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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-03-2018

Cambio climtico: O nos organizamos o las distopas se convertirn en realidad

Andreas Speck
Pblico

Integrante de La Transicionera (www.latransicionera.net), lleva implicado en el movimiento ecologistas y antimilitarista desde los 80, en Alemania, Inglaterra y el Estado espaol


13 de febrero de 2018: Climate Change News publica el borrador del informe del IPCC que alerta de que ser muy difcil mantener el aumento de temperaturas por debajo de los 1,5 C previstos en el acuerdo histrico de Pars. 14 de febrero: Espaa bati en 2017 su rcord de importaciones de petrleo por tercer ao consecutivo. 18 de febrero de 2018: La petrolera Cepsa anuncia una nueva inversin de 1.200 millones de para un proyecto de explotacin de hidrocarburos en Emiratos rabes. Pese a que las noticias sobre los peligros del cambio climtico son constantes, no parece que estn provocando la necesaria movilizacin y organizacin para hacerle frente.

Distopas relacionadas con el cambio climtico hay muchas y no dudo de que la mayora se acercan bastante a la realidad. Al menos en Espaa hay pocas dudas sobre que la realidad del cambio climtico, nadie se atreve a negar esta realidad. Pero es igualmente cierto que no existe un movimiento social potente que intente actuar, presionar y concienciar para cambiar la direccin. Seguimos quemando energas fsiles y exigiendo crecimiento econmico mientras ignoramos los limites de nuestro planeta (en una gran coalicin desde Unidos Podemos hasta el PP). A lo sumo, para tranquilizar nuestra conciencia cambiamos las bombillas de nuestra casa para que gasten menos energa (y dinero) o nos cambiamos a SOM Energa para que esa energa sea renovable y apoyar, de paso, a la economa social y solidaria.

Tampoco el movimiento ecologista tiene propuestas a la altura de su diagnstico. Si ya estamos caminando sobre el abismo de los limites (como apunta el titulo de un informe reciente de Ecologistas en Accin y La Transicionera), si (como dice ahora el IPCC) nos queda poco tiempo para limitar o frenar el cambio climtico (de 1,5C ya no soamos; 2C seria un xito), pensamos en serio que una ley de cambio climtico o un poco de promocin del uso de la bicicleta en las ciudades van a cambiar el rumbo? Poco probable.

Qu est ocurriendo? De dnde viene nuestra impotencia o la falta de accin? En un artculo publicado recientemente en ROAR Magazine(en castellano aqu), Nick Buxton opina que: Lo que llama la atencin de todas estas previsiones sobre el futuro es el sentimiento aplastante de impotencia que provocan. Esto es consecuencia, en parte, de las narrativas basadas en el miedo que, como demuestran algunos estudios en ciencias del comportamiento, tienden a generar desesperanza. Pero es tambin consecuencia de ignorar por completo las estructuras polticas en las que tienen lugar los impactos del cambio climtico, adems de las posibilidades de que las personas vuelvan a construir esos sistemas. Resume que los futuros climticos que describen ocultan el hecho de que el impacto del cambio climtico no vendr determinado, en ltima instancia, por los niveles de CO2, sino por las estructuras de poder. En otras palabras, el impacto exacto de una catstrofe climtica depender de las decisiones polticas, la riqueza econmica y los sistemas sociales.

Ante la distopa del colapso y del cambio climtico: una visin de un mundo ms justo

Ante la impotencia y desesperanza que estn generando las distopas (desafortunadamente muy realistas) hace falta una respuesta visionaria multidimensional: de un mundo ms justo basado en las necesidades de las personas y consciente de los limites ecolgicos, materiales y sociales; estrategias visionarias y a la altura del diagnstico y esperanza.

Una visin positiva

En tiempos de desesperanza, es importante que proyectemos una visin positiva, siempre consciente de los limites de nuestro planeta. Aunque hay que decrecer (en occidente, mucho), hay bastante consenso en que el nivel de consumo de hoy no nos hace feliz. Un mundo feliz no necesita ms consumo ni ms energa sino ms comunidad, las necesidades (materiales e inmateriales, como emocionales) satisfechas y ms democracia (real, no parlamentaria), lo que requiere una escala mucho ms pequea de la toma de decisiones. Necesitamos justicia social, econmica, ecolgica y climtica. En definitiva, otro sistema econmico que ponga a las personas y nuestro planeta en el centro. Necesitamos una visin positiva, para lo que no es preciso contar con un plan perfectamente definido, sino que tenemos que experimentar con soluciones alternativas y no tratar de encajar la realidad dentro de nuestro plan ideolgico.

