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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2018

Entrevista a la escritora y activista Silvia Federici con motivo del 8 de Marzo
"Sera una pena si vamos a la calle todas contentas y despus regresamos a casa"

Mariana Menndez
Rebelin

Entrevista a Silvia Federici


Desde que la conocemos, las conversaciones con Silvia Federici han sido siempre muy frtiles. No solo por su lucidez y agudeza terico-poltica, sino tambin por su generosidad infinita en el relato de su experiencia, en esa bsqueda de coherencia entre lo que se hace y se piensa. En la previa del 8 de marzo, conversamos con ella sobre la huelga internacional de mujeres y la actualidad de la lucha feminista. Elegimos volver a escucharla hoy, en este contexto tan intenso donde la lucha de las mujeres se despliega con una fuerza por momentos inesperada. Donde cada una desde su comunidad de mujeres pone empeo en organizar, difundir y participar del 8 de marzo y del paro histrico que suceder en ms de treinta pases alrededor del mundo.

En lo vertiginoso de estos acontecimientos nos venimos diciendo unas a otras: no aceptemos ms la violencia, potenciemos nuestra fuerza para multiplicar nuestro ya basta, organicemos encuentros, espacios y marchas que hagan temblar la tierra. Pero tambin nos repetimos una y otra vez: hagamos ms denso el tejido del entre mujeres; potenciemos nuestra ayuda mutua, nuestro autocuidado y reciprocidad; estemos cada vez ms movilizadas pero tambin robemos tiempo para sentir y pensar cmo seguimos, cmo nos auto organizamos cada vez ms y qu desafos est alumbrando la lucha. Dicho de otro modo, al desplegar la lucha sta ilumina nuevos problemas polticos. De nada sirve hacer sin pensar. Pensemos a partir de lo que estamos experimentando y abramos los espacios para construir los cmo seguir. Nuestras compaeras y hermanas nacidas en las luchas que nos antecedieron portan experiencias que es preciso recuperar para no empezar de cero, para nutrirnos y cambiar. Por eso esta conversacin busca ser un espacio-momento para que Silvia nos comparta palabras que nos ayuden a pensar lo que est sucediendo.

-Qu est sucediendo con la lucha de las mujeres? Qu has reflexionado sobre las ltimas manifestaciones en Estados Unidos?

Aqu es un momento en el que se est dando una movilizacin muy fuerte de todos los movimientos sociales, y sobre todo del movimiento de las mujeres. Hemos visto estas marchas en Washington, en Nueva York, en varias ciudades. Mujeres de todo tipo, de todas las edades se estn movilizando, sintieron la necesidad de salir a la calle. Y pienso que no es solamente una necesidad de responder a Trump, es la expresin de un gran descontento que se ha acumulado en estos aos, porque las situacin de las mujeres en todos los niveles, con excepcin de una minora, se ha deteriorado desde hace mucho tiempo, enfrentando una crisis en su vida cotidiana.

Esta es una crisis de trabajo, una crisis de falta de tiempo para s mismas, una crisis de la relacin con los otros, es el no tener recursos, no tener tiempo ni acceso a los servicios ms fundamentales. Adems de enfrentarse continuamente a la violencia, que es violencia individual pero tambin del Estado, de la polica, en las crceles, es la militarizacin de la vida que aqu es cada vez ms fuerte. Creo que ahora estos son los elementos que unifican y pueden unificar al movimiento feminista. Es un movimiento contra la violencia y los abusos institucionales, pero tambin es una manifestacin de deseo, de voluntad de construir una sociedad diferente. En estas marchas, en Nueva York por ejemplo, se poda ver una gran creatividad, mucha fuerza y energa, por eso se puede comparar con lo que sucedi en los aos setenta.

Es un movimiento que ha crecido mucho en los ltimos aos, sobre todo a partir de la desilusin que tantas mujeres han experimentado. Se pens que trabajar fuera de la casa posibilitaba conseguir autonoma. Y no nos dio autonoma porque el trabajo es precario, no da seguridad. Lo que vemos es un gran nmero de mujeres, y hombres tambin, cargadas de deudas. Han luchado por entrar a las universidades, como se luchaba en los aos setenta, y ahora con la privatizacin de la educacin deben un montn de dinero para poder estudiar. Muchas jvenes con veinte aos no pueden ver cul va a ser su futuro.

