya-Yala

[7] Ver el mapa de conflictos mineros del Observatorio de Conflictos Mineros de Amrica Latina disponible en: https://mapa.conflictosmineros.net/ocmal_db-v2/conflicto

[8] Ver el artculo de Semana: Un ao despus de la tragedia minera ms grande en la historia de Brasil, noviembre de 2016.

[9] Ver el artculo de El Nacional: Los estragos del Arco Minero, febrero 25 de 2018.

[10] Algunos breves ejemplos se pueden ubicar en el artculo de Contexto Latinoamericano: La devastacin ambiental de la minera en Amrica Latina, junio 20 de 2017.

[11] Sobre la corrupcin asociada a los extractivismos se puede revisar el artculo de Alberto Acosta y John Cajas Guijarro: Cruda realidad. Corrupcin, extractivismos, autoritarismo, Rebelion.org, agosto 23 de 2017.

[12] Para una breve resea sobre los inicios de la minera en el Ecuador -y la reaccin de los movimientos sociales anti-mineros- se recomienda el artculo de Alberto Acosta y Francisco Hurtado Caicedo: De la violacin del Mandato Minero al festn minero del siglo XXI , Rebelion.org, julio 30 de 2016. Asimismo, se puede revisar el trabajo de Sacher (2017). Tambin se puede revisar el libro de Alberto Acosta (2009): La Maldicin de la Abundancia . Quito: Abya-Yala.

[13] Reiteramos que mayores detalles en estos puntos se los puede obtener del trabajo ya citado de Acosta y Hurtado Caicedo (2016) as como el de Sacher (2017).

[14] Para una evidencia grfica del apoyo policial-militar que el gobierno de Correa dio a la minera -en particular para desplazar a poblaciones enteras- se puede ver el video publicado por el colectivo Minka Urbana: Qu haras t si venden tu casa a empresas mineras?, disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=U1mYLAc3wfI

[15] Al respecto se puede ver el trabajo de William Sacher y Alberto Acosta (2012): La minera a gran escala en Ecuador. Anlisis y datos estadsticos sobre la minera industrial en el Ecuador . Quito: Abya-Yala.

[16] Para una conceptualizacin del corresmo se puede revisar el artculo de Alberto Acosta y John Cajas Guijarro (2016): Dialctica de una dcada desperdiciada. Estridencias, orgenes y contradicciones del corresmo, en el libro Rescatar la esperanza. Ms all del neoliberalismo y del progresismo, Barcelona: Entrepueblos.

[17] Para una comparacin de los sectores incluidos en las diferentes propuestas de transformacin productiva correstas y la inclusin -a ltima hora- de la minera, se puede revisar el artculo de Pablo Ospina: Ecuador: el nuevo perodo de gobierno y el cambio de la matriz productiva, Informe de Coyuntura, Comit Ecumnico de Proyectos, julio de 2013.

[18] Ver el artculo de El Ciudadano: El mundo nos ha fallado, dice presidente Correa al anunciar el fin de la Iniciativa Yasun-ITT, agosto 14 de 2013.

[19] Ver pgina 7 de la presentacin del Ministerio de Minera titulada: Ecuador From Promise to Reality disponible en: http://www.mineria.gob.ec/pdac-information/

[20] Ver artculo de El Universo: Las concesiones mineras ocupan 15% del territorio indgena, segn dirigentes, enero 9 de 2018.

[21] Ver artculo de El Universo: Tras cita con Conaie, Lenn Moreno detiene concesiones mineras, diciembre 11 de 2017.

[22] Ver artculo de El Universo: Inscripciones mineras continuaron, febrero 2 de 2018.

[23] Apenas como ejemplo se puede citar la adquisicin hecha por la canadiense Lucky Minerals de casi 55 mil hectreas conteniendo unas 12 concesiones mineras, tal como seal el artculo de Yahoo Finance: Lucky Minerals Establishes a Strategic Foothold in the Heart of Ecuadors Prolific Mineral District, febrero 20 de 2018, disponible en: https://finance.yahoo.com/news/lucky-minerals-establishes-strategic-foothold-120000105.html

[24] Ver artculo de El Universo: Aceptan renuncia del Ministro de Minera Javier Crdova Unda, enero 30 de 2018.

[25] Ver artculo de El Universo: Ecuarunari pide extinguir concesiones mineras tras ganar el S en la consulta, febrero 6 de 2018.

[26] Algunos ejemplos de cun oscura ha sido la expansin megaminera, que van desde atropellos a pequeos mineros informales hasta entregas irregulares de concesiones, se recomienda el artculo de Plan V: La bomba de tiempo minera, febrero 20 de 2018.

