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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-03-2018

Siete aos despus, contra la (sin)razn nuclear
El ininterrumpido desastre atmico de Fukushima

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Para Miguel Muiz y Eduard Rodrguez Farr, maestros, compaeros y referentes antinucleares

 

Unos breves apuntes sobre la situacin actual de Fukushima, ese Chernbil a cmara lenta del que nos habl Eduard Rodrguez Farr pocas horas despus de aquel inmenso desastre atmico. Una aproximacin a la que falta mucha informacin actualizada; no es fcil obtenerla. Disculpas. Es una de las limitaciones de esta nota.

Recordemos el nudo bsico: desencadenado por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo de 2011 en Japn, lo sucedido de Fukushima est considerado el peor accidente nuclear de la historia junto al de Chernbil (Ucrania) en 1986.

TEPCO, Tokio Electric Power Company, una de las corporaciones niponas ms importantes del mundo, es la propietaria de la central. Negocios privados; consecuencias, subvenciones y desastres pblicos.

Una relacin sucinta de algunas de las fechas ms destacadas desde aquel marzo de 2011 [1]:

12 de marzo de 2011. Explosin en el edificio del reactor 1, a la que siguen, en los das posteriores, explosiones en los edificios de los reactores 2 y 3 y dos incendios en el del reactor 4. Se ampla la zona de evacuacin de 3 a 10 kilmetros. Las autoridades catalogan la explosin en el nivel 4 de la Escala Internacional Nuclear y de Sucesos Radiolgicos (INES)

12 de abril de 2011.- La Agencia de Seguridad Nuclear de Japn declara el nivel 7.

27 de octubre de 2011.- El accidente provoc la mayor contaminacin radiactiva marina observada de la historia, segn el instituto de investigacin nuclear francs (IRSN).

16 de junio de 2012.- Se reactivan los reactores 3 y 4.

1 de octubre de 2014.- Se levanta la orden de evacuacin sobre una franja del pueblo Kawauchi, dentro del radio de 20kms en torno a la central.

13 de febrero de 2015.- El gobierno decide demoler 1.080 casas en la prefectura de Fukushima, en la zona de exclusin, por deterioro de los inmuebles y pese a la descontaminacin.

7 de abril de 2015.- Se detecta en la costa de Canad radiacin procedente de la planta nuclear de Fukushima.

15 de junio de 2015.- El gobierno aprueba desmantelar Fukushima en un plazo de 30 a 40 aos.

20 de octubre de 2015.- El gobierno reconoce el primer caso de cncer de un empleado de la central accidentada que hizo labores en la planta tras el accidente.

10 de octubre de 2017.-Un tribunal nipn responsabiliza al Estado y a la operadora de la central nuclear de Fukushima de negligencia en la catstrofe atmica, en una nueva sentencia de este tipo que obliga a ambas partes a compensar a miles de afectados por el accidente.
La resolucin forma parte de un total de 30 demandas colectivas del mismo tipo presentadas en todo el pas y firmadas por unos 12.000 evacuados de Fukushima.

1 de marzo de 2018.- Un informe de Greenpeace denuncia que persisten dosis excesivas de radiactividad en reas prximas a la central de Fukushima.

Detallemos un poco ms algunos escenarios de este ltimo ao. Nos situamos ahora en el 11 de marzo de 2017.

Tal como ocurre este 11 de marzo, los niveles de radiactividad en Fukushima centraban entonces el debate. Japn conmemor hoy el sexto aniversario del accidente nuclear de Fukushima, mientras los niveles de radiactividad cerca de la planta siguen siendo objeto de debate y la mayora de los desplazados por el accidente no quiere regresar a sus hogares [2]. Se mantenan desplazados en aquellos das a unos 40.000 ciudadanos (la cifra no coincida, dependa de las fuentes usadas).

Greenpeace y otras agrupaciones independientes tacharon las optimistas conclusiones oficiales y corporativas que se dieron de "conjeturas" e incluso, ms directamente, de "propaganda atmica". Se basaban, se sealaba crticamente, en estimaciones imprecisas de los niveles de radiactividad, carecan de fundamentos cientficos slidos.

La versin oficial apuntaba a una radiacin acumulada aproximada de 30 milisieverts (mSv) para los habitantes de Fukushima. Las autoridades niponas decidieron reabrir las reas de la antigua zona de exclusin donde, afirmaban, la exposicin anual es inferior a los 20 mSv. Greenpeace y Human Rights Now hallaron niveles de radiactividad sensiblemente mayores en algunas zonas de Fukushima declaradas habitables. Recalcaron que incluso las dosis menores a 100 mSv pueden ser peligrosas para la salud humana (sobre todo en el caso de mujeres y nios).