Estrategias visionarias

Como dice tambin Nick Buxton, debemos reivindicar nuestra capacidad para incidir en el futuro, sabiendo que la crisis climtica ha expuesto de forma ms evidente que nunca la gran crisis del capitalismo y el poder imperialista. Y que sta es, por tanto, una ocasin crtica para cambiar de rumbo, tanto para impedir una crisis mayor como para responder mejor a sus impactos. Se necesitar la articulacin de una poltica que se enfrente de forma consecuente al capital y al poder militar, y que busque devolver el poder al pueblo.

Aunque cambiar las bombillas o pasarse a SOM Energa son pequeos pasos, estn lejos de ser suficientes para afrontar el reto del cambio climtico. Como defenda en un artculo sobre el problema de base del cambio climtico, para frenar nuestra cada al abismo (para colapsar mejor en palabras de Jorge Riechmann) hacen falta cambios profundos que solo son posibles con un nuevo movimiento social potente. Y lo que planteo, por tanto, es construir un movimiento que se prepare para utilizar de manera estratgica y masiva la resistencia civil.

El objetivo principal de una primera fase para la construccin de dicho movimiento sera despertar a una parte relevante de la poblacin y construir un movimiento mucho ms potente. No creo que esta fase por s sola genere cambios polticos significativos. Una inspiracin podra ser el movimiento ActUP en EE.UU. en la segunda mitad de los 1980. Sera interesante inspirarnos en la creatividad y la furia de ActUP ante el contexto del colapso, y buscar formas de accin que puedan trasladar nuestra rabia y desesperacin. Es una desesperacin no solo producida por el colapso, sino tambin por la pasividad ante del colapso, por la injusticia, por las instituciones responsables que nos han llevado al abismo del colapso, y que ahora nos quieren vender una cuarta revolucin industrial y un capitalismo verde, que no solucionarn nada. Es importante salir de una imagen del colapso como destino y hablar de las responsables y responsabilidades, y de las vctimas (aunque la realidad no sea tan dicotmica, sino que hay tambin grises).

Tras esta primera fase de acciones directas no violentas ms o menos simblicas debera seguirle una fase de desobediencia civil de miles y miles de personas. Como defenda Martin Luther King la comunidad que constantemente se ha negado a negociar, se vea obligada a enfrentarse al problema, haciendo referencia a la comunidad (y sus instituciones) sobre todo de los Estados del sur de los EE.UU. que se haban negado a asumir el racismo institucional (e individual) y la segregacin existente. Trasladado al contexto del cambio climtico y del colapso civilizatorio esto significara construir, a partir de una desobediencia civil masiva, una crisis social y poltica que no permita negar el colapso y la crisis del cambio climtico, ni a la poblacin ni a las instituciones del Estado y las principales empresas capitalistas, y as forzar cambios profundos.

Es importante buscar como objetivo de campaas de resistencia civil masiva instituciones con un alto significado simblico y de relevancia para el funcionamiento diario del sistema productivista y extractivista actual, para as poder romper el funcionamiento normal del sistema y construir una crisis y una tensin potente.

Esperanza

Reconstruir (o despertar) la esperanza es clave. Y para ello, hace falta construir comunidad y tejido social. Hay que construir nuevas formas de relacin, de gestionar lo comn. Resulta imprescindible luchar por el cumplimiento de las necesidades urgentes del hoy, sin perder de la vista el reto del cambio climtico. Tambin es importante hablar de nuestros miedos los miedos generados por las distopas y los medios de represin (Leyes Mordaza y peor).

Pero la esperanza tambin ser consecuencia de una visin positiva y de poner en prctica nuestras estrategias visionarias. Actuar de forma colectiva nos ayudar a superar la impotencia y a construir esperanza.

Y ahora qu?

La tarea es grande, como tambin lo es la crisis a la que nos enfrentamos. No obstante, hay que empezar ahora. No hay movimiento sin visin, y tampoco hay movimiento (o revolucin) sin unos primeros pasos muy modestos. Podemos pensar en muchos obstculos, y es cierto que los nos encontraremos con muchos, pero, qu alternativa nos ofrecen? Caer en el abismo de los lmites.

(*) El presente anlisis parte de un trabajo mayor en materia de organizing recogido en el libro Nos organizamos para el cambio social actualmente en campaa de financiacin colectiva.

Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/25268/cambio-climatico-o-nos-organizamos-o-las-distopias-se-convertiran-en-realidad/

 


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