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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2018

Elecciones en Cuba
Los desafos del relevo generacional

Daniel Cubilledo Gorostiaga
CELAG


Pese a las reservas, dudas y cautelas mostradas por algunos analistas y diversos medios de comunicacin, Ral Castro no continuar siendo el presidente de Cuba tras las elecciones generales que se celebrarn el prximo 11 de marzo. Esto no solo confirma lo que el propio mandatario ya haba anunciado en mltiples ocasiones[i], sino que tambin ratifica lo acordado en el 2011 durante el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), sobre la limitacin de los principales cargos del Gobierno y el Estado a un mximo de dos perodos consecutivos (diez aos).

La pregunta que emerge de inmediato es quin suceder a Ral Castro cuando el prximo 19 de abril los nuevos diputados electos a la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) ejerzan su voto, aunque hasta ahora todos los pronsticos apuntan al actual Primer Vicepresidente, Miguel Daz Canel. A esta incgnita se suma el hecho de que, por primera vez desde 1959, el jefe del Gobierno y del Estado -as como la mayora de sus principales miembros- no pertenecern a la llamada Generacin Histrica. Sobre este punto no habra que pasar por alto el posible significado ms all de lo simblico- de las condecoraciones otorgadas por Ral Castro el pasado 24 de febrero en el recin inaugurado Capitolio (futura sede de la Asamblea Nacional, como ha sealado a travs de redes sociales el exdiplomtico y acadmico cubano Carlos Alzugaray[ii]). Los condecorados como Hroes del Trabajo de la Repblica de Cuba fueron Jos Ramn Machado Ventura (vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros, adems de Segundo Secretario del PCC) y los Comandantes de la Revolucin Ramiro Valds Menndez (tambin vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros y miembro del Bur Poltico del PCC) y Guillermo Garca Fras (miembro del Consejo de Estado y del Comit Central del PCC). El mensaje posible es que no solamente haya un nuevo presidente en abril, sino todo un Consejo de Estado y Consejo de Ministros sin miembros de la Generacin Histrica.

No obstante, es cierto que el relevo generacional no ser consumado del todo hasta que Ral Castro y Jos Ramn Machado Ventura sean sustituidos de los mximos cargos del PCC, tras la celebracin de su VIII Congreso previsto para 2021. Sin embargo, el propio Ral Castro ha realizado dursimas autocrticas sobre los daos que la suplantacin de funciones del Gobierno y del Estado por parte del Partido ha causado a la institucionalidad del pas[iii]. Teniendo en cuenta lo anterior y considerando, adems, el clima del Proceso de Actualizacin caracterizado por una fuerte crtica a los errores del pasado y la introduccin de importantes cambios en todas las esferas, no tendra demasiado sentido que el Primer Secretario del PCC y principal impulsor del citado proceso, interfiriera en las principales decisiones del nuevo Gobierno.

Por todo ello, las prximas elecciones en Cuba tendrn un carcter indito. Y con ellas, se abrir una nueva etapa en el proceso de reformas donde uno de los grandes desafos ser gobernar sin la legitimidad histrica y la autoridad moral de aquellos que protagonizaron la revolucin latinoamericana ms radical e influyente del siglo XX. De esta manera, no solo ser puesta a prueba -como nunca antes- la capacidad de gestin de los nuevos representantes, sino la de todo el sistema poltico, esto adems- en una coyuntura sumamente compleja y delicada que analizaremos a continuacin.

El desempeo econmico y los retos del proceso de actualizacin

Tras un 2016 en el que por primera vez desde los duros aos del Perodo Especial la economa cubana se contrajo alrededor del 1 %, en el 2017 se revirti la tendencia al lograrse un modesto crecimiento del 1,6 % del PIB. De esta forma, si consideramos la adversa coyuntura econmica (limitaciones en las importaciones de petrleo y sus derivados por la crisis en Venezuela, restricciones financieras externas, y las prdidas valoradas en ms de 13.000 millones de dlares tras el paso del cicln Irma, el ms potente huracn generado en el ocano Atlntico desde que se tienen registros), el desempeo no fue malo[iv]. Pero si tenemos en cuenta las necesidades del pas y las expectativas de la poblacin, los resultados son claramente insuficientes. La estimacin de un crecimiento del 2 % en 2018 augura la continuacin de las tensiones en este terreno.

