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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2018

El terremoto italiano

Steven Forti
Ctxt


Un verdadero terremoto poltico. Este es el escenario italiano tras las elecciones legislativas del 4 de marzo. El sesmo se vea venir, pero nadie esperaba que la sacudida fuera tan fuerte. Los dbiles cimientos de la Segunda Repblica nacida tras el escndalo de Tangentopoli a principios de los aos noventa se han venido abajo, los dos partidos que han sido el pivote del sistema poltico de los ltimos veinte aos el Partido Democrtico (PD) y Forza Italia han sufrido un desgaste brutal y el Movimiento Cinco Estrellas (M5E) y la Liga de Matteo Salvini son los verdaderos ganadores de estos comicios, en los que una vez ms la abstencin ha batido rcords (27,1%). Nadie tiene una mayora clara en las dos Cmaras del Parlamento. Se abre as una etapa extremadamente compleja en la que Italia se adentra, una vez ms, pero ms que en el pasado, en territorio desconocido. Naufragan los viejos actores polticos, se imponen otros, cambia por completo la geografa poltica de la pennsula. Podemos afirmar que ha nacido una incierta Tercera Repblica. Cmo acabar, nadie lo sabe.

Di Maio y Salvini, apntense estos nombres

Los resultados son an provisionales debido a una nueva ley electoral el Rosatellum que ha complicado y retrasado sobremanera la asignacin de los escaos. Pero lo que est claro es que el Movimiento Cinco Estrellas es el primer partido con el 32,6% de los votos, mientras que la primera coalicin es la del centro-derecha, que suma el 37%, con una clara victoria de la Liga (17,4%) que ha superado a la Forza Italia (14%) de un Berlusconi en declive humano y poltico. Se trata de la victoria de las dos formaciones que han sabido conquistar el voto de los indignados y de los decepcionados con el sistema poltico, la corrupcin, la situacin econmica y social.

El M5S conquista el Sur de la pennsula con porcentajes de voto que superan el 40% y hasta el 50% en muchas regiones (Campania, Sicilia, Cerdea, Apulia, Calabria, Basilicata), mejorando los resultados que la Democracia Cristiana obtuvo en sus aos dorados. Ha sido el voto del rencor otorgado por el territorio ms olvidado del Belpaese; unas regiones que se encuentran en la cola de Europa en cuanto a tasas de empleo (-35% respecto a la media UE) y con una renta per cpita inferior a la de Eslovaquia y a algunas regiones de Bulgaria. El Mezzogiorno olvidado ha votado en masa al partido del Vaffanculo literalmente: que se vayan a tomar por culo, fundado por el cmico Beppe Grillo hace una dcada. Los Cinco Estrellas se han convertido as, tras la explosin de 2013, cuando consiguieron el 25% de los votos, en el actor central de la nueva fase poltica. En el centro y el norte obtienen entre el 20% y el 35%, con un discurso que pesca votos de la derecha y de la izquierda. Son el catch-all party por antonomasia. El partido anti-establishment. En los ltimos meses, su joven lder, Luigi Di Maio, ha moderado su discurso y ha vendido la imagen de un partido que puede gobernar con seriedad y honradez. El tiro no le ha salido por la culata. Al contrario.

El otro ganador es la Liga que ha hecho desaparecer la palabra Norte de su smbolo, tras la conversin lepenista llevada a cabo por su meditico secretario general Matteo Salvini. En un lustro ha llevado el partido del 4% a ms del 17%, doblando casi los mejores resultados jams conseguido por el partido fundado por Umberto Bossi (10,2% en 1996). La Liga ya no es el partido del norte, aunque es en esas regiones (Piamonte, Veneto, Friuli y Lombarda, donde se votaba tambin en las regionales y ha ganado el candidato de la Liga, Attilio Fontana) donde obtiene sus mejores resultados. Ha roto la barrera de los Apeninos, ha conquistado muchos votos tambin en el centro y se ha asentado en el sur, rivalizando con los posfascistas de Hermanos de Italia de Giorgia Meloni, que se quedan en un exiguo 4,3%. Salvini ya no habla de la secesin de la Padania. Habla de la invasin de los inmigrantes, se abraza con Marine Le Pen, alaba a Viktor Orbn, se deja fotografiar con Trump. Y recupera el viejo caballo de batalla de Berlusconi: hay que bajar los impuestos que ahogan a las empresas.

