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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2018

Del retorno imposible al infierno en Libia

Gina Tosas
La Vanguardia

Tras escapar de la guerra de Darfur, Sudn, Ahmat Djouma ahora huye de la pobreza en los campos de refugiados del Chad. Su destino: Europa


"Las personas que nos mataron ahora viven en nuestras tierras. Cmo quieren que convivamos con ellos? (ADAM ISMAIL ABDALLAH, refugiado sudans en el campo de Djabal, Chad)

Tras dejar atrs la guerra de Darfur, Ahmat Djouma Ahmat ahora huye de la miseria del Chad hacia Europa (Ilustracin de Mario Chaparro)

Volver. Emigrar. Arraigar. Tres son las opciones oficiales que tienen los refugiados sudaneses que viven en el Chad. La realidad es otra. Podran regresar a Darfur (Sudn), de donde huyeron de la guerra hace 14 aos, pero todava hoy la violencia persiste. Podran ser reubicados a Norteamrica y Europa, pero solo un 1% lo ha conseguido. Podran quedarse en los campos de refugiados, pero Chad, el tercer pas menos desarrollado del mundo, apenas puede alimentar a su poblacin.

Cuando todo falla, huir a Europa por la puerta de atrs es la nica escapatoria a un futuro inerte. Esa fue la eleccin de Ahmat Djouma Ahmat (Arara, Sudn, 1980), aunque con ello se jugara la vida. Hace casi tres aos que emprendi el viaje hacia el norte, a travs de la vecina y fallida Libia. Su destino sigue inalcanzable.

Es su hermano mayor Mahamat Djouma Ahmat quien cuenta la historia desde el campo de refugiados de Djabal, en el este del Chad, donde ambos llegaron en 2004 tras escapar de los enfrentamientos entre milicias rabes y negras en Arara, localidad de la regin sudanesa de Darfur. Llevan ms de una dcada a poco ms de cien kilmetros de distancia de su casa. Tan cerca y, a la vez, tan lejos.

A pesar del acuerdo alcanzado el ao pasado entre el Gobierno del Chad y del Sudn para permitir el retorno voluntario de sus refugiados, aquellos que lo han intentado, lo ven imposible. Las personas que nos mataron, que violaron a nuestras mujeres y hermanas y que nos robaron la cosecha y el ganado, ahora viven en nuestras tierras. Cmo quieren que convivamos con ellos?, se pregunta Adam Ismail Abdallah, uno de los miembros de la delegacin que ha sido enviada para comprobar si el retorno es seguro. No lo es, responde.