Teniendo en cuenta dicho escenario, es probable que el nuevo Gobierno tenga que tomar unas u otras decisiones en funcin de dos lgicas contrapuestas: por un lado, la de la audacia, sostenida por los partidarios de acelerar las reformas como frmula para superar los obstculos de la economa; por el otro, la lgica de la prudencia, de aquellos otros que desaconsejan lo anterior hasta que no se solucionen, previamente, una serie de problemas estructurales que an persisten. No debera soslayarse que, en el fondo de las dos posturas y de sus diversos matices y variantes, subyacen diferencias ideolgicas nada despreciables derivadas de las diversas visiones del socialismo que se disputan la direccin y el ritmo de las reformas[v].

As, el nuevo Gobierno se enfrentar a decisiones sobre medidas concretas que requieren una pronta solucin, por ejemplo:

La reanudacin del otorgamiento de licencias y/o ampliacin de actividades para ejercer el trabajo por cuenta propia, paralizado desde el verano de 2017 debido a un proceso de reordenacin y perfeccionamiento del sector.

La unificacin monetaria y cambiaria (bien sea su implementacin, de no realizarse hasta el mes de abril del presente ao, o la gestin de sus probables distorsiones una vez sea materializada).

La puesta en vigor de una Ley de Empresas que recoja los derechos y deberes de las nuevas formas de propiedad y resuelva, al mismo tiempo, contradicciones como las de las pequeas y medianas empresas (PYMES) privadas con trabajadores asalariados, que a pesar de ser reconocidas como tales en los documentos rectores de la Actualizacin siguen operando bajo la figura de trabajo por cuenta propia.

La simplificacin de los trmites para la aprobacin de las inversiones extranjeras directas.

Adems, el estancamiento de la implementacin de la Actualizacin desde 2016 ha creado un clima de insatisfaccin en diversos sectores de la sociedad. Ello incrementar la presin sobre el nuevo ejecutivo en la medida en que las expectativas en mbitos como el nivel de los salarios, la mejora del transporte y la vivienda, o la mayor oferta de alimentos a precios ms asequibles, no se correspondan con los resultados logrados[vi].

Por ltimo, aunque no menos importante, existen algunas reformas de carcter poltico-institucional de mxima relevancia que si bien ya han sido anunciadas por los Gobiernos precedentes todava no han sido llevadas a cabo. La reforma de la Constitucin, la discusin y aprobacin de una nueva Ley Electoral, o la generalizacin a todas las provincias del nuevo funcionamiento del Poder Popular consistente en la separacin de funciones legislativas (Asambleas), ejecutivas (Gobiernos) y econmicas (empresas estatales), y que ya ha sido aplicado de forma experimental en las provincias de Mayabeque y Artemisa, son, probablemente, las ms importantes[vii].

El grado de discusin que provocarn -tanto en la sociedad como en el Parlamento- las nuevas condiciones sealadas, pondr a prueba la nueva institucionalidad en construccin, en la que se incluye el importante papel de los medios de comunicacin pblicos, as como las fortalezas y debilidades de la democracia socialista.

  

El giro en la poltica estadounidense hacia Cuba bajo la administracin Trump

El giro regresivo emprendido por el presidente estadounidense Donald Trump en relacin con la poltica de normalizacin iniciada en 2014 por Barack Obama, constituye una mala noticia para la Isla. Sin embargo, es preciso analizar con detenimiento dos cuestiones. Por un lado, el alcance real del National Security Presidential Memorandum on Cuba, firmado por el presidente de EE. UU. el 16 de junio de 2017, en Miami, ante una audiencia que aglutin a lo ms relevante de la derecha cubanoamericana ms reaccionaria afincada en La Florida. Signific ello la cancelacin de la apertura de Obama, tal y como fue anunciado por Trump?

Por otro lado, cabe preguntarse si la vuelta del unilateralismo y de la retrica hostil hacia el pas caribeo puede endurecerse, y si ello fortalece o debilita polticamente a La Habana en la coyuntura domstica e internacional que estamos analizando.