Salvini ha sabido hablar a las entraas de un norte rico, que no encuentra una salida al estancamiento econmico, y que teme el empobrecimiento. Salvini ha utilizado el miedo para ganar consensos. El miedo que se convierte en rabia, cuyos blancos son los inmigrantes, la globalizacin, la tecnocracia de Bruselas, los impuestos. Para muchos, Berlusconi ya no es creble: el exCavaliere, inhabilitado y plastificado, cumplir 82 aos en septiembre. Salvini esta semana cumplir 45. Es l el futuro de la derecha italiana. Ojo.

Berlusconi y Renzi, en la estacada

Los grandes derrotados de estos comicios han sido Berlusconi y Renzi. El primero ha mostrado todos sus lmites. Fsicos y polticos. Su etapa se acab. Su partido, Forza Italia, no existe: mantiene algunas redes clientelares, pero no es nada ms que una formacin personalista que sin Berlusconi no tiene carisma ni arraigo territorial. La Liga lo mantiene: es el ltimo partido clsico del siglo XX. Adems, la apuesta moderada del exCavaliere para reconquistar el gobierno con el nihil obstat de las lites europeas propuso a Antonio Tajani, actual presidente del Europarlamento, como futuro candidato a presidente del Gobierno no le ha valido para seguir siendo la clave de bveda de la coalicin de centro-derecha italiana. El centro-derecha, tal y como lo hemos conocido en las ltimas dos dcadas, se ha acabado. La hegemona la tiene la Liga, la declinacin italiana de la nueva extrema derecha europea. Es muy probable que los de Salvini acaben fagocitando a Forza Italia, una vez que Berlusconi haya salido definitivamente de escena.

Matteo Renzi est kaputt. Su empecinamiento en querer ser el Macron italiano ha fracasado estrepitosamente. Su desconexin de la realidad ha sido notable, tras haber perdido el referndum constitucional de diciembre de 2016. El PD no ha llegado ni al 20% y la coalicin de centro-izquierda se ha quedado con un msero 23%, perdiendo tambin la mayora de sus feudos histricos del centro de la pennsula. Respecto a la pasada legislatura pierde unos doscientos escaos. Una derrota total y absoluta, que se enmarca en la crisis de la socialdemocracia en el Viejo Continente. nico consuelo: la probable (faltan los resultados definitivos) victoria en las elecciones regionales del Lacio, donde ha sido re-elegido Nicola Zingaretti. La dimisin de Renzi, anunciada el 5 de marzo, abrir una nueva etapa en el partido. Ya se habla del actual premier Gentiloni como posible nuevo secretario del PD. Para los democrticos el objetivo ahora es el de no convertirse en el PASOK.

Por lo que concierne a la izquierda, el drama es absoluto. Est desaparecida en combate desde hace una dcada, cuando acab la experiencia gubernamental de la Rifondazione Comunista de Bertinotti, hoy miembro de Comunin y Liberacin. Liberi e Uguali, la alianza liderada por el presidente del Senado, Pietro Grasso, y formada por Sinistra Italiana, los escindidos de izquierdas del PD y Possibile, se ha quedado con un msero 3,4%, lo que le permite enviar al Parlamento a una decena de diputados. Nada ms. Un dato muy explicativo: a Massimo DAlema en su colegio electoral (Apulia) lo ha votado tan slo el 3,9% de los electores, mientras que la candidata del M5S se ha llevado el 40%. Es el fin de una poca. La lista movimentista de Potere al Popolo obtiene slo el 1,1% y no tendr representacin al no haber superado la barrera del 3%. Los Cinco Estrellas han atrado al votante de izquierdas decepcionado, tanto por el PD neoblairista de Renzi como por una izquierda fragmentada e incapaz de hablar al 99% de la poblacin. Hace falta cuanto antes un reset.

Y ahora qu?