La idea de que una catstrofe nuclear puede ser 'limpiada', y de que los afectados pueden retomar sus vidas con normalidad, es un mito creado por la industria nuclear con el apoyo de Japn y otros pases como EEUU o Reino Unido, declar con mirada muy atendible Kendra Ulrich, una analista de Greenpeace- Japn. En Iitate, localidad donde se levant la orden de evacuacin en abril de 2017, las ONG detectaron unos niveles radiacin comparables a la zona de exclusin de Chernbil (Ucrania), en la que el acceso sigue prohibido ms de 30 aos despus del accidente.

Junto con Iitate, otros tres municipios cercanos a la central -Kawamata, Tomioka y Namie- se decretaron habitables (desde abril de 2017), lo que permitira (se calculaba) el regres de unas 32.000 personas que se haban visto obligadas a desplazarse a alojamientos temporales. Pero ms del 50% de ellos no deseaba volver por el miedo a los efectos de la radiacin, la inquietud sobre el acceso a cuidados mdicos y otros servicios bsicos o el hecho de llevar aos instalados en otros lugares. Naraha, a 17 kilmetros de la planta atmica accidentada y donde haca ao y medio se haban levantado todas las restricciones de acceso, slo haba recuperado el 10% de sus 7.000 habitantes. Noriko Matsumoto, un ex residente de Koriyama (a unos 65 km de Fukushima Daiichi) que abandon la regin tras la catstrofe, declar: A menos que este desastre no est totalmente resuelto, y con ello me refiero al desmantelamiento de la central, no pienso llevar a mis hijos a un lugar con estos riesgos". Es un sentimiento compartido por muchos ciudadanos afectados.

Poco despus, tambin en marzo de 2017, un tribunal nipn responsabiliz por primera vez al Estado de negligencia en la catstrofe atmica [3] lo que pona ms trabas a su plan de reactivacin nuclear y eleva el coste multimillonario del desastre al disparar las indemnizaciones. La resolucin fue emitida por el Tribunal del Distrito de Maebashi (centro de Japn). Seal que el Gobierno nipn y la compaa elctrica podran haber prevenido el accidente nuclear que provoc la evacuacin de decenas de miles de personas y graves daos medioambientales.

El proceso judicial fue fruto de una demanda colectiva presentada por 137 evacuados. Supuso un nuevo toque de atencin de la justicia nipona a un Ejecutivo decidido a reactivar las plantas del pas ya en aquel entonces. Era la primera sentencia que reconoca la responsabilidad estatal en los daos infligidos a los desplazados, la primera que daba la razn a un grupo de demandantes dentro de un procedimiento colectivo (otras sentencias previas slo haban sealado la responsabilidad de la corporacin ante demandas presentadas por particulares con motivo de los daos psicolgicos derivados de la evacuacin o incluso en casos de suicidio). Los jueces concluyeron que TEPCO no haba tomado las suficientes medidas de precaucin ante desastres naturales. Consideraron que el Ejecutivo debi haber valorado mejor los riesgos e impuesto requisitos de seguridad ms estrictos a la compaa elctrica.

Por otra parte, un proceso judicial a tres tcnicos de TEPCO, acusados de negligencia en el ejercicio de sus funciones durante la catstrofe de marzo de 2011, se puso en marcha a finales de junio de 2017 [4]. La corte del distrito de Tokio fue el primer tribunal en establecer si la administradora de la central nuclear se poda considerar responsable por el incidente luego del impacto del maremoto sobre la instalacin y el sucesivo propagarse de las radiaciones en las comunidades circundantes. El proceso de centr en las medidas adoptadas y la validez de las normas de seguridad empleadas, sobre si fueron suficientes o no para prevenir el desastre. En el banco de los acusados se sent el ex presidente de la compaa, Tsunehisa Katsumata, y dos vicepresidentes. Como se recuerda, los directivos de la sociedad fueron inicialmente disculpados de cualquier acusacin pero el proceso fue reabierto por una comisin ciudadana independiente que denunci penalmente las actuaciones de TEPCO desde 2012.

A principios de octubre de 2017, hace ahora medio ao, la situacin era ms o menos la siguiente segn esta informacin -Nuevas demoras en limpieza de planta de Fukushima-de AP News [5].