[27] Ver la presentacin del Ministerio de Minera: Ecuador From Promise to Reality de octubre de 2017.

[28] Ver artculo de El Universo: Inversin minera sera de $ 1.000 millones en 2018, diciembre 16 de 2017.

[29] Ver el artculo de El Telgrafo: Minera generar $ 8 mil millones en 2025, septiembre 20 de 2016.

[30] Ver el documento de la Corporacin para la Promocin Proactiva de Inversiones INVEC (2012): Oportunidades en el Sector Minero a Gran Escala del Ecuador .

[31] Ver el artculo de La Hora: Plantean ms crticas a la minera, noviembre 13 de 2011.

[32] Ver el artculo de Pablo Dvalos en Plan V: Una lite de 38.700 funcionarios gana ms de USD 3000 al mes, abril 27 de 2016. Dicho sea de paso, en 2015 los autores de este artculo propusimos, entre otras cosas, que para enfrentar la crisis que aqueja a la economa ecuatoriana se podra hacer que ningn empleado pblico obtenga un salario mayor a un lmite acorde a la realidad nacional de, por ejemplo, 3 mil dlares mensuales; nada descabellado si consideramos que el PIB por persona empleada del Ecuador para 2014 bordea los 1.200 dlares mensuales; al respecto recomendamos ver el artculo de Alberto Acosta y John Cajas Guijarro: Un plan anticrisis desde la izquierda. Elementos para la discusin , Montecristi Vive, octubre de 2015.

[33] Ver el artculo de Carlos Zorrilla: El ABC de la problemtica minera en el Ecuador, La lnea de fuego, enero 9 de 2018.

[34] Ver el documento del Ministerio Coordinador de Sectores Estratgicos: Incentivos tributarios, disponible en: https://issuu.com/sectoresestrategicos/docs/incentivos_tributarios

[35] Para visualizar cun graves son los contratos de estabilidad fiscal se puede mencionar un ejemplo: segn un informe de prefactibilidad de Aurania Resources, la minera Lundin pagara impuestos sobre las ganancias extraordinarias solo si el precio de la onza de oro sobrepasa los 2.200 dlares , monto ridculo si se observa que ni siquiera en el mejor momento del boom de los commodities la onza de oro lleg a los 2 mil dlares. Ver el reporte tcnico de Aurania Resources disponible en: http://www.aurania.com/wp-content/uploads/2017/05/Aurania-Resources-Technical-Report-2017.pdf

[36] Ver el artculo de Zorrilla, Sacher y Acosta: 21 preguntas para entender la minera del siglo XXI, Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, octubre 18 de 2011.

[37] Respecto al consumo de agua, solo como ejemplo, se puede mencionar el caso del proyecto Mirador. Segn Sacher (2017, p.245), dicho proyecto consumira 250 litros de agua por segundo, consumo equivalente al consumo residencial de Ibarra.

[38] A manera de ejemplo de tal prctica, se puede revisar el accionar de la transnacional Glencore en Burkina Fasso, recogida en el artculo de Will Fitzgibbon traducido por El Universo: Los juegos offshore de Glencore en un pas minero y pobre, noviembre 9 de 2017.

[39] A ms del libro ya citado de Alberto Acosta (2009), tambin se puede revisar sobre las posibles patologas causadas por la maldicin de la abundancia en el extractivismo ecuatoriano el artculo de Alberto Acosta y John Cajas Guijarro (2016): Patologas de la abundancia. Una lectura desde el extractivismo, en el libro de varios autores, Nada dura para siempre. Neo-extractivismo tras el boom de las materias primas. Universidad Andina Simn Bolvar y Universidad de Kassel.  

[40] Sobre los diferentes niveles de sustentabilidad, especialmente la sustentabilidad sper-fuerte, se puede revisar el artculo de Eduardo Gudynas (2011): Desarrollo y sustentabilidad ambiental: diversidad de posturas, tensiones persistentes, en el libro La Tierra no es muda: dilogos entre el desarrollo sostenible y el postdesarrollo. Granada: Universidad de Granada.

[41] Ver al respecto el anlisis sobre Fruta del Norte hecho por el Observatorio de conflictos mineros de Amrica Latina disponible en: http://mapa.conflictosmineros.net/ocmal_db/?page=conflicto&id=229

[42] Para ms detalles de los estragos sociales-ambientales causados por el proyecto Fruta del Norte se recomienda revisar el libro de Mara Fernanda Soliz (2018): Fruta del Norte: la manzana de la discordia. Quito: Universidad Andina Simn Bolvar.