Con un pas partido por la mitad el Norte ha votado Liga, el Sur ha votado M5E y con las fuerzas euroescpticas que suman ms del 50% de los votos, la opcin de un gobierno de gran coalicin a la alemana parece inviable. La hiptesis defendida por las lites polticas, econmicas y mediticas ha fracasado por completo, una prueba ms de la distancia que las separa del pas real, como hemos visto ya en otros mbitos con el Brexit y la victoria de Trump en Estados Unidos.

Sin embargo, no hay una mayora clara en ninguna de las dos Cmaras, as que el futuro es incierto. El gobierno es un rompecabezas, titulaba Il Corriere della Sera. Empezar una etapa larga donde las declaraciones de la campaa electoral dejarn espacio a las reuniones en los despachos para ver si alguien tiene los nmeros para formar un Ejecutivo. Tendr un papel crucial el presidente de la Repblica, el democristiano Sergio Mattarella, que deber decidir a quin encargar formar gobierno. Al partido ms votado, los Cinco Estrellas, o a la coalicin ms votada, el centro-derecha? Hay muchas especulaciones al respecto. El primer paso ser de todos modos la eleccin de los presidentes del Senado y de la Cmara el prximo 23 de marzo: ah se ver por dnde van los tiros.

La posibilidad de un gobierno de centro-derecha es difcil, ya que segn los resultados provisionales le faltan unos cuarenta diputados para tener una mayora parlamentaria. Si Forza Italia hubiese quedado primera dentro de la coalicin, no habra sido complicado encontrar los votos para elegir a Tajani. Adems, los de Berlusconi han sido histricamente unos maestros en la compra de diputados. Pero, con la Liga como primera fuerza, quin permitira a Salvini convertirse en presidente del Gobierno?

Una opcin que tendra una amplia mayora en las dos Cmaras sera la de un gobierno entre los Cinco Estrellas y la Liga, pero parece tambin improbable, aunque no se puede descartar nada. No les conviene a ninguno de los dos. Por un lado, los de Di Maio se arriesgaran a perder gran parte de sus votantes provenientes de la izquierda; por el otro, Salvini se arriesgara a perder la hegemona que acaba de conquistar en la derecha. Ninguno de los dos quiere desgastarse tan rpido.

Quedaran tres opciones ms, adems de una repeticin electoral. En primer lugar, un gobierno tcnico que llevara al pas hacia nuevas elecciones dentro de un ao. Pero, quin lo apoyara? La experiencia del gobierno de Monti, y del desgaste que sufrieron los que lo apoyaron, sigue fresca en la memoria. En segundo lugar, un gobierno en minora del M5E apoyado o bien por el PD sin Renzi o bien por una Forza Italia desvinculada de Salvini. Hay quien sostiene que Mattarella estara ya evaluando una de estas dos opciones, sobre todo la primera (M5E-PD). Las lites, tambin. Haran de tripas corazn con un doble objetivo: intentar controlar a los grillini y responsabilizarlos de la mala gestin. Con un gobierno en minora no es fcil aprobar los presupuestos. No hablemos de solucionar problemas endmicos del pas, como el del sistema bancario, o de aprobar reformas estructurales y, menos an, una nueva ley electoral, ya que ser necesario cuanto antes reformar el Rosatellum, que podra ser juzgado inconstitucional en los prximos meses por la Corte Constitucional italiana. Entregarle el gobierno al M5S para controlarlo y sobre todo desgastarlo, esto dicen las malas lenguas. Pensar mal es pecado, pero muchas veces se acierta, dijo Giulio Andreotti.

Pase lo que pase y gobierne quien gobierne, todos estn convencidos de que se tratar de una legislatura breve. Ha empezado ya la campaa electoral para las Europeas de 2019. Ninguno de estos gobiernos superara probablemente ese escollo. Las elecciones al Europarlamento sern la siguiente batalla de una guerra de desgaste que se anuncia extremadamente larga. Todos estn afilando ya los cuchillos.


Steven Forti es profesor asociado en Historia Contempornea en la Universitat Autnoma de Barcelona e investigador del Instituto de Historia Contempornea de la Universidade Nova de Lisboa.



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