El gobierno japons aprob el martes, 3 de octubre, una revisin de su plan de 30-40 aos para desmantelar la planta nuclear de Fukushima, demorando -por tres aos y por ahora- el retiro de varas radiactivas almacenadas en dos de los tres reactores daados por el terremoto y el tsunami del 2011. A seis aos y medio desde el accidente atmico, la cantidad de agua contaminada que deba ser sacada y tratada cada da ha decrecido considerablemente y, por otra parte, algunos robots haban facilitado imgenes limitadas de combustible fusionado dentro de los reactores. Aun as, nudo importante, se desconoca la ubicacin exacta del combustible fusionado y an se estaban desarrollando robots que pudieran soportar la alta radiacin por tiempo prolongado.

Entre los mayores riesgos estaban las 1.573 unidades de varas de combustible, cada unidad con decenas de varas. Son enfriadas con agua en piscinas de almacenamiento que no estn encerradas dentro de los edificios de los reactores. TEPCO haba planeado comenzar a mudarlas a un lugar de almacenamiento seguro. El nuevo plan sostiene que se necesitan unos tres aos ms para las unidades 1 y 2. Incluyendo las demoras hechas en revisiones previas, el plan para retirar las varas ser retrasado seis aos.

Las labores en la unidad 3 debern comenzar este 2018. Se espera que duren unos dos aos. Naohiro Masuda, jefe del desmantelamiento de Fukushima, un ingeniero de TEPCO, sostuvo que los retrasos son resultado de daos previamente desconocidos en las reas de los estanques de almacenamiento y la necesidad de mayor descontaminacin y reconoci, adems, que el plan de limpieza de 30-40 aos pudiera no sonar convincente debido a los imprevistos y no hemos encontrado la mayor parte del combustible fusionado en los reactores. Seal tambin que es importante fijar un plazo para el desarrollo de la tecnologa necesaria, an no conseguida, y trabajar con ese objetivo. Tecnologa no asegurada, es una apuesta.

El plan de desmantelamiento, la segunda revisin desde el desastre, sigue apuntando el inicio de la retirada de todo el combustible fusionado para 2021, sobre la base de haber obtenido mtodos ms eficientes. El plan, en todo caso, sigue careciendo de detalles sobre la duracin del proceso de retiro de combustible fusionado, cmo ser almacenado los residuos radiactivos y, desde luego, el status final de la planta.

Meses despus, e l 8 de enero de 2018 la compaa elctrica Kansai plane mover el combustible gastado (CG) de Fukushima al ATC (Almacn Temporal Centralizado) de la ciudad de Mutsu, en la prefectura de Aomori [6]. El acalde de Mutsu se neg. El ATC en Mutsu es uno de los dos existentes en Japn, el otro est en la prefectura de Ibaraki. Se guardan en l 600 unidades de CG de la Central de Tokai Daiichi (1965-1998), que est en proceso de desmantemiento.

El ATC de Mutsu se proyect para guardar el CG durante 50 aos. Funciona mediante un acuerdo entre la ciudad, la prefectura, TEPCO y the Japan Atomic Power Company (JAPC). JAPC posee un reactor en Tokai, y dos 2 reactores ms en Tsuruga.

Existe la sospecha de que los actuales ATCs pueden ser el embrin de futuras plantas de reprocesamiento. Los fracasos obtenidos en los intentos de reprocesar hace que los centros sean calificados como ATCs. Kansai Electric posee 3 reactores en Mihama, 4 en Takahama, y 4 en Oi. Los reactores 3 y 4 de Takahama funcionan actualmente. Hasta ahora los CGs de estos reactores se guardan en los depsitos de cada central, que ya estn ocupados hasta el 70 % de su capacidad.

 

Recordemos que frente a las informaciones del complejo poltico-industrial electronuclear que sostienen que no hay riesgos para la salud humana y ambiental a causa de la radiactividad de Fukushima, existen si bien escasos- estudios publicados en las revistas cientficas ms rigurosas mostrando todo lo contrario. El impacto sobre la salud pblica, todava negado por mltiples instancias de seguridad nuclear, sigue desarrollndose inexorablemente segn las previsiones que la ciencia radiobiolgica y la experiencia de accidentes anteriores permiten establecer.

