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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-03-2018

Entrevista a Moira Milln: el 8M y los reclamos de las mujeres originarias
"Hay derechos que no son siquiera imaginados por el Estado"

Dolores Curia
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Moira Milln tiene 47 aos. Dentro de su comunidad es una weichafe, es decir, guerrera. Es mam de cuatro hijos y vive en la lof Pilln Mahuiza, en Corcovado, Chubut, un territorio recuperado en 1999. Mucho antes de la desaparicin de Santiago Maldonado se convirti en vocera de su pueblo denunciando en radios y TV las tensiones entre el Estado, los proyectos extractivistas y la cosmovisin mapuche, y tambin las violencias contra los pueblos originarios que concibe como laboratorio de un plan que luego es aplicado contra todos los disidentes.

A partir de agosto del ao pasado, debido a todo lo que nos ha pasado en Chubut, mi imagen se mediatiz mucho -dice Milln-. Entonces cuando vengo a Buenos Aires y me subo a un colectivo se distinguen dos bandos: quienes me saludan, me animan, me dicen que siga luchando, y otra gente que hace exactamente lo contrario. Es un signo pequeo de un tiempo bisagra del pas, que hoy permanece en una tensa calma. Esta vez estuvo en la Ciudad de Buenos Aires de camino a Chiapas, donde fue invitada al Encuentro de Mujeres que Luchan, convocado por las zapatistas. Un viaje que la entusiasma porque siempre quise conocer Chiapas pero no para hacer el zapatour, sino para intercambiar sabiduras. All llev las experiencias del trabajo que hacen con la organizacin Marcha de Mujeres Originarias en Argentina.

La naturaleza para Milln durante estos das qued reducida a unos metros cuadrados llenos de masetas, un pulmn minsculo en un departamento de Caballito, en medio de lo que ella llama una vorgine de cemento que te traga, toma tu tiempo, y de pronto un da ya no es nada. Sigue: Trato de venir a la ciudad en cuanto puedo. La presencia de los pueblos originarios en Buenos Aires es muy importante para poder traer otras voces, de la mapu, de la tierra. Pero cmo se hace para pedirle a tanta gente sumergida en esta metrpoli cien por ciento pavimentada, que no te da tiempo para nada, que se tome un minuto para pensar cmo quiere vivir?

-Cmo se preparan desde la Marcha de Mujeres Originarias para el 8 de marzo?

-Aqu en Buenos Aires participarn de la gran marcha nuestras hermanas, que estuvieron participando de las asambleas previas. Ya que se conmemora el Da de la Mujer Trabajadora, hacemos nfasis en las condiciones laborales. Hay una gran cantidad, ni siquiera relevada estadsticamente por el Estado, solo por las ONG, de mujeres indgenas explotadas, con trabajo en negro, en condiciones inhumanas, es escalofriante. Gran cantidad de hermanas nuestras mueren por esto. Hay derechos que no son siquiera imaginados por el Estado y que seran vitales para nosotros: por ejemplo, que nuestros das sagrados, cuando hacemos ceremonias, se reconozcan dentro de las legislaciones laborales. Tampoco reclaman por este tema los sindicatos. Nadie se hace cargo de la agenda de los pueblos originarios. Mientras que los das sagrados del cristianismo estn reconocidos en Argentina

-Qu pasa con el machismo dentro de las comunidades?

-Son siglos de colonizacin durante los cuales ha penetrado a fondo el patriarcado y la lgica machista. Las mujeres originarias sufrimos por un lado toda la violencia institucional, y por el otro lado, la violencia machista domstica de nuestros maridos. Lamentablemente es tremendo el nivel de violencia de gnero hacia el interior de las comunidades en todos los pueblos. Tal vez se d en menor medida en la nacin mapuche porque las mujeres hemos tenido histricamente un protagonismo importante. Hay mujeres machis (mujeres medicina), lonkos (lderes espirituales), weichafes (guerreras). An con esa cosmovisin, la comunidad mapuche no est exenta de maltrato. Fortalecer la autoestima de las mujeres indgenas es difcil un pas tan eurocntrico, donde lo indgena se asocia a lo abyecto y la pobreza, nosotras entramos en lo ms repudiable.

-Dijo que la violencia institucional contra las comunidades indgenas era un laboratorio para luego aplicarla contra todos los disidentes, evala que eso ya est pasando? Hasta dnde puede llegar?

-El Gobierno lejos de reflexionar va a recrudecer la violencia. Ya ha mostrado su arrogancia y necedad. Veo tambin lo que est pasando a nivel continental y Argentina no puede ser una excepcin de la geopoltica global. Puede ser mucho peor. Me preocupa la cantidad impresionante de soldados israeles en la Patagonia. Me preocupa que ante el levantamiento de diversos sectores sociales que se ven perjudicados la respuesta ya no sean slo balas de las fuerzas represivas locales, sino que justifiquen intervenciones. La Patagonia es la regin ms rica del pas, y los mapuches somos la poblacin ms pobre. Esta asimetra econmica y social no es casual, y se debe sostener contra viento y marea a favor de las transnacionales. Por eso buscan demonizarnos, mostrarnos como terroristas. La ministra Bullrich me indilga a m el rol de vocera de una supuesta clula terrorista. Estn ms cerca de ser parte de una relatora psiquitrica que de ser funcionarios a la altura de las necesidades de los pueblos. Me entristece que el proceso del pueblo argentino para organizarse y unirse contra eso sea tan lento.

