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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2018

Otro revs para el TLC entre el Mercosur y la Unin Europea

Claudio della Croce
Rebelin


Pese a muchas idas y venidas de ltimo momento, las presiones y reclamos, entre los cuales han tenido gran significacin las realizadas por las centrales sindicales de ambos bloques y las asociaciones de industriales del Mercosur, se frustr (esta vez en Asuncin) la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el Mercosur y la Unin Europea (UE)

El clima de optimismo que intentan transmitir con sus declaraciones las autoridades paraguayas, argentinas, brasileas y tambin uruguayas, fijando fechas y plazos para la firma del TLC, y cuando todo pareca que estaba encaminado para que luego de casi 20 aos de marchas y contramarchas, el viernes 2 marzo se anunciara en Asuncin la firma de un principio de acuerdo, no hubo consenso y la negociacin seguir abierta por unas semanas ms.

Las partes son conscientes que la ventana de oportunidad poltica para cerrar un TLC se acorta cada vez ms. En abril habr elecciones en Paraguay y en octubre en Brasil, y no siempre se puede tener como contraparte gobiernos tan propicios a ceder a cambio de muy poco con tal de "abrirse al mundo" como los actuales del Mercosur.

Si bien Mercosur y la UE negocian desde 1999 un amplio acuerdo de asociacin que incluya un tratado comercial, as conversaciones estuvieron bloqueadas completamente entre 2004 y 2010 y recin se retomaron en mayo de 2016, con el impulso que los nuevos gobiernos neoliberles del Mercosur le dieron a ese TLC, ofreciendo un acceso gradual para cerca del 90% del comercio de bienes.

La voluntad poltica de los gobiernos mercosureos de cerrar un TLC en un tiempo lo ms acotado posible para demostrar su apertura al mundo, abri la puerta para que el acuerdo se anunciara en el marco de la ltima cumbre de la Organizacin Mundial de Comercio (OMC), en diciembre en Buenos Aires, pero tampoco fue posible, pese que los gobiernos del Mercosur fueron sumando concesiones a los europeos. El presidente Mauricio Macri haba prometido que se firmara el TLC y qued con los crespos hechos.

Pero la oferta de 70 mil toneladas de carne vacuna y 600 mil toneladas de etanol con preferencia arancelaria que ofreci la UE para el Mercosur estuvo muy lejos de las aspiraciones de la regin de llegar como mnimo a 130 mil toneladas para el primer caso. Brasil, en tanto, pretenda llegar a un milln de toneladas para el etanol. En Bruselas en enero, la UE elev a 99 mil toneladas su oferta crnica.

A fines de febrero, miles de agricultores manifestaron en toda Francia contra el acuerdo de libre comercio, que prev la importacin de carne bovina proveniente de Sudamrica. "El gobierno francs nos abandona. Nos hacen promesas (...) y por otro lado firman acuerdos para importar carne de pases con normas distintas", dijo Sbastien Poncet, presidente de un colectivo de agricultores.

Poco antes de la ronda paraguaya, en una indita posicin unitaria, las centrales industriales del Mercosur elevaron ante los negociadores del TLC con la Unin Europea, una dura declaracin en la que exigen transparencia en las tratativas, plazos y condiciones para que los sectores afectados negativamente por el acuerdo puedan transformarse y continuar activos en el nuevo escenario, y un acuerdo equilibrado reconociendo las diferencias en el nivel de desarrollo entre las partes.

Los presidentes de las centrales industriales de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, reclamaron adems, ante los negociadores reunidos en Asuncin, la inclusin de una clusula de desarrollo industrial y la preservacin de diversos instrumentos de proteccin a la produccin y el empleo fundamentales para el funcionamiento actual y futuro del Mercosur.

Paralelamente, los representantes del movimiento sindical del Mercosur y de la UE (la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) y la Confederacin Europea de Sindicatos, CES) entregaron a los jefes negociadores una carta, donde expresan de manera clara y contundente las razones por las cuales no aceptarn el acuerdo: "No se perfila un autntico acuerdo de asociacin justo y equilibrado sino un TLC que perjudica a los pases de menor desarrollo a ambos lados del Atlntico en su industria nacional, en la promocin de la produccin y del trabajo decente", sealaron.

En Asuncin, los equipos negociadoresdirigidos por el canciller paraguayo y por la delegada italiana Sandra Gallina, se propusieron acercar las posiciones en los temas automotor y agropecuario que motiva fuertes presiones de los productores, pero no llegaron a buen puerto. Y decidieron extender las conversaciones dos o tres semanas ms, si bien clausuraron este viernes sus reuniones en Asuncin

"No pudimos cerrar totalmente. Son cuatro o cinco temas (en los que an no hay acuerdo) en este momento pero yo no veo un gran problema", declar la directora para las Amricas de la UE, la checa Edita Hrd, quien acompa al canciller paraguayo en su anuncio.

La toma de posicin quiz tarda- de sectores econmicos, polticos y sociales (asociaciones de productores, polticos, parlamentos, movimientos sociales, sindicatos, organizaciones no gubernamentales, acadmicos) tanto en el Mercosur como en Europa ha servido para impedir la firma de un TLC ampliamente desfavorable para nuestra regin.

Sigue vigente la exigencia de transparencia en ambos bloques. Excepto por los documentos "leakeados" hasta noviembre - nunca reconocidos ni negados por los gobiernos como ciertos- no se conoce a ciencia cierta qu han negociado y concedido las partes en secreto o cules seran los "cuatro o cinco temas" pendientes que "no seran un gran problema" que menciona el canciller paraguayo.

Tambin la exigencia de estudios de impacto, que no se deben limitar a los aspectos comerciales del TLC sino -y ello resulta esencial por la significacin estructural- a temas clave en negociacin, como servicios, propiedad intelectual, compras pblicas, comercio electrnico, entre otros.

Los analistas se preguntan qu ms pueden ofrecer los funcionarios mercosureos. Por ahora buscan la opinin de sus presidentes, frustrados por no haber logrado la firma del TLC pese al hermetismo y secretismo de las negociaciones y haber cedido a casi todas las exigencias de los europeos. Hay mucho apuro en las cancilleras mercosureas, pero ahora tambin hay resistencia en el tejido social de sus pases.

Claudio della Croce, economista y docente argentino, investigador asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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