-De qu luchas previas se nutren estas manifestaciones? Porque al mirar las imgenes -no podamos dejar de mirar lo que pasaba, la cantidad de personas- desde el sur nos preguntamos de dnde se estn nutriendo? De dnde naci ese desborde? Qu haba previamente organizado?

Creo que la decisin de una parte del establishment norteamericano de apoyar a Trump ha sido una respuesta a las luchas que ya se estaban dando. Por ejemplo, la lucha por el aumento del salario mnimo ha involucrado a muchas mujeres muy fuertemente, y siempre se cruzaba con la lucha de los migrantes. Porque son sobre todo las mujeres y las personas migrantes las que tienen salarios muy bajos. Tambin ha crecido un movimiento estudiantil contra la deuda generada por la falta de gratuidad. Por otro lado, muchos han apoyado a Trump pensando que sera el presidente que cortara las deudas e implementara una educacin gratuita. Es tambin creciente la movilizacin contra el control del cuerpo. Por ejemplo, en muchos Estados se redujo drsticamente el acceso al aborto. Hoy las mujeres se enfrentan con dificultades en todos los lugares donde estn, con cortes en servicios como la educacin y la precariedad de la vida, ninguna sabe si tendr o no trabajo. Sobre todo entre jvenes y mujeres no se ve qu tipo de futuro se tendr.

Tambin la rabia y la indignacin contra estos abusos, la violencia institucional continua, la matanza de la polica sobre los y las jvenes de color, migrantes, latinos. La conciencia de que vivimos en un rgimen muy brutal, que no es una novedad, pero que ahora ya no se puede no ver. En los ltimos aos casi todos los das un joven negro fue asesinado con una impunidad absoluta. Entonces, hay un descontento muy fuerte, econmico y no econmico, porque los dos estn conectados. Porque est claro que esta violencia se justifica y se sostiene en la represin y en la precariedad econmica.

-Cmo ests viviendo estos mismos movimientos en el plano internacional, por ejemplo lo que est siendo en este momento la organizacin de la huelga internacional de mujeres?

Es una idea muy excitante, sobre todo esta dimensin internacional de las luchas es muy importante. En las ltimas semanas ha sido muy importante ver tantas movilizaciones en todas las ciudades al mismo tiempo, el sentimiento de ser parte de algo que se est moviendo en muchas partes del pas y del mundo. As como la respuesta al llamamiento de paro de las compaeras en Argentina en octubre pasado que fue muy fuerte. Tambin aqu muchas compaeras salieron a la calle.

Todava es difcil saber, pero es claro que solamente algunas podrn hacer el paro porque hay tantas dificultades prcticas para organizar un paro de las mujeres, sobre todo en un pas como Estados Unidos, donde existen realidades tan diferentes y hay grupos de mujeres tan diversas, en una situacin donde faltan los servicios sociales, donde muchas mujeres son solteras y no tienen un marido que pueda sustituirla. Pero se enva una seal importante, es una posibilidad de compromiso con las nuevas formas de lucha y de organizacin. Ojal sea un compromiso para crear redes de comunicacin entre mujeres de diverso tipo. Crear un tejido social ms fuerte, capaz de resistir a lo que est sucediendo y tambin empezar a construir nuevas relaciones.