As, el primer efecto esperado, por la liberacin de iodo-131, es el incremento de cncer de tiroides en nios y jvenes a partir del 3-4 ao del accidente. En efecto, el primer estudio epidemiolgico publicado constata esa realidad. Tsuda y col [7] han estudiado la prevalencia de cncer de tiroides en 298.577 sujetos menores de 19 aos del rea de Fukushima entre 2011-2014 y han encontrado un incremento de 30 veces variable segn la subrea analizada- respecto a la prevalencia previsible segn las tasas del resto de Japn durante ese periodo.

Los 110 casos diagnosticados a fines de 2014 se siguen incrementando, pues no toda la poblacin del rea ha sido cribada. Lamentablemente, en los prximos aos, otros efectos, todos ellos dainos, se ubican en los escenarios ms probables.

 

Lo ms reciente. Siete aos despus del accidente, este mismo mes de marzo, Greenpeace ha denunciado, como ocurriera en 2017, que existen dosis excesivas de radiactividad en reas prximas a la central que han sido reabiertas a sus habitantes [8]. El informe, basado en mediciones realizadas por la organizacin ecologista sobre el terreno, seala que muchas de estas reas se encuentran en situacin de emergencia radiolgica a pesar de que el Gobierno japons ha levantado las restricciones de acceso a las mismas tras aos de limpieza y descontaminacin radiactiva.

El inquietante panorama que presenta Greenpeace, apoyada por Human Rights Now y otras ONG niponas, contrasta con la versin de las autoridades de Japn, que hablan de una progresiva vuelta a la normalidad en estas reas castigadas por la catstrofe nuclear desencadenada por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo de 2011.

En las localidades de Namie e Iitate, situadas a entre 10 y 40 kilmetros de la central de Fukushima Daiichi y donde se levantaron parcialmente las rdenes de evacuacin en marzo del ao pasado (hemos hablado antes de ello), la radiacin contina en niveles muy por encima de los estndares internacionales. Greenpeace, por boca de Jan Vande Putte, reconocido experto en energa nuclear, seala asimismo la escasa efectividad de las labores de descontaminacin en las zonas afectadas, y critica que Tokio haya ido demasiado rpido a la hora de reabrir estas reas pese al alto riesgo que ello conlleva para sus habitantes.

El Ejecutivo nipn, por su parte, mantiene que la radiactividad en las reas reabiertas no supone riesgos para la salud humana. Dice contar con datos corroborados por expertos mdicos de Japn y organismos como el Comit Cientfico de la ONU sobre los Efectos de la Radiacin (UNSCEAR). No han sido suficientes para convencer a las decenas de miles de personas que fueron evacuadas a la fuerza tras el accidente atmico o que abandonaron voluntariamente sus hogares por miedo a la radiacin, y que han regresado a sus casas con cuentagotas.

De los aproximadamente 27.000 habitantes de Namie e Iitate que podan volver a sus domicilios, solo han regresado unos 950, un 3,5%, segn datos del propio Gobierno de la prefectura de Fukushima (adems de las reticencias de la poblacin, la cantidad refleja el proceso de despoblamiento que afecta a todas las zonas rurales de Japn).

La dosis de radiacin marcada como referencia por el Gobierno para levantar las rdenes de evacuacin es de 0,23 microsieverts por hora (que suponen una exposicin anual acumulada de 1 milisievert). Sin embargo, la organizacin ecologista y antinuclear ha detectado niveles mximos de 6,5 microsieverts por hora en algunas de las reas reabiertas -28 veces superior a la dosis gubernamental!-, y su informe muestra que en el 60% de la localidad de Namie se supera el lmite permitido.

Greenpeace seala que sus mediciones cubren mayores zonas y emplean mtodos ms precisos que los del Gobierno al llevarse a cabo con una metodologa diferente e implicar ms a los vecinos para tener en cuenta sus hbitos, como el de frecuentar los bosques que rodean a las ciudades, obviados en los datos oficiales. No es que los datos oficiales sean incorrectos per se, es que la interpretacin de los mismos ha sido manipulada. Siempre se pueden seleccionar las mediciones ms favorables o las tomadas en zonas menos contaminadas. En cualquier caso, e incluso si se toman los datos oficiales, la evolucin de los datos de radiactividad hace prcticamente imposible que se cumplan los objetivos del Ejecutivo japons de reabrir en torno al ao 2023 algunas de las zonas ms contaminadas, donde, segn Greenpeace, seran necesarias al menos tres dcadas ms para volver a niveles seguros.

