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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2018

Huelga feminista
8 de marzo: las mujeres han parado, ha cambiado todo

El Salto

Como una ola, el feminismo ha arrastrado el 8 de marzo una fase de pasiones tristes y ha introducido nuevas herramientas para la conquistar la igualdad real


El movimiento feminista del Estado espaol haba marcado esta fecha como un momento definitivo para consolidar su potencia. Y ha protagonizado una jornada de manifestaciones, acciones y presencia en las calles que marca ya y marcar durante los prximos meses la agenda poltica. Millones de mujeres han protagonizado, en todo el territorio, una jornada que tambin se ve reforzada por el alcance internacional del 8 de marzo.

Las manifestaciones finales han puesto el colofn a un da en el que ha saltado por los aires una mxima no escrita de la movilizacin sociolaboral: que solo la llamada unidad sindical, un club restringido formado por CC OO y UGT, es capaz de romper el ritmo de productividad y actividad cotidiana a escala de todo el Estado.

En Madrid, desde las 19:30 la manifestacin no poda avanzar por Atocha hasta Plaza de Espaa, donde finalizaba la marcha. Son casi cuatro kilmetros de avenidas de ms de seis carriles. Estaban llenos a las 19:45, y parte de la manifestacin se extenda hasta Sol, la gran almendra del centro de la ciudad. Tambin ha habido gigantescas movilizaciones en Barcelona, Valencia, Bilbao, Sevilla, Zaragoza, Corua, millones de mujeres que se han volcado en las manifestaciones en las grandes y las pequeas capitales de toda la pennsula. Si se parte de la cifra que ha dado CC OO a las 12 del medioda, ms de cinco millones de personas haban participado en la jornada. Y el desborde ha continuado durante muchas ms horas.

El colapso de las estaciones de cercanas y metros, y la quiebra del trfico de coches a lo largo de todo el da en el centro de las ciudades; la actividad, frenada en la administracin, las escuelas y las facultades, e interrumpida mediante acciones disruptivas en los comercios, ha hecho del 8 de marzo la primera jornada de huelga general protagonizada por mujeres en todo el territorio.

Los cuatro ejes de la huelga laboral, de consumo, estudiantil y de cuidados introducen en la agenda pblica nuevos factores que van a ser determinantes en la reconfiguracin de los modelos sindicales. La jornada tambin ha sido esclarecedora en cuanto a la incorporacin en la vida poltica de adolescentes y jvenes contra el machismo. No obstante, en los das previos, una parte significativa del feminismo racializado ha rechazado la convocatoria de hoy, segn afirman, por no sentirse representada.

El movimiento feminista, con un funcionamiento horizontal que est en su gentica, ha sido capaz de romper la cotidianidad de ciudades, medios de comunicacin y redes sociales para reclamar una serie de objetivos polticos de urgencia fin de la violencia machista, igualdad en todos los niveles bien expuestos a lo largo de las ltimas semanas. La pedagoga, el trabajo de base y de confluencia de lo social que han llevado a cabo las distintas Comisiones del 8 de Marzo abren una nueva fase de conflicto, en el que debe estar presente el objetivo de poner la vida en el centro de la poltica.

La calculada presencia de los sindicatos a nivel institucional y meditico no ha influido en que distintos sectores, comenzando por federaciones como la de Enseanza de CC OO, hayan secundado y ayudado a generar una huelga que, con formas menos clsicas, ha tenido impacto en medios internacionales y ha integrado a mujeres de todas las edades a costa de la tipologa de varones que se identifican como actores principales de las huelgas generales. Los smbolos como los guantes de limpieza y los delantales, las pelucas y miles de pauelos, lazos y sudaderas moradas tambin han sido mucho ms visibles que las banderas en los balcones colgadas en otoo

El ciclo largo de movilizacin del feminismo internacional ha introducido una cua en la crisis global, marcada por las pasiones tristes y el auge de fascismos y reinvenciones neoliberales. La huelga del 8 de marzo ha herido hoy en su ncleo la posibilidad de una salida a la crisis de civilizacin en la que quede fuera mucho ms de la mitad de la poblacin. Si las mujeres paran se para todo. Y eso se ha odo hoy en todo el mundo.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/huelga-feminista/8-mayo-2018-abre-fase-conflicto-politico


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