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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2018

La Retirada: conmemorar el exilio republicano espaol en Francia

Nicolas Lebourg
Infolibre


Nota edicin: Durante este mes de febrero se ha conmemorado con numerosos actos en el sur de Francia el 79 aniversario de "La Retirada", el exilio en 1939, tras la cada del frente en Catalua, de medio milln de refugiados republicanos espaoles, la mitad de ellos civiles. Su historia no se limitara a los campos de concentracin, sino que destacara por su capacidad de organizar, primero, la solidaridad con los ms necesitados y, despus, la resistencia contra el gobierno colaboracionista de Vichy y la ocupacin nazi, en un esfuerzo que terminara con el intento fallido de establecer una cabeza de puente republicana en el Valle de Arn tras la II Guerra Mundial. Una parte importante de este deber de memoria historica ha recado en la Federacin de hijos e hijas de republicanos espaoles y nios del xodo (FFREEE), con sede en Argels-sur-mer. 

El debate sobre la inclusin del nacimiento de Charles Maurras, poltico de extrema derecha, en las conmemoraciones nacionales francesas, ha reavivado el eterno cuestionamiento sobre el arte y la necesidad de los homenajes como fenmeno que permite a los ciudadanos beneficiarse de un patrimonio cultural compartido. En este mes de febrero, habra que esperar una amplia conmemoracin en Francia (digamos que para el ao que viene) de la Retirada, ese exilio masivo de republicanos espaoles entre 1937 y 1939. Esto es lo que tendra sentido, en tiempos de histeria con respecto a la llegada de refugiados, para mirar cara a cara estos hechos poco conocidos y que sin embargo estructuran la historia francesa.

La Guerra Civil espaola fue un torrente de sangre del que, como hoy, muchos trataron de zafarse escogiendo la partida. En 1937 y 1938, alrededor de 70.000 espaoles encuentran refugio en Francia. En enero de 1939, son ms de 40.000 personas las que van a estamparse contra la frontera, que Francia decide en un primer momento mantener cerrada. Ante las cifras y la tragedia, esta poltica se vuelve rpidamente insostenible. El Gobierno francs opta, al final de ese mes, por una apertura parcial, admitiendo el paso de 2.000 mujeres, hijos, ancianos y enfermos por da.

En este caos, la prefectura de Perpignan (Pirineos Orientales) trata de estimular el flujo de entrantes: entre el 28 de enero y el 6 de febrero de 1939, son 96.613 mujeres, 32.452 nios y 3.490 ancianos los admitidos para atravesar la frontera. Los refugiados atraviesan todos los pasos de la cordillera pirenaica, con heridos o con sus familias, a menudo armados. Finalmente, son alrededor de 480.000 republicanos los que atraviesan la montaa. Recibidos por los agentes y los tiradores senegaleses, son empujados hasta la arena del litoral francs, donde acaban: 87.000 personas en Argels-sur-Mer, 80.000 en Saint-Cyprien, hoy pueblos tursticos. Todos recuerdan el mismo sonido: Vamos, vamos!. Comienza la organizacin estatal. Los refugiados son seleccionados en el campo de Haras, en Perpignan, antes de ser instalados en otro campo. Hoy hay una barriada de viviendas de proteccin oficial en el lugar del campo olvidado, sin placa ni conmemoracin. El jardn de la urbanizacin se corresponde con la antigua pista de petanca del campo.

Al problema de la llegada masiva de refugiados se suman dos inquietudes. Primero, una gran parte de ellos son combatientes, que aguantaron hasta el derrumbe final del bando antifranquista. Han sido desarmados en la frontera, pero su presencia preocupa a los poderes pblicos. Luego, el calificativo general de republicanos hace olvidar hoy la importancia de los comunistas y los anarquistas en el frente republicano. En la prensa conservadora se fustiga, por tanto, al peligro rojo, que iba a llevar la guerra civil a Francia despus de haber aterrorizado Espaa.

Ms all de este miedo, una parte de la opinin pblica se opone a la idea de que el pas pueda recibir tal afluencia humana mientras crecen las tensiones con Alemania. Cuando, el 26 de agosto de 1939, el Gobierno francs advierte a Alemania de que en caso de intrusin de su ejrcito en Polonia, Francia entrar en guerra, el consejo municipal de Colliure, situado en la costa de los Pirineos Orientales, adopta por unanimidad la decisin de pedir al prefecto que todos los espaoles presentes en la zona sean alojados en campos de concentracin, con excepcin de los varones adultos, que debern ser puestos a disposicin de la armada francesa, so pena de provocar la violenta clera de la poblacin.

