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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2018

Ddivas vemos, intereses no sabemos
Pases al borde de un ataque de mecenazgos

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin / Instituto del Cultura y Comunicacin UNLa


Bien clarito dice el diccionario de la lengua que Mecenas significa: m. y f. Persona que patrocina las letras o las artes. Por alusin a C. C. Mecenas, c. 69-8 a. C., consejero del emperador romano Augusto y protector de las letras y de los literatos. Y de ah que el trmino se use, por extensin, para aludir a todo aquel que por su voluntad (y otros intereses) invierte dinero (y otros bienes) para apoyar el desarrollo de producciones artsticas, culturales o de cualquier gnero. Hoy ya se habla de mecenazgos cientficos, mecenazgos educativos, e incluso, mecenazgos polticos y algunos hablan de democratizar el mecenazgo. Suele ofrecerse a los Mecenas retribuciones directas o indirectas a cambio de su voluntad y aquellas suelen expresarse con reduccin de tasas impositivas, publicidad o premios. Verbigracia: Carlos Slim y Carmen Thyssen, Premios Iberoamericanos de Mecenazgo[1].

Algunos polticos y no pocos empresarios idelogos, gustan del regodeo demaggico iluminista que se adorna con defensas incandescentes a favor del derecho de los pueblos a la Cultura y la Comunicacin libres y de calidad. No son pocos los tratados, las conferencias, los congresos y las iniciativas de ley que, para garantizar las oportunidades del pueblo a la Cultura y a la Comunicacin desparraman datos, terminologas y sabiduras efectistas y electorales. Pero las amenazas y los peligros en materia de Cultura y Comunicacin, pocas veces encabezan las agendas de los funcionarios y casi nunca los titulares de los informativos. O dicho de otro modo mucho ruido y pocas nueces.

As el panorama, los gerentes puestos por las oligarquas para gobernar, sacan de su chistera administrativa un disfraz idneo para esconder el ajuste presupuestal de moda que siempre ataca primero a la educacin, a la cultura y a la comunicacin social (otra cosa, muy distinta, es el dinero que se transfiere a la comunicacin en manos de monopolios privados). Ponen de moda el mecenazgo y rpido le fabrican leyes y polticas ajustadas al tamao de las necesidades demaggicas de ocasin. As, dicen, se apoya a la cultura, a las artes, al conocimiento todo. As, dicen, se defienden los derechos de todos al disfrute de la Cultura. Mientras tanto las polticas de mecenazgo prueban su incapacidad para garantizar cobertura integral de necesidades que en materia de Cultura y Comunicacin tienen los pueblos y, por supuesto, son incapaces de contrarrestar los efectos peligrossimos de las aventuras ideolgicas colonizadoras y neo colonizadoras que, mientras reducen las habilidades culturales y comunicacionales de los pueblos, multiplican su podero trasnacional. Asimetra globalizada. 6 personas son dueas del 90 % de los medios de comunicacin en el mundo.

En el mejor de los casos las polticas de mecenazgo son un paliativo (muy cuestionable) hasta que se pruebe su eficacia como modelo resolutivo de las necesidades sociales pero parece que, mayormente, slo es modelo resolutivo de necesidades mercantiles privadas o individuales. En el mejor de los casos la poltica del mecenazgo slo es aceptable como una ms en un espectro muy amplio de polticas cuando quede absolutamente garantizado el derecho de los pueblos a la cultura y a la comunicacin y se hayan fortificado las responsabilidades institucionales correspondientes. Bajo la rectora de estaos democrticos. Aun as, hay que asegurarse de que los gobiernos no la usen para esquivar responsabilidades, anular derechos y malversar los fondos que son obligatorios para la Cultura y la Comunicacin.

Algunos promueven el mecenazgo como atractor eficiente de inversiones. Pero no tenemos un informe confiable que describa las experiencias (realmente ocurridas) que vivieron aquellos beneficiarios de las polticas de mecenazgo. As y todo, conociendo algunas vertientes de opinin, no son infrecuentes las quejas de aquellos que, terminada su obra, han de ver sellos y logotipos que nunca pensaron. Suelen ver la aparicin casi mgica de nombres que jams hicieron algo y desde luego suelen ser usados para justificar torres enormes de burocracia cargadas con burcratas cuyo costo sobrepasa por mucho (mucho realmente) lo que hubiese implicado un presupuesto desparasitado. Tambin se escuchan dudas sobre los derechos de autor, sobre la independencia de la obra respecto del decorativismo o de otras funciones ulteriores en las que la voluntad del Mecenas deja sentir su influencia econmica y poltica. El colmo es ver obra apoyada por mecenazgos amortajada en bodegas de las que nunca saldrn a cumplir el papel social que les da sentido consustancial.

No es aqu donde algn buscador escrupuloso encontrar materia para acusaciones del tipo quieren aniquilar la voluntad participativa de quienes ayudan a los creadores (o algo por el estilo). Y nada sera ms absurdo. Aqu se reivindica la contribucin social, de todos los frentes, a la libertad creadora y a la libertad de expresin como derechos y necesidades sociales de primero orden. Aqu se reivindica la necesidad de la auditora critica y el derecho de los pueblos a entender cada mecanismo que hace posible el flujo de inversiones en todo los mbitos sociales desde su base econmica hasta sus pliegues ideolgicos. Nada es ingenuo.

Aqu se reivindica y se reclama la re-ingeniera toda- del sistema econmico; la superacin de sus paradigmas y el advenimiento de un sistema nuevo tanto en materia econmica como en materia cultural y comunicacional, donde estn garantizados los derechos con base en la asuncin colectiva de responsabilidades, especialmente para la Batalla de las Ideas y la Revolucin Cultural donde es imprescindible garantizar condiciones materiales y condiciones intelectuales emancipadoras, creadoras, organizadoras y transformadoras.. sin tutelajes de secta o de Mecenas. En todo caso que el mecenazgo lo ejerza, por consenso, la comunidad que demanda producciones indispensables para garantizarse el desarrollo dinmico de satisfactores objetivos y subjetivos. Sin depender de la voluntad o de conveniencias de una ddiva.

Nota:

[1] https://www.efe.com/efe/america/mexico/carlos-slim-y-carmen-thyssen-premios-iberoamericanos-de-mecenazgo/50000545-3536154

Dr. Fernando Buen Abad Domnguez. Director del Instituto de Cultura y Comunicacin. Universidad Nacional de Lans.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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