En relacin a la primera cuestin, el acadmico norteamericano William LeoGrande lo ha puesto en duda de una forma sinttica, elocuente y clara. En primer lugar, respecto a las doce categoras habilitadas por Obama bajo las cuales los norteamericanos podan viajar a Cuba, las medidas de Donald Trump solo afectan a los viajes individuales del programa people-to-people. Esto significa que los estadounidenses podrn seguir viajando a Cuba en grupo y llevar si lo desean ron y habanos cubanos de regreso a su pas. En segundo lugar, la prohibicin de comerciar con empresas ligadas a la Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) no afectar a los contratos pasados y futuros en los sectores de telecomunicaciones, puertos y aeropuertos, que son, segn el autor, donde se concentran la mayor parte de los contratos entre empresas norteamericanas y cubanas. En tercer lugar, se debe tomar en cuenta lo que poda haber hecho y, sin embargo, no hizo: no prohibi los viajes de los cubanoamericanos a Cuba ni el envo de remesas; tampoco rehabilit la poltica de pies-secos, pies-mojados derogada por Obama al final de su mandato; no ha roto las relaciones diplomticas restablecidas con la Isla; ni tampoco ha vuelto a incluir a Cuba en la lista de pases patrocinadores del terrorismo[viii]. Con todo, la afectacin ms significativa de las medidas puede manifestarse en un descenso del ritmo de crecimiento de los viajes de estadounidenses al pas caribeo. En tal caso, sin embargo, uno de los sectores ms afectado podra ser el cuentapropismo (alquileres de habitaciones a turistas, restauracin, ventas de artesanas, taxistas, etc.); es decir, que paradjicamente perjudicara a aquellos que, segn cierta lgica, constituyen un grupo potencialmente antisistmico en relacin al socialismo[ix].

Respecto a la segunda cuestin, cabe sealar que una serie de acontecimientos sucedidos en los ltimos meses podran indicar que el regreso del unilateralismo -que hasta ahora se mantiene en el plano retrico- evolucione hacia medidas y sanciones concretas de mayor envergadura e impacto en un futuro prximo. Uno de los ms notorios tiene que ver con la acusacin del Gobierno de Trump contra Cuba por supuestos ataques acsticos, a raz de una serie lesiones auditivas y cerebrales que habran afectado a veintin diplomticos estadounidenses en la Isla, incluyendo familiares[x]. Pese a la ausencia total de evidencias que prueben que tales afectaciones se deban a un ataque deliberado mediante algn tipo de arma acstica, tal y como ha sido reconocido por cientficos e investigaciones tanto cubanas como norteamericanas[xi], la fabulacin del ataque fue utilizada polticamente. As, en octubre de 2017 fueron expulsados diecisiete integrantes de la misin diplomtica cubana en Washington, y retirados, asimismo, aproximadamente la mitad de los funcionarios norteamericanos en la embajada en La Habana[xii]. La posibilidad que se baraja ahora entre sospechosos nuevos informes cientficos publicados recientemente, es el cierre definitivo de las embajadas[xiii].

No obstante todo lo anterior, frente a la estrategia de las sanciones contra Cuba que promueven sectores minoritarios pero influyentes en el Gobierno de Donald Trump, liderados por el senador Marco Rubio y el congresista Mario Daz-Balart, existe un amplio y diverso grupo de sectores polticos y sociales tanto en Cuba como en Estados Unidos -adems de Gobiernos de diverso color- que sin ser necesariamente simpatizantes con un sistema de carcter socialista se oponen a la actual poltica estadounidense, tanto por intereses puramente econmicos, comerciales o por mero sentido comn, como por percepciones diferentes acerca de cmo propiciar ms eficazmente el fin del socialismo en la Isla[xiv].

En definitiva, pese a los enormes costes econmicos que supone dilatar el final del bloqueo en un contexto donde el desarrollo econmico y social es uno de los objetivos prioritarios del pas, el regreso de la retrica hostil supone un escenario bien conocido por la diplomacia cubana en el que tiene toda la ventaja poltica[xv]. Ello debido tanto a la mayora social que en ambos pases se oponen al regreso de la poltica de hostilidad, como por el respaldo casi unnime de los pases del mundo que apoyan a Cuba frente al bloqueo. Asimismo, el reconocimiento del fracaso de la poltica unilateral practicada por Estados Unidos contra Cuba en los ltimos cincuenta aos por parte de Barack Obama, junto con el de la legitimidad del Gobierno Revolucionario de Cuba, fueron hechos histricos que siguen contribuyendo, an ms, al fortalecimiento de la posicin mantenida por La Habana.

La correlacin de fuerzas en Amrica Latina y la inestabilidad del sistema internacional

La potente proyeccin externa de la Revolucin Cubana y su intenso activismo internacional han jugado histricamente un papel fundamental aunque no exclusivo- de cara al desarrollo del pas y su estabilidad interna. El mantenimiento de dicho perfil en la nueva etapa inaugurada por Ral Castro en 2008 sigue siendo clave, toda vez que los objetivos en materia de desarrollo econmico son vitales para garantizar el xito de la Actualizacin.

