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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-03-2018

Resea de Contrapsicologia. De las luchas antipsiquitricas a la psicologizacin de la cultura. Roberto Rodriguez Lpez (editor). Editorial Dado, coleccin distancias 2: Madrid, 2016
En defensa de una psicologa crtica

Luis Roca Jusmet
Rebelin


El libro que nos ocupa hay que situarlo en el esfuerzo crtico de una serie de filsofos, socilogos y psiquiatras, principalmente, de combatir ideolgicamente la psicologa acadmica e institucionalmente Antpsychologicum (Virus, 2006) puede considerarse un precedente en el empeo ( unos cuantos articulistas escriben en ambos) pero Contrapsicologa , manteniendo el enorme inters del anterior, le gana en elaboracin rigurosa. Es un libro que recoge un conjunto de artculos heterogneos pero siguiendo un hilo conductor muy coherente. En este sentido, felicitaciones al coordinador, el profesor universitario de psicologa social Roberto Rodriguez Lpez, que realiza adems un magnfico prlogo. La obra est muy bien estructurada en cuatro secciones : Historia, Epistemologa, mbito Institucional y mbito Cultural. He de decir que ni uno solo de los artculos tiene desperdicio, los he ledo todos con mucho inters. Voy a hacer una referencia a todos ellos y dejar para la segunda parte de la resea el comentario ms pormenorizado de los que me han despertado mayor atencin.

En la primera seccin, al margen del de Nikolas Rose (que dejo para el final) tenemos un anlisis histrico, escrito por Oscar Daza sobre el papel de la psicologa en EEUU entre los aos 1900 y 1940 que pone de manifiesto su lado ms oscuro como instrumento de control social. Seguidamente, Fernando lvarez-Uria, bregado socilogo crtico, muy influenciado por Foucault ( del que fue un gran divulgador), nos ofrece una serie de materiales histricos de la primera mitad del siglo XX: sociologa del sujeto tico individual, literatura sobre la interioridad del yo (Herman Hesse, sobre todo) y el psicoanlisis. Materiales que servirn para hacer una genealoga de la experiencia de un yo aislado, separado del mundo exterior, con la promesa de un universo interior personal e intransferible que hay que explorar y descubrir. En la seccin de epistemologa (al margen de Ian Parker y de Francisco Vzquez Garca) tenemos un trabajo crtico sobre las clasificaciones diagnsticas del CIE y, sobre todo del DSM en su V edicin. Indispensable para entender lo que es realmente y los intereses que esconde la considerada biblia de psiquiatras (y que podramos generalizar a psiclogos, mdicos, educadores sociales...).

Respecto a los escritos del mbito institucional (dejando para el final el de Julio Rubio). Comenzaremos por Mario Domnguez , que escribe un sugerente texto sobre el sistema jurdico penal y las ciencias psi y su alianza hacia un Estado penal. Eduardo Crespo y Amparo Serrano Pascual nos explica como a partir de la psicologizacin del malestar creado por la precariedad se consigue despolitizar el problema y trasladarlo a la esfera del supuesto desajuste individual. Teresa Cabruja-Ubach entra en terrenos ms polmicos con la argumentacin de una hiptesis fuerte: las ciencias psi ejercen implcitamente, en sus discursos y prcticas, formas de violencia de gnero. Guillermo Rendueles, con una amplia trayectoria en la psiquiatra crtica hace una reflexin crtica sobre la medicalizacin postmoderna de la vida, Los problemas humanos, su propia experiencia, queda reducida a expresiones de trastornos que requieren la intervencin del mdica, del psiquiatra o del psiclogo. El fracaso de las luchas de la antipsiquiatria en los aos 80 tiene mucho que ver, para el autor, con este estado de las cosas.

En los anlisis del mbito culturales hay tambin aportaciones muy destacadas. Empezando por el artculo escrito por el coordinador, Roberto Rodriguez Lpez sobre el papel de la literatura de autoayuda en la gestin de las subjetividades en el proyecto neoliberal. Junto al de Jan de Vos (que insiste en el mismo tema y luego comentar, tenemos el artculo conjunto de (S) Garca Dauder y Patricia Amigo Leache, que cuestin el sexismo de la ideologa que se escuda en las neurociencias y que se manifiesta a travs del programa Redes de Eduardo Punset. Finalmente Santiago Lpez Petit concluye con un texto potente en el que reivindica con fuerza la radicalidad la politizacin de su verdad biogrfica.

