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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2018

Otro Foro Social Mundial es posible, necesario

Aram Aharonian
Rebelin

Despus de 17 aos sera hora de rever la carta de principios, adaptarla al mundo de hoy, con un listado de temas consensuados, como el cambio climtico, las guerras, las armas, la finanza especuladora... Es hora que el FSM vuelva a ser un actor que incida en el mundo.


Otro mundo es posible: ese fue el disparador que enamor a quienes luchaban contra de la injusticia y la destruccin del planeta, y el Foro Social Mundial pas a ser desde 2001 y por varios aos un punto de encuentro de los movimientos sociales contrarios a la globalizacin neoliberal y se constituy en voz alternativa a las directrices del Foro Econmico Mundial de Davos.

Para que influyera en esos valores comunes, para cambiar el imaginario colectivo sobre la realidad, siempre se necesit de organizacin y de tener claras las metas. Pero mientras se recitaba horizontalidad y transparencia, siempre existi la tentacin de que se convirtiera en una franquicia, desplegada por todo el mundo (y no solo por el mundo en desarrollo), sin metas comunes claras que superaran la tentacin del eventismo.

Dentro del progresismo, hay compaeros que se resisten a las crticas a la realidad del FSM, quiz porque genuinamente defienden algo que es propio de su historia y la crtica les parece inconveniente para este momento de tantas flaquezas. Hay algunos que sealan que la autocrtica permanente no siempre es fructfera (que es lo mismo que decir que a veces s lo es).

Muchos han tomado posturas cercanas a la mxima que dice que en una fortaleza sitiada, la crtica es traicin (lo nico fuera de debate son los principios), otros tienen temor de perder a sus patrocinantes. Lo que debiera salir de un debate es la definicin de cul es la estrategia a seguir: continuar dentro del FSM para introducir estos debates tan necesarios, construir otra herramienta y en ambos casos, con quin. Y, adems, vivimos en plena ofensiva neocolonial.

Los principios

Desde varias regiones se denuncia que el comit brasileo nunca quiso dejar el poder en un modelo anrquico abstracto basado quiz en la visin de las comunidades de base catlicas brasileas, sin ninguna relacin con la realidad. Y el Comit Internacional, de personalidades, sigui manejado por pequeos grupos y figuras que ms all del altermundismo, representan a ONG (algunas a sueldo), cada una de ellas con lneas y propsitos tan concretos como propios, y muchas veces apenas a s mismos.

Despus de 17 aos sera hora de rever la carta de principios, adaptarla al mundo de hoy, con un listado de temas consensuados y sobre los cuales seguramente todos estn de acuerdo, como el cambio climtico, las guerras, las armas, la finanza especuladora, las migraciones. Y es hora que el FSM vuelva a ser un actor que incida en el mundo.

O es que hay alguien que est contra una declaracin unvoca contra las guerras, contra la destruccin del planeta o contra la enorme desigualdad por la que ocho personas poseen la misma riqueza que 2.3 mil millones de personas?

No parece normal que este FSM de Salvador no tenga el tema del cambio climtico como un eje importante, profundamente sentido por la sociedad civil. Pareciera que los temas vienen canalizados por ONG europeas y estadounidenses, interesados en temticas que no son urgentes para nuestras sociedades, pero que cuentan con financiamiento para su organizacin.

Arriba, en la estructura del FSM est la figura del arquitecto brasileo Francisco Chico Whitaker, escaso de horizontalidad desde que recibi el Premio Nobel alternativo cuando el Foro era un punto de referencia para quienes queran cambiar al mundo, enfrentado a los pocos intelectuales de fuste que dieron el debate sobre la necesidad de otro mundo posible, necesario, imprescindible.

El verso de la horizontalidad se contradice permanentemente con el autoritarismo y la manipulacin desde las estructuras del poder (del FSM), ms entusiasmadas en organizar eventos (todo es eventual, no hay continuidad ni seguimiento de los temas y debates) entre convencidos, que dar la pelea por el pensamiento crtico anticapitalista.

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Cuando los movimientos polticos comenzaron a acercarse al Foro, se hizo todo lo posible para alejarlos, con la excusa de evitar la contaminacin. Y nuestros presidentes progresistas no fueron bienvenidos. Ni siquiera se aprovech sus experiencias, sus dudas, sus propuestas, para debatirlas. Es ms, el grupo brasileo impidi que el Comit Internacional emitiera un comunicado contra el juicio poltico a la presidenta Dilma Rousseff, que desemboc en el golpe de Estado judicial-meditico-policial-empresarial. Tampoco se defiende la democracia?

En los primeros foros, por ejemplo, el panel que se organiz sobre la Utopa, con Jos Saramago, Eduardo Galeano, Federico Mayor y 60.000 participantes, demostr la necesidad del debate, de la batalla de ideas, en la guerra cultural contra el capitalismo y las fuerzas neocoloniales. Ya no estn ni Saramago ni Galeano, y se fueron sin que se les pudiera sacar el jugo: no hubo ni siquiera un resumen del debate para socializarlo. No haba inters?