Partiendo de lo anterior, el triunfo de una nueva derecha latinoamericana en pases como Argentina y Brasil tras la llamada dcada ganada, junto con la permanencia de otros Gobiernos tradicionalmente liberales como el de Colombia, Per, Mxico o Chile, podra sugerir un escenario hostil para Cuba. Sin embargo, y pese al apoyo incondicional de la Isla al Gobierno de Nicols Maduro -sometido a un cerco sin precedentes- puede afirmarse que, hasta el momento, las relaciones con los pases latinoamericanos no se han visto afectadas de una manera significativa. Entre las posibles explicaciones de esta situacin puede sealarse el carcter ms pragmtico de la poltica exterior de Cuba bajo la direccin de Ral Castro, el prestigio por su papel en el proceso de paz en Colombia, la solidaridad con la que cuenta la Isla en el escenario internacional -que eleva los costes potenciales de una actitud hostil- y la propia debilidad de tales Gobiernos a pesar de sus victorias, debida a la difcil coyuntura econmica y la resistencia popular que persiste pese a las derrotas electorales sufridas por la izquierda.

No obstante, la inestabilidad de la geopoltica continental no garantiza que la situacin pueda evolucionar de forma negativa si tenemos en cuenta al menos dos factores:

El primero de ellos, que se alineara con la hiptesis del endurecimiento de la postura de Estados Unidos contra Cuba, tiene que ver con las declaraciones del Secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, que en un discurso previo a una gira latinoamericana que lo llev a Mxico, Per, Argentina, Colombia y Jamaica, reivindic la Doctrina Monroe entre fuertes declaraciones contra Venezuela, Cuba, China y Rusia.

El segundo tiene que ver con las seis elecciones presidenciales que en este 2018 tendrn lugar en Brasil, Mxico, Colombia, Venezuela, Paraguay y Costa Rica, lo cual hace de la posibilidad de una restauracin conservadora en la regin un peligro real. Particularmente importante, debido a los importantes nexos econmicos con Cuba, es el caso de Venezuela, donde el adelanto de las elecciones generales al 22 de abril y su reprogramacin para el 20 de mayo- ha producido un recrudecimiento, si cabe, de la ofensiva del imperialismo norteamericano contra el Gobierno de Maduro perfectamente articulada con sus dciles aliados del llamado Grupo de Lima (conformado por Argentina Brasil, Canad, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Mxico, Panam, Paraguay y Per)[xvi]. La retirada de la invitacin de Venezuela a la prxima Cumbre de las Amricas a celebrarse en Lima los das 13 y 14 de abril, o las declaraciones del Secretario General de la OEA y el mencionado Grupo de Lima en contra de la legitimidad de las elecciones en dicho pas, podran ser la antesala de sanciones ms duras como el embargo petrolero o incluso la intervencin militar[xvii]. En caso de materializarse el peor de los escenarios, es ms que probable que el Gobierno de Estados Unidos y sus aliados en la regin desaten una nueva ofensiva contra Cuba bajo la hiptesis de que el relevo generacional ofrece un escenario propicio para derrocar la Revolucin.

Respecto a las relaciones internacionales con el resto del mundo destacan las slidas alianzas con China (segundo socio comercial e importantsimo aliado poltico), el fortalecimiento de las relaciones con Rusia, el nuevo acuerdo de cooperacin Cuba-Unin Europea alcanzado recientemente tras la derrota de la Posicin Comn, y la no menos importante cooperacin Sur-Sur con pases como Vietnam, Irn, Angola o Argelia, por mencionar solo algunos[xviii]. No obstante lo anterior, la escena internacional actual est marcada por un carcter inestable y potencialmente explosivo si, como muchos especialistas afirman, nos encontramos en un momento de transicin estructural del sistema internacional marcado por el largo declive de la hegemona estadounidense, la emergencia de un mundo multipolar, y un panorama econmico que puede ser sntoma de una crisis ms profunda en el contexto del capitalismo histrico[xix].

Por todo ello, el nuevo Gobierno cubano elegido el prximo mes de abril no deber bajar la guardia en este frente donde existe la posibilidad de que se presenten importantes desafos. As, el fortalecimiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), el sostenimiento de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra Amrica (ALBA), y la continuidad del pragmatismo sin que ello signifique el abandono de su tradicional poltica anti-hegemnica y de contra-dependencia, seguirn siendo algunas de las prioridades en este mbito.