Dice que hay soldados israeles en la Patagonia?

-Van como turistas pero a lugares donde no va nadie. Al corazn de la zona de la meseta, por ejemplo. Hacen expediciones, trekking, rpel. Hace pocos das, un matrimonio mapuche que vena de la costa a visitarme pas por Trevelin. Fueron a parar a un hostel y les dijeron que sa era una cadena que slo trabaja con soldados israeles. Ya empiezan a aparecer sectores de la cmara de comercio y prestadores turstico que se benefician. Por qu tienen que alojarse en lugares particulares? Qu es lo que no podemos ver?

-En este paso fugaz por la ciudad particip del acto por los tres meses del asesinato de Rafael Nahuel. Qu impresin le dej?

-Me confirm la idea de que el pueblo argentino es racista hasta para eso. La convocatoria ese da fue muy escasa. El pueblo no sali con la misma contundencia con que lo hizo por Santiago Maldonado porque la vida de los pueblos originarios est ms que devaluada ante la mirada social. Hoy no solamente quienes tienen el poder o cumplen funciones pblicas se vuelven antimapuches o racistas, sino que lamentablemente hay un sector de la oposicin que tambin lo hace. Se podra trazar otra grieta: entre supremacistas blancos, que no quieren perder privilegios, y los plurinacionalistas. Hay gente dentro de lo que se llama campo popular que se pone la camiseta patriotera y homogeneizante de este pas y ve con malos ojos la libre determinacin de los pueblos. Nosotros decimos que ste es un territorio plurinacional, y eso debe ser abordado desde una perspectiva que contemple la reciprocidad entre los pueblos.

-Y ms all de ese acto, de qu modo la recibi esta vez la ciudad?

-Antes vena a Buenos Aires y en general haba una devolucin simptica cuando me vean vestida como mapuche. Debido a todo lo que nos ha pasado en Chubut, mi imagen se mediatiz. Entonces cuando vengo ac y me subo a un colectivo se distinguen dos bandos: quienes me saludan, me animan, me dicen que siga luchando, y otros que hacen exactamente lo contrario. Es un signo pequeo de un tiempo bisagra del pas, que hoy permanece en una tensa calma. Hay diferentes manifestaciones frente a la poltica de ajuste. Se viene alimentando algo que puede desembocar en un estallido, y esa es una fuerza que espero sea encausada por alguna perspectiva de solucin, de alternativa. Argentina ya tuvo un 2001, ya se derram sangre. Seguimos teniendo los mismos personajes reciclados detentando el poder con absoluto desprecio por la vida.

-Qu opina del intento de arancelar la salud pblica para los extranjeros?

- El exabrupto racista de Jujuy, que ha estallado innumerablemente en otras regiones del pas, dira que es un escenario ficticio para seguir descalificndonos. Hay una dirigencia poltica hbil a la hora de canalizar el racismo de una porcin de la sociedad: remarcan con trazos gruesos los rasgos sociales que han estado enquistados siempre con poltica, presupuesto y con una estrategia lamentablemente eficaz para la penetracin de estigmas. Este gobierno en particular es profundamente racista y cruel. El maestro Osvaldo Bayer habla de la crueldad argentina, y yo creo que ellos realmente hoy estn encarnando esos siglos de crueldad argentina. La dicotoma civilizacin versus barbarie se ha perpetuado, tal vez con otras categoras pero que encierran la misma simbologa de ir relegndonos y discriminndonos. Lo que nos cabe a las naciones originarias es generar consenso, generar ideas superadoras que eleven la condicin de la humanidad que hoy est tan degradada. Desde la organizacin Marcha de Mujeres Originarias estamos planteando una gran campaa para que el Encuentro de Mujeres -que este ao ser en Chubut- pueda recoger la bandera de la plurinacionalidad y piense en nosotras, las mujeres de todos los colores y de todos los sonidos, de todas las pertenencias. Lamentablemente cuando en una reunin en Lago Puelo planteamos esta idea de que se lo renombre como Encuentro Plurinacional de Mujeres, tuvimos abucheos de compaeras militantes de izquierda. Hablamos de plurinacionalidad y de cohabitar. No es un separatismo. Decimos que el pueblo argentino debe reconocernos en nuestra verdadera identidad y consensuar cmo queremos habitar el mundo y construir el espacio de relacin en los territorios.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/99991-hay-derechos-que-no-son-siquiera-imaginados-por-el-estado



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