Empezar a implementar lo que se viene hablando sobre formas de auto gobernarnos, reclamar el control de nuestra vida, empezar el proceso de no solamente ponernos en contra sino ir definiendo qu tipo de sociedad queremos, cmo vamos a construirla, qu precisamos de inmediato y cules son los objetivos del futuro. Yo creo que es importante hoy abrir una visin estratgica, no solamente salir a la calle, sino salir a la calle con una visin de lo que deseamos e intentamos construir. Sera una pena si vamos a la calle todas contentas y despus regresamos a casa y no se une este momento con la construccin de algo distinto. Por eso es importante no solo demandar a un Estado que no responde, sino comprender contra qu luchamos, que no son personajes. Estos personajes son la expresin de un mal que es el sistema. Comprender lo que est sucediendo a nivel econmico, poltico, ecolgico y empezar a hacer las conexiones. Es verdaderamente la misma lucha: luchar contra la contaminacin, contra el capitalismo, la precarizacin de la vida y el despojo y luchar contra el patriarcado son momentos diferentes de una misma lucha. Pienso que esta movilizacin puede ayudar a crear conciencia sobre la interconexin de estas luchas. Ojal tengamos la capacidad crear un terreno de unificacin entre mujeres distintas.

Nosotras sentimos que nos entusiasma el paro y la movilizacin porque es un mensaje, es una disputa en varios planos, tambin simblica. Ac en el sur, sobre todo la idea de la doble jornada, el trabajo domstico, ha tomado mucha fuerza porque al discutir el paro hubo que intercambiar sobre qu precisbamos para parar. Eso dio lugar a un montn de discusin entre mujeres. Muchas han planteado que no pueden parar porque estn solas con sus hijos e hijas, entonces vemos formas diversas de parar y participar. No nos proponemos hacer un paro en el que si no pods parar las veinticuatro horas no forms parte de la jornada y de la lucha, sino hacer un paro que diversifique las opciones y todas podamos participar. Justamente, yo pienso que a partir de las dificultades de hacer este paro, de las dificultades de las mujeres que no pueden dejar a sus hijos, es importante comprender cul es el paso prximo.

Porque, qu pasa con estas mujeres que estn encarceladas por el trabajo domstico todos los das y que no tienen a nadie que las pueda ayudar? El paro es un momento de comprensin y de transformacin, porque mirando estas dificultades organizativas se puede ver qu necesitamos, qu se puede hacer como cosa urgente. Ver que existen tantas mujeres que no pueden ir a una reunin, al cine, porque son prisioneras de ese trabajo. Cuando estuve en Bruselas unos meses vi que all las compaeras han impulsado la iniciativa de describir su jornada de trabajo y luego han recogido esos testimonios. Han dicho tambin al estado todo esto es lo que las mujeres hacen, estn intentado decir esta es la cuenta por todo lo que hemos realizado. Este tipo de acciones pueden incrementar la conciencia y permiten pensar nuevas prcticas.

Porque si estamos encarceladas en el hogar entonces qu estructura necesitamos en lo urbano, en el barrio, para dar respuesta?, cules son las necesidades inmediatas y urgentes? En esa clave, al pensar el paro lo estbamos concibiendo como un momento pedaggico para nosotras y para todas las mujeres, por tanto para sealar los desafos en todos los sentidos que vos nombras, para pensar qu movimiento tenemos que construir, bien atado a la vida y la cotidianidad. Pero tambin sealar los lmites de la izquierda, los lmites de ciertas formas de hacer poltica, lo que sucede con el sindicalismo. El paro ilumin muchas cosas, no solo para el propio movimiento de mujeres sino para muchas ms personas. As es. Antes existieron sindicatos que se ocupaban de la vida, del barrio, que luchaban tomando en cuenta toda la vida de las trabajadoras y trabajadores, no solo sobre las ocho o nueve horas. Ahora es una forma burocrtica que ya no funciona ms, que no puede dar respuestas.

He estado hablando con una compaera que organiz en Islandia el paro de 1975, desde all las mujeres se han organizado en espacios urbanos donde se conversa, se circula informacin, en todas las ciudades estn estos espacios que son experiencias colectivas para las mujeres. Estos lugares han facilitado mucho la organizacin, porque cada uno ha sido un punto de expansin de la informacin, de la tctica. Me gusta mucho pensar que se pueden crear estos lugares, espacios de las mujeres. Crear, desde donde una vive, espacios donde cuidarnos y dar discusiones entre mujeres. Insistir en la capacidad de crear, reclamar el espacio, el derecho a la ciudad. Es importante pensar este momento como un momento histrico, lo que est pasando con el Encuentro de Mujeres en Argentina, que se organice algo internacionalmente de forma autnoma sin los recursos y la intervencin de la ONU. Se han hecho acciones todos los 8 de marzo, pero este ao est la dimensin internacional.

