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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-03-2018

La deriva autoritaria del rey Felipe VI
Lo que est sucediendo

Manuel Ruiz Robles
Rebelin


Proclamar a los cuatro vientos lo que est sucediendo en el Reino de Espaa es la mejor manera de afrontar la gigantesca crisis social e institucional; es la forma ms efectiva de combatir la espesa cortina de humo, manipulacin y corrupcin que impuso la Transicin, ocultando la realidad poltica; una realidad que ya ni los medios del rgimen alcanzan a silenciar.

La rebelin democrtica del pueblo de Catalunya, cvica y pacfica, est encontrando la comprensin y simpata de muchos ciudadanos en todo el mundo. Por otro lado, la asfixiante opresin del rgimen monrquico, impuesto por la dictadura, ha quedado bien patente por las recientes declaraciones del general de divisin Juan Chicharro, militar que ha estado vinculado al rey emrito y goza de gran prestigio en entornos prximos a la Casa Real: El actual sistema democrtico no tiene otra legalidad y legitimidad que la procedente del Rgimen de Franco (sic), afirmacin irrebatible, que constituye una trgica y peligrosa paradoja.

Los movimientos soberanistas en Galiza, Euskadi, y Andaluca, aun siendo de desigual desarrollo, son tambin un formidable ejemplo de radicalidad democrtica, que tiende a extenderse pacficamente a otros pueblos, como es el caso de Castilla, cuna histrica del nacionalismo espaolista ms rancio.

Espaa ya no es un imperio, y menos an una ridcula unidad de destino en lo universal, sino un grandioso conjunto de naciones y pueblos que claman por su libertad. Es necesario encontrar una solucin no impuesta por los fascismos del siglo pasado, ni por los intereses egostas de las grandes potencias, que estn arrastrando a la humanidad hacia una catstrofe nuclear de proporciones definitivas.

En estos momentos de enorme confusin nacional e internacional es indispensable suscitar el ms amplio apoyo de todos los demcratas y progresistas al maltratado pueblo de Catalunya, exigiendo el final de la represin.

Como portavoz del colectivo de militares ANEMOI, expreso nuestra ms firme solidaridad con las instituciones del pueblo de Catalunya, reafirmndonos en nuestro comunicado Democracia o fascismo, hecho pblico en Crdoba el 11 de noviembre de 2017. Exigimos, por tanto, el reconocimiento del resultado de las elecciones del 21 de diciembre pasado, la desactivacin de la dictadura constitucional impuesta por el ilegtimo articulo 155, la nulidad de los procesos judiciales, la liberacin de los presos polticos y el retorno inmediato de los exiliados, a fin de que estos puedan ejercer sus derechos fundamentales como representantes electos del pueblo de Catalunya.

La solidaridad internacionalista y obrera

Solo una solidaridad efectiva puede crear los puentes, hoy inexistentes, para forjar un proyecto comn de Estado plurinacional que sea viable, antes de que sea demasiado tarde. An es posible explorar esa va. Quiz mediante la formacin, desde la base, de una Asamblea Nacional Constituyente, confederal y de carcter inclusivo, que sea capaz de abrir las grandes alamedas por donde pasen la mujer y el hombre libres, para construir una sociedad mejor, pues la reinstauracin borbnica, impuesta por el dictador genocida Franco, ha fracasado y es obvio que debe ser abolida.

Al otro lado de la lnea divisoria entre democracia y fascismo, entre repblica y monarqua, estn las fuerzas de la reaccin, agrupadas en torno al rey Felipe VI y su bandera bicolor, la bandera borbnica de la dictadura. Sus cortesanos forman parte de las direcciones de los partidos llamados dinsticos, en realidad un eufemismo para disimular su servilismo monrquico; constituyen de facto una alianza tripartita que tiende a cuartearse.

La tremenda precarizacin de las clases populares, generada por las polticas neoliberales del rgimen, han dado lugar a una emigracin masiva de jvenes y a ms de cuatro millones de personas al borde de la indigencia. Sus efectos catastrficos permean y polarizan la sociedad, focalizando las contradicciones sectoriales, que tienden a dinamizar la respuesta popular. Estas demandas sociales estn siendo abanderadas por los principales partidos de la izquierda espaola y de las organizaciones obreras.

Los militares -as como las compaeras y compaeros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado- tampoco somos ajenos a lo que est sucediendo. Trabajadores somos, pues A mi trabajo acudo, con mi dinero pago el traje que me cubre y la mansin que habito, el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

La represin patronal del Estado se est cebando tambin en muchos de nuestras compaeras y compaeros. Prueba de ello es la grave situacin por lo que atraviesa el Teniente Segura, desposedo injustamente de su puesto de trabajo por denunciar la corrupcin existente en el Ejrcito y defender heroicamente los valores republicanos en el seno de las Fuerzas Armadas. As lo hicieron, en los aos 30 del siglo pasado, la Unin Militar Republicana Antifascista (UMRA) y, ya en los aos 70, nuestros compaeros de la Unin Militar Democrtica (UMD), liderados por el comandante Luis Otero.

La rebelin de los pensionistas es una consecuencia ms de las criminales polticas neoliberales que el rgimen monrquico est llevando a cabo. Estas polticas del rgimen se traducen en el saqueo sin piedad de las capas populares, en el recorte servicios bsicos como son la sanidad y la educacin, en el desfalco de la caja de las pensiones; mientras tanto, se decretan amnistas fiscales de fondos ocultos en parasos fiscales -de las que se han beneficiado miembros de la realeza y dems amiguetes- se rescatan bancos y autopistas con dinero pblico o se cambia el artculo 135 de la constitucin, sin el preceptivo referndum, poniendo los intereses de los usureros por encima de las necesidades de la gente.

Ambas luchas -soberanismo democrtico y demandas del pueblo trabajador- habrn de confluir a fin de crear el poder popular necesario que haga efectivas las justas demandas de nuestros pueblos, y de la clase obrera, frente al poder del rey.

No consintamos, por tanto, que las polticas neoliberales sigan empobreciendo a amplias capas populares en beneficio de banqueros y terratenientes.

Pidamos, tambin, el respeto debido a la soberana de nuestros pueblos, un elemental derecho democrtico que ha de incluir la independencia, si as lo decidiesen.

Compaeras y compaeros, es la hora de la unidad, no cerremos nuestros odos al clamor de nuestra gente.

Viva la Repblica!

Manuel Ruiz Robles es portavoz del colectivo de militares demcratas ANEMOI, antiguo miembro de la Unin Militar Democrtica UMD, capitn de navo de la Armada y vocal de la Junta Directiva de la Asociacin Civil Milicia y Repblica ACMYR.

e-mail: [email protected]

En twitter: @colectivoanemoi

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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