[43] Sobre los atropellos que el avance del proyecto Mirador ha provocado a poblaciones locales se recomienda ver el reportaje de Visin 360: A punto de estallar, disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=7JBbVkVubqY

[44] Sobre todos estos problemas en el proyecto Mirador recomendamos el trabajo de William Sacher, Michelle Bez, Manuel Bayn, Fred Larretegui, Melissa Moreano (2016): Entretelones de la megaminera en el Ecuador: http://www.accionecologica.org/images/2005/mineria/documentos/entretelones_megamineri%CC%81a_2ed.pdf

[45] Para ms detalles sobre el asesinato de Jos Tendetza y el vnculo con la empresa minera ECSA ver el artculo de PlanV: Quin mat a Jos Tendetza?, diciembre 04 de 2014.

[46] Ver el artculo de Sacher, William y Acosta, Alberto (2011): El agua de Quimsacocha, entre la codicia y la vida, Rebelion.org, noviembre 3 de 2011.

[47] Para ms detalles ver artculo en Observatorio de conflictos mineros de Amrica Latina: Defensoras de la Pachamama rechazan licencia ambiental del proyecto minero Ro Blanco , febrero 29 de 2016.

[48] Sobre los atropellos que el avance del proyecto Panantza-San Carlos ha provocado a poblaciones shuar se recomienda ver el reportaje de Visin 360: Expulsados de su territorio, disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=EmKEQcxBzNU

[49] Para mayores detalles de este y los dems conflictos provocados por la megaminera, ver el video publicado por el colectivo Minka Urbana: Sabes cmo surgi el conflicto megaminero en Nankints?, disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=v2D99YHGuRU

[50] Para ms detalles sobre estos casos ver, por ejemplo, el artculo de Fundacin 1000 hojas: La muerte de Freddy Taish sigue en la impunidad, junio 15 de 2015.

[51] Ms detalles de las condiciones irregulares de detencin de Javier Ramrez ver el artculo de El Comercio: El dirigente antiminero, Javier Ramrez, acusado de rebelin fue sentenciado a 10 meses de privacin de libertad, febrero 10 de 2015.

[52] El caso de Vale y BHP Billiton en el desastre de Minas Gerais es clarsimo respecto a cun costosa resulta la remediacin: a las mineras se les ha planteado juicios por remediacin ambiental, donde la suma exigida llega a los 44 mil millones de dlares. Al respecto ver el artculo de CNN Money: Brazil slaps miners with $ 44 billion lawsuit over dam collapse, mayo 4 de 2016.

[53] Ver artculo de El Comercio: CNE difunde datos finales de la consulta, febrero 8 de 2018.

[54] Esta posicin ya la habamos planteado antes de los resultados de la consulta, como se muestra en el artculo de Alberto Acosta y John Cajas Guijarro (2018): La reeleccin indefinida, una traicin a la democracia, enero 20 de 2018.

[55] Para un anlisis de los lmites de la pregunta sobre minera en la consulta popular se puede ver el artculo de Jackeline Beltrn: El pas premiado por su desarrollo minero busca limitar la minera con una consulta popular , GK city, diciembre 21 de 2017. Igualmente se recomienda el anlisis planteado por el Colectivo Geografa Crtica: Anlisis del alcance de la pregunta sobre minera en el referndum, Ecuador 2018 , enero 19 de 2018. Por su parte, para un anlisis post-consulta puede revisarse el artculo de Beln Pez: Minera en centros urbanos: todo lo que la pregunta 5 no tom en cuenta , GK city, febrero 4 de 2018.

[56] Ver el boletn de prensa de la Agencia de Regulacin y Control Minero: Ecuador gan como Mejor Pas en desarrollo minero en los Annual Outstanding Achievement Awards, disponible en: http://www.controlminero.gob.ec/ecuador-gano-como-mejor-pais-en-desarrollo-minero-en-los-annual-outstanding-achievement-awards/

[57] Ver artculo de El Universo: Mineras ofrecen $ 1.299 millones de inversin, enero 8 de 2018.

[58] Ver el boletn de prensa de la Agencia de Regulacin y Control Minero: El sector minero es el futuro del desarrollo econmico para el pas, disponible en: http://www.controlminero.gob.ec/el-sector-minero-es-el-futuro-del-desarrollo-economico-para-el-pais/

 

Coordinacin de la serie Los perversos versos de la minera: Carlos Zorrilla, William Sacher, Pocho Alvarez, Alberto Acosta. Responsabilidad de los textos: cada autor o autora. 



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