Hay que comprender que horizontalidad y organizacin no son dos valores opuestos. Los organizadores del FSM emiten un documento que defiende que haya centenares de paneles, y sealan que buscar integrarlos est en contra de la horizontalidad. Sin dudas, todos estos paneles son una prueba de la riqueza del debate, y tambin una fragmentacin: cada uno sabe de su panel, pero no lo que se debate en otros paneles sobre el mismo tema y menos an sobre otros temas.

Las personalidades que dieron vida y prestigio al FSM hoy coinciden en que el mismo est en una profunda crisis, como indican las cifras y la falta de repercusin y entusiasmo, e insisten en la necesidad de dar paso a una horizontalidad siempre inclusiva y transparente, pero aceptando que es necesaria un mnimo de organizacin y estructuracin.

La endogamia

El verso de la horizontalidad choca con la necesidad de informacin y tambin de comunicacin (y as ha sido tambin en el Comit Internacional que crey que eso era tarea de periodistas). Desde el comienzo del proceso se insisti (desde los medios alternativos) en la necesidad de que se crearan instrumentos para compartir con los que no venan, porque compartir es una responsabilidad colectiva e individual de los que quieren y luchan por un mundo diferente.

Y el FSM fue quedando con iniciativas endogmicas: de cada Foro no lleg nada de las experiencias al resto del mundo. Sera simple consensuar reglas que respeten los organizadores de paneles: nombrar un relator, que al final del panel entregue un resumen del debate y de sus conclusiones, para que puedan compartirse. Hoy los medios electrnicos hacen posible lo que hace 17 aos era impensable.

Sera til que los que no estn (en el panel) puedan reflexionar y compartir, lo que no tiene nada que ver con la tan mentada horizontalidad, sino en l ineludible necesidad de coordinar las luchas. El diseo del FSM es facilitador de la fragmentacin, de que cada panel crea que lo ms importante es su lucha y no la que dio origen al mismo, la necesidad de inventar un mundo diferente, justo, equitativo, de paz, de respeto a la naturaleza.

El diseo es para que cada grupo coordine consigo mismo, atentatorio contra la misma filosofa del FSM. Como deca Galeano en los setenta, mientras algunos hacen la revolucin, Brigitte Bardot lucha en defensa de las ballenas azules

En ms de tres lustros, el FSM corri los peligros como la rutinizacin, la oenegizacin, la cooptacin, la burocratizacin, la falta de participacin de movimientos reales, la dispersin, la infiltracin, el copamiento. Y esta realidad lo confirma. En medio de la crisis sistmica del capitalismo, con una crisis climtica, poltica, social, migratoria, alimentaria sin precedentes, se sigue apostando a la tan mentada horizontalidad que solo beneficia al pensamiento nico y al inmovilismo.

Estamos a la puerta del efecto de las nuevas tecnologas en la (sobre) vida de los trabajadores y la economa, as como las noticias falsas (fake news), la posverdad y la inteligencia artificial, lo que hace necesaria un nueva agenda, pero manejada desde el sur. De todo esto ni se hablaba en 2001 en Porto Alegre Seis aos despus del inicio, en 2007, en Belem do Par se vio la primera muestra colectiva de rechazo a la crisis del capitalismo y la necesidad de una ruptura con el mismo.

Hoy crece el debate puertas adentro entre movimentistas puros (aliados hoy unos a la socialdemocracia europea y a la Iglesia catlica) y militantes sociales y polticos sobre el futuro del FSM, sobre la relacin entre partidos polticos anticapitalistas y movimientos, sobre los vnculos con gobiernos progresistas de la regin.

Obviamente, el FSM ha perdido peso e influencia, quiz porque aquellos movimientos sociales que llevaron a nuestros presidentes reformistas al gobierno, desaparecieron de las calles, porque tambin ellos fueron cooptados (y burocratizados) para tareas del gobierno y los movimientos desmovilizados.

Hoy muchos otrora altermundistas buscan foros sobre temas que tienen inters para ONG europeas y estadounidenses y huyen de los temas acuciantes para el futuro de su propia gente, quiz para no perder la gimnasia forista. Lo vimos no hace mucho en la reunin de la OMC en Buenos Aires, donde invisibilizaron la lucha contra el TLC entre el Mercosur y la Unin Europea, entre otros temas.

Otro Foro Social Mundial es posible y necesario: ste slo garantiza el eventismo, la imposicin de organizadores de una franquicia que sigue las agendas de las ONG europeas y estadounidenses, la fragmentacin, el abandono de la batalla de las ideas, el desprecio y utilizacin de las organizaciones sociales y de la posibilidad de buscar y debatir, juntos, espacios y formas de seguir la lucha en circunstancias por dems difciles, muchos ms difciles que hace 17 aos.

No se trata de destruir nada, sino transformarlo para que nuevamente entusiasme a los luchadores sociales, para que termine el inmovilismo. El desafo es saber hacia dnde caminar, con quin caminar. No soportamos la verdad nica: el debate siempre es enriquecedor, para todos. Hoy no hay camino, pero deca Antonio Machado (que nada saba de foros pero s de lucha): Caminante son tus huellas, el camino y nada ms / Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.

Aram Aharonian: Periodista y comuniclogo uruguayo. Mgister en Integracin. Fundador de Telesur. Preside la Fundacin para la Integracin Latinoamericana (FILA).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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