Esta jornada est reviviendo el sentido del 8 de marzo y dando lugar a un nuevo internacionalismo. Pero es importante pensar estratgicamente qu es lo que queremos. Claro que no podemos saber muchas cosas, pero s qu precisamos saber. Necesitamos una visin estratgica ms all de la manifestacin. Tambin la memoria histrica es importante para crear resistencia, la memoria sobre lo que ha significado este da para la lucha de la mujeres, sobre el internacionalismo feminista y el significado de eso en la actualidad. Creo que hoy las mujeres debemos estar ms presentes en las luchas contra la guerra. En estas manifestaciones en Estados Unidos no se le ha dado suficiente atencin a la problemtica de la guerra.

-Este punto es importante desde la perspectiva latinoamericana y tambin nos preguntamos por esto que nombras. La gente se moviliza cuando puede, cuando hay conciencia y voluntad, pero qu piensa sobre las invasiones y la guerra el pueblo estadounidense?

Ahora se ven lmites que no se vean y se empieza a insistir en la necesidad de la lucha contra la guerra. Han estado y estn bombardeando con drones Yemen, han destruido Medio Oriente. Existe una relacin fuerte entre la guerra permanente y la militarizacin de la vida aqu, por eso es importante esta temtica. De qu internacionalismo hablamos si no? Es importante que todos digamos que no se puede excluir a las personas de ningn pas, pero tambin que no se debe bombardear ni destruir la vida en ningn pas. Pienso que en los materiales que se van a preparar y escribir es importante tener esta visin histrica del internacionalismo feminista.

-Con respecto a la memoria histrica, al crecer bastante la auto organizacin de las mujeres en varias ciudades de Uruguay, las compaeras plantean una sensacin de ser hurfanas, de empezar una lucha sin saber que otras mujeres lucharon antes, desconociendo qu problemas tuvieron y cmo se organizaron.
Tuvieron esta sensacin en los aos setenta cuando el movimiento desbordaba las calles?

Para nosotras fue muy importante el trabajo de comenzar a reconstruir la historia de otras mujeres, de comprender de dnde venimos, cuales fueron nuestras madres, reconstruir y pensar en el feminismo liberal, en el feminismo socialista -del que nace el 8 de marzo-, saber lo que planteaban sobre la liberacin de la mujer. De la historia del feminismo en Amrica Latina he descubierto dos aos atrs la lucha de las mujeres en Argentina, a Virginia Bolten y su consigna ni patrn ni marido y su peridico La Voz de la Mujer. Las historias locales, en el Ro de la Plata, tambin son muy potentes. Por ejemplo, la consigna de las mujeres en Uruguay en los aos ochenta era nosotras queremos cambiar la vida.

Es hermoso reconectar con esas luchas. Es imprescindible conversar con estas mujeres que son libros vivientes, libros de la historia de las luchas. Esta concepcin que planteas es importante para construir una memoria larga. T te sientes parte de algo, no puedes mirar el futuro sin mirar el pasado. Solamente cuando ves toda la historia de lucha, los lmites, los problemas de las experiencias organizativas pasadas, intentas no repetir las mismas cosas. No puedes identificar lo que ests haciendo si no miras que se ha hecho antes y cules son las diferencias, aprender de esa experiencia, no pensar que has inventado todo.

* Nota de Correspondencia de Prensa:

Silvia Federici, activista feminista italo-estadounidense, escritora, profesora en la Hofstra University de Nueva York. Trabaj como profesora en Nigeria durante la dcada de 1980. Fue una de las principales animadoras de los debates internacionales sobre la condicin y la remuneracin del trabajo domstico. En sus trabajos concluye que el trabajo reproductivo y de cuidados que hacen gratis las mujeres es la base sobre la que se sostiene el capitalismo. Su monumental libro, Calibn y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulacin originaria, (Tinta Limn, Buenos Aires, 2016) tiene varias ediciones.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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