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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2018

Mujeres al borde de un ataque de nervios al sistema

Juan Carlos Monedero
Pblico.es


Y si es la derecha quien est leyendo correctamente lo que est pasando con las reivindicaciones feministas? Se equivocan acaso el PP y Ciudadanos o son los que mejor estn entendiendo el fondo de esas reclamaciones? No le dan ms razn a las exigencias los que quieren silenciarlas que quienes las asumen sin mayores compromisos? Hay que tener cuidado para que tanto consenso no sea una forma sutil de vaciar las demandas feministas.

Es espectacular el salto de las reivindicaciones de las mujeres en Espaa. El Corte Ingls celebra el 8 de marzo haciendo un 20% de descuento en la ropa interior femenina. Por qu no en escobas, fregonas y costureros? Hacen el ridculo porque las mujeres ya no estn ah. Se nota en el aire, en las conversaciones, en los matices de urgencia que han tenido que esgrimir Rajoy, Cifuentes o Rivera ante la huelga. Los programas de televisin de la maana, uno de los pilares del sistema, han fundido a negro este 8 de marzo. Ha ayudado, sin duda, la arrogancia de la derecha, en concreto Rajoy y Tejerina, dicindoles lo que tienen que hacer. Cuando te estn pisando que encima te llamen arrastrada te enerva. Todas las plazas de toda Espaa se estn llenando y el protagonismo es de las mujeres. Las plazas estn llenas de vida.

Que las exigencias de igualdad se conviertan en un nuevo sentido comn es un logro civilizatorio. Sin un cambio de conciencia no hay posibilidad de avanzar. Deca Hobbes que la ley sin la espada es papel mojado. Creo que la ley sin conciencia slo deja a una espada roma y sin filo. Los grandes logros sociales de los que nos enorgullecemos no son sin ms logros de la clase obrera, sino de la clase obrera que cobr conciencia y se organiz. Ese es el xito de esta huelga, y por eso me gustan tanto los alaridos asustados de los conservadores. Creo que su lamento expresa con enorme claridad por su miedo a perder privilegios, por el espejo inmenso que refleja sus contradicciones- que lo que estamos discutiendo tiene en verdad tintes de revolucin.

No hay dinero para pagar los cuidados que hacen las mujeres en nuestras sociedades, especialmente cuando tu voluntad poltica es rescatar bancos, privatizar y saquear lo pblico. No hay dinero para pagar las tareas de reproduccin que hacen las mujeres en exclusiva. Estamos dispuestos a ceder todos esos privilegios que la mitad de la poblacin, los hombres, disfrutamos sobre los hombros de la otra mitad, es decir, las mujeres? Nadie suelta privilegios sin que se los arranquen.

Como sostiene Nancy Fraser, todos los acuerdos sociales de los ltimos doscientos aos, incluido el socialdemcrata del Estado social, se han hecho sobre las espaldas de las mujeres. De manera que si las mujeres se niegan a seguir siendo el sostn del acuerdo social, ste se rompe. Es decir, se rompe el modelo econmico basado en la bsqueda a toda costa del beneficio a travs del mercado (donde todo se convierte en una mercanca). Y la cosa empieza a tomar tintes revolucionarios. Porque la revolucin es una situacin donde lo que era imposible empieza a ser factible e incluso probable.

Slo por cuestiones electoralistas el PP y Ciudadanos han dado marcha atrs y dicen que entienden las razones de las mujeres que hoy paran en sus empleos y tambin en sus trabajos de cuidados y en la rueda del consumo y los procesos de enseanza. Y hay que decirlo con claridad: no hay igualdad para las mujeres si no se revisa el modelo econmico.

Hay tres mbitos, que son nacionales y globales al tiempo, que pueden ayudarnos a repensar de raz nuestras sociedades: la redistribucin de la renta sobre la base de compartir lo comn (la desmercantilizacin de mbitos de la vida que puso en marcha el estado social y revirti el neoliberalismo), los problemas ecolgicos ligados al modelo de consumo y la igualdad social real de hombres y mujeres. Esta reivindicacin tena el problema de que era contra los padres, los hermanos, los hijos. Pero resulta que ahora puede tener la ventaja contraria: que la tienes en casa y te la van a recordar todos los das. Marx ha colgado hoy su delantal en el balcn.

Fuente: http://blogs.publico.es/juan-carlos-monedero/2018/03/08/mujeres-al-borde-de-un-ataque-de-nervios-al-sistema/



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