Campos? Este es, efectivamente, el procedimiento elegido. Hay una base jurdica para ello: el decreto ley del 12 de noviembre de 1938 que permite el reagrupamiento en campos de internamiento de extranjeros indeseables(siendo, por tanto, una retencin por la pertenencia a un grupo y no motivada por actos personales). Mucho se ha escrito, en los ltimos aos, sobre estas estructuras que el propio Estado llamaba entonces campos de concentracin. Una obra indispensable acaba de renovar el acercamiento al tema (Campos de extranjeros. El control de los refugiados venidos de Espaa, 1939-1944, de Grgory Tuban, editado por Nouveau Monde), donde se ve la continuidad en el tratamiento de esta poblacin refugiada entre la Repblica francesa y el Vichy ocupado.

En este libro sentimos el hambre, el fro, las condiciones espantosas de los internos. Seguimos a los que, fichados como extremistas, son relegados a los campos disciplinarios de Le Vernet (Arige) o de Colliure. Quebrar a los rojos se muestra como un objetivo prioritario desde 1939. Se mira sobre todo a los brigadistas internacionales. En 1941, bajo Vichy, la direccin del campo de Vernet vigila a sus detenidos para saber su orientacin poltica. Una maquinaria que solo tiene una obsesin: controlar cuerpos y espritus, conminados a inmovilizarse para no perturbar el orden pblico. Se realizan 200.000 fichas en 1939, que el historiador disecciona para hacernos tocar lo que significaba vigilar y castigar a estos inmigrantes sospechosos. Aunque oficialmente no tiene lugar ninguna repatriacin forzosa hacia Espaa, seguimos a los convoyes del otoo de 1939 que conducen hasta Franco a miles de republicanos, anotando un comisario, sobre el vaciado de un tren en Hendaya, cmo las mujeres gimen, gritan y lloran, segn su costumbre.

Los refugiados dibujan un mapamundi: de Espaa huyeron a Francia o al Magreb. De ah, a veces hacia Amrica. El movimiento transnacional contribuye luego a las historias nacionales. As, en Francia, no fue necesario amenazar a nadie para que los espaoles decidieran en 1939 continuar combatiendo: 6.000 se presentaron voluntarios para luchar contra el III Reich en las filas de la Armada francesa. Algunos entraron en la Resistencia.

Es, por ejemplo, la historia de Ramn Vila Capdevila, jefe del batalln Libertad, formado por 300 espaoles, esencialmente anarquistas, que combati valerosamente contra las tropas de la Ocupacin. Despus de la Liberacin, Vila Capdevila retom el combate contra el franquismo y fue abatido en 1963. Grgory Tuban muestra cmo los trabajos forzosos ejecutados por los grupos de trabajadores espaoles permiten la constitucin de una red de resistentes. Nos dice tambin que si los refugiados dibujan un espacio, son tambin un tiempo que enlaza y atraviesa las pocas:Los refugiados de la Retirada son el hilo rojo que va desde la Francia de los campos y el final de la III Repblica a la Liberacin; es decir, de una democracia que abandona sus valores a una dictadura cuyo aparato represivo proviene en parte de la recuperacin y la amplificacin del nmero de instrumentos que le fueron proporcionados.

Han hecho falta 70 aos para que el Ayuntamiento de Pars conmemore la Nueve, la compaa espaola que abri la Liberacin de la ciudad en 1944. En un momento en el que se discute lo que debe ser celebrado o no en Francia, del sentido que tiene nuestra relacin con la historia, sera bueno que mirramos a los ojos a la Retirada. Sin moralismo a posteriori, pero s para rendir homenaje a los hombres y a las mujeres de ayer y para desconfiar de nuestro presente, su miedo a la otredad, su aversin a las minoras, sus medios racionales de represin.

Nicolas Lebourg es historiador, especialista en radicalismos polticos. Entre sus obras destacan Les Droites extrmes (Seuil, 2015 Las Derechas extremas) con Jean-Yves Camus, y Lettres aux Franais qui croient que cinq ans dextrme droite remettraient la France debout (Les chapps, 2016 - Cartas a los franceses, quienes creyeron que cinco aos de extrema derecha pondran a Francia de nuevo en pie).

Fuente: https://www.mediapart.fr/es/journal/france/190218/la-retirada-conmemoremos-el-exilio-republicano-espanol-en-francia

Versin espaola: Clara Morales, infoLibre, socio editorial de Mediapart.

 


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