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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2018

Pasaron 6 meses y todava son muchas las familias sin hogar
Los maestros y el sismo en Oaxaca

Mariano Casco Peebles
Rebelin


El sismo de las 23:49 del jueves 7 de septiembre de 2017 agarr desprevenidos a los habitantes de la Casa del Maestro Oaxaqueo en la Ciudad de Mxico. El movimiento telrico y la ttrica alarma que da aviso hicieron que se levanten de sus camas y salgan al jardn del domicilio situado en Avenida Coyoacn 939 en la tradicional colonia Del Valle. A Mao Alonso, del Istmo de Tehuantepec, inmediatamente le comunicaron la dramtica situacin en que estaba su familia. Esa misma noche se fue para all, pero antes dijo:

-Debemos hacer de este lugar un centro de acopio para ayudar a nuestros paisanos.

La idea ira a modificar la vida cotidiana de la antigua casona que perteneci a la poderosa familia oaxaquea de los Murat y que el magisterio recuper para que est al servicio de la gente humilde, de la gente de pueblo como me coment Csar, profe costeo que pas su infancia entre la escuela y el trabajo en el campo.

Las imgenes de Juchitn destruida sumado al imborrable recuerdo del terremoto del 85 desataron la solidaridad citadina y los maestros democrticos de Oaxaca, aglutinados en la seccin 22, fueron uno de sus principales vehculos.

No pasaron 24 horas y Chava, quien me ense algunas palabras en mazateco, puso una cartulina amarilla escrita a mano en la puerta de la casa que deca: Ayuda para Oaxaca. Despus llam a organizaciones civiles y sociales, medios de comunicacin, instituciones educativas y a todo el que se le ocurriera para avisarles que estaran recolectando lo necesario para los que cayeron en el desamparo ms obscuro.

Desde individuos con autos lujosos hasta personas con modestos pasares econmicos brindaron su aporte, trajeron: atn, frijol, agua, arroz, comida para perro, harina, medicamentos, ms atn, ropa, galletas, mermelada, chile jalapeo, una habitacin completa de papel de bao.

Algunos de los donantes primero usaron sus hogares como punto de reunin para luego llevar lo recaudado a los maestros. Lo mismo hicieron escuelas y varios universitarios replicaron la lgica con sus compaeros. Los contingentes de la vilipendiada Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educacin (CNTE) a lo largo y ancho del pas aportaron lo suyo.

En un comienzo, la fila de generosos era tan larga y el desorden era tal que muchos voluntarios decidieron quedarse a organizar el flamante centro de acopio. El caos inicial dio paso, gracias a cerebros y manos desinteresadas, a un tetris de dimensiones humanas solo comprensible por quienes comandaban la reunin de vveres. Con todas estas acciones el inmueble despintado por aos de lluvias defeas empez a albergar caticamente toneladas de ayuda para los ms necesitados del Estado en donde naci Benito Jurez.

El espritu colectivo y solidario negado por la cotidiana alienacin capitalista floreci; la casona capitaneada por los maestros devino en un ocano de camaradera. Adems de los que vivan all, se sumaron mujeres oriundas de Oaxaca, jvenes universitarios y de prepa, scouts, ingenieros, abogadas laboristas, docentes de escuelas pblicas y privadas, acadmicas de la UNAM, y trabajadores de los ms diversos oficios y edades. Entre latas con sonrisas hechas con marcador, anlisis polticos nacionales e internacionales y porras contra la reforma educativa esa amalgama social de lo ms diversa puso su granito de arena para que desconocidos situados a cientos de kilmetros estn un poco menos peor.

Fue en medio de este bullicio que sorprendi el sismo del 19 de septiembre. Como otros miles, en pocos minutos estas personas estaban en las calles Gabriel Mancera y Escocia sacando escombros bajo una insoportable nube de polvo y corrupcin.

De los miles que se acercaron a la Casa del Maestro Oaxaqueo a brindar ayuda muchos preguntaron antes de dejar sus vveres si dicho lugar perteneca al gobierno (a lo que respondan que eran la oposicin social al mismo); y un nmero no despreciable hizo comentarios de apoyo a su lucha. Un seor, bien entrado en aos, camin decenas de cuadras para llevar dos bolsas de frijoles a los maestros de Oaxaca, ejemplo para el pas. Una mujer que nunca haba sido docente, playera con estampa de la Seccin 22, empez a hablar de la represin estatal del 2013 al plantn del zcalo. Adems estaban los que les agradecan por estar del lado del pueblo.

Cuando la casa literalmente se llenaba, Chava, responsable general, llamaba a Bimbo, Estafeta o Pato Pascual para que con sus camiones de 30 toneladas lleven los vveres a Ixtepec, a escasos kilmetros de Juchitn, donde otros maestros armaban las despensas y las distribuan entre los damnificados, sin prestar atencin a su color poltico. Las evidencias de estas labores las subi Fila al Facebook Ayuda para Oaxaca (sigue online) y ms de un vehculo fue acompaado por periodistas que dieron cuenta de la respetabilidad del proceso. Entre las personas que se acercaron ms las 38 instituciones que dejaron su aporte se reunieron 272 toneladas que beneficiaron a habitantes de 54 municipios de Oaxaca.

El de la capital no fue el nico centro de acopio de los profes. En la Ciudad de Oaxaca hicieron dos: uno en su edificio histrico situado en Armenta y Lpez 221 (a dos cuadras del zcalo) y el otro en su Centro de Estudios Polticos Sindicales. Ambos empezaron la maana del 8 de septiembre. Tambin organizaron unos pequeos para facilitar la ayuda a las comunidades afectadas ms alejadas de Oaxaca; aquellas que no salieron en televisin y en las que la casta poltica solo practica el extractivismo electoral. Estos centros de acopio fueron orquestados por los propios maestros de esos pueblos del Istmo y de la sierra, quienes en sus casas reunieron lo necesario y con sus vehculos llevaron las donaciones.

En las regiones de Oaxaca que no fueron perjudicadas los maestros reunieron vveres en sus escuelas y en las zonas daadas ayudaron a coordinar la remocin de escombros, la construccin de las viviendas provisorias y la organizacin de las comidas colectivas.

Conscientes de la necesaria intervencin del Estado y de su falta de predisposicin para ello, los profes pusieron en pie una campaa de movilizacin y denuncia para que el gobierno estatal y federal destinen dinero para la reconstruccin de escuelas y hogares. Las movilizaciones, cuyo epicentro fue el Istmo, buscaron presionar a partir de visibilizar en la calle la dramtica situacin en la que vivan miles de oaxaqueos.

Debo decir que estuve sorprendido tanto por la actividad que desplegaron, como por la naturalidad con la que lo hicieron. Para resolver mi perplejidad decid preguntarle a romntico, un maestro que camina cuatro horas en la sierra para ir a dar clase, quien me respondi: si en el da a da ayudamos en lo que podemos a nuestras comunidades, cmo no vamos a hacerlo en una situacin as?.

6 meses pasaron de la oleada de sismos y todava son muchas las familias sin hogar, en Oaxaca y en varias partes del pas. El reclamo de los damnificados aunque ausente de la escena nacional sigue trgicamente presente en la cotidianeidad de los de abajo, y los maestritos de pueblo estn ah, acompaando.

Mariano Casco Peebles. Doctorando en el posgrado de Estudios Laborales de la UAM Iztapalapa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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