Paso ahora a los artculos que, sin desmerecer a los otros, me han llamado ms la atencin. El primero es el de Nikolas Rose, socilogo ingls que ha elaborado un trabajo terico y emprico muy interesante desde el camino abierto por Foucault con su nocin de biopoltica. Hay que destacar que solo hay un libro traducido al espaol del autor ( que adems no se distribuye en Espaa) que es Polticas de la vida. El resto son artculos como el que me ocupa, "La psicologa como ciencia social" (escrito en el 2008). Un texto que aborda una genealoga de la aparicin de la psicologa como ciencia social de lo individual desde su contexto sociopoltico ( malestar social, importancia educacin, publicidad, marketing) y con una funcin normalizadora. Ello en el contexto histrico de las sociedades liberal-democrticas en su proyecto de introducir unos modelos determinados de racionalidad para moldear a los sujetos. Ello a travs de una interiorizacin de los conceptos y discursos de la psicologa a nivel cotidiano e institucional y a la aparicin de un dispositivo acadmico importante : revistas, manuales, titulaciones, colegios profesionales, departamentos universitarios. Se trata entonces de entender que son las prcticas elaboradas para gobernar las conductas (en la escuela, la fbrica, cuartel, prisin, hospital ) las que llevan a la creacin de la psicologa como ciencia social. Porque de lo que se trata es de dar pautas sociales para la adaptacin a la sociedad, paralelamente al mdico que dar las pautas biolgicas, y de disear mecanismos para corregir las anomalas. Psicologa es, entonces, un hbrido entre lo administrativo y lo filosfico, aunque tiene un papel preciso: administrar la conducta de los sujetos en el seno de la variedad de proyectos polticos que aparecen en el siglo XX. Pero lo que se pregunta finalmente Nikolas Rose ( y la respuesta, como demuestran sus trabajos posteriores, ser afirmativa) sino pasaremos del siglo de la psicologa y la mente (siglo XX) al de las neurociencias y el cerebro (siglo XXI). Hay tambin otro artculo del psiclogo crtico tambin ingls, que es Ian Parker. Investiga en su artculo sobre los modelos de locura ( biologista, cognitivo-conductista, sistmico y psicoanaltico) para abordar sus diferencias epistemolgicas y ontolgicas y a y las derivaciones prcticas que implican. Pero es muy interesante como abre el problema a la nocin de justicia social aplicado a la locura, que consistira en abrirse a un quinto modelo que sera el que se elabora desde la voz de los propios locos. Se trata entonces de no aceptar el dominio de los expertos. Y tambin en situar su problemtica en el contexto de una sociedad que, como bien analiz Marx, es una sociedad alienada.

El artculo de Francisco Vzquez Garca , en el mbito de la epistemologa como el anterior, es el que puede considerarse ms estrictamente filosfico. Tiene un inters excepcional, porque nos permite aproximarnos a los trabajos de un gran y desconocido filsofo francs del siglo XX, Georges Canguilhem (1904-1956). Ya en el ao 1956 di{o una conferencia en la que cuestionaba el estatuto epistemolgico de la psicologa y pona de manifiesto su papel clave dentro de los mecanismos de control social. En el primer aspecto seal su incapacidad para construirle manera autnomo su objeto de estudio y hace una genealoga de la psicologa a partir de esta dispersin. Posteriormente va elaborando esta crtica a partir de problematizar la nocin conductista de adaptacin y de abordaje del comportamiento como respuesta a un estmulo. Por el contrario, Canguilhem, va armando la nocin de normatividad vital, para hacer referencia a la manera como los organismos vivos (entre los cuales el hombre) va creando una manera propia de afirmar su autonoma frente al medio. Tambin se muestra crtico con trasladar la nocin biolgica de adaptacin a la sociedad. Tambin critic con rigor el reduccionismo de las neurociencias y los excesos farmacolgicos. Critic la medicina y la psiquiatra pero sin caer en las posiciones de la antipsiquiatra o la antimedicina. Pero tambin Georges Canguilhem apuntaba que otra psicologa era posible. Excelente introduccin a Georges Canguilhem, en todo caso, y a su rigurosa crtica de la psicologa.

Jan de Vos sobre los procesos de psicologizacin y neurologizacin en la poca digital. En la primera parte apunta como la literatura de autoayuda y la psicologa popular acaban concluyendo en la necesidad de un experto, que es el psiclogo, que es el Gran Otro que te ensear como gestionar tu vida. El paso al dominio de las neurociencias continua con el mismo planteamiento, pero situando la gestin en la supuesta materialidad del cerebro. Dice supuesta porque conduce a la digitilizacin, ya que el cerebro aparece como un espacio virtual. Hay un proceso en el cual uno se convierte en una especie de agente separado de si mismo, que es el objeto a gestionar con la ayuda de los expertos. Pero hay en el fondo, en nuestro inters por la psicologa y la neuropsicologa una especie de intento reconectar con un yo y un mundo real del que la modernidad parece habernos separado. Un artculo muy sugerente.

Hay finalmente un artculo desgarrador, vital, que no tiene nada que ver con los anteriores pero que nos golpea ms que ninguno. Se trata de la "Criminalizacin de la infancia", testimonio de Julio Rubio Gmez que ningn psiclogo, educador social o profesor de adolescentes debera dejar de leer. Una interpelacin de la que no nos deberamos evadir.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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