Apuntes finales

Los retos y las amenazas han sido la condicin natural de la Revolucin Cubana desde su mismo surgimiento. En el contexto de la nueva etapa marcada por la necesidad de construir un socialismo ms sustentable, prspero y democrtico, sin embargo, el desafo del relevo generacional reviste un carcter nuevo. Pero si bien la coyuntura en el corto y el medio plazo no puede calificarse como la ms idnea, ya sea en el mbito interno, en las relaciones con Estados Unidos o en el panorama geopoltico latinoamericano o mundial, la clave del xito no depender, en ltima instancia, de ello. Lo fundamental, en palabras llanas, es y ser el poder. O dicho de otra forma, el desafo fundamental del relevo generacional en la Revolucin Cubana radica en la construccin de una nueva hegemona nacional-popular y socialista, en las condiciones histricas y estructurales del siglo XXI. Ello requerir grandes dosis de creatividad, audacia y pragmatismo sin renunciar a los principios ni a su heroica historia.

Notas:

[i] https://www.univision.com/personas/raul-castro/raul-castro-reitera-la-fecha-de-su-retiro-de-la-presidencia

[ii] http://www.cubadebate.cu/opinion/2018/02/25/raul-castro-un-homenaje-a-tres-mambises-de-estos-tiempos/#.WpXBh9ThDDc

[iii]Castro, R. (2011). Informe Central al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba [En lnea]. La Habana, 16/04/2011, disponible en: http://www.cuba.cu/gobierno/rauldiscursos/2011/esp/r160411e.html. Vase tambin: Duharte, Emilio (2015). Actualizacin del modelo solo econmico? A propsito de las

relaciones entre reformas polticas e irreversibilidad del socialismo en Cuba, Universidad de la Habana, 279, pp. 153-173.

[iv] http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/12/21/economia-cubana-crece-16-por-ciento-durante-el-2017/#.WmPU89ThDDc

[v] Juan Valds Paz identifica hasta cinco tendencias: convencional (similar a la estatista), guevarista, socialistas crticos, socioliberales y socialdemcratas. Vase: http://www.sinpermiso.info/sites/default/files/textos/jvp.pdf

[vi] Para un anlisis ms pormenorizado sobre los retos en la economa, vase: http://www.celag.org/cuba-retos-politicos-economicos-contexto-pre-electoral/

[vii] http://www.cubadebate.cu/noticias/2015/02/23/en-abril-de-2016-tendra-lugar-el-vii-congreso-del-partido-comunista-de-cuba/#.WmPTTtThDDc

[viii] https://aulablog.net/2017/06/19/3751/ . Para ampliar la informacin, vase: http://www.celag.org/trump-en-cuba-y-el-escenario-regional/

[ix] https://www.cibercuba.com/videos/noticias/2017-12-15-u191208-e192519-cuentapropistas-cubanos-pierden-dinero-tras-ruptura-trump

[x] http://www.celag.org/trump-cuba-regreso-la-guerra-fria/

[xi] http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/01/09/josefina-vidal-la-gran-victima-de-las-acusaciones-contra-cuba-es-la-verdad/#.WpiQxdThDDc

[xii] http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article200694454.html#storylink=cpy

[xiii] https://www.theguardian.com/world/2018/feb/24/fresh-row-over-mysterious-sickness-affecting-us-diplomats-in-cuba

[xiv] http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/11/08/estados-unidos-anuncia-nuevas-restricciones-para-los-viajes-y-el-comercio-con-cuba/#.WmPXptThDDc

[xv] Para un informe breve y sinttico sobre qu es el bloqueo y cules son sus efectos ms significativos, vase: http://www.celag.org/bloqueo-cuba-impacto-tensiones-del-legado-la-guerra-fria/

[xvi] Sobre las declaraciones del Grupo de Lima, ver: https://www.telesurtv.net/news/Grupo-de-Lima-rechaza-elecciones-presidenciales-de-Venezuela-20180213-0062.html; Respecto a la retirada de la invitacin de Per a Venezuela, ver: http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-43054144; En relacin a la posibilidad del embargo petrolero, ver: http://www.abc.es/internacional/abci-embargo-petrolero-venezuela-pendiente-solo-201802081826_noticia.html

[xvii] http://www.abc.es/internacional/abci-embargo-petrolero-venezuela-pendiente-solo-201802081826_noticia.html

[xviii] http://www.cries.org/wp-content/uploads/2017/09/011-alzugaray.pdf

[xix] http://www.cries.org/wp-content/uploads/2017/09/010-sanahuja.pdf  

Daniel Cubilledo Gorostiaga (@danicubilledo) es investigador del Centro Estratgico Latinoamericano de Geopoltica (CELAG)

Fuente: http://www.celag.org/elecciones-cuba-los-desafios-del-relevo-generacional/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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