Finalizo con u na recomendacin interesada y una reflexin. La recomendacin: Eduard Rodrguez Farr y SLA, Crtica de la (sin)razn nuclear, Vilassar de Mar (Barcelona), El Viejo Topo, 2018, con prlogo de Miguel Muiz. Se habla con detenimiento de lo sucedido en Fukushima a lo largo de estos aos. Tambin de temas complementarios.

La reflexin. En estos trminos se expresaba el prologuista del libro [9] al ser preguntado por la situacin en los reactores de la central y en sus alrededores:

Mi informacin sobre Fukushima y Japn, viene del contacto con personas de la comunidad japonesa de Barcelona, y del excelente trabajo de seguimiento que ha venido haciendo hasta hace unos meses el blog Resmenes de Fukushima. Aunque la informacin es confusa, se sabe que la reaccin del combustible en los reactores accidentados contina, no se puede detener y nadie sabe cuando se podr, de hecho, no se sabe ni como est, ni dnde est, el combustible fundido que mantiene la reaccin. Las personas que hacen el seguimiento explican que cuando comenz la catstrofe, las empresas y autoridades declararon que en 40 aos el accidente estara completamente solucionado, es decir, el combustible extrado y la zona limpia; pues ya han pasado siete aos, y las mismas empresas y autoridades continan diciendo que en 40 aos estar solucionado todo, existe la intuicin de que pasarn 10, 15 o 20 aos, y continuarn diciendo que en 40 aos, todo se arreglar.

Mientras, se van acumulando millones de bolsas con tierras y slidos radiactivos, se siguen vertiendo toneladas de agua radiactiva cada da al ocano Pacfico, y se llenan tanques con millones de litros de agua radiactiva que provienen del riego continuo para enfriar el combustible en fisin.

Esa ingente acumulacin de residuos slo puede tener un destino a medio plazo: la dispersin, el vertido al medio ambiente. La tcnica es mezclarlos con otros slidos y lquidos no contaminados, para bajar formalmente los niveles de radiacin antes de dispersarlos o verterlos.

Hay que recordar, apunta finamente Muiz, que el nivel de radiacin que el gobierno de Japn ha legalizado como normal es 20 veces ms alto que el que se considera normal en cualquier otro pas, cuatro veces ms alto, por ejemplo, que el que se considera mximo en la catstrofe de Chernbil.

Las palabras, las mediciones, los controles y los umbrales aceptables tambin tienen sus dueos, como en Alicia. Dueos atmicos en este caso. No es ciencia, no es conocimiento desinteresado, es pseudosaber servicial a los intereses del poder poltico y de las grandes corporaciones y sus cuentas de resultados. En las heladas aguas del clculo egosta, seal hace 170 aos un joven revolucionario, el compaero de Jenny Marx.

Recordemos las sentidas palabras de Henning Mankell en su autobiografa.

Para manipular los residuos nucleares hemos construido un palacio para el olvido. Lo que quedar despus de nuestra civilizacin ser, pues, olvido y silencio. Y un veneno escondido en las profundidades de una catedral excavada donde nunca podr entrar la luz.

Olvido, desastre y silencio. Y un veneno escondido en catedrales sin luz. Ese va a ser nuestro legado?

Notas:

1) https://www.efedocanalisis.com/noticia/fukushima-radiacion-excesiva-zonas-reabiertas-7-anos-despues/

2) http://www.publico.es/internacional/niveles-radiactividad-fukushima-centran-debate.html

3) http://www.lavanguardia.com/internacional/20170317/42951565088/justicia-nipona-responsabiliza-gobierno-accidente-fukushima.html

4) h ttp://www.ansalatina.com/americalatina/noticia/mundo/2017/06/30/comienza-juicio-a-tepco-por-tragedia-en-fukushima_08a19ff6-9daa-407b-9bf6-97be86243f26.html

5) https://apnews.com/7c17051d899d46d3ac36bf25a382dd84/Nuevas-demoras-en-limpieza-de-planta-de-Fukushima

6) http://www.japc.co.jp/english/index.html

 7) T. Tsuda, A. Tokinobu, E. Yamamoto & E. Suzuki : Thyroid Cancer Detection by Ultrasound Among Residents Ages 18 Years and Younger in Fukushima, Japan: 2011 to 2014. Epidemiology 27(3), 316-322 (2016)

8) http://www.efeverde.com/noticias/greenpeace-denuncia-radiacion-fukushima/

9) Salvador Lpez Arnal (editor), Cincuenta (+ nueve) conversaciones filosficas, Mlaga, Ediciones del Genal (en prensa).

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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