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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2018

Qu va a hacer AMLO con el narco?

Arsino Orihuela Ochoa
La digna voz


Irnicamente, al igual que en la antesala de 2012, pero en esta ocasin en beneficio de la oposicin (el entrecomillado responde a un gesto obligado de reserva por las inexcusables componendas en curso del Movimiento), reina una certeza sonora con respecto a un irrefrenable triunfo del candidato puntero (en las encuestas, la opinin pblica, el rumor ciudadano), Andrs Manuel Lpez Obrador (AMLO). Es cierto y esto cabe resaltarlo que el candidato-presidente de turno no cuenta con el apoyo de la prensa monoplica (en un pas que ocupa el primer lugar en concentracin de medios de comunicacin a escala mundial), como si sucedi flagrantemente en la eleccin de 2012, cuando gan no sin ignorar la compra de 5 millones de votos Enrique Pea Nieto. AMLO va a ganar la presidencia, dice el clamor popular sin vacilacin. Y ante esta certitud lapidaria, la gente comienza a formular preguntas acerca de cmo sera un gobierno de AMLO en el Mxico actual. Acaso una de las preguntas ms frecuentes es qu va a hacer AMLO con el narco. Y esa pregunta es la materia de esta reflexin.

Muchos analistas han sealado con absoluta razn la obstinada ausencia de las vctimas de la guerra contra el narcotrfico en los discursos de los candidatos. Coincido que tal actitud es inadmisible, a todas luces vejatoria para una sociedad que ha sido castigada por cuotas inenarrables de criminalidad, violencia e inseguridad en el ltimo decenio. En Mxico existen centenares o miles de Ayotzinapas annimos condenados al olvido institucional. Por cierto, cabe hacer notar que la prioridad de esta columna ha sido documentar ese inventario de crmenes atroces que ensangrentaron el suelo nacional. Y la barbarie no ceja. Tan slo en 2017, de acuerdo con Amnista Internacional, la ola de violencia en Mxico cobr la vida de 42 mil personas, en la modalidad de homicidio doloso. Las cifras gubernamentales reportan 34 mil 656 desaparecidos. En materia de periodismo, 2017 fue el ao ms violento, con 12 comunicadores asesinados. Reporteros Sin Fronteras denunci que Mxico es el pas en paz ms peligroso del mundo para los reporteros (francamente desconozco qu concepto de paz abrazan en RSF). Y el secuestro, la tortura y las ejecuciones extrajudiciales registran ndices de horror. En suma, un pas asolado por una violencia slo equiparable con teatros de guerra apocalpticos o feroces dictaduras militares. Pero los candidatos ni por asomo refieren a esta emergencia nacional. Y a menudo los propios analistas conjeturan que se trata de un descuido o una omisin negligente. O concluyen que el narco no figura por error en las alocuciones de los candidatos. Pero tal inferencia es falsa. Por el contrario, el narco acaso junto con Donald Trump es la sombra obscena que recorre toda la eleccin de 2018.

Lo primero que hay que entender es que el narco es un actor poltico tan poderoso que asiste encriptado a la campaa. Difcilmente un candidato en Estados Unidos alude explcitamente a los barones de Wall Street. Lo mismo acontece en Mxico respecto al narco. El narcotrfico en Mxico es clase gobernante (dominante). Y tras el desmantelamiento de la planta productiva industrial y del campo, por cortesa del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte, que no es tratado ni es libre ni es comercial, el narcotrfico ascendi a la primera posicin en el esculido inventario de ingresos nacionales. No es accidental que desde inicios de 2000 hasta la fecha, 21 ex gobernadores han sido acusados de asociacin delictuosa con el narcotrfico. El narco es un actor estatalizado, enquistado en los circuitos formales de la economa y la poltica. A esta estatalizacin prohijada por el partido, sealadamente por el clan Salinas se yuxtapuso un proceso de hiperpolitizacin del actor narco, producto de la declaratoria de guerra decretada por el clan Caldern. Hoy es virtualmente imposible identificar una instancia institucional que no est operativamente articulada a la rbita del narcotrfico. Esto explica que el narco asuma un comportamiento estatal, cobrando impuestos, efectuando tareas de contrainsurgencia, ensayando estrategias de comunicacin con el pblico (narcomantas, narcoblogs, narcoseries), reclutando comandos militares de lite, conquistando territorios por la fuerza, invirtiendo en obras pblicas, desarrollando proyectos tursticos e infraestructurales, financiando campaas polticas etc. Mxico es un narcoestado. Y no es una consigna. Its a fact.

En este sentido, la pregunta acerca de qu va a hacer AMLO con el narco es absolutamente pertinente. Y una lectura a botepronto de los mensajes encriptados que sobre el tema ha deslizado permiten dos inferencias:

  1. Los incautos enfurecieron cuando AMLO propuso amnista para los narcotraficantes o delincuentes. Si aceptamos la tesis de que el narcotrfico es clase gobernante en Mxico, cabe entonces reconocer que el indulto ya haba sido extendido con anterioridad, cuando anunci que no perseguira a ninguno de los integrantes de la mafia del poder. En lenguaje descodificado, esto bsicamente significa que la propuesta es desalojar al actor narco de las posiciones clave del Estado, no sin la posibilidad y en esto consiste la amnista de que contine el negocio en la extraestatalidad, tal como ocurra antes del salinato. Es decir, la idea es desterrar de la institucionalidad pblica al narcotrfico.

  2. El plan de un regreso escalonado de los militares a los cuarteles apunta a refrenar u obstruir el proceso de hiperpolitizacin del narco que atiz la guerra. Es tal vez la disposicin que ms ostensiblemente trastocara las estructuras del narcotrfico contemporneo, justamente porque provocara una despolitizacin-desmilitarizacin del actor narco, y, por consiguiente, una rendicin parcial al control estatal.

En resumen, una respuesta apenas incipiente (e hipottica) a la pregunta de qu va a hacer AMLO con el narco, y en atencin a las seales codificadas antes referidas, es que la propuesta del candidato (hasta ahora slo eso: una llana propuesta encriptada) es desmontar parcialmente el maridaje del narcotrfico y las instituciones pblicas, con base en la desestatalizacin (destierro + amnista) y la despolitizacin (fin a la guerra) del narco. No obstante, es altamente probable que en la negociacin con la alta jerarqua de las fuerzas armadas, y a modo de concesin, autorice la continuidad de la Ley de Seguridad Interior, que habilita el escenario para una creciente militarizacin de las estructuras de seguridad (inteligencia, procuracin de justicia etc.) pero sin militares en las calles.

Fuente: https://lavoznet.blogspot.com/2018/03/que-va-hacer-amlo-con-el-narco.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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